Actualidad Deportiva

Un error del Chelsea da opciones a los azulgranas de cara al partido de vuelta

  23/02/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-4-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Azpilicueta, Christensen e izquierda Rüdiger, mientras Moses actuó como carrilero derecho y Marcos Alonso como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la que su línea de centrocampistas la formaban Kanté y Fábregas posicionándose más centrados, teniendo a ambos lados a Willian y Pedro. Su primera línea de presión la formaban Willian y Hazard, y en ocasiones con la ayuda de Pedro, permitían en muchas fases del partido facilidades a la primera línea de construcción rival. En zona de creación del Barcelona los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, donde hay que destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté y su solidaridad defensiva para tratar de reducir distancias horizontales y verticales. También decir que debido al posicionamiento del sistema defensivo de Antonio Conte, al equipo de Valverde se le hacía difícil poder progresar hacia adelante y les obligaba continuamente a tener que iniciar de nuevo el juego con los centrales y portero, así como obligarles a tener que buscar continuamente el juego en amplitud dentro-fuera-dentro de forma pausada al no encontrar espacios. En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea, limitando espacios interiores y poniendo difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva interior al Barcelona donde jugadores como Suárez se vieron perjudicados en este aspecto. Hay que destacar el grandísimo partido realizado por Azpilicueta, el cuál con su predisposición a acosar e interceptar así como a la hora de disuadir rivales a banda como a Suárez e Iniesta, hizo que el Chelsea fuese más sólido en defensa. A pesar de ello, con el paso de los minutos, a partir del minuto 60, empezaron a generar espacios entre intervalos que fueron aprovechados por los jugadores “azulgranas” para generar situaciones de peligro así como desajustes defensivos provocados por errores propios como se pudo ver en el 1 a 1 marcado por Messi, costándole con ello la victoria.

En transición defensiva no evidenciaron importantes desequilibrios entre líneas, debido a que las líneas no permanecían muy distanciadas y al haber muchos jugadores cercanos al balón tras la pérdida. Los jugadores más alejados y descolgados del Barcelona apenas causaron peligro en esta fase del juego.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante juego combinativo con el objetivo de salir jugando y generar ventajas desde su primera línea. Valorando a lo largo del partido tanto Courtois como sus centrales el riesgo derivado de la utilización de pases con cercanos ante presión alta de los jugadores rivales, por lo que alternaban relaciones en profundidad en el inicio del juego. En zona de creación trataban de asociarse pero su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. Para que sus jugadores atacantes con más calidad pudieran finalizar. En líneas generales buen criterio de sus centrocampistas en la creación, especialmente Fábregas, el cual proporcionaba esa continuidad y sentido al juego que precisaba su equipo, así como las apariciones de Hazard en esta zona modificando sus espacios de intervención partiendo desde posición de delantero para ofrecerse como apoyo. Otro aspecto a destacar por parte del equipo londinense fue el trabajo colectivo realizado por Pedro en faceta ofensiva. Mininamente causaron peligro por los carriles exteriores, aspecto de su juego donde destacan, en el que Moses estuvo muy gris en el partido no consiguiendo ganar ninguno de los duelos uno contra uno a Jordi Alba. En zona de finalización encontraron pasillos interiores en la última línea defensiva rival, en algunas situaciones, gracias a los desajustes defensivos del Barcelona. Supieron hacer una virtud las malas vigilancias defensivas rivales realizadas en zonas cercanas al área, donde un gran Willian supo encontrar dichos espacios al borde del área para sacar dos disparos exteriores que fueron al palo. Los jugadores de Conte generaron situaciones de gran peligro mediante acciones a balón parado ofensivas, un claro ejemplo el 1 a 0 por mediación de Willian en el segundo tiempo tras un córner en el que sorprendían al encontrar libre al borde del área al jugador brasileño.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que de manera inmediata les hicieran llegar el balón al espacio, donde Willian con el balón en conducción fue muy peligroso. A pesar de ello, el Barcelona supo resolver este tipo de situaciones.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Ernesto Valverde fue 1-4-4-2, manteniendo en fase defensiva el 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Piqué e izquierda Umtiti, mientras Sergi Roberto actuó como lateral derecho y Jordi Alba como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Chelsea la primera línea de presión (Suárez y Messi) del Barcelona orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central. A pesar de ello, permitían en muchas fases del partido facilidades a la primera línea de construcción rival. En zona de creación rival sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón. Busquets y Rakitić estuvieron muy activos en fase defensiva realizando ambos ayudas a la línea defensiva impidiendo las rápidas progresiones por el carril central del conjunto londinense. En zona de finalización tuvieron muchos problemas con los espacios generados principalmente por las malas vigilancias defensivas realizadas en zonas cercanas al área, donde un gran Willian supo encontrar dichos espacios al borde del área para sacar dos disparos exteriores que fueron al palo. El jugador brasileño fue un gran quebradero de cabeza para la defensa de Ernesto Valverde, llevando continuamente peligro tanto con su excelente conducción de balón como con sus regates en carrera en búsqueda de la portería defendida por Ter Stegen donde tuvieron que pararlo mediante falta táctica. También tuvieron muchos problemas en las acciones a balón parado defensivas donde prácticamente las ganaban todas los jugadores rivales y generaban ocasiones de gran peligro, como se pudo ver en el 1 a 0 de Willian en el segundo tiempo tras un córner en el que fueron sorprendidos por el jugador brasileño al encontrarse sin vigilancia al borde del área para marcar de un fuerte disparo.

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores “Blues” como Hazard, Pedro y especialmente Willian. En este aspecto sufrieron bastante a lo largo del encuentro, pero supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Ter Stegen y sus centrales Piqué y Umtiti. Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Conte, su primera línea de construcción necesitó del constante ofrecimiento de jugadores como Busquets y Rakitić para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. En zona de creación tuvieron problemas para encontrar esa profundidad ofensiva que les permitiera progresar hacia la portería del Chelsea superando líneas debido al fuerte dispositivo defensivo mostrado. Esto hizo que el Barcelona optara por el siguiente planteamiento, y era que si no se daban las condiciones para jugar de manera vertical al espacio, dar continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado buscando el juego dentro-fuera-dentro para de este modo generar aquellos espacios que no habían en una primera instancia. Messi tuvo que modificar sus espacios de intervención situándose de forma más centralizada en zonas intermedias para intentar facilitar esa progresión, lo cual hacia que Paulinho tuviese que desplazarse hacia la derecha encontrándose en el partido muy poco participativo. Tanto Busquets y Rakitić fueron los encargados de dirigir el juego del Barcelona llegándose a situar a la misma altura, así como un Iniesta encargado de encontrar espacios interiores partiendo desde la izquierda. En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, pero nunca encontraron esos pasillos debido al gran planteamiento defensivo de su rival. En este aspecto Suárez se vio muy perjudicado a lo largo de todo el partido, especialmente por el marcaje de jugadores como Azpilicueta o Christensen. Un vez pasados los 60 minutos de partido, el fuerte dispositivo defensivo de los ingleses fue generando errores a modo de espacios entre intervalos unido a desajustes defensivos provocados por errores propios como se pudo ver en el 1 a 1 marcado por Messi.

Por último decir que en la transición ofensiva trataron de buscar de manera rápida y segura a aquellos compañeros más capacitados o mejor emplazados para asegurar o dirigir el contraataque. En este sentido les costó tras recuperación ser una amenaza para el Chelsea.

LAS CLAVES

  • El plan de partido de Antonio Conte permitió desde el trabajo defensivo dificultar el juego de ataque del Barcelona. Les impidió una correcta progresión por dentro obligándoles a elaborar más las jugadas y de forma pausada. En este sentido destacar la gran actuación en fase defensiva de jugadores como Azpilicueta y Christensen, manifestando conductas de acoso e interceptación dificultando el partido a Suárez e Iniesta.
  • El grandísimo partido jugado por Willian donde fue muy determinante en ataque. Fue un autentico quebradero de cabeza para la defensa “azulgrana” mediante sus conducciones de balón y regates en carrera. Por último llevo mucho peligro gracias a su capacidad de realizar tiros desde fuera del área, donde en la primera parte dio dos palos y en la segunda marcó el 1 a 0 desde el borde del área al encontrarse libre en un córner.
  • El rol de Messi e Iniesta en el equipo de Ernesto Valverde. Ambos tuvieron que modificar sus espacios de intervención situándose de forma más centralizada en zonas intermedias para intentar facilitar esa progresión interior de la que carecían.
  • El gran partido tanto de Busquets como de Rakitić. Ambos fueron los encargados de dirigir el juego del Barcelona, llegándose a situar a la misma altura, con la intención de dar continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado buscando el juego dentro-fuera-dentro para de este modo generar aquellos espacios que no habían en una primera instancia.
  • El Barcelona supo sacar partido del error producido en la salida de balón de un Chelsea que hasta el momento estaba realizando un gran encuentro, especialmente en fase defensiva, para que Messi pudiese marcar el 1 a 1 y tener con ello opciones en el partido de vuelta al obligar al Chelsea a salir a por la victoria.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-4-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. 

Como podemos observar en esta imagen Marcos Alonso si realiza bien la defensa de la pared en la que por un lado mantiene en campo visual al adversario y al balón, retrocediendo para interrumpir línea de pase (o interceptar) y por otro si su oponente lo intenta superar usa el cuerpo para obstaculizar su trayectoria, tratando de ganar la posición con anterioridad a que el oponente la ocupe y así evita una posible falta. 

En fase defensiva zona de finalización hay que destacar el grandísimo partido realizado por Azpilicueta, el cuál con su predisposición a acosar e interceptar así como a la hora de disuadir rivales a banda como a Suárez e Iniesta, hizo que el Chelsea fuese más sólido en defensa. 

En líneas generales el buen criterio de los centrocampistas del Chelsea en la creación, especialmente Fábregas, el cual proporcionaba esa continuidad y sentido al juego que precisaba su equipo en cada momento.

Los jugadores de Conte generaron situaciones de gran peligro mediante acciones a balón parado ofensivas, un claro ejemplo el 1 a 0 por mediación de Willian en el segundo tiempo tras un córner en el que sorprendían al encontrar libre al borde del área al jugador brasileño.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Ernesto Valverde fue 1-4-4-2, manteniendo en fase defensiva el 1-4-4-2. 

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores “Blues” como Hazard, Pedro y especialmente Willian. En este aspecto sufrieron bastante a lo largo del encuentro, pero supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego debido a la presión alta por parte de los jugadores de Conte, su primera línea de construcción necesitó del constante ofrecimiento de jugadores como Busquets y Rakitić para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. 

Messi e Iniesta modificaron sus espacios de intervención situándose de forma más centralizada en zonas intermedias para intentar facilitar la progresión. Tanto Busquets y Rakitić fueron los encargados de dirigir el juego del Barcelona llegándose a situar a la misma altura.

Un vez pasados los 60 minutos de partido, el fuerte dispositivo defensivo de los ingleses fue generando errores a modo de espacios entre intervalos unido a desajustes defensivos provocados por errores propios como se pudo ver en el 1 a 1 marcado por Messi.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO