Actualidad Deportiva

Conte sorprende al Atlético con su planteamiento y se lleva los tres puntos del Metropolitano

  04/10/2017

 

ANÁLISIS TÁCTICO

Antonio Conte afianza el primer puesto dentro del grupo C en la Champions 2018 tras la victoria obtenida en el Metropolitano. La principal novedad táctica planteada en el encuentro fue la incorporación de un centrocampista en detrimento de un delantero, iniciando con: Courtois en portería; Azpilicueta, David Luiz, Cahill como centrales; Moses y Alonso como por los laterales, Kanté, Fàbregas, Bakayoko, en la medular; Hazard y Morata en el ataque.

El emplazamiento inicial en ataque de los jugadores de Conte fue 1-3-5-2, con tres centrales, dos carrileros amplios, tres interiores, un media punta alternativo y un punta referente. En el inicio de juego la voluntad de saltarse la creación tenía dos variantes: juego directo tras atraer la presión atlética sobre sus defensas buscando la situación intermedia que ofrecía Morata detrás de Thomas y la de Courtois con saques directos a las disputas de Morata con Codín. En las dos situaciones la continuidad del juego la otorgaba el ser ganador en la prolongación o del segundo balón. En creación, la superioridad posicional y numérica fue determinante para llegar a generar continuos desequilibrios en la presión local, encontrando siempre al jugador libre que daba la continuidad adecuada en el juego. En finalización la relación emergente Hazard-Morata desajustaba el dispositivo defensivo de los de Simeone, la situación intermedia de uno de los dos atacantes producía un desequilibro entre Codín y Lucas que provocaba situaciones de gol.

En transición defensiva el acoso tras perdida sobre los poseedores se efectuaba bajo conductas disuasorias que invitaban a los jugadores rivales a introducir el balón sobre la posición de Bakayoko, donde la manifestación posicional le otorgaba el robo de balón con facilidad, siendo el jugador más destacado en esta fase.

En acciones a balón parado ofensivas, la búsqueda de los movimientos disuasorios para desmarcase que Cahill generaba ayudado de los bloqueos por parte de los compañeros cercanos, le hacían claramente como él jugador potencial en este tipo de acciones, sin la obtención de una claridad en los remates.

En fase defensiva el sistema empleado sufría una variante, posicionándose en 1-5-3-2 retrasando la posición de Alonso y Moses a línea defensiva. La situación ofrecida era un bloque medio donde Bakayoko como eje defensivo generaba las ayudas necesarias para el robo y la posterior situación de transición ofrecida por la permuta entre Hazard y Morata en situaciones intermedias. La superioridad cualitativa y cuantitativa sobre el eje central fue determinante para forzar situaciones de error entre Koke, Saúl y Griezman. La posición de Alonso y Moses como laterales-extremos provoco a sus homólogos atléticos la falta de profundidad.

En transición ofensiva el cambio de mentalidad le otorgó la facilidad para posicionarse a varias alturas con rapidez, ofreciendo una fácil relación al poseedor del balón para poder manifestar una continuidad en el juego cercano, intermedio y lejano. Hazard distinguía los espacios libres sobre el carril central para su aprovechamiento en la primera mitad. En la segunda mitad los encontraba sobre el carril lateral derecho rival.

En acciones a balón parado defensivas el tipo de marcaje empleado fue el combinativo, dejando en marcaje zonal a Fábregas y Morata sobre zona del primer palo, siendo este ultimo él encargado de ir al encuentro sobre el balón en dicha zona, Moses y Kante realizaban vigilancias sobre la frontal además de ser los encargados de iniciar la transición ofensiva y los demás al hombre.

Antonio Conte afianza el primer puesto dentro del grupo C en la Champions 2018 tras la victoria obtenida en el Metropolitano. La principal novedad táctica planteada en el encuentro fue la incorporación de un centrocampista en detrimento de un delantero, iniciando con: Courtois en portería; Azpilicueta, David Luiz, Cahill como centrales; Moses y Alonso como por los laterales, Kanté, Fàbregas, Bakayoko, en la medular; Hazard y Morata en el ataque.

El emplazamiento inicial en ataque de los jugadores de Conte fue 1-3-5-2, con tres centrales, dos carrileros amplios, tres interiores, un media punta alternativo y un punta referente. En el inicio de juego la voluntad de saltarse la creación tenía dos variantes: juego directo tras atraer la presión atlética sobre sus defensas buscando la situación intermedia que ofrecía Morata detrás de Thomas y la de Courtois con saques directos a las disputas de Morata con Codín. En las dos situaciones la continuidad del juego la otorgaba el ser ganador en la prolongación o del segundo balón. En creación, la superioridad posicional y numérica fue determinante para llegar a generar continuos desequilibrios en la presión local, encontrando siempre al jugador libre que daba la continuidad adecuada en el juego. En finalización la relación emergente Hazard-Morata desajustaba el dispositivo defensivo de los de Simeone, la situación intermedia de uno de los dos atacantes producía un desequilibro entre Codín y Lucas que provocaba situaciones de gol.

En transición defensiva el acoso tras perdida sobre los poseedores se efectuaba bajo conductas disuasorias que invitaban a los jugadores rivales a introducir el balón sobre la posición de Bakayoko, donde la manifestación posicional le otorgaba el robo de balón con facilidad, siendo el jugador más destacado en esta fase.

En acciones a balón parado ofensivas, la búsqueda de los movimientos disuasorios para desmarcase que Cahill generaba ayudado de los bloqueos por parte de los compañeros cercanos, le hacían claramente como él jugador potencial en este tipo de acciones, sin la obtención de una claridad en los remates.

En fase defensiva el sistema empleado sufría una variante, posicionándose en 1-5-3-2 retrasando la posición de Alonso y Moses a línea defensiva. La situación ofrecida era un bloque medio donde Bakayoko como eje defensivo generaba las ayudas necesarias para el robo y la posterior situación de transición ofrecida por la permuta entre Hazard y Morata en situaciones intermedias. La superioridad cualitativa y cuantitativa sobre el eje central fue determinante para forzar situaciones de error entre Koke, Saúl y Griezman. La posición de Alonso y Moses como laterales-extremos provoco a sus homólogos atléticos la falta de profundidad.

En transición ofensiva el cambio de mentalidad le otorgó la facilidad para posicionarse a varias alturas con rapidez, ofreciendo una fácil relación al poseedor del balón para poder manifestar una continuidad en el juego cercano, intermedio y lejano. Hazard distinguía los espacios libres sobre el carril central para su aprovechamiento en la primera mitad. En la segunda mitad los encontraba sobre el carril lateral derecho rival.

En acciones a balón parado defensivas el tipo de marcaje empleado fue el combinativo, dejando en marcaje zonal a Fábregas y Morata sobre zona del primer palo, siendo este ultimo él encargado de ir al encuentro sobre el balón en dicha zona, Moses y Kante realizaban vigilancias sobre la frontal además de ser los encargados de iniciar la transición ofensiva y los demás al hombre.

LAS CLAVES

  • Sistemas equilibrados en ataque y defensa por parte de Conte. En defensa con Bakayoko como jugador relevante en la interpretación de situaciones y en ataque con Hazard en la intervención en los espacios libres que ofrecía el Atlético.
  • El emplazamiento en superioridad cuantitativa y cualitativa sobre carril central que al equipo de Conte le generaba el dominio de las fases ofensivas y defensivas del juego.
  • Buena interpretación de los espacios por parte del Chelsea en las situaciones tácticas que concedía la defensa de Simeone.
  • Mala gestión de las situaciones espacio-temporales a pesar de poseer superioridades numéricas defensivas en zona de finalización rival.
  • No ocupación defensiva de los espacios de intervención visitantes entre la línea de medios y la línea defensiva. La temporización defensiva de la línea de medios unido al repliegue de la línea defensiva concedía un amplio espacio libre que Hazard y Kante ocupaban.

Sistema defensivo empleado por Conte en el Metropolitano. Donde las superioridades defensivas en las dos principales líneas le proporcionaban un control espacio-temporal sobre los carriles. 

Emplazamiento ofensivo en 1-3-5-2 por parte del Chelsea, donde la fijación de los adelantados por parte del poseedor le generaba a Bakayoko el poder recibir entre la primera línea de acoso Atlética y la segunda, desencadenando situaciones ventajosas ofensivas.

Inicio de juego del Chelsea donde Courtois se relaciona en corto con Azpilicueta lo que invitaba al rival a la presión, para el envió sobre la ubicación ventajosa de Morata saltándose la línea de creación y generando igualdades ofensivas con espacios libres en campo rival.

Microestructura defensiva sobre espacios intermedios en superioridad. Hazard ubicado en carril central para la preparación de la transición, donde tras recibir y  tras realizar una conducción generaba un intervalo de penetración provocado por la movilización de Godín que aprovecha Morata para finalizar.

Situación en ataque donde la atracción de jugadores sobre el balón libera al jugador potencial en ataque, que sutilmente se sitúa sobre la zona no activa. David Luiz fija oponentes para buscar un cambio de orientación sobre Hazard que tras control atraía a tres defensores para igualar en zona de remate a Morata y facilitar que Marcos Alonso se anticipase a su defensor.

Emplazamiento defensivo planteado por Simeone, situando al equipo en campo propio, para generar espacios ofensivos y atacar mediante la transición rápida por parte de Griezmann, Correa, Carrasco y Saúl. En la segunda mitad se produjo un cambio de sistema debido a los desequilibrios defensivos que les generaba el Chelsea.

Falta de cohesión en la transición defensiva atlética. La línea defensiva y un mediocentro repliegan, Koke y Saúl acosan. Carrasco, Griezmann y D. Luiz temporizan y Correa no bascula. Además, observamos como a pesar de estar en superioridad cualitativa es rebasado por una superioridad posicional.

Transición ofensiva donde los jugadores más alejados de la zona de finalización, son los que llegan de segunda línea por sorpresa para finalizar la situación. Koke inicia la transición con un pase rompiendo el primer acoso inglés, Saúl interpreta la ocupación de espacios entre jugadores de la línea defensiva inglesa obteniendo ventaja de cara a gol.

Fernando Torres fue el jugador que mejor interpreto los espacios de intervención en zonas intermedias. Sus desmarques de apoyo sobre Thomas liberaban a Griezmann para su posterior penetración sobre área.

Error defensivo, donde tras acoso de Jiménez sobre Alonso, este conecta con Kante y logra introducir un pase a Bakayoko entre líneas libre de marcaje. Godín y Lucas llegan tarde a sus acosos sobre los poseedores, Bakayoko y Alonso. Superioridad numérica con malas ubicaciones posicionales para defender la acción del 1-2 y ausencia de orientación defensiva final en el marcaje de atacantes.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO