Actualidad Deportiva

El Real Madrid revalida su título europeo por tercera vez consecutiva

  20/06/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Zinedine Zidane fue 1-4-1-3-2, sin variar en fase defensiva.

FASE DEFENSIVA

El pivote fue Casemiro, que permutaba su posición con Kroos en el inicio de juego y equilibraba la línea anterior o posterior cuando la situación lo requería en fase defensiva. El alemán junto con Modric, eran los primeros en iniciar el acoso a los principales receptores del Liverpool, en zona de inicio y creación rival. En el inicio del juego del Liverpool y durante la primera mitad, la intención de la primera línea de presión de los Reds, era la de dificultar a la primera línea de construcción rival sus primeras relaciones en campo propio. Además Cristiano y Benzema estaban en vigilancia defensiva para fijar a los laterales, o incluso activar lo más rápido al posible el contragolpe. Isco era el encargado de equilibrar a esta primera línea, si era sobrepasada.

En la zona de creación, los jugadores blancos se mostraron altamente predispuestos a realizar acosos sobre poseedor del balón, para evitar las relaciones directas entre éstos y los tres jugadores atacantes. En esta fase tenemos que destacar a Kroos y Casemiro, equilibraban constantemente el bloque defensivo de su equipo. Además, cuando uno de los dos se hacía con el balón, les orientaban hacía el carril central, donde eran cercados, evitando así que tuvieran relaciones posteriores con garantías.

En zona de finalización, su línea defensiva estuvo equilibrada cuando se ubicaba en replegado y plegado. Casemiro era el jugador encargado de realizar los desdoblamientos defensivos ante posibles situaciones de centros laterales del rival. Su profundidad defensiva en situaciones de repliegue, le garantizaba no poner en apuros a Keylor Navas. Sobre el área de meta controlaron en todo momento a Salah, hasta el momento de su lesión, evitando sus remates de una forma cómoda. Su principal debilidad fue el control sobre Firmino, cuando éste se ubicaba entre intervalos, al no tener claro quién era el jugador encargado de fijarle.

TRANSICIÓN DEFENSIVA

En transición defensiva, se reorganizaron de una manera rápida y fraccionada tras la pérdida del balón en campo rival. Su orientación defensiva y actitud de acoso sobre el poseedor del balón y jugador más cercano, le hizo desactivar a los tres medias puntas rivales, evitando así que lograran conectar con los tres puntas y que consiguieran generar peligro en campo propio. Además, el acumular efectivos en campo rival para fraccionarse posteriormente, les posibilitaba el poder defenderse de un posible contraataque del Liverpool con garantías.

FASE OFENSIVA

En fase ofensiva, eran Casemiro y Kroos los que se ubicaban en la misma línea y carril (central), concediendo de esta manera libertad a los tres medias puntas en sus recorridos sobre el campo rival. En el inicio de juego, Navas, Ramos o Varane hacían llegar el balón con precisión a Isco y Modric, ubicados éstos en los carriles exteriores, con la intención de superar a la primera línea de acoso rival con garantías. Si por el contrario el inicio se hacía en largo, buscaban las prolongaciones de Ronaldo para poder ganar en campo contrario dicha prolongación, o el posible rechace de los centrales para ganar tiempo, y realizar un ataque posicional. Benzema e Isco eran los encargados de recoger la posible prolongación de su compañero, realizando desmarques de ruptura a la espalda Alexander-Arnold. Posteriormente y tras temporizar, hacían llegar el balón a zonas de remate donde sorprendían con la llegada de algún jugador de segunda línea.

En zona de creación, fue un equipo que alternó el juego vertical con el horizontal, buscando continuas relaciones entre jugadores cercanos con mucha movilidad como primera opción. Karim Benzema fue el jugador más destacado, ofreciendo su mejor versión de facilitador de soluciones al poseedor del balón en cercanía, construyendo superioridades en esta zona de juego, para que los laterales pudieran ganar profundidad y llegar a posiciones propicias para realizar centros laterales.

Los goles del partido vinieron de tres acciones distintas, que demostraron la capacidad de gol del equipo blanco. El primero acción de “pillo” de Karim Benzema, que tras desmarque a espalda de la defensa, no llega al balón pero está atento al saque de Karius para interceptarlo e introducirlo a portería; el segundo, tras incorporación de Marcelo y tras centro, una espectacular chilena de Bale, que se cuela en la portería. El último gol llega tras recuperación en zona de creación y tiro lejano del galés que no es blocado con garantías por el portero alemán del Liverpool.

TRANSICIÓN OFENSIVA

Por último decir que en la transición ofensiva tras la recuperación del balón, intentaron buscar de manera rápida el contraataque, para aprovechar los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival, sin que éstos diesen los frutos deseados.

Destacamos a Benzema y Bale en las acertadas tomas de decisiones a la hora de ofrecer desmarques de ruptura y apoyo, detectando cuando correspondía un ataque posicional o un contraataque.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue un 1-4-3-3, sin variar en fase defensiva. Karius fue el portero elegido y sus tres delanteros fueron Salah, Mané en las alas y Firmino moviéndose entre líneas para liberarles.

FASE DEFENSIVA

En el inicio de juego del Real Madrid, estos tres jugadores junto a Wijnaldum y Milner, lograron incomodar a Keylor y a su primera línea de construcción de juego, dificultando las relaciones con Kroos y Casemiro sobre el eje central. De esta manera, su primera línea de acoso trataba de agruparse y evitar generar espacios, donde pudieran participar con comodidad los medios rivales. Esta disposición les hizo generar espacios libres en los costados que fueron aprovechados por los de Zidane para evolucionar en su ataque, evitando la dificultad de hacerlo por el eje central.

En zona de creación, su profundidad defensiva les hizo interrumpir continuamente los ataques de Real Madrid, impidiendo que Isco, Modric o Benzema recibieran a su espalda y en zonas intermedias. Justo ahí, Henderson se veían sometido a situaciones de superioridad numérica y posicional por parte del equipo español, si eran superados Milner y Wijnaldum en el acoso que realizaban al poseedor del balón. Ya en la segunda mitad, la actitud sobre el poseedor cambió, y fueron dándoles demasiado tiempo y espacio para poder relacionarse de manera vertical, si algunos de los puntas era superado, siendo un aspecto determinante en las acciones previas a los goles encajados.

En zona de finalización de los visitantes, su última línea defensiva se sintió cómoda defendiendo en plegado durante la primera mitad, en la segunda sufrió en demasía debido al aspecto antes indicado. Lovren y Van Djik, que dominaron los duelos con Crisitano y Benzema en la primera mitad, en la segunda se veían comprometidos a situaciones de dudas en sus marcas en zonas de remate, como se aprecia en el 2-1 de Bale. Alexsander-Arlond y Robertson fueron superados cuando Marcelo y Carvajal (Nacho) ganaban profundidad, debido a un mal ajuste de velocidad de aproximación cuando alguno de ellos recibía el balón. En la primera parte, y tras un centro lateral, llega la ocasión mas clara del Real Madrid tras remate de Cristiano y posterior fuera de juego de Benzema, al aprovecharse del rechace para hacer gol. Supieron en todo momento evitar los desmarques de ruptura de Cristiano, no tanto los de Isco o Benzema a los costados o entre líneas. En la segunda mitad, los errores defensivos individuales, la excesiva distancia y temporización con respecto al poseedor y posterior receptor, les hizo perder el partido.

TRANSICIÓN DEFENSIVA

En transición defensiva, su reorganización tras la pérdida del balón en campo propio evitaba que el peligroso contraataque madridista llegara al área de Karius. En la primera mitad, la falta táctica estuvo presente para evitar la activación del contraataque rival. En detrimento, cuando la pérdida era en campo propio, se ejecutaba de manera desacertada, debido a la distancia entre los jugadores al intentar ganar la espalda al que intentaba acosar al poseedor. Su primer acoso tras pérdida de balón solo fue superado a partir del minuto 55, aprovechando así el desorden en zonas próximas al área, poniendo en apuros al portero alemán.

FASE OFENSIVA

En fase ofensiva, el juego empleado por los jugadores Reds fue vertical, con el objetivo de aprovechar los intervalos entre jugadores del Madrid para superar líneas de presión. Su gestión de la posesión del balón no fue acertada, cometiendo numerosas imprecisiones en su toma de decisión, al intentar jugar demasiado rápido y vertical ante un rival que estaba organizado defensivamente.

En el inicio de juego, Karius y su línea defensiva conseguían atraer a los defensores rivales, aprovechando de esta manera los espacios que generaba las dos primera líneas de acoso con Casemiro, para desequilibrar a su última línea defensiva. En la primera mitad, los movimientos de atracción que realizaba Milner, Wijnaldum y Hernderson, conseguían movilizando a Casemiro hasta la mitad del campo, clarificando así la conexión con Firmino en sus desmarques de apoyo. Cuando el ataque se dirigía hacia los carriles exteriores, creaban superioridades posicionales contra Marcelo o Carvajal (Nacho), estando de esta manera capacitados para hacer llegar el balón al área rival y generar peligro.

En zona de creación y durante la primera mitad, Salah, que se ubicaba en zonas intermedias, fue el jugador más desequilibrante hasta su lesión, a través de desmarques de ruptura a espalda de Casemiro o Kroos y Marcelo, en su afán de superar líneas defensivas blancas. Destacar a Mané en sus duelos individuales con los jugadores de la última línea defensiva rival, consiguiendo detectar además los espacios potencialmente aprovechables con rapidez. En la segunda mitad y tras el gol encajado, las ABP fueron un recurso bien utilizado por el conjunto inglés, obteniendo el gol del empate tras un saque de esquina (Mané 55’) después de un primer remate de Lovren.

TRANSICIÓN OFENSIVA

En transición ofensiva, no logró ser efectivo en su toma de decisiones para ejecutar en el momento preciso su peligroso contraataque, cometiendo demasiadas impresiones técnicas en las entregas a los tres jugadores más adelantados. Cuando Henderson o Milner estaba mal perfilados, eran acosados de manera férrea y no encontraban al jugador mejor colocado para activar el contraataque, facilitando de esta manera que el defensor les hiciera la falta táctica, facilitando así la reorganización de su dispositivo.

LAS CLAVES

  • El Liverpool dispuso de un sistema 1-4-3-3 en el que la movilidad defensiva estaba enfocada para impedir que los jugadores más relevantes del Real Madrid en zona de creación progresaran con facilidad, obligándoles a jugar balones exteriores y que los receptores del situados en el eje central, recibieran de espada.
  • Los errores defensivos individuales del Liverpool en el área. Desacertada actuación de Karius que no supo estar a la altura de una final de Champions, cometiendo errores impropios de un portero de su nivel. Esto sumado a la lesión de Salah, hundió en el plano psicológico a los jugadores Reds.
  • La acertada toma de decisión de Zinane a la hora incorporar, ubicar y movilizar a Bale en el terreno de juego. El galés supo atraer a su marca para sacarles de su zona natural, encontrar los espacios de participación idóneos en creación y finalización y saber obtener ventajas en situaciones de remate mediante recursos técnicos (chilena)- tácticos ( ocupación y aprovechamiento de espacios creados por un compañero)
  • El Real Madrid en fase defensiva y campo propio se comportó de manera ordenada y equilibrada. Casemiro aportó variabilidad en sus acciones( coberturas, desdoblamientos, anticipaciones ..), siendo el jugador clave con el que Zidane supo frenar al Liverpool.
  • El Real Madrid supo aportar soluciones ofensivas en zona de inicio y creación, para evolucionar en sus ataques de manera organizada y con un criterio asociativo alto. Isco y Modric ubicando en los carriles exteriores ofrecían una opción con garantías a la primera línea de construcción de juego, y Benzema en sus constantes desmarques de apoyo, facilitaba a los medios continuas líneas de pases y posteriores desajustes defensivos del rival.

El emplazamiento inicial ofensivo de los jugadores de Jürgen Klopp fue en 1-4-3-3, en bloque medio y sin variar en fase defensiva. Tras la lesión de Salah en el primer tercio del encuentro, su posicionamiento se modificó, replegando a campo propio de manera fraccionada. De esta manera, ralentizaban el proceso del contraataque del Real Madrid, y ocupaban los espacios potencialmente aprovechables por los jugadores más desequilibrantes en zona de finalización.

En fase ofensiva y zona de creación, el Liverpool interpretó su ataque de manera vertical, intentando llegar a la zona de finalización con el menor número de pases. Su principal objetivo era aprovechar los espacios libres a la espalda de los defensores blancos. Para ello, atraían a su línea medular, y más concretamente a Casemiro, para conectar con Firmino a su espalda, y que fuera éste quién facilitara a los extremos la siguiente acción a la espalda de los centrales y cerca del área de Navas.

El Liverpool en fase defensiva y zona de creación rival, construía una estructura por delante del poseedor del balón, para evitar que sus medios pudieran recibir con comodidad en campo rival y a espalda de Henderson y Milner. Para ello, los tres delanteros temporizaban en zonas intermedias. Wijnaldum y Milner eran los encargados de saltar al acoso sobre el poseedor del balón, quedando a Henderson en labores de equilibrio defensivo. Este planteamiento, no permitía que las evoluciones del Real Madrid fueran lo suficientemente limpias hacia el campo rival.

En fase ofensiva y zona de finalización, el Liverpool quiso sorprender a la última línea defensiva rival a través de superioridades posicionales sobre carriles exteriores y posteriores centros laterales. Vemos como Robertson y Mané, a pesar de estar en inferioridad, interpretan a la perfección la acción táctica de la pared para ganar la espalda a los defensores. Posteriormente y tras ganar línea de fondo, buscan distintas opciones de remate: Frontal a espalda de los medios centros desubicados y la sorpresa del lateral contrario.

El Liverpool aprovechó su potencial ofensivo y los errores del Real Madrid en córner para conseguir el 1-1. Vemos como Lovren no es fijado de manera correcta por Casemiro, y aprovecha el espacio libre tras el aclarado de Firmino, para acelerar en su proceso de remate. De esta manera gana en la disputa a Ramos y Casemiro, consiguiendo dirigir el remate a la zona de indecisión, para que Mané se anticipe a Marcelo y Navas, consiguiendo de esta manera el empate.

El emplazamiento defensivo del Zinedine Zidane fue 1-4-1-3-2, pasado a 1-4-4-2 en fase ofensiva. Su posicionamiento medio fue en campo propio, sin importarles posicionar a su última línea defensiva cerca del área de Navas y conceder el balón al rival. Casemiro fue el jugador encargado de dar el equilibrio defensivo necesario para dificultar al Liverpool a la hora de encontrar espacios libres, dentro de su dispositivo defensivo.

En fase ofensiva y zona de creación, Benzema fue el jugador más destacado del encuentro, aportando infinidad de soluciones a la hora de la elaboración del juego colectivo del Real Madrid. El francés, a través de desmarques de apoyo, ofrecía al poseedor del balón una garantía como receptor potencial, para dar continuidad a las posteriores combinaciones tanto en campo propio como rival, siendo el mejor jugador del encuentro.

El Real Madrid en fase de ataque y zona de inicio, se vio obligado a buscar una solución ante el consolidado dispositivo defensivo que Klopp les tenia construido sobre el eje central. Isco y Modrić, se ubicaban en amplitud y a espalda de la primera línea de acoso rival, la cual, focalizaba su atención sobre Kroos y Casemiro. De esta manera, la primera línea de construcción de juego podía superar dicha dificultad y seguir la evolución de su ataque con dos medios, evitando así el juego directo donde no ningún equipo tiene el control del juego.

En la segunda mitad, fase de ataque y campo rival, el Real Madrid aprovechó los errores defensivos del Liverpool para generar incertidumbre y conseguir el 1-0. Kroos detecta la actitud temporizadora de los dos medios centros para intentar conectar con Benzema a espalda de la desordenada última línea defensiva rival. Posteriormente y mediante el talento defensivo (interpretación de la acción y dirección posterior del rival, Anticipación defensiva) el francés, consigue sorprendentemente el 1-0.

En la segunda mitad, fase de ataque y zona de finalización, el Real Madrid y tras la entrada de Bale, realizó centros laterales como medo táctico para aprovechar los errores defensivos del rival. Las excesivas distancias que el Liverpool ofrecía al poseedor del balón y los posteriores receptores, fueron detectadas y aprovechadas por Casemiro y Marcelo, para hacer llegar el balón a Bale. Éste, sorprendentemente y mediante una Chilena (como recurso técnico) consiguió el 2-1.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO