Actualidad Deportiva

Un empate que puede valer un pase de ronda

  19/02/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-1-4-1, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1 y en algunas fases del partido a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Benatia e izquierda Chiellini, mientras Bernardeschi actuó como lateral derecho y Alex Sandro como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Tottenham la primera línea de presión (Higuaín principalmente junto con Douglas Costa y Mandžukić) de la Juventus orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. En zona de creación fue un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar, especialmente Benatia, para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Ante todo querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón, condensando muchos jugadores en la zona activa del balón. Ambos aspectos le dieron gran resultado al equipo de Massimiliano Allegri durante todo el encuentro hasta la llegada del minuto 30, donde el gran esfuerzo se hizo notar en el estado de los jugadores. Desde entonces y en adelante perdieron esa “frescura” defensiva permitiendo con ello al Tottenham una mejor progresión por dentro, que hasta entonces sólo podía realizar por los carriles exteriores. Jugadores “Spurs” como Dembélé, Eriksen y Dele Allí se vieron gratamente beneficiados de ello. En zona de finalización su línea defensiva estuvo concentrada, siendo consciente del peligro de los atacantes del Norte de Londres, donde hay que destacar el papel defensivo de Benatia con su capacidad para interceptar y anticiparse a los rivales así como a la hora de ganar todas las disputas aéreas. A pesar de ello, a partir del minuto 30 en adelante, fueron generando errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre De Sciglio-Benatia y que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de Dele Alli y Kane. Por último tuvieron problemas con el juego dentro-fuera mediante el uso de envíos/centros laterales con las incorporaciones ofensivas de Davies y Aurier, debido a que tendían a generar espacios en los carriles exteriores tanto por bascular en exceso sus laterales como por tender a cerrar siempre los pasillos interiores, por lo que se vieron muy expuestos en este tipo de situaciones.

En transición defensiva la Juventus fue un equipo con una buena reorganización defensiva, realizando una primera presión para ralentizar al rival más un posterior repliegue sobre campo propio. Si su primera línea de acoso no era capaz de recuperar el balón o de realizar una falta táctica, optaban por replegar orientando sobre los carriles exteriores y acumulando así efectivos detrás el balón lo más rápido posible. Tan sólo en un desajuste defensivo precisamente generado en el intervalo entre De Sciglio-Benatia daría originen al 2 a 1 por mediación de Kane.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Gianluigi Buffon y sus centrales (Chiellini y Benatia). Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Pochettino, su primera línea de construcción tuvo algunos problemas para progresar. Su primera línea de construcción ante la presión alta por parte de los jugadores rivales obligaba tanto a su portero Buffon como a su primera línea de construcción a jugar directo sobre Higuaín, aunque sin mucho éxito debido a que continuamente los defensores del Tottenham ganaban todas las disputas aéreas. En zona de creación querían generar superioridades numéricas y posicionales a la espalda de la línea que iba a presionar al poseedor del balón para progresar lo más rápidamente posible hacia la portería rival, por los que sus mecanismos siempre eran fáciles, breves secuencias de pases y buscar a los jugadores más desequilibrantes por fuera como eran Douglas Costa y Bernardeschi así como con Sturaro y Bentancur cuando entraron por Mandžukić y Khedira, donde este último realizó un partido gris en dicha zona. El equipo de Turín con total seguridad echó en falta a Dybala que era baja, su ausencia les impidió beneficiarse de su capacidad para modificar espacios de intervención y de su habilidad para generar desequilibrio. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, reconociendo los espacios libres generados por la defensa del Tottenham. Para ello normalmente orientaban el ataque hacia fuera, donde jugadores como Douglas Costa, Bernardeschi, Mandžukić y Bentancur superaron continuamente a los ingleses mediante envíos/centros laterales desde los carriles exteriores. También fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda. Por último llevaron peligro en las acciones a balón parado ofensivas, donde Higuaín consiguió anotar dos goles. En este sentido decir que en el minuto 30 el delantero argentino desperdició una oportunidad también desde los once metros para sentenciar con un hipotético 3 a 0.

La transición ofensiva empleada fue directa. Los jugadores que conseguían recuperar el balón buscaban las relaciones directas con Douglas Costa, Bernardeschi o Bentancur cuando entró al terreno de juego, si estaban ubicados sobre el campo rival, o si esto no era así, la intención era buscar el desmarque de apoyo que ofrecía Higuain, para que este posteriormente enlazara con algún compañero que se le acercara. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pochettino fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Davinson Sánchez e izquierda Vertonghen, mientras Aurier actuó como lateral derecho y Davies como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Juventus la primera línea de presión (Kane y Dele Alli) del Tottenham orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central. En zona de creación rival sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón. Dier y Dembélé que actuaron de mediocentros, estuvieron muy activos en fase defensiva realizando ambos ayudas a la línea defensiva impidiendo las rápidas progresiones por el carril central del conjunto italiano. En zona de finalización tuvieron muchos problemas con los espacios generados a las espaldas de sus laterales en los carriles exteriores, donde estos se vieron continuamente superados a lo largo del partido por jugadores rápidos que dominaban las situaciones de uno contra uno como Alex Sandro, Douglas Costa, Bernardeschi e incluso Mandžukić partiendo como extremo; así como cuando los laterales cerraban hacia dentro en fase defensiva tendiendo a bascular en exceso generando con ello grandes espacios. En este tipo de situaciones solían finalizarles siempre mediante envíos/centros laterales. También tuvieron muchos problemas en las acciones a balón parado defensivas donde prácticamente les ganaban todas las acciones los jugadores italianos y les generaban ocasiones de gran peligro. Claros ejemplos como se pudo ver en el 1 a 0 de Higuaín que marcaba de volea en un falta sacada por Pjanić o en el 2 a 0 transformado por Higuaín de penal. En este sentido decir que en el minuto 30 el delantero argentino desperdició una oportunidad también desde los once metros para sentenciar con un hipotético 3 a 0.

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores “Bianconeri” como Douglas Costa, Bernardeschi o Bentancur cuando entró al terreno de juego. En este aspecto sufrieron bastante a lo largo del encuentro, teniendo en cuenta que la Juventus no era tan poderosa al no disponer de Dybala, pero supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Lloris y sus centrales Davinson Sánchez y  Vertonghen. Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Allegri, su primera línea de construcción tuvo algunos problemas para progresar a pesar del constante ofrecimiento de jugadores como Dier y Dembélé, los cuales necesitaron continuamente de la ayuda de jugadores de líneas más adelantadas como Dele Alli y Eriksen ofreciéndose para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. Su primera línea de construcción ante la presión alta por parte de los jugadores rivales obligaba tanto a su portero Lloris como a su primera línea de construcción a jugar directo, aunque sin mucho éxito debido a que continuamente Benatia ganaba todas las disputas aéreas a Kane. En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Esto es debido a que jugadores como Dele Alli, Dembélé y Eriksen, fueron capaces de modificar sus espacios de intervención, para encontrar distintas líneas de pase permitiendo con ello progresar hacia la portería rival debido a la imposibilidad que se encontraron a lo largo del partido por el planteamiento defensivo mostrado por los de Allegri. En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, pero nunca encontraron esos pasillos debido al gran planteamiento defensivo de su rival. Se vieron obligados a buscar continuamente el juego dentro-fuera para hacer uso de los envíos/centros laterales con los que les hicieron daño. Los laterales Aurier y Davies se vieron beneficiados principalmente de ello debido a que tanto Lamela y Eriksen, que jugaron por fuera, como Kane y Dele Alli, se centraron a sujetar y fijar a los de dentro para habilitar esos espacios exteriores. Un vez pasaron los primeros 30 minutos, el fuerte dispositivo defensivo de los de Allegri fue generando errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre De Sciglio-Benatia y que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de penetración de Dele Alli y Kane.

En transición ofensiva trataron de buscar de manera rápida y segura a aquellos compañeros más capacitados o mejor emplazados para asegurar o dirigir el contraataque. En este sentido su acción más destacable fue la que daría originen al 2 a 1 por mediación de Kane, tras una recuperación de Vertonghen en el círculo central.

LAS CLAVES

  • El plan de partido de Massimiliano Allegri permitió desde el trabajo defensivo dificultar el juego de ataque del Tottenham. En el inicio de juego del Tottenham la primera línea de presión de la Juventus dificultó a la primera línea de construcción del equipo de Mauricio Pochettino obligándoles a jugar directo. Además de esto, les impidió una correcta progresión por dentro obligándoles a elaborar más las jugadas y teniendo que finalizar desde los carriles exteriores.
  • La Juventus en su versión más directa y vertical en ataque causó especialmente daño mediante ataques rápidos y con transiciones ofensivas con jugadores como Douglas Costa, Bernardeschi, Bentancur o Mandžukić. En este sentido quizás el equipo de Turín con total seguridad echó en falta a Dybala que era una baja importante, ya no sólo por lo que aporta en zona de finalización sino lo que genera también en zona de creación donde estuvieron algo desdibujados con un gris Khedira.
  • Kane y sus apariciones en las citas importantes. Realizó un partido completo donde tuvo que luchar contra un fuerte dispositivo defensivo pero que con el paso del tiempo supo encontrar sus debilidades y de paso hacer lo que mejor sabe, marcar para poner el 2 a 1 en el marcador.
  • El grandísimo partido de Eriksen a lo largo de todo el encuentro. Su capacidad para modificar sus espacios de intervención y ofrecer distintas líneas de pase, tanto a Dembélé como a Dier en la circulación de balón, así como favorecer su progresión. A tan buena actuación el danés puso el broche a una gran noche haciendo el 2 a 2, mediante un gol de falta directa en la frontal del área.
  • Los “Spurs” supieron leer el partido e ir fabricando las jugadas sin precipitaciones hasta encontrar los espacios en el “muro” defensivo planteado por los de Massimiliano Allegri. Al final con insistencia y perseverancia encontraron esos espacios, no sólo por fuera, sino por dentro entre sus intervalos permitiendo a Kane marcar el 2 a 1 y más tarde tras un falta sobre Dele Alli a Eriksen marcar el 2 a 2.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-1-4-1, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1 y en algunas fases del partido a 1-4-4-2.  

En el inicio de juego del Tottenham la primera línea de presión (Higuaín principalmente junto con Douglas Costa y Mandžukić) de la Juventus orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. 

A pesar del gran planteamiento defensivo del equipo local, a partir del minuto 30 en adelante, fueron generando errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre De Sciglio-Benatia y que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de Dele Alli y Kane.

Los italianos generaron grandes situaciones de peligro en las acciones a balón parado ofensivas, donde Higuaín consiguió anotar dos goles. En esta imagen podemos apreciar la jugada del gol que supuso el 1 a 0 para la Juventus, falta sacada por Pjanić que Higuaín remata de volea sin oposición en el área. 

En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, reconociendo los espacios libres generados por la defensa del Tottenham. Para ello normalmente orientaban el ataque hacia fuera, donde jugadores como Douglas Costa, Bernardeschi, Mandžukić y Bentancur superaron continuamente a los “Spurs”. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pochettino fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2.

Los jugadores de Pochettino mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Dembelé siempre estaba atento para manifestar anticipaciones e interceptaciones sobre su par e impar.

Los jugadores ingleses se vieron obligados a buscar continuamente el juego dentro-fuera debido que la Juventus se centraba en evitar las relaciones interiores. Los laterales Aurier y Davies se vieron beneficiados principalmente de ello debido a que tanto Lamela y Eriksen, que jugaron por fuera, como Kane y Dele Alli, se centraron a sujetar y fijar a los de dentro para habilitar esos espacios exteriores. 

La primera línea de construcción tuvo algunos problemas para progresar a pesar del constante ofrecimiento de jugadores como Dier y Dembélé, los cuales necesitaron continuamente de la ayuda de jugadores de líneas más adelantadas como Dele Alli y Eriksen ofreciéndose para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. 

Un vez pasaron los primeros 30 minutos, el fuerte dispositivo defensivo de los de Allegri fue generando errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre De Sciglio-Benatia y que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de penetración de Dele Alli y Kane, como se pudo ver en el 2 a 1 marcado por este último.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO