Actualidad Deportiva

Real Madrid y las razones de la sequía goleadora.

  08/10/2018

No hay equipo que resista sin los goles. Y menos el Real Madrid, acostumbrado a manejarse en cifras abrumadoras de cara a portería. Cuatro partidos sin ver puerta se están convirtiendo en una travesía en el desierto para Julen Lopetegui, del que se ha empezado a dudar. Mal síntoma en uno de los clubes con menor paciencia para mantener a sus entrenadores. A Lopetegui lo salva por ahora el parón por los partidos internacionales y dos encuentros a la vista relativamente cómodos: Levante y Victoria Pilsen. Más adelante llegará la gran prueba:, el FC Barcelona en el Camp Nou. El Madrid debe llegar a esa citas con juego, goles y puntos. De lo contrario, cualquier mal resultado en Barcelona acabaría con la era Lopetegui.

Todo a consecuencia de la alarmante falta de gol del equipo en los últimos partidos. Desde el gran encuentro ante la Roma, el Madrid solo ha hecho un tanto en cinco partidos, estando cuatro partidos y una segunda parte sin poder hacerlo. Nadie sabe qué ha pasado. ¿Por qué no llega el gol? Al contrario de lo que ocurría con Cristiano Ronaldo, este Madrid necesita más elaboración y más esfuerzo para encontrar el premio. Con Cristiano Ronaldo, en muchas ocasiones, se jugaba mal, pero el gol llegaba de alguna u otra manera. El portugués era capaz de eso. Ahora, sin embargo, no hay nadie en la plantilla con esa habilidad. Ninguno de los delanteros titulares están capacitados para asumir ese papel. Benzema se ha insertado tanto en su papel de delantero habilitador que ahora parece imposible convertirlo en un killer. Bale, mientras, suma goles, pero no tan deseados como quería la directiva blanca. Se suman a ellos jugadores de bandas o mediapuntas con poco gol. Solo Mariano interpreta ese papel de delantero cazador, aunque por ahora no llegan los goles que sí marcó en Lyon. No es lo mismo la Liga que la Ligue 1.

Ideas primitivas

El gol debe ser consecuencia de algo y no una casualidad. Ante el Alavés, el Madrid no llegó nunca a poner en peligro la portería contraria. Demasiado juego horizontal, permitiéndo así al Alavés taponar cualquier vía de entrada al área. Ante el CSKA ocurrió lo mismo. La combinación fue lenta y horizontal. Solo llegó el peligro desde la banda, con jugadas primitivas: centros al área para buscar el remate de cabeza de Mariano. Sin lugar a dudas, eso no es lo que buscaba Lopetegui para este Madrid. Solo lo consiguió ante la Roma, en un gran partido, aunque ante un rival que también concedió muchos espacios.

La problemática es complicada. Lopetegui tampoco tiene muchos jugadores de desborde en el equipo, otra vía para llegar al gol. La mayoría son futbolista de gran pase, pero sin velocidad de desborde. Se repiten ciertos perfiles y habilidades. Por eso ha recurrido en los últimos partidos a Vinicius, un jugador más dinámico. Una decisión demasiado atrevida. El brasileño solo tiene 18 años. También se echa en falta a Isco, quien había rendido a un gran nivel antes de su lesión. Un jugador que permite verticalidad a través del pase. Puede que, como hizo Zidane, Lopetegui tenga que replantear su dibujo del 4-3-3 para habilitar y dar más movilidad a los jugadores ofensivos. En su momento, el entrenador francés renunció a la BBC para añadir un centrocampista más con el 4-4-2. Con eso consiguió equilibrio y abrió caminos para encontrar el gol, casi siempre con Cristiano como protagonista. Ahora no está el portugués y el gol se hace urgente para Lopetegui. Sin él, las opciones de seguir en el banquillo blanco son nulas.

Redacción: Héctor García