Actualidad Deportiva

El Real Madrid consigue alcanzar su tercera final de Champions consecutiva

  19/06/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Zinedine Zidane fue 1-4-4-2, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2 o 1-4-4-1-1. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Varane e izquierda Sergio Ramos, mientras Lucas Vázquez actuó como lateral derecho y Marcelo como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Bayern Múnich la primera línea de presión (Cristiano Ronaldo principalmente junto con Benzema y en algunas ocasiones Kroos y Modrić) del Real Madrid orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central. Decir que con este tipo de presión, provocaron una ocasión de gol al acosar Kroos en proximidad a Tolisso llegando desde la espalda obligándole a ceder atrás hacia Ulreich el cuál en el último momento duda si cogerla con la mano o sacarla con el pie al darse cuenta que sería cesión si la coge, por lo que Benzema aprovecha dicho error generado por la duda para marcar el 2 a 1. En zona de creación rival, aunque sus jugadores querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo, tuvieron desajustes defensivos que se fueron generando a la espalda de las primeras líneas de presión, por lo que los atacantes rivales Tolisso, James Rodríguez, Müller e incluso Lewandowski se vieron beneficiados de ello pudiéndose situarse en zonas intermedias para progresar por el carril central debido a su capacidad para modificar sus espacios de intervención. Mucho tuvo que ver que en esto que Kovačić formara pareja en el centro de campo junto con Kroos, ya que al prescindir de Casemiro se echó en falta su capacidad para interceptar y anticiparse, aspecto que no se vio hasta que entró en el segundo tiempo por Kovačić. En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea, pero a pesar de ello, con el paso de los minutos y en distintas fases del juego, empezaron a generar espacios entre intervalos que fueron aprovechados por los jugadores “bávaros” para generar situaciones de peligro, ya que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda. A lo largo el partido Modrić mostró una gran predisposición a la hora de realizar ayudas defensivas a Lucas Vázquez en el carril derecho, que ocuparía en este partido la posición de Carvajal que fue baja por lesión, para generar situaciones de igualdad o superioridad numérica e intentar con ello dificultar tanto la progresión como la profundidad ofensiva exterior por la que tanto destaca el Bayern. No obstante, en este aspecto salieron muy perjudicados a lo largo del partido cuando los alemanes orientaban el ataque hacia los carriles exteriores, donde fueron superados continuamente. En el carril izquierdo sufrieron la sociedad Alaba-Ribéry, donde a pesar de las ayudas ofrecidas por Modric a Lucas Vázquez, estos se veían continuamente superados a lo largo de todo partido; mientras en el carril defendido por Marcelo, Kimmich y Müller encontraron continuamente espacios a la espalda del lateral brasileño debido a que le costaba replegar tras acciones ofensivas. Esta debilidad mostrada en este tipo de acciones por parte de los de Zidane permitió tanto a Kimmich marcar el 0 a 1 como a James Rodríguez marcar el 2 a 2 tras un centro de Müller y Süle respectivamente. También tuvieron problemas en las acciones a balón parado defensivas donde prácticamente las ganaban todas los jugadores rivales y les generaban ocasiones de gran peligro.

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores alemanes como Alaba, Ribéry, Müller, Kimmich o Lewandowski. Pese a este aspecto, no sufrieron demasiado a lo largo del encuentro, por lo que supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Keylor Navas y sus centrales Varane y Sergio Ramos. Debido a la presión alta por parte de los jugadores de Heynckes, su primera línea de construcción necesitó del constante ofrecimiento de jugadores como Kroos, Kovačić y Modric para dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales así como la continua ayuda de jugadores de líneas más adelantadas como Asensio o Benzema. Valorando a lo largo del partido tanto el portero como sus centrales el riesgo derivado de la utilización de pases con cercanos ante presión alta de los jugadores rivales, por lo que alternaban relaciones en profundidad en el inicio del juego. En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Hay que destacar el papel de jugadores como Asensio y Modric, los cuales fueron capaces de modificar sus espacios de intervención, para encontrar distintas líneas de pase permitiendo con ello progresar hacia la portería rival. Ambos tuvieron libertad de movimiento para buscar el juego interior partiendo desde los carriles exteriores para asociarse con los de dentro y estar en continuo contacto con el balón. No obstante, les costaba superar en bastantes ocasiones las líneas defensivas debido al fuerte dispositivo mostrado por los de Heynckes, por lo que el Real Madrid tuvo que optar por dar continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado buscando el juego dentro-fuera-dentro para de este modo generar aquellos espacios que no habían en una primera instancia para jugar de manera vertical al espacio. Esta paciencia les fue útil para, tras 30 pases consecutivos, encontrar los espacios necesarios para que Benzemá pudiese marcar su primer gol de la noche. En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, donde a pesar del gran planteamiento defensivo de su rival, fueron capaces de encontrarlos debido a que generaron errores a modo de espacios entre intervalos que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de jugadores como Cristiano Ronaldo, Lucas Vázquez, Benzema y Asensio. También fueron protagonistas con el uso continuo del juego dentro-fuera donde hicieron daño a lo largo de todo el encuentro debido a que permanentemente encontraron los espacios en profundidad a la espalda de los laterales, lo que les permitía finalizar mediante envíos/centros laterales al área. Causaron problemas en el carril defendido por Alaba con las incorporaciones ofensivas de Lucas Vázquez, que actuó en el partido como lateral derecho debido a la baja de Carvajal, y sus continuas asociaciones con Modric y Cristiano Ronaldo cuando tendía a desplazarse hacia la derecha. De igual modo surgió con las internadas de Marcelo en el carril defendido por Kimmich debido a que Asensio tendía a buscar el juego fuera-dentro, por lo que siempre tenía amplitud y profundidad ofensiva. Esto se pudo comprobar en el gol de Benzema que supuso el 1 a 1 tras un centro de Marcelo.

Por último decir que en la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con sus rápidos atacantes como Cristiano Ronaldo, Modic, Benzema, Asensio o Lucas Vázquez, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A pesar de ello el Bayern fue capaz de corregir esos desajustes en la reorganización defensiva gracias a un gran Thiago.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jupp Heynckes fue 1-4-1-4-1, pasando en fase defensiva a defender bajo el mismo sistema. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Süle e izquierda Hummels, mientras Kimmich actuó como lateral derecho y Alaba como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego del Real Madrid la primera línea de presión (Lewandowski principalmente junto con Ribéry y en algunas ocasiones Müller y James) del Bayern Múnich orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. En zona de creación intentaron ser un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar, especialmente Thiago que tuvo un papel destacado en fase defensiva, para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Debido a esto, a los jugadores dirigidos por Zidane, a pesar de mostrar gran movilidad e interpretación a la hora de ocupar espacios libres como fue el caso de Modric, Kroos y Asensio, se le hacía difícil poder progresar hacia adelante, por lo que les obligaba a tener que buscar continuamente el juego en amplitud dentro-fuera-dentro de forma pausada así como mediante cambios de orientación al no encontrar espacios. En zonas de finalización su línea defensiva comenzó el partido mostrando concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea limitando espacios interiores y poniendo difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva interior gracias a los continuos deslizamientos ofensivos de Müller para realizar ayudas defensivas a Kimmich así como Thiago al realizar la misma tarea al realizar ayudas a los centrales. No obstante, con el paso de los minutos, fueron generando errores a modo de espacios entre intervalos que fueron muy propicios para los desmarques de penetración de los jugadores “blancos” como Cristiano Ronaldo, Lucas Vázquez, Benzema y Asensio. También tuvieron problemas con el juego dentro-fuera mediante el uso de envíos/centros laterales proveniente desde ambos carriles exteriores, por lo que se vieron muy expuestos en este tipo de situaciones. En el carril defendido por Alaba, este tuvo problemas con las incorporaciones ofensivas de Lucas Vázquez, que actuó en el partido como lateral derecho debido a la baja de Carvajal, y sus continuas asociaciones con Modric y Cristiano Ronaldo cuando tendía a desplazarse hacia la derecha, por lo que en ocasiones se veía superado. De igual modo surgió en el carril defendido por Kimmich, donde las internadas de Marcelo fueron sucesivas debido a que Asensio tenía libertad de movimiento para buscar el juego interior para asociarse con los de dentro y estar en continuo contacto con el balón, por lo que siempre tenía amplitud y profundidad ofensiva. Esto se pudo comprobar en el gol de Benzema tras un centro de Marcelo que supuso el 1 a 1.

En transición defensiva fue fundamental el mediocentro Thiago, tanto para equilibrar como para corregir esos desajustes en la reorganización defensiva provocados por los rápidos jugadores del Madrid como Cristiano Ronaldo, Modric, Benzema, Asensio o Lucas Vázquez. Esto impidió a los jugadores españoles poder generar situaciones de peligro de este modo.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Ulreich y sus centrales (Hummels-Süle). Thiago era la pieza angular en la que se apoyaban continuamente la primera línea de construcción del Bayern, debido a que el jugador español permitía a su equipo poder progresar hacia campo contrario al encontrar siempre opciones de pase, siendo capaz de reconocer a los “hombres libres” tras las primeras líneas de presión del conjunto local debido a la buena interpretación y situación de jugadores como James, Tolisso o Müller, los cuales permitieron al equipo visitante dar continuidad al juego e intentar generar superioridades tanto numéricas como posicionales. A pesar de ello, debido a la presión alta por parte de los jugadores de Zidane sobre la primera línea de construcción y sus receptores potenciales, hizo que provocaran una ocasión gol debido a que Kroos acosó en proximidad a Tolisso llegando desde la espalda y que al estar orientado a banda y sin opción de salida de balón, se ve obligado a ceder atrás hacia Ulreich el cuál en el último momento duda si cogerla con la mano o sacarla con el pie al darse cuenta que sería cesión si la coge, por lo que Benzema aprovecha dicho error generado por la duda para poner el 2 a 1 en el marcador. En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. En estos procesos de creación sus jugadores intentaban ubicarse a diferentes alturas para facilitar así la creación de líneas de pase, unido a la realización de pases seguros que favorecían la progresión. Sus jugadores trataban continuamente de desmarcarse a la espalda de la línea de presión para aparecer como “hombre libre” y crear con ello desajustes en el dispositivo defensivo rival. Esto fue debido al triángulo formado por Thiago, Tolisso y James Rodríguez en dicha zona. Mientras Thiago era el facilitador del juego mediante sus pases filtrados para batir líneas de presión, Tolisso y James Rodríguez modificaban sus espacios de intervención con la intención de buscar siempre el beneficio de su equipo a modo de progresión en el juego. También destacar las apariciones de Müller y Lewandowski en esta zona modificando sus espacios de intervención para ofrecerse como apoyos e intentar facilitar la progresión hacía la portería defendida por Keylor Navas. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, reconociendo los espacios libres generados por la defensa del Real Madrid. Fueron capaces de generarles desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, aprovechando que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda. En cuanto al juego desarrollado por los carriles exteriores, mostraron nuevamente un gran peligro a lo largo del partido, donde jugadores como Alaba, Ribéry y Kimmich los superaron continuamente. En el carril izquierdo destacó la sociedad Alaba-Ribéry, donde a pesar de las ayudas ofrecidas por Modric a Lucas Vázquez, estos se veían continuamente superados a lo largo de todo partido; mientras en el carril defendido por Marcelo, Kimmich y Müller encontraban continuamente espacios a la espalda del lateral brasileño debido a que le costaba replegar tras acciones ofensivas. Esta debilidad mostrada en este tipo de acciones por parte de los de Zidane permitió tanto a Kimmich, tras un centro de Müller, marcar el 0 a 1 como a James Rodríguez, tras un pase de Süle, marcar el 2 a 2. También mostraron gran peligro en las acciones a balón parado defensivas donde prácticamente las ganaban todas los jugadores rivales y generaban ocasiones de gran peligro.

Por último decir que en la transición ofensiva trataron de buscar de manera rápida y segura a aquellos compañeros más capacitados o mejor emplazados para asegurar o dirigir el contraataque como Thiago, Ribéry, Müller, Kimmich o Lewandowski. En este sentido, el Real Madrid supo resolver este tipo de situaciones.

LAS CLAVES

  • El equipo dirigido por Zinedine Zidane fue capaz de interpretar cuándo y como hacer daño al dispositivo defensivo mostrado por los de Heynckes. Para ello optaron por dar continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado buscando el juego dentro-fuera-dentro para de este modo generar aquellos espacios que no habían en una primera instancia para jugar de manera vertical al espacio. Esto se pudo comprobar en el 1 a 1 de Benzema donde en dicha jugada hubo previamente 30 pases llevando el balón de un lado a otro antes que hubiese una apertura a banda hacia Marcelo y este conectara un gran centro hacia Benzema.
  • El grandísimo partido de Keylor Navas y Benzema a lo largo de todo el encuentro. Ambos jugadores se reivindicaron en una semifinal de Champions League, donde el portero con sus grandes intervenciones bajo palos y el francés con sus dos goles, dieron el pase a su equipo para la final de Champions League que se jugará en Kiev.
  • El equipo dirigido por Jupp Heynckes fue capaz de interpretar cuándo y como hacer daño al dispositivo defensivo mostrado por los de Zinedine Zidane. Causaron un gran peligro a lo largo de todo el partido por los carriles exteriores, donde jugadores como Alaba, Ribéry y Kimmich fueron los más destacados. Esta debilidad mostrada en este tipo de acciones por parte de los de Zidane permitió tanto a Kimmich, tras un centro de Müller, marcar el 0 a 1 como a James Rodríguez, tras un pase de Süle, marcar el 2 a 2.
  • El grandísimo partido realizado por Thiago tanto en fase ofensiva como defensiva. En el aspecto ofensivo era la pieza angular debido a que el jugador español permitía a su equipo poder progresar hacia campo contrario al encontrar siempre opciones de pase, siendo capaz de reconocer a los “hombres libres” tras las primeras líneas de presión del conjunto “blanco”. En cuanto al aspecto defensivo siempre fue capaz de corregir los desequilibrios defensivos de su equipo a modo de deslizamientos e interceptaciones.
  • Hubo dos aspectos determinantes en el partido, uno fue el penalti no pitado a Marcelo por mano dentro del área en un centro lateral de Kimmich casi al finalizar el primer tiempo con 1 a 1 en el marcador, y otro fue el error cometido por Ulreich en el último momento tras una cesión atrás de Tolisso donde el portero alemán duda en el último momento si coger el balón con la mano o despejarla con el pie y Benzema aprovecha dicho error para hacer el 2 a 1 y con ello permitir al Real Madrid pasar a la Final de Champions League pese al resultado final de 2 a 2.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Zinedine Zidane fue 1-4-4-2, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2 o 1-4-4-1-1.

En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea, pero a pesar de ello, con el paso de los minutos y en distintas fases del juego, empezaron a generar espacios entre intervalos que fueron aprovechados por los jugadores “bávaros” para generar situaciones de peligro, ya que les costaba defender los demarques de penetración que les realizaban a su espalda.

En zona de creación destacaron jugadores como Asensio y Modric. Ambos tuvieron libertad de movimiento para buscar el juego interior partiendo desde los carriles exteriores para asociarse con los de dentro y estar en continuo contacto con el balón, lo cual permitía a los laterales disponer de amplitud y profundidad para sus incorporaciones ofensivas.

En zona de finalización, fueron protagonistas con el uso continuo del juego dentro-fuera donde hicieron daño a lo largo de todo el encuentro debido a que permanentemente encontraron los espacios en profundidad a la espalda de los laterales, lo que les permitía finalizar mediante envíos/centros laterales al área. Esto se pudo comprobar en el gol de Benzema que supuso el 1 a 1 tras un centro de Marcelo.

En zona de finalización tras un buen uso de la presión, provocaron una ocasión gol al acosar Kroos en proximidad a Tolisso llegando desde la espalda obligándole a ceder atrás hacia Ulreich el cuál en el último momento duda si cogerla con la mano o sacarla con el pie al darse cuenta que sería cesión si la coge, por lo que Benzema aprovecha dicho error generado por la duda para marcar el 2 a 1.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jupp Heynckes fue 1-4-1-4-1, pasando en fase defensiva a defender bajo el mismo sistema.

En fase defensiva Thiago realizó una gran labor siendo siempre capaz de corregir los desequilibrios defensivos de su equipo a modo de deslizamientos e interceptaciones.

En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. En estos procesos de creación sus jugadores intentaban ubicarse a diferentes alturas para facilitar así la creación de líneas de pase, unido a la realización de pases seguros que favorecían la progresión. Sus jugadores trataban continuamente de desmarcarse a la espalda de la línea de presión para aparecer como “hombre libre” y crear con ello desajustes en el dispositivo defensivo rival.

En zona de finalización por los carriles exteriores mostraron un gran peligro a lo largo del partido. En el carril izquierdo destacó la sociedad Alaba-Ribéry, donde a pesar de las ayudas ofrecidas por Modric a Lucas Vázquez, estos se veían continuamente superados a lo largo de todo partido.

En zona de finalización por los carriles exteriores mostraron un gran peligro a lo largo del partido. Esta debilidad mostrada en este tipo de acciones por parte de los de Zidane permitió a Kimmich marcar el 0 a 1 aprovechando un mal despeje de Sergio Ramos debido a su mala orientación corporal con respecto al centro lateral realizador por Müller. 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO