Empate de los de Eddie Howe en un partido dominado por el Southampton

BOURNEMOUTH 1 - 1 SOUTHAMPTON Premier League 2017/18 (Jornada 15)

  07/12/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Eddie Howe fue un 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Francis e izquierda Ake, mientras Smith actuó como lateral derecho y Daniels como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. La intención de la primera línea de presión del Bournemouth si equipo rival trataba de iniciar el juego desde atrás, era la de ir a presionar, orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Esa buena, organizada y agresiva presión por parte de los jugadores de Eddie Howe, provocó el error del central zurdo Hoedt que daría origen al 1 a 0 en minuto 41:03. En zona de creación del Southampton los centrocampistas del Bournemouth constantemente mostraban predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se dieran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. En ocasiones esa constante predisposición a interceptar dificultaba la creación del juego de los “saints”, pero en otras situaciones no había coberturas a compañeros que representaban primeras líneas de presión. Este aspecto en la realización de los acosos hacía que no cerraran líneas de pase, sobre todo por parte de sus mediocentros (Suman y Cook) quedando mucho espacio a su espalda. Sus extremos utilizaban de referencia a sus mediocentros (Suman y Cook) a la hora de defender, su estructura inicial 1-4-2-3-1 pasaba en fase defensiva a 1-4-4-2. En zona de finalización su última línea defensiva no solían dejar intervalos aprovechables entre centrales, sus desajustes defensivos estaban en los intervalos central - lateral. En situaciones de finalización de centros laterales se mostraron normalmente seguros, tan sólo mostraron problemas a la hora de defender en situaciones de centros a zonas al primer palo. En este sentido el delantero rival Austin, les generaba problemas en sus característicos movimientos hacia zonas de primer palo. Un claro ejemplo en su gol en el minuto 60:08 o en una ocasión minuto 80:29.

En transición defensiva al tratarse de un equipo que en ataque acumulaban muchos jugadores en campo contrario, por todos los medios querían evitar ser desbordados tomando conciencia de que si eran desbordados comprometían al resto de compañeros, en situaciones que eran superados quedaban muy expuestos.

En fase ofensiva en el inicio de juego tanto su portero como sus centrales (Francis y Ake) participaban de manera activa en el inicio del juego, cuyo objetivo era mediante el pase conectar con jugadores cercanos al pasillo central (Suman y Cook), para facilitar espacios de intervención significativos a los jugadores en anchura (De manera que pudieran permitir posibilidades de incorporación a sus laterales). En zona de creación fue un equipo vertical, una vez que realizaban la aproximación de sus líneas tras progresión en campo contrario. Esta verticalidad en la creación la manifestaron mediante pases directos a la espalda de la defensa rival, para las rupturas de sus atacantes entre intervalos de la última línea defensiva. Otra opción fue llevar el balón lo más rápido posible hacia las bandas, mediante aperturas a banda directamente desde el receptor, o habilitar de cara para posterior apertura. A partir de ese momento es cuando buscaban la creación de situación de superioridad numérica con incorporación y desdoblamientos de sus laterales. En zona de finalización buscaban permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque (Defoe, Stanislas, King, Wilson o Ibe). Siempre mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, así como capacidad para reconocer espacios libres. Aunque su mayor peligro lo generaron en situaciones en banda de uno contra uno o dos contra uno, con la clara intención de encadenar con centros desde las bandas, para aprovechar sus virtudes ofensivas en centros laterales.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación, querían conectar de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival (Defoe, Stanislas, King, Wilson o Ibe). Trataban asegurar la constitución de la primera oleada con buenos primeros pasadores como Suman y Cook.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pellegrino fue un 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Van Dijk e izquierda Hoedt, mientras Pied actuó como lateral derecho y Bertrand como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. Si el Bournemouth trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda. Este inicio de presión lo comenzaba siempre su primera línea de presión formada por Austin y Tadić, mediante disuasión de líneas de pase hacia banda. Su principal objetivo era obligar a centrales “cherries” a jugar por fuera, para una vez el balón en banda el equipo bascular, presionar e intentar robar. En zona de creación del Bournemouth trataban de impedir la progresión por el interior del bloque defensivo. En campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. Destacar a su mediocentro Romeu que aportó mucho equilibrio defensivo, gracias tanto a su buena interpretación táctica como a su capacidad para realizar ayudas defensivas y coberturas. En zona de finalización su última línea defensiva no evidenció desajustes defensivos, mostrando coordinación y solidez entre los miembros de dicha línea. En este sentido destacar a su central Van Dijk como auténtico líder de su línea defensiva, mostrando un gran nivel de rendimiento a largo del partido. En situaciones de centros laterales fue un equipo poderoso, sin apenas conceder situaciones favorables al rival.

En transición defensiva trataban de evitar la superación completa del primer grupo de acosadores, sobre todo por espacios cercanos al pasillo central. Destacar a su mediocentro Romeu por su capacidad de compensar esos posibles desajustes y espacios que podían quedar detrás su última línea defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Forster y sus centrales (Van Dijk y Hoedt). Su primera línea de construcción alternaba juego combinativo con relaciones directas ante la presión alta por parte de los jugadores “cherries”. Este aspecto obligaba tanto a su portero Forster como a su primera línea de construcción a jugar directo, teniendo como solución a Austin, siendo el destinatario de esos posibles envíos directos. En zona de creación trataban de generar superioridades numéricas en campo rival. Su mediocentro Romeu les permitía jugar en campo contrario ya que tenia capacidad tanto para dar como ofrecer líneas de pase. A nivel colectivo fue un equipo con la clara intención de mover al rival de lado a lado para buscar superioridades numéricas y generarles desajustes en su dispositivo defensivo rival. Otro aspecto importe fueron sus extremos que partían de amplitud para realizar el fuera - adentro y participar en  pasillo central (Sobre todo Boufal en zonas intermedias). Por ejemplo podía aparecer Boufal por dentro mientras Ward - Prowse más en amplitud (Por fuera). A partir de que podían ser receptores potenciales (Sobre todo Boufal) por dentro buscarían conducciones o pases a la espalda de la defensa para romper el dispositivo defensivo rival. Sus laterales tuvieron mucha importancia en fase ofensiva, con sus continuas incorporaciones sobre todo el lateral izquierdo Bertrand. En zona de finalización buscaban permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque. Llevaron peligro en situaciones en banda uno contra uno, dos contra uno o dos contra dos. En situaciones de uno contra uno tenían predisposición permanente a superar a oponente directo (Calidad y velocidad de Boufa, Tadić, Ward - Prowse o Redmond). La entrada de Redmond fue una acierto por parte de Mauricio Pellegrino, el extremo aportó velocidad y desequilibrio. Un claro ejemplo su asistencia en el 1 a 1 en el minuto 60:08. Los jugadores del Southampton en zonas próximas al área fueron muy peligrosos, tanto con sus centros como con los característicos movimientos hacia zonas de primer palo de Austin. Un claro ejemplo en su gol en el minuto 60:08 o en una ocasión minuto 80:29.

Por último decir que en la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con los atacantes, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A partir del 1 a 1 se fueron dando situaciones favorables, pero sobre todo en los minutos finales. Un claro ejemplo el contrataque en el minuto 63:42.

LAS CLAVES

  • La buena, organizada y agresiva presión por parte de los jugadores de Eddie Howe. Sobre todo de su primera línea de presión cuya  intención si equipo rival trataba de iniciar el juego desde atrás, era la de ir a presionar, orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Un claro ejemplo como provocaron el error del central zurdo Hoedt, que daría origen al 1 a 0 en minuto 41:03.
  • El Bournemouth en zona de creación fue un equipo vertical, una vez que realizaban la aproximación de sus líneas tras progresión en campo contrario. Esta verticalidad en la creación la manifestaron mediante pases directos a la espalda de la defensa rival, para las rupturas de sus atacantes entre intervalos de la última línea defensiva. Otra opción fue llevar el balón lo más rápido posible hacia las bandas, mediante aperturas a banda directamente desde el receptor, o habilitar de cara para posterior apertura. A partir de ese momento era cuando buscaban la creación de situación de superioridad numérica con incorporación y desdoblamientos de sus laterales
  • Destacar en fase defensiva la actuación del mediocentro Romeu en el Southampton. El jugador español aportó mucho equilibrio defensivo, gracias tanto a su buena interpretación táctica como a su capacidad para realizar ayudas defensivas y coberturas. En transición defensiva destacar como trataba de compensar esos posibles desajustes y espacios que podían quedar detrás su última línea defensiva. Tras pérdida de balón de su equipo, era capaz de cambiar rol para acosar al inicio del contraataque del rival.
  • La entrada en la segunda parte de Redmond fue una acierto por parte de Mauricio Pellegrino, el extremo aportó velocidad y desequilibrio. Un claro ejemplo su asistencia en el 1 a 1 en el minuto 60:08.
  • Los jugadores del Southampton en zonas próximas al área fueron muy peligrosos, tanto con sus centros como con los característicos movimientos hacia zonas de primer palo de Austin. Un claro ejemplo en su gol en el minuto 60:08 o en una ocasión minuto 80:29.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Eddie Howe fue un 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Sus extremos (Stanislas y Fraser) utilizaban de referencia a sus mediocentros (Suman y Cook) a la hora de defender.

La buena, organizada y agresiva presión por parte de los jugadores de Eddie Howe. Sobre todo de su primera línea de presión cuya  intención si equipo rival trataba de iniciar el juego desde atrás, era la de ir a presionar, orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Un claro ejemplo como provocaron el error del central zurdo Hoedt, que daría origen al 1 a 0 permitiéndoles adelantarse en el marcador.

En zona de creación del Southampton los centrocampistas del Bournemouth constantemente mostraban predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se dieran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. En ocasiones esa constante predisposición a interceptar dificultaba la creación del juego de los “saints”, pero en otras situaciones no había coberturas a compañeros que representaban primeras líneas de presión. Este aspecto en la realización de los acosos hacía que no cerraran líneas de pase, sobre todo por parte de sus mediocentros (Suman y Cook) quedando mucho espacio a su espalda.

En zona de creación llevaban el balón lo más rápido posible hacia las bandas, mediante aperturas a banda directamente desde el receptor, o habilitar de cara para posterior apertura. A partir de ese momento es cuando buscaban la creación de situación de superioridad numérica con incorporación y desdoblamientos de sus laterales.

En zona de finalización buscaban permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque (Defoe, Stanislas, King, Wilson o Ibe). Siempre mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, así como capacidad para reconocer espacios libres. En esta imagen podemos ver una clara ocasión por parte de Defoe.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pellegrino fue un 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Van Dijk e izquierda Hoedt, mientras Pied actuó como lateral derecho y Bertrand como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes.

Destacar en fase defensiva la actuación del mediocentro Romeu en el Southampton. El jugador español aportó mucho equilibrio defensivo, gracias tanto a su buena interpretación táctica como a su capacidad para realizar ayudas defensivas y coberturas. En transición defensiva tras pérdida de balón de su equipo, era capaz de cambiar rol para acosar al inicio del contraataque del rival.

En zona de creación sus laterales tuvieron mucha importancia en fase ofensiva, con sus continuas incorporaciones tanto su lateral derecho Pied como su lateral izquierdo Bertrand llevaron mucho peligro.

Los jugadores del Southampton en zonas próximas al área fueron muy peligrosos tanto con sus centros, como con los característicos movimientos hacia zonas de primer palo de Austin. Un claro ejemplo en su gol en el minuto 60:08 o en una ocasión minuto 80:29.

En la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con los atacantes, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A partir del 1 a 1 se fueron dando situaciones favorables, pero sobre todo en los minutos finales.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO