Las defensas se imponen a los ataques y reparten puntos dos equipos con dos entrenadores muy similares

VALENCIA F.C 0 - 0 ATL. MADRID. Liga Santander 2017/18 (Jornada 3)

  29/09/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Marcelino fue 1-4-4-2, sin variación de sistema en la fase defensiva. Con las novedades en el once inicial del recién incorporado Pereira por Lato, retrasando la posición de Gayá y Paulista por Murillo. Si el Atlético trataba de iniciar el juego desde atrás, los dos puntas realizaban un primer acoso con la intención de temporizar el ataque de los de Simeone, para un posterior repliegue en bloque medio. En este primer acoso Zaza y Rodrigo trataban de orientar las posibles relaciones cercanas sobre los carriles laterales. Los jugadores de Marcelino trataban con este inicio de acoso que los tres medios centros rivales se ubicaran sobre posiciones cercanas a sus centrales, generando distancia en las relaciones posteriores con sus puntas. En zona de creación la intención era tratar de impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad con los cercanos, mediante el acoso constante sobre el rival. En este sentido destacar a sus jugadores de segunda línea de presión en la realización de un permanente acoso sobre el poseedor de balón, dominando así la zona activa. La solidaridad en esta fase desde la llegada del nuevo técnico es un principio básico defensivo de este Valencia, impidiendo unas limpias relaciones potenciales entre jugadores cercanos. En zona de finalización la profundidad defensiva era marcada por la posición del balón, ubicando a todos los jugadores sobre el campo propio si era necesario.  El rigor táctico defensivo lo marca su jugador referencia, Kondogbia que equilibra el bloque defensivo mediante sus acosos, coberturas y permutas, tratando que no se generara ningún espacio aprovechable por el rival.

En transición defensiva mostraron una generosa reorganización mediante un primer acoso, en el cual la falta táctica estaba presente en caso de ser superado, además las ayudas defensivas acordonaban la zona activa, evitando que se produjeran apenas desequilibrios entre líneas. Unido a un repliegue en bloque si la temporización llegaba a buen puerto, acortando las posibilidades de éxito en el veloz contraataque rival.

En fase ofensiva la estructura no se modificaba, empleando un juego directo en el proceso de traslado de balón sobre campo contrario. Neto y su línea defensiva buscaban las prolongaciones y temporizaciones de su jugador referencia en estas acciones, Zaza, agrupando jugadores a distintas alturas sobre él. En zona de creación fue un equipo que trataba de dar continuidad al juego, ubicando a sus relaciones potencias sobre los carriles exteriores, debido al dispositivo defensivo sobre carril central que estructuró el Cholo. A partir de ahí, la intención era la de generar desequilibrios por dichos carriles quedando relegada a la ejecución de centros laterales sin una profundidad suficiente como recurso, Gaya y Soler los realizaban nada más percibían las ubicaciones de sus compañeros sobre el área rival, sin obtener estos éxito en los remates realizados, debido a la buena defensa de centros laterales realizada por el equipo rival, que era realizada mediante una correcta orientación corporal y fijando con cercanía a su par. En el minuto 61 debutó Guedes por Pereira, además en el 71 Mina entró por Rodrigo y Murillo por el lesionado Garay, sin que estos cambios afectaran al planteamiento del partido.

La transición ofensiva empleada fue directa, mediante el intento del aprovechamiento de los desequilibrios defensivos rivales por parte de Rodrigo, Pereira y Soler, que buscaban la posterior intervención sobre el área atlética de Zaza. Pero los futbolistas del Cholo emplearon la falta táctica y la construcción de superioridades defensiva sobre Parejo y Kondogbia acotando las conexiones posteriores. En los últimos quince minutos del encuentro esta fase se ejecutó con más profundidad por parte de los de Marcelino, pero sin llegar a poner en apuros a Oblak.

El emplazamiento defensivo para este encuentro por parte del Cholo Simeone fue 1-4-4-2, pasando en fase ofensiva a 1-4-3-3 empleando un juego directo. El entrenador argentino presentó varias novedades en su equipo inicial, cambiando la pareja de centrales (Godin y Jiménez por Savic y Lucas) y como delantero Vietto fue la pareja de Correa. Su equipo estuvo situado sobre un bloque medio, igualando a la línea de medio del rival. En el inicio de juego rival, invitaban a Neto a una posible salida de balón en corto relacionándose con sus centrales o laterales, para la realización de un posterior acoso por parte de Vietto y Correa por eje central al que se sumaba Carrasco y Koke por los carriles exteriores, lo que provocaba las relaciones entre jugadores alejados. En creación, el dispositivo defensivo se compactaba sobre carril central orientando las acciones de ataque del conjunto valenciano sobre los carriles exteriores, donde construía superioridades numéricas a través del extremo y el lateral, con la solidaridad en las coberturas posteriores del central y medio del carril activo, optimizando la gestión de los espacios defensivos sobre campo propio. Esta propuesta ralentizaba la continuidad del ataque visitante, convidando a los laterales rivales a la realización de centros laterales desde ubicaciones alejadas. En zona de finalización Thomas retrasaba su posición para equilibrar a los centrales que realizaban marcas sobre Zaza y Rodrigo, controlando las zonas de remate rival con la ayuda de Oblak, que mediante su salidas aéreas controlaba las posibles situaciones ventajosas rivales sobre área de meta.

La organización de transición ofensiva directa que llevaba a cabo el Atlético comenzaba en la fase anterior, ubicando a Vietto y Correa sobre el carril central para cuando Parejo y Kondogbia se desplegaran en situaciones cercanas al área, fueran encontrados y se encargaran de lanzar la primera oleada de la transición mediante conducciones superiores enfrentándose a los centrales, intentando conquistar los espacios libres que pudieran generar. Estos espacios no aparecieron hasta los últimos quince minutos, donde la profundidad ofensiva en esta fase apareció, pero sin generar ninguna situación franca debido a la falta de claridad por parte de los delanteros en las inmediaciones de área.

En fase ofensiva Simeone emplazaba un 1-4-3-3, avanzando a la principal línea de ataque a Carrasco, empleando un juego directo como primera opción para transportar el balón sobre campo contrario. Oblak buscaba la relación directa sobre las ubicaciones intermedias de Correa, posicionándose éste entre Gayá y Parejo, como zona de mayor aprovechamiento para el intento de control de balón en las posteriores relaciones con Koke. En zona de creación la voluntad de dar continuidad al juego era ejercida por Saúl y Koke, que se ubicaban sobre sus carriles en ayuda ofensiva a los centrales y Thomas, debido al dispositivo defensivo sobre carril central de campo propio que Marcelino tenía construido. Los laterales conseguían situarse sobre campo rival para ser el enlace posterior a la relación de los dos interiores con los delanteros, ofreciéndose desde la amplitud para intentar generar espacios de llegada sobre el área de Neto. En zona de finalización las acciones individuales florecieron como recurso ante la buena defensa de centros laterales mostrada por el equipo valenciano. En el minuto 60 entró Gaitan por Carrasco, en el 64, Torres por Vietto, y en el 72 Gameiro, sin que Simeone planteara distintos objetivos en el planteamiento del partido.

En la transición defensiva acreditaron una buena reorganización defensiva, realizando un primer acoso rápido sobre los jugadores encargados de facilitar una transición ofensiva optima a sus compañeros valencianistas, Parejo y Kondogbia, formando una micro estructura de tres jugadores, donde la orientación hacia carriles exteriores y la realización de faltas tácticas, minimizaban las opciones de generar desequilibrio sobre las líneas defensivas posteriores, mostrando así su control sobre el rival en esta fase.

LAS CLAVES

  • Perfecta interpretación de la transición defensiva por parte de los jugadores del Valencia, mostrando un buen interés en la ralentización de la transición rival. Su mediocentro Kondogbia compensaba posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su primera línea de temporización.
  • El plan de partido empleado por parte de Simeone, impidiendo a los encargados de crear la transición ofensiva rival relacionarse con comodidad, por lo que sus jugadores acosaban constantemente a Parejo y Kondogbia evitando las relaciones posteriores, con la falta táctica si fuera necesario.
  • Falta de profundidad ofensiva por parte de los dos equipos. El planteamiento ecuánime del partido por parte de los dos entrenadores, no facilitó a ninguno de los dos el poder generar desequilibrios en la fase ofensiva, debido a su mentalidad conservadora ofensiva.
  • Los dos equipos partieron en su línea de cuatro medios con tres jugadores centrocampistas, buscando un mayor control sobre la zona de creación, tanto en ataque como en defensa, restando velocidad a las posibles situaciones de la fase ofensiva rival.
  • En los duelos donde existía la posibilidad de generar algún desequilibrio posterior, los defensores resultaron ganadores ante los atacantes, lo que acortaba las fase de transición ofensiva en los dos equipos.

Sistema defensivo utilizado por Marcelino en el encuentro: 1-4-4-2 compacto, ubicándolo sobre la zona medial del campo, con una actitud ralentizadora en la creación del juego rival sobre la zona activa, donde el equilibrio defensivo estuvo presente en todo momento.

Emplazamiento de los jugadores del Valencia en fase ofensiva, ubicando a sus jugadores sobre la periferia del sistema defensivo central del Atlético. El poseedor de balón efectuaba los pases hacia compañeros atrasados, debido a la falta de ayudas ofensivas sobre espacios interiores.

El centro lateral fue el recurso empleado por parte de los jugadores de Marcelino en fase de finalización. Gayá fue el jugador con mayor intervención en este tipo de acciones, sus compañeros se posicionaban entre los defensores para intentar un primer remate, quedado Soler en zonas de rechace. El Atlético de Madrid lo contrarrestó formando superioridades en zonas de remate.

Relación directa empleada por el Valencia en este encuentro. Los jugadores de primera línea defensiva buscaban la relación directa con Zaza, para que éste diera continuidad al juego en ataque mediante sus duelos ganadores a su par, con la ayuda en las ubicaciones a diferentes alturas de sus compañeros.

El Valencia intentó aprovechar las acciones a balón parado como un recurso ante un partido tan igualado. Parejo su jugador referencia en libres directos e indirectos, buscaba golpeos precisos sobre los intervalos entre defensores atléticos sobre la zona de segundo palo, donde Paulista se ubicaba.

Sistema defensivo mostrado por los jugadores del Atlético de Madrid: 1-4-4-2. Situando su profundidad defensiva sobre la mitad del campo propio. Carrasco y Koke se agrupaban sobre sus medios para dar más consistencia al bloque defensivo central junto con Correa y Vietto.

En transición ofensiva dada las características de sus jugadores de ataque: Carrasco, Correa y Vietto; intentaron generar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de sus medios, mediante penetraciones individuales en conducciones superiores con el objetivo de conquistar las inmediaciones del área rival para finalizar la jugada.

Emplazamiento ofensivo en 1-4-3-3 y zona de creación por parte del Atlético. Carrasco adelantaba su posición, Koke y Saúl se ubicaban sobre campo propio para ser los encargados de conectar con los delanteros y la amplitud venía dada por los laterales en campo contrario.

El objetivo de Simeone era en la creación de la transición ofensiva rival impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad, por lo que sus jugadores acosaban constantemente a Parejo y Kondogbia para evitar relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. 

Invitación por parte Atlética de iniciar en corto a su rival, para posteriormente acosar sobre el central a pierna cambiada, orientándole hacia su carril natural para un posterior estrechamiento sobre él, cerrándole toda vía de relación cercana, obligándole a buscar la lejana.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO