Actualidad Deportiva

La velocidad de la Roma sorprende a un perdido Chelsea

  09/11/2017

 

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-5-2, pasando en fase defensiva a 1-5-3-2 en bloque medio. Los tres centrales de inicio fueron Rüdiger, David Luiz y Cahill, mientras Azpilicueta actuó como carrilero derecho y Marcos Alonso como carrilero izquierdo completando así la última línea defensiva. La línea del centro del campo la formaban Fábregas, Bakayoko y Pedro, teniendo por delante a Hazard y Morata. Su inicio de acoso fue realizado por Morata y Hazard, pero la distancia ofrecida con su siguiente línea de presión facilitaba ser rebasados mediante pases interiores. La intención de la primera línea de presión del Chelsea era la de forzar a la primera línea de construcción de la Roma a jugar directo, pero se vieron sorprendidos por la buena interpretación del pase corto para dar continuidad a su ataque. En zona de creación de la Roma, los centrocampistas del Chelsea en campo propio temporizaban sobre el poseedor del balón realizando basculaciones sobre zona activa, facilitando los pases en profundidad sobre sus atacantes. En esta zona, destacar los espacios interiores entre líneas ofrecidos por los jugadores de Conte, que facilitaban su conquista por parte de los atacantes romanos generando así los posteriores desequilibrios defensivos. En zona de finalización los errores defensivos individuales y grupales fueron los protagonistas. La pasividad mostrada, proporcionaba tiempo en la construcción de situaciones de penetración sobre su última línea defensiva por parte de Dzeko, El Shaarawy y Perotti. En la segunda parte con marcador en contra las sustituciones fueron William por Cahill, Drinkwater por Hazard y Batshuay por Morata, sin variar el sistema.

En transición defensiva los jugadores cercanos a la perdida realizaban un intento de recuperar del balón inmediatamente, mientras que los demás realizaban temporizaciones. La velocidad de aproximación no fue la adecuada, facilitando así al rival las relaciones posteriores al robo. Las ubicaciones de los carrileros en la fase anterior facilitaban las intervenciones posteriores de Perotti y El Sahaarawy sobre campo rival. Siendo esta fase del juego donde el rival les sobrepasó.

En el inicio de juego de la fase ofensiva, su primera opción era iniciar mediante juego combinativo con el objetivo de atraer al rival. Las dificultades que se encontraban para salir jugando y generar ventajas desde su primera línea, les obligaba a jugar directo sobre Morata o balones diagonales sobre Marcos Alonso. En zona de creación trataban de asociarse, siendo Fábregas el eje ofensivo encargado de tomar la decisión de jugar sobre los cercanos o alejados. Debido a su ritmo lento de juego les costó generar situaciones ventajosas para que sus jugadores atacantes pudieran generar posteriores desequilibrios. La poca profundidad de sus carrileros les quitó aportaciones ofensivas sobre los carriles exteriores, buscando resolver situaciones de igualdad numérica con centros al área y siendo el carril derecho el más utilizado para ello. En zona de finalización a Morata le costó encontrar pasillos interiores de remate sobre la última línea defensiva rival. Hazard, su jugador determinante, pasó desapercibido a partir del minuto treinta del encuentro.

La transición ofensiva mostrada fue combinada. Su primera opción fue realizar pases directos sobre los adelantados; o buscar los apoyos rápidos con algún cercano para que rápidamente buscasen conectar en profundidad con algún compañero. Pero el ritmo y el acierto en la toma de decisión no generaron desequilibrios sobre las líneas defensivas romanas. Destacar en esta fase una ocasión de Morata en la primera mitad tras robo en las cercanías del área rival de Pedro.

En las acciones a balón parado ofensivas solo destacar un remate realizado por Bakayoko antes de finalizar la primera mitad, el cual tras realizar un desmarque de ruptura entre defensores locales cabeceo fuera.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Di Francesco fue en 1-4-4-3, pasando en la fase defensiva a un 1-4-1-4-1, situándose en bloque medio, retrasando la posición de Al Shaarawy y Perotti a la línea de cuatro medios. La primera línea de presión trataba orientar y ralentizar la construcción de las acciones de ataque del Chelsea mediante conductas disuasorias. La posterior recuperación del balón fue tanto de forma directa como por provocación de errores en pases entre los jugadores de Conte. En la zona de creación del Chelsea destacar la aportación defensiva de De Rossi, con una gran predisposición a interceptar y construir superioridades numéricas y posicionales sobre zona activa de juego. La línea de cuatro mediocampistas basculaba y realizaba un continuo acoso sobre el poseedor del balón, lo que obligaba al Chelsea a realizar pases hacia atrás. En zona de finalización, el bloque central orientaba las acciones de ataque del rival sobre los carriles exteriores, facilitando la realización de centros laterales. Su línea defensiva fue capaz de interpretar los espacios defensivos interiores, creando situaciones de superioridad numérica y posicional en espacios cercanos a su área. Destacar a Fazio y Juan Jesús en la proporcionada ocupación de zonas de remate con anterioridad a los atacantes, además de fijar la marca de Morata en sus acciones previas al posible remate y evitando situaciones comprometidas a su portero Alisson.

La organización de la transición ofensiva directa que llevo a cabo los jugadores de Di Francesco comenzaba en la fase anterior, ubicando a Perotti y El Shaarawy sobre los intervalos libres dejados por los carrileros en su intención de sumarse a las situaciones propias del ataque. Sus compañeros tras lograr recuperar trataban de encontrarles libres buscando de manera rápida el contraataque, para aprovechar así los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo inglés, mientras Dzeko se ocupaba de disuadir a los centrales. Siendo los dos primeros los jugadores que mejor interpretaron los espacios de penetración y que más efectividad mostraron de cara a gol.

En fase ofensiva el juego ofrecido fue combinado, alternando la relación directa con Dzeko si el equipo no encontraba un pase intermedio; con el combinativo si el primer acoso rival facilitaba las relaciones interlineales sobre los espacios intermedios de intervención de De Rossi, Nainggolan y Strootman. En el proceso de creación sobre ataque posicional, fueron capaces de encontrar a la espalda de las líneas de presión al “hombre libre” sobre las zonas intermedias. El objetivo de estos, era ofrecer una conexión vertical posterior con los alejados, tras generar desequilibrios previos sobre la última línea defensiva rival. En zona de finalización las acciones individuales por parte de Perotti, El Shaarawy y Dzeko generaron continuos desajustes defensivos al rival. En la segunda mitad participaron Gerson, Manolas y Pellegrini.

En transición defensiva la intención de recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo no fue prioritaria. Eligieron una temporización cercana y orientación sobre el poseedor, evitando así ser desbordados, además de ralentizar las acciones posteriores del rival para generar así las dudas al poseedor del balón sobre sus acciones posteriores. Esto facilitaba la construcción del bloque defensivo, evitando comprometer defensivamente al resto de compañeros y pasando a fase defensiva con la mayor celeridad.

En acciones a balón parado defensiva realizaron una defensa zonal, donde estuvieron presentes todos los jugadores en la ejecución, a sabiendas de la fortaleza de los Blues en este tipo de acciones.

LAS CLAVES

  • Los errores defensivo impropios en el bloque defensivo del Chelsea. La falta de cohesión y pasividad defensiva mostrada por parte de los jugadores de Conde. Siendo un equipo que ofrecía facilidades para ser penetrado por los atacantes rivales a pesar de poseer superioridad numérica.
  • El ritmo de juego lento en situaciones de ataque por parte del Chelsea. Los jugadores de Antonio Conte no encontraron la velocidad adecuada para generar desequilibrios defensivos en el proceso de construcción de las estructuras romanas.
  • La profundidad ofensiva mostrada por los jugadores de la Roma en la transición ofensiva. El Shaarawy y Perotti se ubicaban sobre los espacios libres que generaban los carrileros en ataque sobre la última línea defensiva del Chelsea. Estos posteriormente eran aprovechados mediante disuasiones verticales, tras ser encontrados libres por sus compañeros tras el robo del balón.
  • La Roma supo interpretar la ocupación de espacios significativos intermedios con anterioridad a los atacantes. En inicio de juego los centrales encontraban a De Rossi detrás de la primera línea de acoso con facilidad. En finalización los tres delanteros aprovechaban los espacios interlineales que desocupaban los defensas ingleses para generar desequilibrios posteriores.
  • Destacar el bloque defensivo romano, en la que sus defensores fueron capaces de impedir la creación de situaciones de superioridad en espacios centrales cercanos a su área. Además, destacaron en la buena interpretación para ocupar espacios significativos de remate previamente a los atacantes. Fazio y Juan Jesús mostraron una perfecta predisposición para controlar a los rematadores potenciales rivales.

 

Emplazamiento defensivo en 1-4-1-4-1 utilizado por Di Francesco en el olímpico. Su situación fue en bloque medio, realizando una defensa zonal. Como se puede apreciar, los posibles intervalos entre líneas eran ocupados por De Rossi, evitando así los desequilibrios posteriores.

El carril izquierdo local fue el mejor aprovechado para generar desequilibrios sobre la última línea defensiva del Chelsea.

Kolarov encontraba con facilidad el desmarque entre centrales que realizaba El Shaarawy, esto era debido a la pasividad defensiva inglesa.

En la transición ofensiva romana las ubicaciones de Dzeko, Perotti y El Shaarawy sobre los intervalos generados por David Luiz, Azpilicueta y Alonso en sus incorporaciones al ataque, generaban desequilibrios. Dzeko mostro una correcta predisposición para penetrar las líneas defensivas mediante conducciones, las cuales atraían a los defensores rivales, liberando así a sus compañeros situados en sus flancos.

Correcta interpretación y realización de la defensa de centro laterales por parte de Fazio, Juan Jesús y De Rossi. Ellos ocupaban proporcionalmente las zonas de remate con el tiempo adecuado. Los centrales fijaban la marca de Morata en sus acciones previas al posible remate, y De Rossi el intervalo generado en el repliegue, evitando así situaciones defensivas comprometidas a su portero Alisson.

En zona de creación del Chelsea, los jugadores de Di Francesco estuvieron siempre predispuestos a interceptar. Strootman mediante sus acosos obligaba a realizar pases comprometidos a Fábregas, los cuales eran interceptados por sus compañeros. Posteriormente el objetivo fue encontrar libre a los extremos, para que estos aprovecharan la pasividad defensiva rival y sorprendieran con sus acciones. Situación del 3-0.

Emplazamiento defensivo en 1-5-3-2 utilizado por Conte en el encuentro. Su situación fue en bloque medio, realizando una defensa zonal basculante. Como se puede apreciar, los posibles intervalos entre líneas eran ocupados por los jugadores romanos lo que generaba los desequilibrios posteriores.

La primera línea de acoso formada por Conte, fue fácilmente superada por parte de los jugadores encargados de realizar el inicio de juego romano, debido al distanciamiento entre jugadores de la misma línea y con la posterior, habilitando así a los jugadores intermedio rivales. 

Los errores defensivos mostrados por los ingleses fueron aprovechados por el rival. Vemos como Nainggolan no es acosado debidamente, facilitándole encontrar el desmarque de El Shaarawy. La última línea defensiva a pesar de estar en superioridad numérica es rebasada debido a su pasividad. Rüdiger pierde de vista al delantero romano y le gana la espada, Azpilicueta reacciona tarde y facilita la acción posterior del gol.

El dispositivo defensivo de Conte ofrecía espacios intermedios libres. Estos eran aprovechados para realizar combinaciones verticales por parte de los delanteros romanos. David Luiz saltaba de línea para acosar al poseedor, este espacio era aprovechado por los delanteros locales para penetrar tras conectar entre ellos y poner en dificultades a Courtois.  Bakayoko, Hazard, Rüdiger y Alonso eran pasivos defensivamente.

Los jugadores ingleses encontraron dificultades para dar continuidad a su juego en ataque. La línea de medios romana cerraba la conexión con los medios. Los centrales buscaban la relación con los alejados, pero este tipo de acción fue neutralizada con facilidad por los defensores locales. La sociedad Alonso-Hazard no se encontró con situaciones ventajosas para obtener desequilibrios sobre el campo rival.


 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO