Actualidad Deportiva

España derrota con facilidad a una débil Italia

  20/09/2017

 

ANÁLISIS TÁCTICO

El seleccionador nacional de España, Julen Lopetegui, sorprendió con en el once inicial con la figura del “falso 9”, con un sistema 1-4-3-3 en ataque, recordando la época de mayor éxito en juego y resultados de la selección española. Formación:  De Gea en portería, Carvajal, Ramos, Pique, Alba en defensa, Busquets, Iniesta y Koke, para la medular y Asensio, Silva y Isco en ataque.

En fase ofensiva, el equipo español mostró un juego que, por momentos, nos recordó al del Mundial donde fueron campeones. Con un juego combinativo en todas las partes del campo, con la variante de inicio directo a zona de carril lateral izquierdo italiano, cuando adelantaban sus líneas de acoso a campo contrario, dejando dicho carril habilitado para el jugador descolgado que en ese momento estuviera. Destacar el dinamismo de los Asensio, Isco y Silva, con un intercambio de posiciones constante, creando un mar de dudas a la línea defensiva italiana con sus desmarques de apoyo a zona donde circulaba el balón.

En muchos instantes del juego hasta Isco y Asensio acudían a campo propio para aportar ayuda ofensiva a la salida de balón de los centrales y Busquets, ocupando los espacios libres creados por los interiores del carril por donde decían cruzar líneas de acoso, en este tipo de acciones, Iniesta y Koke se ubicaban detrás de la segunda línea de presión Italia, generando un desequilibrio evidente entre la línea defensiva y medular Azzurra. Constantemente se podían apreciar como los receptores potenciales cercanos al poseedor del balón, acudían a su apoyo a escasos metros, generando superioridades numéricas, posicionales y socio-afectivas de las cuales siempre salían ganadores, además de preparar el posible momento posterior a la pérdida.

La transición defensiva fue presión inmediata tras pérdida, cierre de posibles líneas de pase cercanas y achique de centrales a los posibles receptores potenciales en apoyo que estuviera situados como jugadores avanzados. Quedaba claramente mostrada la idea de Lopetegui, incluso antes de la posible pérdida de balón, por la agrupación de jugadores en zona activa de juego.

En fase defensiva, España apostó por un 1-4-1-4-1, posicionando a Busquets entre línea de medios y línea defensiva y dejando siempre a un falso delantero descolgado, alternándose Isco, Silva y Asensio. En primera opción, dejaban iniciar a Buffon con centrales, para luego ir al acoso, obligándoles a repetir pase con el guardameta para poco a poco ir cerrando a los posibles receptores potenciales cercanos y ofreciéndole el balón directo como opción más evidente. Si lograban encontrar alguna solución efectiva, los jugadores españoles replegaban a bloque medio, temporizando y cerrando las posibles líneas de pase, con un Busquets como jugador más destacado, saliendo ganador de todos sus duelos, mediante anticipaciones defensivas a los posibles receptores que invadían los espacios intermedios y con robos tras acosos a los jugadores de situados de espaldas.

En acciones a balón parado, destacar el 1-0 de Isco, tras un golpeo directo espectacular por encima de la barrera que sorprendió a un gran Buffon que no pudo llegar al palo contrario. Defensivamente Italia no les generó peligro en acciones a balón parado.

En el minuto 92, tras aclamación popular, Lopetegui hizo saltar al campo a Villa por Isco, homenajeando merecidamente a los dos jugadores.

España encauza el acceso directo al Mundial de Rusia ante su rival directo, a falta de materializarlo en el siguiente encuentro.

Giampiero Ventura, saltó al césped del Santiago Bernabéu con un sistema 1-4-4-2 con la variante 1-4-2-4 en momentos puntuales del ataque, con estructuras muy marcadas, poca libertad de movimientos y comportamientos muy marcados, con lo que el factor sorpresa en ataque calló en el saco del olvido italiano. Alineación: Buffon en portería, Darmia, Bonucci, Barzagli y Spinazzola en línea defensiva, Candreva (Éder 70’), De Rossi, Verratti e Insigne en la medular con Belotti (Bernardeschi 70’) e Immobile (Gabbiadini 78’) como punta de ataque.

En fase ofensiva Azzurra, el sistema 1-4-4-2 que construyó Ventura, tenía como eje principal la sinergia Verratti-De Rossi-Insigne para obtener un mínimo control de juego en ataque. En inicio de juego se podía ver la variante ofensiva 1-4-2-4, avanzando la posición de Candreva e Insigne para igualar la línea de cuatro española, dejando a Verratti y De Rossi como ejes centrales del inicio de juego combinativo, a los dos medios centros les costó encontrar los intervalos correctos para poder romper el acoso español en campo propio y facilitar ataques de igualdad a los compañeros de la siguiente línea. Insigne dándose cuenta, ofreció ayuda en apoyo sobre carril izquierdo a Spinazzola, logrando salir en numerosas ocasiones del acoso español, temporizando para contactar en las posteriores acciones con los dos medios centros ya de cara y cerca del campo rival y que de esta manera pudieran llevar un balón franco sobre el carril izquierdo, vía de ataque que más mostraron, con la incorporación de Darmia para realizar centros laterales a los dos puntas. Belotti ofrecía desmarques para remates a espalda de Ramos, generando alguna ocasión clara que De Egea atajó.

En acciones a balón parado defensivas, Italia realizó marcaje combinado en córners, buscando tras ellos las posibles transiciones ofensivas directas, a sabiendas de la situación defensiva española. En el libre directo del 1-0, poco pudo hacer Buffon tras el excelente golpeo de Isco.

La transición defensiva empleada fue presión del jugador que perdía la pelota, más el repliegue de los jugadores a sus espaldas. En la primera mitad, las situaciones de presión fueron superadas con facilidad, debido a las grandes distancias entre el jugador que realiza la pérdida de balón y sus ayudas defensivas. En la segunda mitad, Ventura les hizo ser más acosadores en sus comportamientos defensivos en campo rival, avanzando más la posición de De Rossi y Verratti y cerrando a los dos extremos, para juntar más jugadores sobre zona activa de pérdida. Por momentos logró contener las transiciones ofensivas españolas.

En fase defensiva, Ventura priorizó un 1-4-4-2 en campo propio, con marcaje zonal. La intención fue generar espacios libres sobre los carriles laterales del campo rival, para poder realizar transiciones ofensivas directas en dichas zonas, aprovechando la incorporación de Alba y Carvajal. Pero la figura del falso delantero centro y la continua movilidad de los jugadores de Lopetegui, les generaba continuos desequilibrios en los carriles centrales, obligando a los dos puntas a realizar continuas ayudas defensivas demasiado atrás.

La transición ofensiva italiana fue directa, buscando la verticalidad como primera opción, mediante conexiones directas con uno de los dos delanteros, que realizando coberturas ofensivas, intentaba dejar de cara a los jugadores que acudían en su ayuda.

En acciones a balón parado ofensivas, los jugadores italianos no generaron situaciones complicadas a los españoles, a pesar de ser un aspecto ofensivo muy arraigado en el modelo de juego italiano.

LAS CLAVES

  • La figura del “falso 9”, dejando a los dos centrales italianos sin una referencia fija, quitándoles sus comodidades defensivas.
  • Movilidad sorprendente de los tres jugadores más avanzados españoles, Isco, Asensio y Silva, sin una ubicación y posición fija en ningún momento del encuentro.
  • Superioridad posicional y socio-afectiva de “Los Jugones”: Busquets, Iniesta, Koke, Isco, Silva y Asensio.
  • Italia se encomendó a ser efectivo en sus mínimas ocasiones, pero no lo fueron, De Gea realizó dos grandes intervenciones.
  • La selección italiana solo apareció cuando la española bajó el ritmo de juego en ataque y la transición defensiva dejó de ser intensa, ya con un resultado de 2-0.

La estructura defensiva empleada por Julen Lopetegui fue un 1-4-1-4-1. En esa acción se aprecia claramente como Busquets está situado entre las dos líneas con mayor número de jugadores españoles, Silva se queda descolgado para la posible transición directa y el jugador de la segunda línea de presión más cercano al poseedor del balón avanza sobre la línea para realizar acoso sobre el poseedor del balón.

Presión tras pérdida en zona activa de juego. La selección española formaba tres microestructuras: la primera formada por los jugadores más cercanos al balón (Busquets, Carvajal y Silva), la segunda formaba un cordón de seguridad cerrando a los posibles receptores cercanos y la tercera formada por los jugadores más lejanos para achique (Ramos y Alba).

Apariciones determinantes de Isco Alarcón por los espacios interiores. Tras percibir la creación del espacio libre, lo ocupa situándose en el centro de él, para generar desequilibrios. Los aprovecha mediante conducción superior sobre los acosadores que salen a su encuentro, realizando un disparo con trayectoria exterior, para hacer imposible la estirada de Buffon.

Acción a balón parado defensiva ofensiva de la selección española, libre directo. Isco ejecuta la acción con un golpeo magistral sobrepasando la barrera al palo contrario de la situación de Buffón.

Ataque posicional español, donde se perciben las tendencias situacionales grupales de épocas pasadas. Laterales en amplitud (Alba y Carvajal) facilitando espacios interiores. Microestructura central de 7 elementos, sin referencia fija en última línea defensiva rival y la condensación de jugadores en torno al balón a diferentes alturas. Superioridades numéricas, posicionales y socio afectivas que facilitan la comprensión del juego de posición del equipo español.

Sistema empleado por Giampiero Ventura, 1-4-4-2 en defensa, en posicionamiento replegado, con marcaje zonal basculante a zona activa de juego. Vemos la igualdad numérica de los dos atacantes con los dos centrales y los espacios libres en carriles laterales, por donde tras hacerse con el esférico, se dirige en busca de desequilibrios defensivos rivales.

Ataque tipo de la selección italiana, búsqueda del juego de centros y remates. El lateral derecho, Candreva, se incorpora para realizar un centro lateral, buscando a Belotti, que atacaba insistentemente la espalda de Ramos. De Gea muy seguro y bien situado, desbarató las acciones más claras de los italianos.

Posicionamiento defensivo de la selección italiana ante un córner. Defienden todos los jugadores, realizando un marcaje combinado: tres jugadores realizan vigilancias defensivas (zonal), cinco jugadores dentro del área realizan marcaje individual y otros dos jugadores hacen marcaje zonal (uno en zona de primer palo y otro en la frontal).

Comportamiento de la selección italiana en su transición defensiva en campo rival. El jugador que realiza la pérdida de balón, realiza una presión leve al jugador español que obtiene la posesión, sin ayudas defensivas cercanas. La línea posterior realiza repliegue y los dos jugadores que están en vigilancia ofensiva (Bonucci y Barzagli) no acosan al poseedor, dejándole habilitado para una intervención entre líneas. Es la línea superada en el pase la que realiza acoso aprovechando el repliegue.

Ataque directo italiano, transición buscando los espacios libres a la espalda de la línea defensiva de España. Rapidez en el ataque tratando de sorprender la reorganización defensiva española, mediante la participación de pocos efectivos en ataque y utilizando solo dos pasillos verticales.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO