Matt Le Tissier. El primer 'One Club Man'.

Fidelidad a unos colores en su máximo exponente.

  07/05/2019

Nacido en la isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha, la de Matt es una historia de alguien que jugaba al fútbol por pura diversión, sin preocuparse por todo lo que este deporte rodea. Y bien que lo hizo. Tan solo quiso ser profesional y llegar a jugar en la selección inglesa, tarea difícil, pero de quien estamos hablando, pudo haber conseguido lo que se propusiese. Disfrutó del fútbol en un solo club, el Southampton, pese al interés de grandes clubes. La de Matt es una especie en peligro de extinción.

Su idilio con el equipo del sur de Inglaterra parecía predestinado. Con 14 años lo fichó el Oxford United, pero no le gustó lo que allí se encontró y decidió regresar a Guernsey. Sería un año más tarde, cuando el Southampton quiso hacerle una prueba, y tras pasarla, se incorporó al club en la siguiente temporada. Tenía 16 años, los mismos que pasaría vistiendo la camiseta rojiblanca de los ‘Saints’. Debutó con 17, ante el equipo de su infancia, el Tottenham, ante el que cuajó un gran partido, con asistencia incluida. Su impacto fue inmediato, viviendo sus mejores años a finales de los 80 y principios de los 90, en los que su superioridad con el balón era palpable cada vez que recibía. “Podía ganar un partido cuando le diera la gana”, llegó a decir Sir Alex Ferguson de Matt.

Sin ningún físico para la práctica del fútbol, el talento que poseía contrarrestaba con su nula velocidad, entrega o fuerza. Pese a su ‘barriguita’, derramaba clase por los cuatro costados, que sumado a su gran disparo, le valieron para ganarse un hueco en la historia del fútbol. Los aficionados del Southampton llegaron a calificarlo como ‘El Dios’. Ante tal calificativo, Matt comentó que: “Bien me podrían haber llamado ‘Matt El Gordo’. Bebía tanta cerveza y comía tantas hamburguesas antes de los partidos que me pesaba el culo”.

Manchester United, Liverpool, Tottenham, Lazio, Juventus o Atlético de Madrid se interesaron en ficharle, pero nunca quiso salir, no tuvo la ambición de irse a grandes clubes. Él estaba acomodado, prefería ganar a los grandes y jugar con la presión de no descender cada temporada. Había conseguido uno de sus sueños y le bastaba con ello, un equipo superior requería una exigencia física y mental que quizás no estaba dispuesto a dar o a sacrificarse para ello. Le Tissier no jugaba por títulos ni dinero, jugaba por la lealtad a unos colores. “Cuando yo estaba en el Southampton, ganaba 3.000 euros a la semana, podría haber ganado hasta 15.000 si me hubiese marchado”, un alegato más de su fidelidad.

Su mayor decepción fue jugar tan solo 8 partidos con la selección inglesa, quizás porque como el mismo comentó, los seleccionadores eran Terry Venables y Glenn Hodel, quienes habían querido contratarle para sus equipos. 540 partidos, 209 goles - 48 de penalti, con tan solo un error -, y el gran capitán del equipo, ese es el legado que ha dejado este genio del cuero. Dos goles suyos siguen en el Top-10 de las últimas veinte temporadas que elige la Premier League. Con 33 años colgó las botas tras una vida dedicada a su club.

Posee la licencia ‘Pro’ de entrenador que le permitiría entrenar en la Premier League. En el verano de 2015, tras la marcha de Mauricio Pochettino del Shoutampton, se vinculó a Le Tissier como su substituto. Rumores que él mismo se ocupó de desmentir. Siempre ha rechazado cualquier oferta que le ha llegado para entrenar, y mismo desde ‘su’ club, en el pasado interesados en incorporarle a la directiva. Dirige la MLT Natural Coaching, escuela en donde se les proporciona a los niños de 7 a 17 años, un entrenamiento específico durante uno o dos días a la semana, para después jugar con sus equipos. Así como una mejora de las habilidades sociales a través del deporte. Según el nivel futbolístico de los apuntados al programa, la academia de Le Tissier ofrece entrenamientos dirigidos al perfeccionamiento o simplemente al disfrute de los niños por jugar, algo que está muy presente en todas las presentaciones de la MTL Natural Coaching. Desarrollado en conjunto con el Southampton, Bournemouth y Portsomouth, Matt cuenta en su equipo con entrenadores cualificados y una estructura sólida.

En abril de 2015, se convirtió en el primer ex jugador en recibir el ‘One Club Man’, premio que concede el Athletic de Bilbao a aquellos que han desarrollado, fuera del club de Lezama, la totalidad de su carrera deportiva en un mismo club. Y este mismo año ha sido nombrado embajador del club de su vida, el Shoutampton. Entre sus hobbies destaca el golf, deporte que practica muy a menudo, sobre todo en sus escapadas a La Manga. Metido de lleno en su práctica, ha sido caddie de Richard Bland en el Scottish Open entre otros torneos. No ha vivido ‘relajado’ del todo tras su retirada, viéndose inmerso en un caso de apuestas ilegales, y pasando una época con un aspecto poco saludable, que ha logrado dejar atrás este peculiar genio del balón. También es un habitual verlo en diferentes ‘realities’ de su país, y como comentarista de partidos de la Premier League para Sky Sports.

Redacción: Jaime Muñoz