Actualidad Deportiva

El Parque de los Príncipes se tiñe de blanco

  12/03/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Unai Emery fue un 1-4-5-1, pasando a 1-4-3-3 en fase ofensiva. En la segunda mitad y tras la entrada de Pastore por Motta y 0-1, pasó a 1-4-4-2 en fase defensiva hasta la expulsión de Verratti. El entrenador español saltó al campo con las novedades de Thiago Silva como central, Motta como medio centro posicional y Di María como extremo por el lesionado Neymar. En el inicio de juego del Real Madrid, su primera línea de acoso no dificultó lo suficiente a la primera línea de construcción rival. Su primera línea de acoso, daba distancia a los defensores visitantes, sin llegar a avanzar sus posiciones, facilitando de esta manera al Real Madrid llevar el balón a la siguiente zona sin demasiadas complicaciones. El objetivo era generar espacios libres en campo rival. En zona de creación rival, Mbappé y Di María, se incrustaban en la línea medular, evitando que los laterales del Real Madrid ganaran profundidad. Verratti y Rabiot, eran los encargados de ir al acoso, debido a la posición retrasada de Mbappé y Di María, generándoles un espacio significativo que era provechado Asensio, Lucas Vázquez y Benzema a su espalda. Motta era sometido a situaciones de superioridad numérica sobre su radio de acción, desajustando de esta manera a su última línea defensiva. Su dispositivo defensivo en esta zona sufría, llegándose a partir en numerosas ocasiones. En zona de finalización, su última línea defensiva volvió a dar síntomas de fragilidad defensiva, generado espacios significativos de remate y de participación cuando Thiago Silva y Marquinhos no estaban cerca del área de Areola. Los errores a la hora de realizar despejes dentro del área y los espacios de remate sobre la frontal fueron apareciendo según pasaban los minutos, exponiendo de esta manera a situaciones de peligro a su portero Areola. Como queda claro en el 1-2.

La transición ofensiva que empleó el equipo de Emery, no logró encontrar los espacios significativos para superar el dispositivo defensivo del Real Madrid en campo propio. De esta manera, su primera oleada formada por Di María y Mbappé realizaban acciones verticales que se desvanecían al encontrarse sin espacios y en inferioridad numérica.

El PSG en fase ofensiva fue un equipo sin peligro en campo rival, cometiendo pérdidas de balón importantes y situaciones comprometidas para su última línea defensiva. La posición de sus laterales en profundidad, expuso demasiado a Marquinhos y Thiago Silva, los cuales eras ayudados por  Motta en la primer mitad y por Rabiot en la segunda. En el inicio de juego Areola alternó el juego directo buscando las prolongaciones de Cavani con el combinativo, siendo ayudado por sus centrales y los tres medios centros. El principal objetivo en esta última opción, era generar espacios detrás de la línea medular de acoso rival al atraer a Casemiro y Kovacic si éstos realizaban marca individual. Rabiot era encontrado con libertad por sus centrales para avanzar en el ataque, al dejarle Casemiro libre sobre su propio campo. En zona de creación, fue un equipo que alternó la verticalidad exterior con la horizontalidad en sus acciones de ataque, debido a la poca movilidad ofensiva a espalda de Kovacic y Casemiro. Rabiot y Verratti no penetraban a la línea medular rival, ralentizando de esta manera sus ataques. En zona de finalización, Di María y Mbappé aumentaban la velocidad de sus acciones, pero no conseguían desordenar a los defensas visitantes al no encontrarse en igualdad numérica y con espacios. La vía de penetración más utilizada fue el carril lateral derecho rival, por donde Yuri llegaba en profundidad, pero sin encontrar a los posibles rematadores dentro del área. En el minuto 66 Verratti fue expulsado por protestar. En el minuto 59 Pastore entró por Motta, en el 76 Draxler por Di María y en el 85 Diarra por Mbappé.

En transición defensiva fue en la fase donde más sufrió, al estar su última línea defensiva en posiciones avanzadas y con los laterales en campo rival. Tras la pérdida del balón su cambio de mentalidad no fue inmediato, dificultándole de esta manera la recuperación del mismo. Los espacios libres generados en los carriles exteriores y detrás de su línea medular no fueron ocupados, resultando ser determinantes para encajar los dos goles en la portería de Areola.  

El emplazamiento inicial de los jugadores de Zinedine Zidane fue 1-4-4-2, sin variar en fase ofensiva. El entrenador francés dio entrada a Kovacic, Asensio y Lucas Vázquez en la línea de medios junto a Casemiro, acertando plenamente. El objetivo de Real Madrid fue evitar generar los mínimos espacios posibles en campo propio y no desajustarse en zona de creación. En el inicio de juego del PSG, su primera línea de acoso formada por Ronaldo y Benzema no acosaba lo suficiente, dejando que los centrales se pudieran relacionar con Rabiot. El francés conseguía llegar libre a esta zona, ya que Casemiro no le perseguía, priorizando su posicionamiento en campo propio. El objetivo era intentar forzar a errores a la línea defensiva rival cuando ésta estuviera en posiciones avanzadas a sabiendas de que sus centrales sufren lejos del área. En zona de creación, Casemiro fue el jugador más destacado, realizando continuos desdoblamientos defensivos cuando Carvajal o Marcelo se desplegaban en ataque. Asensio y Lucas Vázquez se agrupaban junto a los dos mediocentros, para que no estuvieran nunca en inferioridad numérica. Los cuatro jugadores que formaban la línea medular de acoso, saltaban de línea para acosar al poseedor del balón, obligándole en gran medida a redireccionar el pase hacia la primera línea de creación. En todo momento, el Real Madrid priorizó su profundidad defensiva en campo propio, evitando de esta manera ser penetrado por dentro de su dispositivo. La falta táctica estuvo presente como recurso en caso de poder ser superados, evitando comprometer a la línea posterior. En zona de finalización, su última línea defensiva no se desajustó, realizando un repliegue intensivo si era necesario para estar en disposición de ofrecer ayudas a jugador que era rebasado. De esta manera, además, les acortaban los espacios de intervención a Mbappé, Cavani y Di María. Su estructura defensiva se mostro de manera sólida y compacta, Ramos y Varane ofrecían cobertura a sus laterales colindantes y se alternaban la marca a Cavani sobre el área de meta. La orientación defensiva ante los centros laterales fue adecuada, no ocasionándoles situaciones de peligro a Navas.

En transición defensiva, el Real Madrid se desplegaba en dos dispositivos. El primero acosaba al poseedor del balón de manera rápida, con la clara intención de forzarle para que realizara un juego directo o ralentizar las posibles acciones posteriores. El segundo, replegaba sobre el campo propio, para reducir los espacios generados en la fase anterior. De esta manera evitó que los temido atacantes de PSG consiguieran situaciones claras de peligro.  

En el inicio de juego su primera línea de construcción alternó el juego directo sobre Cristiano y Benzema y el combinativo cuando el equipo rival se posicionaba y no acosaba lo suficiente. Para ello, Ramos y Varane debían detectar dicha situación y valorar los pases seguros en corto o jugar sobre el campo rival. Si conectaban con Casemiro, éste buscaba de inmediato a Asensio, Lucas Vázquez o Benzema detrás de la línea medular de acoso. En zona de creación, fue un equipo que priorizó la verticalidad en sus acciones de ataque, intentando hacerles llegar el balón sobre los carriles exteriores para desequilibrar a la última línea defensiva rival. La movilidad interior de los tres jugadores anteriores, desajustaba constantemente a Motta, el cual no daba abasto. En zona de finalización, atacaban los espacios que generaban Alves y Yuri para realizar centros sobre los dos puntas en situación de remate. Su objetivo era finalizar con la mayor rapidez posible para evitar desajustes ante una posible pérdida de balón. Cristiano y Benzema, aprovecharon los espacios significativos que generaba la frágil defensa rival para realizar remates a puerta con peligro. En el minuto 71, Kroos entró por Kovacic con tarjeta, en el 76 Bale por Benzema y en el 82, Isco por Asensio.

En la transición ofensiva directa empleada desplegó su mejor versión, generando situaciones de peligro en el área de Areola. La verticalidad tras el robo de balón era primordial para aprovechar los espacios libres que generaba Alves y Yuri. Además la llegada de jugadores de segunda línea a zonas cercanas al área les hacia desajustarles más y ser ganadores de los posibles rechaces. De esta manera llegaron los dos goles de la victoria.

LAS CLAVES

  • El PSG fue un equipo sin respuestas ofensivas en zona de finalización a pesar de tener a tres jugadores desequilibrantes. Cavani, Mbappé y Di María no encontraron los espacios significativos de participación decisivos en campo rival.
  • El PSG en fase defensiva y zona de creación, fue un equipo sin equilibrio. Verratti y Rabiot, generaban espacios libres relevantes a su espalda, que fueron aprovechados por los atacantes del Real Madrid para realizar situaciones de 2x1 a Motta.
  • Casemiro detectó a la perfección sus espacios de intervención tanto en fase de ataque como de defensa. El mediocentro brasileño,  equilibró a su equipo cuando éste no tenia la posesión del balón, realizando desdoblamientos defensivos a sus compañeros de diferentes líneas. Por otra parte, cuando su equipo recuperaba la pelota realizaba coberturas ofensivas sobre el eje central.  
  • El Real Madrid solucionó la inferioridad numérica en fase defensiva sobre el eje central, con las ayudas de Asensio y Lucas Vázquez. Zidane les ordenó movilidades defensivas cerca de Casemiro y Kovacic, las cuales fueron determinantes para conseguir los goles de la victoria. 
  • El plan de partido que planteó Zidane. El francés replegó a su equipo en campo propio, dando así consistencia a su última línea defensiva. Posteriormente y tras el robo de balón, buscaban la verticalidad de Cristiano y Benzema para llegar con rapidez a las inmediaciones del área rival, donde temporizaban para la llegada de jugadores de segunda línea que sorprendieran.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Unai Emery fue en 1-4-5-1, pasando a 1-4-3-3 en fase ofensiva. En la segunda mitad y tras la entrada de Pastore por Motta, el entrenador español pasó a 1-4-4-2 en fase defensiva sin variar en fase ofensiva anterior. Tras la expulsión de Verratti, se reestructuró a 1-4-3-2 tanto en ataque como en defensa. 

En fase defensiva y zona de creación rival, el PSG generó espacios relevantes detrás de la línea medular de acoso. Verratti y Rabiot desprotegían a Motta al ubicarse en posiciones avanzadas y sin que el poseedor del balón estuviera lo suficientemente acosado, generando así al mediocentro brasileño situaciones de incertidumbre en su radio de acción. El Real Madrid lo aprovechó para construir situaciones de superioridad.

El PSG en fase de ataque e inicio de juego, realizaba movimientos disuasorios para atraer a los mediocentros del Real Madrid y generar espacios libres en su espacio natural sobre el campo rival. Rabiot realizaba desmarques de apoyo a los centrales, mientras Motta y Verratti de ruptura. Casemiro que dudó en algunos momentos del encuentro, decidió darle distancia sin perder su función posicional de equilibrio defensivo. 

En fase ofensiva y zona de creación, el PSG no aprovechó los espacios libres que el Real Madrid generaba detrás de su línea medular de acoso. Cavani, Di MarÍa y Mbappé permanecieron anclados en sus posiciones, sin disuadir a los jugadores de la última línea defensiva rival mediante desmarques de apoyo sobre dicha zona. Además Verratti y Rabiot no percutían a la línea medular de acoso, favoreciendo así el acoso rival. 

En fase ofensiva y zona de finalización, el PSG encontró la vía de penetración sobre el carril derecho rival, pero no fue aprovechado posteriormente en la zona de remate. Yuri fue el jugador más incisivo por dicho sector, siendo ayudado por los centrocampistas en la segunda mitad para penetrar a la última línea defensiva rival. Los posibles rematadores no se habilitaron correctamente para poner en apuros a Navas.

El emplazamiento defensivo de Zinedine Zidane en este encuentro fue 1-4-4-2, sin variar en fase ofensiva. Su buena profundidad defensiva en campo propio les hizo no generar espacios significativos dentro del dispositivo, no exponiendo de esta manera a los jugadores de líneas posteriores a situaciones de incertidumbre cerca del área de Navas. Destacar a Casemiro como jugador relevante en esta fase y zona. 

En fase defensiva y zona de finalización del PSG, los jugadores de la última línea defensiva del Real Madrid realizaban ayudas constantes a sus compañeros más cercanos cuando éstos eran superados. Además, fijaban a los posibles rematadores y ocupaban correctamente los posibles espacios de rechace sobre la frontal del área, neutralizando de esta manera los ataques del rival.

En fase ofensiva y zona de creación, Benzema aportaba soluciones para dar continuidad al ataque a sus compañeros cuando éstos se encontraban en situaciones comprometidas. Vemos como el francés detecta el espacio relevante para ocuparlo y aprovecharlo, para relacionarse con Casemiro que va en apoyo para dirigir el ataque hacia el lado débil, donde Asensio y Cristiano estaban ubicados.  

En transición ofensiva y tras el robo del balón en campo propio, el Real Madrid aprovechó los espacios libres que la última línea defensiva rival generaba. La dupla Asensio- Lucas Vázquez tras robar el balón, buscaba acciones verticales ofensivas a gran velocidad, llegando a las inmediaciones del área rival para relacionarse entre sí y buscar a los rematadores potenciales con garantías de remate. Situación de 0-1. 

En fase ofensiva y zona de finalización, el Real Madrid aprovechó por enésima vez en toda la eliminatoria, la fragilidad defensiva del PSG en su área. Tras conseguir penetrar a su última línea defensiva por los carriles exteriores, buscaba el centro laterales y la llegada de jugadores de segunda línea a zonas de rechace. Encontrando de esta manera la debilidad del rival.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO