Actualidad Deportiva

Opinión: Griezmann y el Show de Truman.

  15/06/2018

Griezmann se queda en el Atlético de Madrid. Nunca una 'no noticia' ha dado para tanto. Griezmann, no hay que olvidarlo, realmente no tenía nada que anuciar: tenía contrato con el Atlético de Madrid. Lo hizo en su documental 'La Decisión', protagonizado por él y en el que ha participado Gerard Piqué. El mundo al revés. ¿Cómo habrá sentado en el Barcelona? ¿Lo sabían en el club desde hace tiempo? Al margen de estas preguntas, no cabe duda de que hay una nueva dinámica en la comunicación de los jugadores. Son ellos los que empiezan a controlar el mensaje y la manera de transmitirlo. En el documental, por ejemplo, no ha tenido ninguna participación el Atlético de Madrid. ¿Sentará un precedente? No es fácil. Griezmann es uno de los cinco mejores jugadores del mundo. Antes de él lo hizo LeBron James. Es decir, ahora mismo solo está reservado para gigantes del deporte.

Lo que sí ha hecho Griezmann es transformar su vida en el Show de Truman. Ha televisado sus últimos meses, todos sus movimientos e inquietudes. Un futbolista metido a actor. Aunque no tan bueno como Jim Carrey, por supuesto. Por momentos, da la sensación de que el francés olvida su verdadera profesión para sobreactuar, como esa última sonrisa a cámara bajo una capucha negra o las reflexiones en el coche. ¿Y fueron sinceras esas lágrimas cuando le pitaron en el Wanda tras ganar la Europa League? Todo con una estética rapera y muy americana. Griezmann ama esa cultura, y, en concreto, la NBA.

Mientras, los aficionados del Atlético de Madrid y FC Barcelona alucinaban con 'La Decisión'. En los últimos segundos se podría haber parado el documental para meter una votación: ¿Atlético o Barcelona? Solo ha faltado eso. Tal vez a algún jugador se le ocurra hacerlo en el futuro. A nivel de marketing y publicidad, la acción de Griezmann es genial. Impecable e impactante. Por una horas todo el mundo estuvo pendiente de su decisión, eclipsando el comienzo de un Mundial o la presentación de un entrenador en el Real Madrid. Sin embargo, esto choca con los sentimientos que todavía maneja el fútbol y las aficiones, que se mueven desde el corazón. No obstante, todos deberíamos empezar a madurar. Un futbolista no deja de ser un profesional que ejerce su trabajo en función de una remuneración. Todavía existen jugadores ligados a sus colores, por supuesto, pero esto es fútbol. Esto es un trabajo. Y cada uno lo puede ejercer de la manera que le convenga. Al fin y al cabo, es su decisión.

Redacción: Héctor García