Hector Garca Salido

Editorial de la Edición  69

- Hector García Salido / Redactor del Diário Qué!

Lo mejor y lo peor del 2012

Lo primero de todo, un gran abrazo para Tito Vilanova. La editorial del pasado mes de diciembre destacaba el gran trabajo del entrenador azulgrana pasados sus primeros cien días. Nadie, sin embargo, se esperaba la noticia de finales de mes, cuando todos nos enteramos de que Tito había recaído de su enfermedad. Pero el técnico azulgrana no se rinde. Y no lo hará nunca. Como tampoco el Barcelona, al que muchos dieron por muerto en el mes de mayo de 2012, cuando fue golpeado duramente tras perder la Liga ante el Madrid y caer eliminado en las semifinales de la Champions League ante el Chelsea. El equipo azulgrana se repuso a todo en el 2012. En el plano emocional fue un año durísimo, con la operación de Abidal y la recaída de Tito. El deportivo también fue complicado. Se marchó Guardiola. Se esperaba la hecatombe en un equipo acostumbrado a la autodestrucción. A pesar de todo, las cosas no cambiaron. Incluso han ido a mejor, con un Barcelona de récord. Leo Messi, al que dedicamos un reportaje especial en esta edición, ha sido capaz de mejorar sus prestaciones, siendo más decisivo de cara a puerta. Sus 91 goles son una barbaridad. Aunque parecen pocos, ya que Messi está dispuesto a superar esa cifra en 2013.

Muy distinto es el balance que hace el Real Madrid del 2012. Si hablamos de títulos, fue un gran año, con Liga y Supercopa de España. Títulos conquistados ante el Barcelona. Pero todo ha saltado por los aires. ¿El culpable? Mucho de Mourinho y algo del vestuario. El técnico portugués parece haber perdido el mando ante los jugadores (un pecado capital para un entrenador que siempre ha destacado por gobernar con éxito esta faceta) y el rumbo en los partidos, donde muchas veces se muestra escaso de recursos para solucionar los problemas que se presentan. Los jugadores, por su parte, se han llenado el estómago con tan sólo con un dos entorchados. Poco bocado para la afición blanca, que esperaba acabar de una vez por todas con el reinado azulgrana. Asimismo, muchos futbolistas presentan un bajo estado de forma. Di María, Cristiano, Özil, Benzema o Pepe están muy lejos de su mejor nivel. También están pagando muy duro la Eurocopa los jugadores españoles. Xabi Alonso no consigue encontrar su ritmo, como tampoco Casillas o Arbeloa. El único que mantiene su nivel es Sergio Ramos, cada vez más capitán dentro de un convulso equipo. La Champions es ahora mismo el único refugio del Madrid, pero con el Manchester United a la vuelta de la esquina es un cara o cruz demasiado arriesgado.

Entre lo mejor del 2012 destaca el Atlético de Madrid. Simeone llegó a finales de diciembre de 2011 y casi llenó el Calderón en su primer entrenamiento. Fue una señal. Desde entonces el Atlético ha subido como la espuma, situándose entre los grandes de la Liga. La Europa League y, sobre todo, el gran triunfo ante el Chelsea en la final de la Supercopa corroboraron que este equipo puede aspirar a todo si mantiene el actual bloque… y a Falcao. Precisamente el colombiano es uno de los jugadores más destacados del último año. ‘El Tigre’ fue vital para ganar los dos últimos títulos europeos. Chelsea, Real Madrid y PSG pelearán por su fichaje el próximo verano. Enrique Cerezo tiene claro que Falcao no se marchará por menos de 60 millones, una cifra, que visto lo visto hasta ahora, incluso se me antoja corta.

¿Y lo peor? La tremenda crisis por la que pasa nuestro país y por ende el fútbol español. La mayoría de los equipos viven en estado de emergencia, en vilo de cara al precipicio. Pero nadie se pone de acuerdo para intentar solucionar el problema. El fútbol español sigue dividido en varios escalones que no ayudan en nada a recuperar el esplendor de años atrás. Sin acuerdos no hay presente ni futuro. Algo que podría pagar muy caro la Selección, que volvió a reinar en Europa en 2012. El 4-0 ante Italia en la final de la Eurocopa quedará para siempre en la retina de todos.

Y en este repaso a 2012 no me podía olvidar de Manolo Preciado, quien siempre tenía una sonrisa para los buenos y, sobre todo, malos momentos. Tampoco del bueno de Miki Roqué. El 2013, sin duda, no será lo mismo sin ellos.