Actualidad Deportiva

Oblak no fue suficiente para obrar el milagro en Stamford Bridge

  12/12/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-1-4-2, pasando en fase defensiva a 1-5-3-2. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Azpilicueta, Christensen e izquierda Gary Cahill, mientras Moses actuó como carrilero derecho y Zappacosta como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la que su línea del centro del campo la formaban Kanté como mediocentro, teniendo como interiores a Fábregas en la derecha y a Bakayoko en la izquierda. Los jugadores de la primera línea de presión del Chelsea (Morata y Hazard) eran desbordados con cierta facilidad. No hacían un buen uso de los medios activos defensivos sobre la primera de construcción rival. En zona de creación del Atlético los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté, Fabregas o Bakayoko en campo propio. Por lo que su repliegue era siempre en un posicionamiento intermedio - replegado, querían tratar de impedir la progresión por el interior del bloque defensivo. En zonas de finalización su línea defensiva dominaba mediante marcajes en proximidad. Evidenciando una óptima orientación espacial adecuada. Si era necesario realizaban achique de espacios ante despejes y pases atrás dominando posible entrada de segunda línea rival, realizando cambio de oponente si era necesario. En este sentido decir que el Atlético de Madrid no les exigía demasiado, debido a que sus ataques en los metros finales era lentos, previsibles y carentes de situaciones ventajosas para ganar su espalda. Todo ello unido a que en el juego aéreo se mostraron poderosos jugadores como Christensen, Gary Cahill o Zappacosta.

En transición defensiva si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera línea de construcción alternaba juego combinativo con relaciones directas ante la presión por parte de los jugadores “colchoneros”. Este aspecto obligaba tanto a su portero Courtois como a su primera línea de construcción a jugar directo, teniendo como solución a Morata o Batshuayi en la segunda parte, siendo los destinatarios de esos posibles envíos directos. En zona de creación trataban de asociarse pero su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. Destacar el buen criterio de sus centrocampistas titulares Kanté, Bakayoko y Fábregas en la creación interpretando que si no se daban las condiciones para jugar de manera vertical al espacio, daban continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado. Permitiendo la llegada de Moses y Zappacosta en dichas zonas, para buscar resolver situaciones que acabasen en centro al área. En zona de finalización sus atacantes atacaban al espacio continuamente o, en su defecto, ocupaban zonas de finalización. Un recurso en este sentido fue buscar espacios en banda apareciendo sus carrileros. A partir ahí buscaban crear situaciones propicias para posibilitar centros desde las bandas para aprovechar sus virtudes ofensivas en centros laterales. En este sentido tanto Morata como Hazard eran una amenaza constante, aunque se encontraron a un gran portero como Oblak que estuvo inmenso con sus paradas. Los atacantes del Chelsea gozaron de varias ocasiones del gol, unas veces fueron abortadas por un gran portero rival y otras por falta de acierto de los jugadores de Conte.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación fue cuando más peligro llevaron fue en los últimos quince minutos con el Atlético volcado al ataque. Su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados, claro ejemplo la ocasión de Morata en el minuto 75.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Cholo Simeone fue un 1-4-4-2, pasando en varios momentos del partido en fase defensiva a 1-5-4-1. Esta modificación se daba con la incorporación en la última línea defensiva de Thomas, con intención de ayudar defensivamente a Giménez. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Savić e izquierda Lucas, mientras Giménez actuó como lateral derecho y Filipe Luis como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. Si el Chelsea trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante disuasiones hacia banda, aunque sin favorecer la recuperación de balón. En este sentido su primera línea de presión formada por Fernando Torres, Griezmann y en algunas situaciones Koke cuando subía una altura en la presión, permitían ciertas facilidades a la primera línea de construcción inglesa. En zona de creación del Chelsea trataban de ralentizar los procesos ofensivos de los adversarios, acosando al poseedor del balón, así como controlando de cerca de cualquier receptor potencialmente peligroso. Destacar la densidad de defensores en las zonas activas, así como la energía con la que desarrollaban sus desplazamientos colectivos. Destacar en este sentido el gran trabajo realizado tanto por Gabi como por Saúl. En zona de finalización priorizaron la profundidad defensiva por lo que según circunstancias del juego podían llegar a replegarse, ya que no tenían inconveniente en defender cerca de su estelar portero Oblak. El portero esloveno con grandes intervenciones mantuvo siempre las esperanzas rojiblancas de clasificación. El equipo de Simeone trataba de obstaculizar las posibles penetraciones de los atacantes “blues”, que buscaban espacios detrás de su última línea defensiva. Fueron en muchos momentos del partido superados por los atacantes rivales, sobre todo por un desequilibrante Hazard.

En transición defensiva si la pérdida se producía por parte de sus jugadores en el centro del campo, el jugador más cercano al poseedor del balón acosaba, el resto realizaba repliegue sin dejar de atender a las posibilidades inminentes de recuperación. Las temporizaciones por parte de los mediocentros eran constantes. Sólo fueron sorprendidos en los últimos minutos cuando se volcaron de manera desesperada al ataque.

En fase ofensiva en el inicio de juego podían iniciar mediante juego combinativo. Aspecto facilitado por los desajustes en la presión por parte del Chelsea, por lo que tuvieron siempre opciones de salir jugando y generar ventajas desde su primera línea. En zona de creación se relacionaban con secuencias de pases en campo contario, aunque no eran capaces de desorganizar al Chelsea. Koke realizaba desde la banda su característico fuera - dentro para ayudar en la construcción a Gabi y Saúl, pero el equipo carecía de anchura y profundidad. Ante dicha situación trataban llevar el balón lo más rápido posible al área rival, para buscar resolver situaciones que acabasen en centro al área. Su lateral izquierdo Filipe Luis tuvo más llegada, mientras Giménez sólo se incorporaba en ciertas situaciones. Llamó la atención en el plan de partido de Simeone como Giménez en fase ofensiva realizaba vigilancia sobre Hazard. De esta manera ante una posible pérdida se aseguraban cerrar con los dos centrales más Giménez. En zona de finalización a sus atacantes les costó atacar al espacio, así como ocupar con ventaja zonas de finalización. En este sentido decir que sus ataques en los metros finales era lentos, previsibles y carentes de situaciones ventajosas para ganar la espalda de los “blues”. El equipo español tan sólo inquietaría con algún tiro lejano desde fuera del área, como el disparo al palo de Filipe Luis en el minuto 52:15. El gol del Atlético fue por mediación de Saúl, tras una prolongación en el primer palo de Fernando Torres en el minuto 55. El mediocentro remataria sólo en el segundo palo, debido al despiste en la marca de Bakayoko lo que supondría el 0 a 1.

Por último decir que en la transición ofensiva valoraban la máxima verticalidad de su delanteros como principio de progresión. No fueron capaces de aprovechar el posible desequilibrio en la línea defensiva del equipo rival, en muchas situaciones por precipitación o falta de acierto en la toma decisión.

LAS CLAVES

  • Eden Hazard fue una autentica pesadilla para la defensa del Atlético de Madrid. El jugador belga continuamente era capaz de generar desequilibrios gracias a su calidad en la conducción y regate. Hazard en una de sus características individualidades acabó propiciando el empate.
  • Antonio Conte en la segunda parte con marcador en contra y las sustituciones de Bakayoko por Pedro y Zappacosta por Willian, buscaría el asedio de la portería rojiblanca. Gozaron de varias situaciones de gol, en las que veces se encontraron un infranqueable Oblak y en otras falta de acierto por parte de sus atacantes.
  • Las grandes intervenciones de Oblak permitiendo a su equipo salir con un punto de Stamford Bridge. Fue un pilar fundamental para que su equipo mantuvieran opciones de clasificación.
  • En el plan de partido del Cholo Simeone su equipo pasaba en varios momentos del partido en fase defensiva a 1-5-4-1. Esta modificación se daba con la incorporación en la última línea defensiva de Thomas, con intención de ayudar defensivamente a Giménez.
  • En fase ofensiva Giménez que actuaba como lateral derecho sólo se incorporaba al ataque en ciertas situaciones. Llamó la atención en el plan de partido de Simeone como el jugador uruguayo en fase ofensiva realizaba vigilancia sobre Hazard. De esta manera ante una posible pérdida se aseguraban cerrar con los dos centrales más Giménez. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-1-4-2, pasando en fase defensiva a 1-5-3-2. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Azpilicueta, Christensen e izquierda Gary Cahill, mientras Moses actuó como carrilero derecho y Zappacosta como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la que su línea del centro del campo la formaban Kanté como mediocentro,  teniendo como interiores a Fábregas en la derecha y a Bakayoko en la izquierda.

En zona de creación del Atlético los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté, Fabregas o Bakayoko en campo propio.  

Eden Hazard fue una autentica pesadilla para la defensa del Atlético de Madrid. El jugador belga continuamente era capaz de generar desequilibrios gracias a su calidad en la conducción y regate. Hazard en una de sus características individualidades acabó propiciando el empate. 

Antonio Conte en la segunda parte con marcador en contra y las sustituciones de Bakayoko por Pedro y Zappacosta por Willian, buscaría el asedio de la portería rojiblanca. Gozaron de varias situaciones de gol, en las que veces se encontraron un infranqueable Oblak y en otras falta de acierto por parte de sus atacantes.

En la transición ofensiva tras recuperación cuando más peligro llevaron fue en los últimos quince minutos con los “colchoneros” volcados al ataque. Su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados, claro ejemplo la ocasión de Morata en el minuto 75.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Cholo Simeone fue un 1-4-4-2, pasando en varios momentos del partido en fase defensiva a 1-5-4-1. Esta modificación se daba con la incorporación en la última línea defensiva de Thomas, con intención de ayudar defensivamente a Giménez. 

Si el Chelsea trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante disuasiones hacia banda, aunque sin favorecer la recuperación de balón. En este sentido su primera línea de presión formada por Fernando Torres, Griezmann y en algunas situaciones Koke cuando subía una altura en la presión, permitían ciertas facilidades a la primera línea de construcción inglesa. 

En fase ofensiva Giménez que actuaba como lateral derecho sólo se incorporaba al ataque en ciertas situaciones. Llamó la atención en el plan de partido de Simeone como el jugador uruguayo en fase ofensiva realizaba vigilancia sobre Hazard. De esta manera ante una posible pérdida se aseguraban cerrar con los dos centrales más Giménez. 

En zona de finalización a sus atacantes les costó atacar al espacio, así como ocupar con ventaja zonas de finalización. En este sentido decir que sus ataques en los metros finales era lentos, previsibles y carentes de situaciones ventajosas para ganar la espalda de los “blues”. 

El gol del Atlético fue por mediación de Saúl, tras una prolongación en el primer palo de Fernando Torres en el minuto 55. El mediocentro remataria sólo en el segundo palo, debido al despiste en la marca de Bakayoko lo que supondría el 0 a 1.

 

 

 

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