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MAGAZINE FÚTBOL TÁCTICO: La jerarquía de Laurent Blanc

  05/02/2016

Reportaje de Héctor García en Magazine Fútbol Táctico 20/ Con cierto aire aristocrático, Laurent Blanc mantiene en los banquillos la misma elegancia que tuvo como jugador. Fue uno de los pilares de la Francia campeona del mundo en 1998 y de todos los equipos por lo que pasó. ‘El Presidente’, así le bautizaron los aficionados del Olympique de Marsella, impresionados por su jerarquía dentro del campo. Siempre con la cabeza levantada, elegante en el corte y pragmático en la distribución. No hacían faltan gritos para ordenar al equipo, bastaba con su sola presencia. Ahora, como entrenador, a sus jugadores les pide lo mismo, que mantengan un estilo de juego determinado, siempre apostando por “jugar”. “Me gusta tener la pelota y hacer correr al rival”, afirmó en la rueda de prensa del año pasada tras ganar al Chelsea 3-1 en la ida de los cuartos de final de la Champions League. Una semana después, el equipo renunció a esa idea y acabó fuera de la Champions tras perder 2-0 en Londres.

 “Todo nuestro nuevo desarrollo está yendo muy rápido, pero aún tenemos que ganar experiencia en Europa, y eso lleva su tiempo. En el campeonato doméstico lo hemos hecho muy bien. En un tiempo muy corto hemos cumplido nuestros objetivos. Sin embargo, en competiciones europeas tenemos menos experiencia que el resto de clubes. Tendremos que pasar un tiempo para ser un conjunto con un nivel superior. Y estos partidos son pasos muy importantes para llegar a ese nivel”, analizó de manera pragmática Blanc tras el choque en Stamford Bridge. Un año después, el PSG se tomó la revancha eliminado al Chelsea a pesar de jugar con diez futbolistas durante casi todo el partido de vuelta. Parecía que París podría celebrar por primera vez un triunfo en la Champions League, pero en cuartos se cruzó el FC Barcelona y las lesiones. Demasiados inconvenientes en una competición que no perdona.

Es lo que tiene manejar un Ferrari que aún está dando sus primeros pasos en la elite del fútbol mundial. Y es que el PSG, gracias al dinero, ha contratado una estrella tras otra, en una auténtica cascada de lujo y glamour, pero también hay una parte negativa: encontrar el equilibrio. Una misión casi imposible cuando uno tiene que cuadrar en el mismo once a Cavani, Ibramimovic, Lavezzi o Pastore. Demasiados artistas para una guerra ante los más grandes de Europa.

LE GUSTA HABLAR DE FÚTBOL

Gran conversador, Blanc no esquiva nunca una conversación sobre fútbol, tampoco delante de los medios de comunicación. En el PSG alterna el 1-4-4-2 por el 1-4-3-3 para dar entrada a todo su arsenal ofensivo. Algo que en estos dos años ha provocado cierta irregularidad en el equipo: encaja por partido casi la mitad de los goles que marca. “En cuanto empatamos un partido, todo el mundo habla del sistema, pero la organización que tenemos se adapta bien a los jugadores, y es vistosa para el público. Dicho esto, no soy contrario a hacer modificaciones en mi sistema. Tan solo tengo una idea en mente: pienso que los equipos que ganan la Liga de Campeones, como muestran las estadísticas, adoptan un sistema determinado. No podemos permitirnos abrir las puertas, es un nivel altísimo. Hay que ganar la batalla del mediocampo. No es casualidad que todos los equipos que ganan este torneo desde hace diez años utilicen un 4-2-3-1, un 4-3-3 o un 4-1-4-1”, habla el francés sobre los competidores que tiene el PSG en la Champions.

Después de dos temporadas, Laurent Blanc está convencido del crecimiento del equipo: “En estos momentos atravieso por mi mejor periodo con el París. Mi fase de adaptación ya ha terminado. Estoy a gusto aquí en París, y con el equipo. Pero yo siempre trato de progresar, y trabajo muy duro para seguir mejorando”.

Pero, como no podía ser de otra manera, también hay problemas en un castillo lleno de estrellas. El año pasado tuvo un roce con Cavani, quien no estaba contento con su rol dentro del equipo, desplazado a una banda para dar todo el protagonismo a Ibrahimovic. “¿Mi relación con Cavani? Lo importante es el equipo”, apostilló Laurent Blanc para zanjar el problema, al mismo tiempo que dio un aviso al jugador, del que dijo que su nivel estaba siendo “insuficiente”. Como durante su etapa de jugador, Blanc afrontó el problema cara a cara, sin dudas.

SU PASO POR LA SELECCIÓN

Y así ha sido desde que comenzará su etapa de entrenador en 2007 en el Girondins de Burdeos. Meses antes, a Blanc, casi aún sin el título, le ofrecieron el banquillo de un Nantes que iba a la deriva. La prensa presionó a favor de que el galo se hiciera cargo de los ‘canarios’, pero el francés fue inteligente. Decidió esperar, a la vista de que nada podía salvar al Nantes de la Ligue 2. Aunque muchos lo vieron como una oportunidad pérdida, Blanc salió ganando. Su primer equipo fue el Girondins, un equipo al que dio forma desde el principio de la temporada.  Su trayectoria fue impecable, ganando el título de Liga en 2009, la Copa de la Liga y la Supercopa de Francia. Además, el Girondins destacó por un juego preciosista, que le llevó hasta los cuartos de final de la Champions League en 2010, con victorias como el 0-2 ante el Bayern de Múnich o el 2-0 a la Juventus en la fase de grupos. Finalmente su vecino, el Olympique de Lyon, acabó con el sueño del Burdeos en la Champions. La divertida apuesta de Laurent Blanc por un fútbol ofensivo también puso en cartel a varios jugadores, entre ellos el francés Yoann Gourcuff, en su momento se habló de él como el heredero de Zidane, y Chamakh, delantero marroquí que luego fichó por el Arsenal.

Todo eso, y el horrible papel de Francia en el Mundial de Sudáfrica 2010, le llevaron a la selección. Francia recurrió a ‘su Presidente’ como el salvador de un equipo que había vivido una auténtica Guerra Civil durante el Mundial. Blanc cortó todos los problemas de raíz, comenzado una nueva era en la selección ‘bleu’. Un proyecto, sin embargo, más a largo plazo que a corto. En 2012, y tras caer ante España en cuartos en la Eurocopa de Polonia y Ucrania, Blanc dimitió como seleccionador francés. En sus dos años había dejado una nueva selección, sin problemas y con un futuro prometedor por delante, aunque estaba lejos de las grandes selecciones del mundo.

Tan solo un año después, el PSG pensó en él tras la salida de Carlo Ancelotti al Real Madrid. Laurent Blanc ha sido continuista con la línea que marcó el técnico italiano, fortaleciendo las líneas defensivas del equipo. Este año el único gran fichaje ha sido el del central brasileño David Luiz, por más de 50 millones de euros. Todavía es pronto para saber hasta dónde llegará el técnico francés, al que muchos en sus comienzos compararon con Pep Guardiola. Pero Blanc quiere escribir su propio destino.