Actualidad Deportiva

La exhibición de Messi doblega a la Juventus y a Buffon

  29/09/2017

 

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores del Ernesto Valverde fue un 1-4-3-3. En su inicio de presión el emplazamiento inicial 1-4-3-3 pasaba en fase defensiva a 1-4-4-2, mediante presión alta comenzándola Luis Suarez y Leo Messi. La primera línea de presión trataba orientar la construcción de las acciones de ataque de la Juventus mediante conductas disuasorias hacia banda para la recuperación del balón, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. En la zona de creación de la Juventus destacar un buen Sergio Busquets con predisposición a interceptar y corrigiendo desajustes defensivos. En el que los centrocampistas del Barcelona fueron solidarios para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. En la variante defensiva 1-4-4-2 como mediocentros quedaban Busquets y Rakitic, en banda derecha Dembélé y en banda izquierda se posicionaba Iniesta ambos utilizando de referencia a sus mediocentros a la hora de defender. En zona de finalización su línea defensiva no se vio amenazada durante el partido, en el que el equipo de Massimiliano Allegri a penas inquietó la portería defendida por Ter Stegen. Fueron capaces de impedir la creación de situaciones de superioridad numérica y posicional en espacios cercanos a su área.

En transición defensiva intentaban recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo, disuadiendo relaciones sobre espacios cercanos al lugar donde se perdía la pelota. Eran conscientes de que si eran desbordados comprometían al resto de compañeros. De manera que trataban de evitar la superación completa del primer grupo de acosadores, sobre todo por espacios cercanos al eje longitudinal. Durante el partido en algunas situaciones que era superado su primer grupo de acosadores, los rápidos y habilidosos atacantes italianos fueron capaces de llevar peligro gracias a estos desequilibrios.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Ter Stegen y sus centrales Piqué y Umtiti. La primera línea de presión de la Juventus formada por Higuaín y Dybala intentaba de dificultar el inicio de juego, por lo que Busquets se incrustaba entre centrales para generar una situación de superioridad numérica 3 contra 2 una vez iniciaba Ter Stegen. A partir de esta situación generaban las superioridades para progresar, un claro ejemplo el gol de Messi en el minuto 44. En zona de creación destacar dos aspectos importantes, el primero el rol del Messi en el equipo de Ernesto Valverde. Teniendo total libertad para modificar su espacio de intervención constantemente, para de esta manera moverse por todo el frente de ataque y de ocupar zonas intermedias a la espalda de la línea de presión rival. Su equipo era consciente de que Messi debía ser su jugador más buscado en ataque. El segundo aspecto era que el FC Barcelona acumulaba jugadores rivales sobre determinados sectores para liberar posibilidades de penetración en el lado débil. Normalmente en la banda izquierda con Jordi Alba beneficiado por las fijaciones en la banda derecha de Dembélé (en algunas situaciones podrían fijar en banda derecha otros jugadores como Rakitic debido al intercambio de posiciones en el ataque azulgrana) y las posiciones centradas en ataque tanto de Luis Suárez como de Messi. En zona de finalización estuvieron liderados por un gran Leo Messi y un activo Rakitic tanto en la construcción de situaciones de ataque como en sus peligrosas llegadas desde segunda línea a zonas de remate. Aspecto que le permitió continuas llegadas a zonas de finalización como en su gol en el minuto 56.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación buscaban de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival, mediante desmarques de ruptura buscando espacios entre últimos defensores y detrás de los mismos. Un claro ejemplo el 3 a 0 de Messi tras un buen pase de Iniesta en el minuto 68.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2 o 1-4-4-1-1 si Dybala fijaba su posición sobre Busquets. La intención de la primera línea de presión (Higuaín y Dybala) de la Juventus era la de forzar a la primera línea de construcción del FC Barcelona a jugar directo. En algunas situaciones forzaron a jugar directo al portero Marc-André ter Stegen, que se relacionaba con laterales y permitía progresar. Los jugadores italianos no fueron capaces de recuperar en zonas adelantadas. En la zona de creación del Barcelona querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón, condensando muchos jugadores en la zona activa del balón. Destacar como Matuidi normalmente era el encargado de trabajar defensivamente sobre Messi en zona de creación, aunque ni él ni sus compañeros pudieron evitar las recepciones de Messi y resto de centrocampistas azulgranas. En zona de finalización se vieron superados por un gran Leo Messi, a pesar de priorizar la profundidad defensiva. Su organización estaba formada por una línea defensiva de 4 defensas y otra línea de 4 centrocampistas (Su estructura en fase defensiva era 1-4-4-2 o podía variar 1-4-4-1-1 pero no suponía grandes cambios). Sus centrales (Barzagli y Benatia) debido a las fijaciones en la banda derecha de Dembélé y las posiciones centradas en ataque tanto Luis Suárez como de Messi, los obligaba a realizar acoso en circulación “rompiendo” alineación tratando de evitar que oponente directo recibiera cómodamente o se girara. En este sentido decir que incluso “saltaban” a zonas de medio campo.

En transición defensiva si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón. Es decir recuperaban su posición para pasar a defensa organizada inmediatamente.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Gianluigi Buffon y sus centrales (Barzagli y Benatia). En este sentido su primera línea de construcción trataba de superar primeras líneas de presión lo más rápidamente posible, si se daban dificultades buscaban relaciones directas sobre Higuaín. En zona de creación les costaba someter a su rival, ya que no fueron capaces de ir generando superioridades numéricas y posicionales a la espalda de la línea de que iba a presionar al poseedor del balón. Pjanic era el único jugador cuando participaba que daba sentido a los procesos de construcción, siendo capaz de otorgar ventajas a sus compañeros. En zona de finalización el equipo turinés se encomendó a las individualidades Dybala, su jugador más activo en ataque aunque no fue lo determinante que se esperaba. En este sentido decir la poca aportación ofensiva por parte de Higuaín y Douglas Costa, nunca encontraron posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival. Como recurso sus jugadores con  mejor  golpeo a puerta como Dybala o Pjanic, intentaron sorprender desde media o larga distancia a Marc-André ter Stegen.

Por último decir que en la transición ofensiva su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que de manera inmediata hacerles llegar el balón al espacio. En este sentido estuvieron alguna acción de peligro, aprovechando la calidad de su primera oleada para reconocer los espacios a ocupar. Un claro ejemplo la ocasión de Dybala en el minuto 8.

LAS CLAVES

  • La actuación estelar de Leo Messi sus dos goles a Gianluigi Buffon.
  • El rol del Messi en el equipo de Ernesto Valverde. Teniendo total libertad para modificar su espacio de intervención constantemente, para de esta manera moverse por todo el frente de ataque y de ocupar zonas intermedias a la espalda de la línea de presión rival. Su equipo era consciente de que Messi debía ser su jugador más buscado en ataque.
  • El FC Barcelona acumulaba jugadores rivales sobre determinados sectores para liberar posibilidades de penetración en el lado débil. Normalmente en la banda izquierda con Jordi Alba beneficiado por las fijaciones en la banda derecha de Dembélé y las posiciones centradas en ataque tanto Luis Suárez como de Messi.
  • Rakitic en la construcción de situaciones de ataque y sus peligrosas llegadas desde segunda línea a zonas de remate. Un claro ejemplo de sus llegadas desde segunda línea a zonas de remate su gol en el minuto 56.
  • Matuidi normalmente era el encargado de trabajar defensivamente sobre Messi en zona de creación.

En fase defensiva el FC Barcelona en 1-4-4-2. En zona de creación vemos como mediocentros quedaban Busquets y Rakitic, en banda derecha Dembélé y en banda izquierda se posicionaba Iniesta ambos utilizando de referencia a sus mediocentros a la hora de defender.

En transición defensiva intentaban recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo, disuadiendo relaciones sobre espacios cercanos al lugar donde se perdía la pelota. Eran conscientes de que si eran desbordados comprometían al resto de compañeros. De manera que trataban de evitar la superación completa del primer grupo de acosadores, sobre todo por espacios cercanos al eje longitudinal.

El rol del Messi en el equipo de Ernesto Valverde. Teniendo total libertad para modificar su espacio de intervención constantemente, para de esta manera moverse por todo el frente de ataque y de ocupar zonas intermedias a la espalda de la línea de presión rival. Su equipo era consciente de que Messi debía ser su jugador más buscado en ataque.

En zona de creación el FC Barcelona acumulaba jugadores rivales sobre determinados sectores para liberar posibilidades de penetración en el lado débil. Normalmente en la banda izquierda con Jordi Alba beneficiado por las fijaciones en la banda derecha de Dembélé (En esta imagen quien fija en banda derecha es Rakitic debido al intercambio de posiciones en el ataque azulgrana) y las posiciones centradas en ataque tanto de Luis Suárez como de Messi.

Rakitic en la construcción de situaciones de ataque y sus peligrosas llegadas desde segunda línea a zonas de remate. Un claro ejemplo de sus llegadas desde segunda línea a zonas de remate su gol en el minuto 56.

En la transición ofensiva tras recuperación buscaban de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival, mediante desmarques de ruptura buscando espacios entre últimos defensores y detrás de los mismos. Un claro ejemplo el 3 a 0 de Messi tras un buen pase de Iniesta en el minuto 68.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Massimiliano Allegri fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2 o 1-4-4-1-1 si Dybala fijaba su posición sobre Busquets.

Los jugadores de la Juventus en la zona de creación del Barcelona querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón, condensando muchos jugadores en la zona activa del balón. Matuidi normalmente era el encargado de trabajar defensivamente sobre Messi en zona de creación.

En zona de finalización sus centrales (Barzagli y Benatia) debido a las fijaciones en la banda derecha de Dembélé y las posiciones centradas en ataque tanto Luis Suárez como de Messi, los obligaba a realizar acoso en circulación “rompiendo” alineación tratando de evitar que oponente directo recibiera cómodamente o se girara. En esta imagen vemos como incluso “saltaban” a zonas de medio campo.

En la transición ofensiva su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que de manera inmediata hacerles llegar el balón al espacio. En este sentido estuvieron alguna acción de peligro, aprovechando la calidad de su primera oleada para reconocer los espacios a ocupar.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO