Actualidad Deportiva

Los cambios de Allegri dan el pase a cuartos de final a la Juventus

  12/03/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pochettino fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Davinson Sánchez e izquierda Vertonghen, mientras Trippier actuó como lateral derecho y Davies como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego de la Juventus la primera línea de presión (Kane y Dele Alli) del Tottenham orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. En zona de creación rival sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón. Dier y Dembélé que actuaron de mediocentros, estuvieron muy activos en fase defensiva realizando ambos ayudas a la línea defensiva impidiendo las rápidas progresiones por el carril central del conjunto italiano. En zona de finalización tuvieron muchos problemas con los espacios generados a las espaldas de sus laterales en los carriles exteriores, donde estos se vieron continuamente superados a lo largo del partido por los rápidos jugadores italianos que dominaban las situaciones de uno contra uno como Douglas Costa, el cuál fue el principal exponente en este tipo de situaciones, ya que al jugar Barzagli como lateral derecho, recayó todo el peso ofensivo sobre él en este tipo de acciones. Posteriormente, en el segundo tiempo, con los cambios realizados por parte de Allegri, donde la nueva ubicación de Alex Sandro como extremo izquierdo y la inclusión de los laterales Asamoah en la izquierda y Lichtsteiner en la derecha; hizo que sufrieran y se vieran más expuestos, en comparación con el primer tiempo, ante este tipo de situaciones en las que solían finalizarles siempre mediante envíos/centros laterales, tal y como se pudo comprobar en el 1 a 1 marcado por Higuaín en el minuto 64. A partir del minuto 60, tras los cambios realizados por la Juventus e ir 1 a 1 en el marcador, empezaron a generar continuos desajustes defensivos entre intervalos de su última línea defensiva, por lo que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda. Esto se pudo comprobar en el 1 a 2 marcado por Dybala a pase de Higuaín.

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores “Bianconeri” como Douglas Costa, Higuaín o Dybala cuando entró al terreno de juego. Pese a este aspecto, no sufrieron demasiado a lo largo del encuentro, por lo que supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Lloris y sus centrales Davinson Sánchez y  Vertonghen. Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Allegri, su primera línea de construcción tuvo algunos problemas para progresar a pesar del constante ofrecimiento de jugadores como Dier y Dembélé, los cuales necesitaron continuamente de la ayuda de jugadores de líneas más adelantadas como Dele Alli y Eriksen ofreciéndose para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. Su primera línea de construcción ante la presión alta por parte de los jugadores rivales obligaba tanto a su portero Lloris como a su primera línea de construcción a jugar directo, aunque sin mucho éxito debido a que continuamente Benatia y Chiellini ganaban todas las disputas aéreas a Kane. En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Esto era debido a que jugadores como Dele Alli, Dembélé, Eriksen y Son, fueron capaces de modificar sus espacios de intervención, para encontrar distintas líneas de pase permitiendo con ello progresar hacia la portería rival. En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, debido a que generaban errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre Benatia-Chiellini propiciados por los arrastres que realizaba Kane y que fueron muy beneficioso para los desmarques de penetración de Dele Alli, Eriksen y Son. También fueron capaces de detectar los espacios surgidos en los carriles exteriores tanto por bascular en exceso sus laterales como por tender a cerrar siempre los pasillos interiores, por lo que tendían continuamente buscar el juego dentro-fuera para hacer uso de los envíos/centros laterales con los que les hicieron daño. El hecho de que Barzagli se ubicara como lateral derecho hizo que dicha zona siempre se viera expuesta en beneficio de los de Pochettino, por lo que la inclusión de Son en el once inicial en contraposición del partido ida como extremo izquierdo así como con las incorporaciones ofensivas de Davies, hizo que realizaran jugadas de gran peligro partiendo desde el carril izquierdo y superando continuamente en los duelos uno contra uno a Barzagli. No obstante, demoraron en exceso buscar el 2 a 0 que pudiera dar con ello la tranquilidad del pase a cuartos de final, pero la Juventus respondió y consiguió remontar el marcador, 1 a 2. Pochettino en comparación con Allegri, tardo en exceso en interpretar cuándo realizar los cambios para buscar los goles necesarios para pasar a la siguiente ronda, así que cuando incluyó a Lamela en el minuto 74 y a Llorente en el minuto 86, fue demasiado tarde.

En transición ofensiva trataron de buscar de manera rápida y segura a aquellos compañeros más capacitados o mejor emplazados para asegurar o dirigir el contraataque. Para ello buscaron las relaciones con jugadores que dominan este aspecto como Dele Alli, Eriksen, Kane o Son.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-4-2, pasando en fase defensiva a defender bajo el mismo sistema. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Benatia e izquierda Chiellini, mientras Barzagli actuó como lateral derecho y Alex Sandro como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Tottenham la primera línea de presión (Higuaín principalmente junto con Dybala y Douglas Costa) de la Juventus orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. En zona de creación intentaron ser un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar, especialmente Matuidi, para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. En esta zona del campo tuvieron una discreta actuación defensiva a lo largo del encuentro tanto Khedira, donde no destacó su capacidad recuperadora, como Pjanić, que estuvo condicionado por la tarjeta amarilla que vio, lo cuál permitió al Tottenham que pudiesen encontrar continuamente espacios interiores para progresar por dentro. En este aspecto “sufrieron” a los jugadores “Spurs” que tenían una gran movilidad e interpretación a la hora de ocupar espacios libres como Dembélé, Eriksen, Son y Dele Allí. En zona de finalización su línea defensiva, en contraposición al partido de ida que manifestó estar siempre concentrada, generó errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre Benatia y Chiellini siendo muy propicios para los desmarques de penetración de Dele Alli y Kane. Por último tuvieron problemas con el juego dentro-fuera mediante el uso de envíos/centros laterales con las incorporaciones ofensivas de Davies y Trippier, debido a que tendían a generar espacios en los carriles exteriores tanto por bascular en exceso sus laterales como por tender a cerrar siempre los pasillos interiores, por lo que se vieron muy expuestos en este tipo de situaciones. La no inclusión en el once inicial de De Sciglio o Lichtsteiner para alinear a Barzagli como lateral derecho, hizo que durante 60 minutos esa zona se viera muy perjudicada, ya que Barzagli se vio constantemente superado tanto por Davies con sus incorporaciones ofensivas como por Son en los duelos uno contra uno. Ante esto, Allegri decidió sustituir a Benatia en el minuto 61 por Lichtsteiner ubicándolo así como lateral derecho aportando mayor seguridad en dicha zona. Barzagli se situaría como central junto con Chiellini.

En transición defensiva la Juventus fue un equipo con una buena reorganización defensiva, realizando una primera presión para ralentizar al rival más un posterior repliegue sobre campo propio. Si su primera línea de acoso no era capaz de recuperar el balón o de realizar una falta táctica, optaban por replegar orientando sobre los carriles exteriores y acumulando así efectivos detrás el balón lo más rápido posible.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Gianluigi Buffon y sus centrales (Benatia-Chiellini / Barzagli-Chiellini). Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Pochettino, su primera línea de construcción tuvo algunos problemas para progresar. Su primera línea de construcción ante la presión alta por parte de los jugadores rivales obligaba tanto a su portero Buffon como a su primera línea de construcción a jugar directo sobre Higuaín, aunque sin mucho éxito debido a que continuamente los defensores del Tottenham ganaban todas las disputas aéreas. En zona de creación les costó progresar hacia la portería rival generando superioridades numéricas y posicionales a la espalda de la línea que iba a presionar al poseedor del balón debido al discreto partido de los mediocentros Khedira y Pjanić, por lo que jugadores como Higuaín, Dybala y Matuidi tuvieron que modificar sus espacios de intervención para aparecer en esta zona del campo y contactar con el balón. Por ello, optaron por jugar mediante breves secuencias de pases buscando a los jugadores más desequilibrantes por fuera como eran Douglas Costa, Matuidi así como con Alex Sandro con sus continuas incorporaciones ofensivas. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, reconociendo los espacios libres generados por la defensa del Tottenham. Para ello normalmente orientaban el ataque hacia fuera, donde jugadores como Douglas Costa, Alex Sandro, cuando este se situó como extremo izquierdo al adelantar su posición al ser Matuidi sustituido en el minuto 60 por Asamoah el cuál se ubicó como lateral izquierdo, y Lichtsteiner superaron continuamente a los ingleses mediante envíos/centros laterales desde los carriles exteriores. La entrada de los nuevos laterales, Asamoah y Lichtsteiner, unido a que Alex Sandro adelantara su posición, fue clave en la fase ofensiva de la Juventus. Esta mejora se pudo comprobar en el 1 a 1 marcado por Higuaín que viene tras una jugada realizada por Lichtsteiner en el carril derecho. También fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda. Como se pudo comprobar en el 1 a 2 marcado por Dybala a pase de Higuaín.

La transición ofensiva empleada fue directa. Los jugadores que conseguían recuperar el balón buscaban las relaciones directas con Douglas Costa, Higuaín o Dybala, si estaban ubicados sobre el campo rival, o si esto no era así, la intención era buscar el desmarque de apoyo que ofrecía Higuain, para que este posteriormente enlazara con algún compañero que se le acercara.

LAS CLAVES

  • La capacidad de saber interpretar el partido en función de cuando y cómo hacer los cambios en el momento oportuno por Massimiliano Allegri, los cuales fueron claves para darle la eliminatoria. Decidió sustituir a Benatia en el minuto 61 por Lichtsteiner ubicándolo como lateral derecho aportando mayor seguridad en dicha zona pasando Barzagli como central. Situó a Alex Sandro como extremo izquierdo adelantando su posición, al ser Matuidi sustituido en el minuto 60 por Asamoah el cuál se ubicó como lateral izquierdo. Con estos cambios consiguió un mayor potencial ofensivo para su equipo.
  • El gran partido realizado por Douglas Costa y Matuidi. El primero en la faceta ofensiva donde con sus continuas internadas por el carril de Davies en busca de los duelos uno contra uno así como mediante su juego fuera-dentro, fue un auténtico quebradero de cabeza para la defensa del Tottenham. El segundo realizó un gran partido en el aspecto defensivo equilibrando en tareas defensivas en zona de creación.
  • El grandísimo partido de Higuaín en fase ofensiva donde no dejó de intervenir continuamente. Marcó el 1 a 1 y participó en el 1 a 2 dándole la asistencia a Dybala, consiguiendo con ello el pase a Cuartos de Final.
  • La gran actuación de Son a lo largo de todo el encuentro. Su capacidad para modificar sus espacios de intervención y ofrecer distintas líneas de pase, así como a la hora superar en los duelos uno contra uno a Barzagli y a la línea defensiva mediante desmarques de penetración. A tan buena actuación el coreano puso el broche a una gran noche haciendo el 1 a 0, con un gol desde dentro del área aunque con algo de fortuna.
  • Pochettino en comparación con Allegri, tardo en exceso en interpretar cuándo realizar los cambios para buscar los goles necesarios para pasar a la siguiente ronda, así que cuando incluyó a Lamela en el minuto 74 y a Llorente en el minuto 86, fue demasiado tarde.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pochettino fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2.​

En zona de creación rival sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón.

En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Esto es debido a que jugadores como Dele Alli, Dembélé, Eriksen y Son, fueron capaces de modificar sus espacios de intervención, para encontrar distintas líneas de pase permitiendo con ello progresar hacia la portería rival.

El hecho de que Barzagli se ubicara como lateral derecho hizo que dicha zona siempre se viera expuesta en beneficio de los de Pochettino, por lo que la inclusión de Son en el once inicial en contraposición del partido ida como extremo izquierdo, hizo que realizara jugadas de gran peligro partiendo desde el carril izquierdo y superando continuamente en los duelos uno contra uno a Barzagli.

En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, debido a que generaban errores a modo de espacios entre intervalos como los que se producían entre Benatia-Chiellini y que fueron muy beneficioso para los desmarques de penetración de Dele Alli, Eriksen y Son.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-4-2, pasando en fase defensiva a defender bajo el mismo sistema.

En el inicio de juego del Tottenham la primera línea de presión (Higuaín principalmente junto con Dybala y Douglas Costa) de la Juventus orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores.

Los cambios de Allegri en el segundo tiempo fueron claves en la fase ofensiva de la Juventus. Alex Sandro, se situó como extremo izquierdo al adelantar su posición al ser Matuidi sustituido en el minuto 60 por Asamoah el cuál se ubicó como lateral izquierdo, y Lichtsteiner al entrar en el minuto 61 por Benatia, se situó como lateral derecho pasando Barzagli a jugar como central.

Destacar la entrada de los nuevos laterales, Asamoah y Lichtsteiner, unido a que Alex Sandro adelantara su posición, fue clave en la fase ofensiva de la Juventus. Esta mejora se pudo comprobar en el 1 a 1 marcado por Higuaín que viene tras una jugada realizada por Lichtsteiner en el carril derecho. 

En zona de finalización fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda.  Como se pudo comprobar en el 1 a 2 marcado por Dybala a pase de Higuaín.

 

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