Actualidad Deportiva

Un colosal Cristiano conquista Turín

  18/04/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-4-2, pasando en fase defensiva a defender bajo el mismo sistema. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Barzagli e izquierda Chiellini, mientras De Sciglio actuó como lateral derecho y Asamoah como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. Tras la expulsión de Dybala en minuto 66 de partido por ver la segunda amarilla al realizar una dura entrada sobre Carvajal, el equipo “Bianconeri” pasaría a defender bajo el sistema 1-4-4-1 donde el único cambio que se vería en la línea defensiva compuesta por cuatro integrantes sería el de Alex Sandro como lateral izquierdo tras la sustitución de Asamoah para dar entrada a Matuidi en el minuto 69. En el inicio de juego del Real Madrid la primera línea de presión (Higuaín principalmente junto con Dybala y en algunas ocasiones Douglas Costa y Alex Sandro) de la Juventus orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. En zona de creación intentaron ser un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar, especialmente Khedira y Bentancur, para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Debido a esto, a los jugadores dirigidos por Zidane, a pesar de mostrar gran movilidad e interpretación a la hora de ocupar espacios libres como fue el caso de Isco, Modric e incluso Benzema, se le hacía difícil poder progresar hacia adelante, por lo que les obligaba a tener que buscar continuamente el juego en amplitud dentro-fuera-dentro de forma pausada al no encontrar espacios. En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea limitando espacios interiores y poniendo difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva interior. A pesar de ello, a partir de la expulsión de Dybala en el minuto 66, fueron generando errores a modo de espacios entre intervalos que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de los jugadores rivales como se pudo ver en el 0 a 3 marcado por Marcelo. También tuvieron problemas con las dejadas de cara de jugadores como Benzema o Cristiano Ronaldo a jugadores de segunda línea que pudieron sacar disparos peligrosos como en las jugadas de los minutos 35:34 y 86:55, donde Kross y Kovačić, respectivamente, fueron protagonistas. Por último tuvieron problemas con el juego dentro-fuera mediante el uso de envíos/centros laterales con las incorporaciones ofensivas de Carvajal y Marcelo, debido a que tendían a generar espacios en los carriles exteriores, por lo que se vieron muy expuestos en este tipo de situaciones. Esto se pudo comprobar en el 0 a 1 y 0 a 2 marcados por Cristiano Ronaldo.

En transición defensiva la Juventus fue un equipo con una buena reorganización defensiva, realizando una primera presión para ralentizar al rival más un posterior repliegue sobre campo propio. Si su primera línea de acoso no era capaz de recuperar el balón o de realizar una falta táctica, optaban por replegar orientando sobre los carriles exteriores y acumulando así efectivos detrás el balón lo más rápido posible.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Gianluigi Buffon y sus centrales (Barzagli-Chiellini). Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Zidane, su primera línea de construcción necesitó del constante ofrecimiento de jugadores como Khedira y Bentancur para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. En ocasiones, Chiellini optaba por progresar en conducción para romper líneas y así generar superioridades al atraer y fijar rivales en beneficio de sus compañeros. Como punto negativo a esto decir que dejaba a su equipo expuesto en defensa, más si cabe cuando contaban con un jugador menos en el terreno de juego. En zona de creación, en líneas generales, buen criterio de sus centrocampistas en la creación, Bentancur y Khedira, proporcionaban esa continuidad y sentido al juego que precisaba su equipo. En el caso de Bentancur, teniendo facilidad para romper líneas de presión mediante el pase con el fin de hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival para que sus jugadores atacantes con más calidad pudieran finalizar, y en el caso de Khedira, mediante sus continuas progresiones en conducción hacia campo rival, que como en el caso de Chiellini, buscaba atraer y fijar rivales en beneficio de sus compañeros. También destacar las apariciones de Dybala en esta zona modificando sus espacios de intervención para ofrecerse como apoyos e intentar facilitar la progresión hacía la portería defendida por Keylor Navas. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, reconociendo los espacios libres generados por la defensa del Real Madrid. Fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda y especialmente mediante asociaciones de jugadores con el uso de la pared.  En este aspecto Dybala, principalmente, e Higuaín sacaron gran partido de este tipo de situaciones a lo largo de todo el partido. También llevaron peligro en las acciones a balón parado ofensivas, en especial Higuaín con algunas ocasiones de gol peligrosas. En cuanto al juego desarrollado por los carriles exteriores, tuvieron ciertas dificultades a pesar de la gran incidencia durante el partido tanto de De Sciglio como Asamoah. Esto fue debido a que tuvieron ciertas dificultades para superar en sus particulares duelos tanto a Carvajal como a Marcelo debido a las ayudas defensivas que les proporcionaban Modric y Kross respectivamente generando con ello situaciones de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón.  Las incidencias de Douglas Costa y Alex Sandro fueron esporádicas y la habilidad de superar a los rivales en los duelos uno contra uno que tanto les caracteriza, especialmente al primero, no salió a relucir en ningún momento del encuentro. Tras la expulsión de Dybala, el equipo se situó en ataque bajo 1-4-3-2, con Matuidi-Bentancur-Cuadrado en el medio campo y Mandžukić-Higuaín como hombres más adelantados.

La transición ofensiva empleada fue directa. Los jugadores que conseguían recuperar el balón buscaban las relaciones directas con Douglas Costa, Alex Sandro o Dybala hasta el momento de su expulsión, si estaban ubicados sobre el campo rival, o si esto no era así, la intención era buscar el desmarque de apoyo que ofrecía Higuain, para que este posteriormente enlazara con algún compañero que se le acercara.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Zinedine Zidane fue 1-4-4-2 en rombo o 1-4-3-1-2, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Varane e izquierda Sergio Ramos, mientras Carvajal actuó como lateral derecho y Marcelo como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Juventus la primera línea de presión (Cristiano Ronaldo principalmente junto con Benzema y en algunas ocasiones Isco y Modric) del Real Madrid orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central. En zona de creación rival sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón. Casemiro que actuó de mediocentro, estuvo muy activo en fase defensiva realizando ayudas a la línea defensiva impidiendo las rápidas progresiones por el carril central del conjunto italiano. En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea, especialmente a la hora de limitar espacios en los carriles exteriores donde gracias a la ayudas defensivas de Kroos y Modric a Marcelo en el carril izquierdo y Carvajal en el carril derecho respectivamente, para generar situaciones de igualdad o superioridad numérica y poner con ello difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva exterior por la que tanto destaca la Juventus. Consiguieron reducir al mínimo las intervenciones ofensivas de los extremos Alex Sandro y Douglas Costa, que no pudieron ganar ningún duelo en los carriles exteriores, y la de los laterales Asamoah y De Sciglio, a los cuales les costó finalizar mediante envíos/centros laterales. Cabe destacar el papel defensivo de sus defensores, Sergio Ramos y Varane, con su capacidad para interceptar y anticiparse a los rivales, pero a pesar de ello, con el paso de los minutos y en distintas fases del juego, empezaron a generar espacios entre intervalos que fueron aprovechados por los jugadores “Bianconeri” para generar situaciones de peligro, ya que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda y especialmente mediante asociaciones de jugadores con el uso de la pared.  En este aspecto Dybala, principalmente, e Higuaín sacaron gran partido de este tipo de situaciones a lo largo de todo el partido. También tuvieron muchos problemas en las acciones a balón parado defensivas donde prácticamente les ganaban todas las acciones los jugadores italianos y les generaban ocasiones de gran peligro.

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores “Bianconeri” como Higuaín, con Douglas Costa, Alex Sandro o Dybala hasta el momento de su expulsión. Pese a este aspecto, no sufrieron demasiado a lo largo del encuentro, por lo que supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Keylor Navas y sus centrales Sergio Ramos y Varane. Llamó la atención como a pesar de que los jugadores de Allegri ejercían continuamente una presión alta, la primera línea ganaba en profundidad y llegaba con facilidad a zonas de creación. Esto era proporcionado gracias al constante ofrecimiento de jugadores como Kroos y Modric para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales así como la continua ayuda de jugadores de líneas más adelantadas como Isco e incluso Benzema o Cristiano Ronaldo. En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Esto es debido a que jugadores como Modric, Isco, Benzema e incluso Cristiano Ronaldo, fueron capaces de modificar sus espacios de intervención, para encontrar distintas líneas de pase permitiendo con ello progresar hacia la portería rival. No obstante, les costaba superar en bastantes ocasiones las líneas defensivas debido al fuerte dispositivo mostrado por los de Allegri, por lo que el Real Madrid tuvo que optar por dar continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado buscando el juego dentro-fuera-dentro para de este modo generar aquellos espacios que no habían en una primera instancia para jugar de manera vertical al espacio. En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, donde a pesar del gran planteamiento defensivo de su rival, con la expulsión de Dybala en el minuto 66, fueron capaces de encontrarlos debido a que generaron errores a modo de espacios entre intervalos que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de los jugadores “Blancos” como se pudo ver en el 0 a 3 marcado por Marcelo. También crearon problemas con las dejadas de cara de jugadores como Benzema o Cristiano Ronaldo a jugadores de segunda línea que pudieron sacar disparos peligrosos como en las jugadas de los minutos 35:34 y 86:55, donde Kroos y Kovačić, respectivamente, fueron determinantes. Fueron protagonistas con el uso continuo del juego dentro-fuera para hacer uso de los envíos/centros laterales con el cual hicieron daño. Los laterales Marcelo y Carvajal se vieron beneficiados principalmente de ello debido a que tanto Isco, Kroos y Modric, más tarde Asensio y Lucas Vázquez tendían a buscar espacios interiores para asociarse entre sí por lo que habilitaban esos espacios exteriores. En este tipo de jugadas causaron gran peligro como comprobar en el 0 a 1 y 0 a 2 marcados por Cristiano Ronaldo. Finalmente el equipo de Zinedine Zidane terminaría jugando con un sistema 1-4-1-4-1, con Casemiro de mediocentro, por delante de este Asensio-Kroos-Kovačić-Lucas Vazquez, y como referencia en ataque Cristiano Ronaldo.

En transición ofensiva trataron de buscar de manera rápida y segura a aquellos compañeros más capacitados o mejor emplazados para asegurar o dirigir el contraataque. Para ello buscaron las relaciones con jugadores que dominan este aspecto como Cristiano Ronaldo, Benzema, Isco, Asensio o Lucas Vázquez.

LAS CLAVES

  • La Juventus en su versión más directa y vertical en ataque causó especialmente daño mediante ataques rápidos pudiendo romper el sistema defensivo del equipo “Blanco”. Comandado por un gran Bentancur que en todo momento batía líneas defensivas gracias a sus pases filtrados, fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda y especialmente mediante asociaciones de jugadores con el uso de la pared. En este aspecto tanto Higuaín como Dybala se vieron altamente beneficiados.
  • La expulsión de Dybala que condicionó bastante la forma de jugar del equipo de Turín. A pesar estar con un 0 a 2 en contra, daba las sensaciones de que podría tener una ocasión de al menos marcar un gol, pero con la expulsión el equipo se vió obligado a cambiar de sistema a 1-4-3-2 ofensivo y 1-4-4-1 defensivo donde se encontraban expuestos y encajaron un gol más. Además de esto es una baja importante de cara al partido de vuelta.
  • El plan de partido de Zinedine Zidane permitió desde el trabajo defensivo dificultar el juego de ataque de la Juventus. El hecho de limitar espacios en los carriles exteriores gracias a la ayudas defensivas de Kross y Modric realizadas a Marcelo y Carvajal respectivamente para generar situaciones de igualdad o superioridad numérica, puso difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva exterior por la que tanto destaca la Juventus. Los extremos Alex Sandro y Douglas Costa vieron reducidas sus intervenciones al mínimo.
  • El grandísimo partido de Isco y Modric a lo largo de todo el encuentro. Su capacidad para modificar sus espacios de intervención y ofrecer distintas líneas de pase, tanto a Kross como a Casemiro en la circulación de balón, así como favorecer su progresión.
  • Cristiano Ronaldo y sus apariciones en las citas importantes. Fue el jugador determinante en el partido debido a su capacidad de finalizar dentro del área e instinto goleador. Marcó dos goles, donde el segundo fue una auténtica obra de arte ejecutada con una grandiosa chilena, y durante todo el partido no cesó de buscar los goles sucesivos una y otra vez.

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El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-4-2, pasando en fase defensiva a defender bajo el mismo sistema.

Tras la expulsión de Dybala en minuto 66 de partido por ver la segunda amarilla al realizar una dura entrada sobre Carvajal, el equipo “Bianconeri” pasaría a defender bajo el sistema 1-4-4-1 donde el único cambio que se vería en la línea defensiva compuesta por cuatro integrantes sería el de Alex Sandro como lateral izquierdo tras la sustitución de Asamoah para dar entrada a Matuidi en el minuto 69.

En zona de creación, en líneas generales, buen criterio de sus centrocampistas en la creación, Bentancur y Khedira, proporcionaban esa continuidad y sentido al juego que precisaba su equipo. También destacar las apariciones de Dybala en esta zona modificando sus espacios de intervención para ofrecerse como apoyos e intentar facilitar la progresión hacía la portería defendida por Keylor Navas.

En zona de finalización fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda y especialmente mediante asociaciones de jugadores con el uso de la pared.  En este aspecto Dybala, principalmente, e Higuaín sacaron gran partido de este tipo de situaciones a lo largo de todo el partido.

Tras la expulsión de Dybala, el equipo se situó en ataque bajo 1-4-3-2, con Matuidi en la izquierda, Bentancur en el centro y Khedira, Cuadrado cuando entro en el segundo tiempo, en la derecha como centrocampistas y Mandžukić-Higuaín como hombres más adelantados.

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El emplazamiento inicial de los jugadores de Zinedine Zidane fue 1-4-4-2 en rombo o 1-4-3-1-2, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2.

En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea, especialmente a la hora de limitar espacios en los carriles exteriores donde gracias a la ayudas defensivas de Kroos y Modric a Marcelo en el carril izquierdo y Carvajal en el carril derecho respectivamente, para generar situaciones de igualdad o superioridad numérica y poner con ello difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva exterior por la que tanto destaca la Juventus.

Casemiro que actuó de mediocentro, estuvo muy activo en fase defensiva realizando ayudas a la línea defensiva impidiendo las rápidas progresiones por el carril central del conjunto italiano. También hay que destacar el papel defensivo de sus defensores, Sergio Ramos y Varane, con su capacidad para interceptar y anticiparse a los rivales.

En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Esto es debido a que jugadores como Modric, Isco, Benzema e incluso Cristiano Ronaldo, fueron capaces de modificar sus espacios de intervención. Esto habilitaba las incorporaciones ofensivas de los laterales Carvajal y Marcelo.

Los laterales Marcelo y Carvajal se vieron beneficiados principalmente de ello debido a que tanto Isco, Kroos y Modric, más tarde Asensio y Lucas Vázquez tendían a buscar espacios interiores para asociarse entre sí por lo que habilitaban esos espacios exteriores. En este tipo de jugadas causaron gran peligro como comprobar en el 0 a 1 y 0 a 2 marcados por Cristiano Ronaldo. El jugador portugués fue determinante en el partido con una gran actuación.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO