Actualidad Deportiva

Solari maneja el 'factor error'.

  12/11/2018

El gol. Tres letras que abandonaron a Julen Lopetegui en su paso por el Real Madrid. Esa es la gran diferencia entre el Real Madrid de Solari y el de Julen Lopetegui. En cuatro partido, el Madrid ha hecho quince tantos (cuatro al Melilla, dos al Valladolid, cinco en Champions y cuatro al Celta). Pero no marcar no solo depende del azar. El gol es la consecuencia de un acierto, es decir, evitar un error, principal elemento del fútbol. Son muchos los entrenadores que focalizan su función en reducir al máximo ese aspecto del juego. Tuchel, por ejemplo.

El Real Madrid de Lopetegui necesitaba al menos diez remates a portería para hace gol. Ante el Celta, el Madrid hizo gol en el primer disparo a portería. Lo hizo Benzema, en una elección perfecta de todos los recursos. Desde el control, sublime, a la ejecución en el remate, con interior buscando el lado menos seguro del portero. Con todo ese el porcentaje de errar sigue existiendo, pero se reduce en grandes propociones. Por supuesto, un entrenador no puede participar en esa acción, pero sí puede ayudar a que el jugador se encuentre más cómodo para evitar el fallo. Lopetegui y sus jugadores trabajaron en los últimos partidos bajo una enorme presión, en el punto de mira de todos. Factor psicológico que aumenta las posibilidades de fallar.

Con Solari todo se ha relajado, desde el primer día. La propia situación del entrenador, interino, lo ha facilitado. Si se fallaba vendría otro. No pasaba nada… Pero resulta que sí pasaba. Santiago Solari llegó decidido a aprovechar la oportunidad de entrenar al Real Madrid. Tal vez la única que tenga en su vida como entrenador. Y lo ha hecho a través de la toma de decisiones transcendentales. El argentino ha dejado atrás la política que podía haber utilizado desde su puesto de interinidad para ser entrenador con todas las letras.

Lo primero fue el cambio de esquema, pasando a un 1-4-2-3-1. Un esquema con el que ha protegido el medio del campo, fortificado la defensa y liberado a Benzema. No es casualidad que el francés haya hecho tres grandes partidos desde su llegada. Solari ha potenciado también las bandas, con Odriozola volcado siempre en campo contrario. Reguilón, a pesar de su papel de secundario, también ha sido valiente en la toma de decisiones.

Como Solari, dejando a teóricos titulares en el banquillo para dar entrada a otros jugadores, como Isco o Asensio. Para el argentino todos parten desde cero. El puesto de titular se lo tendrán que ganar. Lo hicieron ante el Celta Ceballos o Lucas Vázquez. Lo que tocará ahora es ver a Solari asentado como entrenador del Real Madrid, dejando su puesto de interino, aunque en el equipo blanco un entrenador siempre está al borde del principio. Da igual todo lo que hayas ganado. Dos derrotas son una crisis. Tres, la Tercera Guerra Mundial. Solari parte con una ventaja. Conoce el escenario a la perfección. Vivió la mejor época de los Galácticos.También su ocaso.

Redacción: Héctor García