Victoria contundente del City ante un Liverpool en inferioridad numérica

MANCHESTER CITY 5-0 LIVERPOOL Premier League 2017/18 (Jornada 4)

  20/09/2017


 

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guardiola en fase defensiva fue 1-5-3-2. Su inicio de presión siempre fue mediante presión alta comenzándola Gabriel Jesús y Agüero. La intención de la primera línea de presión del City era la de forzar a la primera línea de construcción del Liverpool a jugar directo. Tras la expulsión de Mané en el minuto 37 y marcador a favor en la segunda parte, el técnico local cambió a línea defensiva de 4 jugadores, con Danilo pasando de central derecho a mediocentro acompañando a Fernandinho en el centro del campo. En cuanto a nivel estructural decir que Guardiola en la segunda parte utilizó un 1-4-4-2, en el inicio de la segunda parte, introduciendo al ya mencionado Danilo como mediocentro junto a Fernandinho. A raíz del 3 a 0 anotado por Gabriel Jesús, este fue sustituido, para dar entrada a un buen Sané en ataque, por lo que el equipo terminó el partido con la estructura 1-4-2-3-1. En la zona de creación del Liverpool los jugadores del Manchester City mostraron predisposición constante a acosar al poseedor y a interceptar. En zona de finalización su línea defensiva se vio amenazada constantemente por el extremo derecho Salah. Ya que a su última línea defensiva le costaba defender los demarques que les realizaban entre intervalos, sobre todo los realizados por el jugador egipcio en el intervalo izquierdo entre el central Otamendi y el carrilero izquierdo Mendy. Este tipo de situaciones les costaba mucho defenderlas, unido a que sus defensores tenían dificultad para girarse cuando les filtraban esos tipos pases.

En transición defensiva dada la clara vocación ofensiva de los “citizens” provocaba que tuvieran muchos jugadores en campo contrario, por ello intentaban recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo, disuadiendo relaciones sobre espacios cercanos donde se perdió el balón. A raíz de la expulsión de Mané, con marcador a favor y superioridad numérica no quedaban expuestos ni sufrieron en transición defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Ederson (tras su lesión también con Claudio Bravo) y sus centrales (Danilo, Stones y Otamendi, tanto con línea de 3 centrales como con 2 centrales). Para el equipo de Pep Guardiola era fundamental que las superioridades se fueran construyendo desde el inicio del juego. El Liverpool intentaba de dificultar su primera línea de construcción orientado los pases hacia fuera. En zona de creación trataban de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Mientras los dos equipos estuvieron once contra once los pupilos Jürgen Klopp defendieron bien, evitando posibles recepciones en zonas intermedias por parte de sus interiores De Bruyne y David Silva. En la segunda parte con superioridad numérica les fue más fácil encontrar a la espalda de la línea de presión al “hombre libre”, normalmente eran sus interiores De Bruyne y David Silva los jugadores más buscados en esas zonas intermedias. En zona de finalización tuvieron la capacidad para facilitar las penetraciones entre intervalos de la última línea defensiva rival. Facilitado éste aspecto por la expulsión Mané así como por la debilidad defensiva del Liverpool, por lo que se dieron pasillos de penetración que garantizaban la constitución de diferentes líneas de remate de los peligrosos atacantes Gabriel Jesús, Agüero o Sané que tuvo una actuación destacada con su entrada en la segunda parte. También llevaron mucho peligro en situaciones de centros laterales, sobre todo el carrilero izquierdo Mendy con continuos centros al área y sus peligroso rematadores (Gabriel Jesús, Agüero o Sané) llegando a zonas de remate. Fruto de ellos los goles de Gabriel Jesús en el minuto 51 o Sané en el minuto 76:08.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación buscaban de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival (Gabriel Jesús, Agüero o Sané), mediante desmarques de ruptura buscando espacios entre últimos defensores y detrás de los mismos. Un claro ejemplo el gol de Gabriel Jesús en el minuto 52:32.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue con su habitual 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1. Si el Manchester City trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Este inicio de presión lo comenzaba siempre Firmino mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central (Obligando a portero y centrales rivales a jugar por fuera). Para una vez el balón en  banda el equipo bascular, presionar e intentar robar. Tras la expulsión de Mané en el minuto 37 y marcador en contra en la segunda parte, el técnico alemán decidió que el equipo replegara en campo propio y con una estructura 1-5-3-1. Destacar en este cambio de estructura la ubicación como central de Emre Can, a su derecha Matip y a su izquierda Klavan. En zona de creación mientras los dos equipos estuvieron once contra once, fue un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. A raíz de estar en inferioridad numérica es cuando no pudieron evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. A partir de ese momento es cuando a los jugadores del City les fue más fácil encontrar a la espalda de la línea de presión al “hombre libre”, normalmente eran sus interiores De Bruyne y David Silva los jugadores más buscados en esas zonas intermedias. En zona de finalización destacar la debilidad defensiva por parte del Liverpool, sobre todo en su última línea defensiva. Evidenciando problemas para defender las peligrosas penetraciones de los jugadores del City entre intervalos de su última línea defensiva, así como los errores en situaciones de centros laterales teniendo dentro del área despistes a la hora de fijar marcas o tener contacto corporal con los posibles rematadores, mirando sólo balón sin controlar los posibles rematadores.

En transición defensiva a pesar de estar muchos minutos con un jugador menos mostraron una buena predisposición inmediata al cambio de rol (Estar atacando y tras la pérdida rápidamente acosar a poseedor del balón). Su mediocentro Henderson volvió a ser fundamental compensando posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su última línea defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Mignolet y sus centrales (Matip y Klavan). En este sentido su primera línea de construcción trataba de superar primeras líneas de presión lo más rápidamente posible, si se daban dificultades buscaban relaciones directas sobre Firmino. En zona de creación les costaba someter a su rival, ya que no fueron capaces de ir generando superioridades numéricas y posicionales a la espalda de la línea de que iba a presionar al poseedor del balón. La expulsión de Mané dificultó dicho proceso perdiendo un jugador, por lo que  perjudicó la creación de diferentes líneas de pase. Este aspecto propició que con el cambio de estructura a 1-5-3-1 Emre Can pasara a jugar como central, perdiendo un jugador fundamental en el centro del campo. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, así como capacidad para reconocer espacios libres inmediatos y mediatos. En ataque fueron liderados en la primera parte por el extremo derecho Salah convirtiéndose en una total amenaza para la defensa del Manchester City, con su calidad en el regate y sus continuos desmarques de penetración buscando permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival. Destacar que atacó mucho el intervalo izquierdo entre el central Otamendi y el carrilero izquierdo Mendy. En la segunda parte apenas llevaron peligro a la portería defendida por Claudio Bravo.

Por último decir que en la transición ofensiva dado el contexto del partido con un jugador menos así como marcador en contra, nunca pudieron aprovechar los posibles desequilibrios defensivos del City.

LAS CLAVES

  • La expulsión de Mané en el minuto 37 minimizó todas la opciones por parte del Liverpool de poder competirle el partido al Manchester City. El equipo de Jürgen Klopp quedo anímicamente muy tocado y sucumbió ante el vendaval ofensivo “citizens”.
  • La debilidad defensiva por parte del Liverpool, sobre todo en su última línea defensiva. Evidenciando problemas para defender las peligrosas penetraciones de los jugadores del City entre intervalos de su última línea defensiva, así como los errores en situaciones de centros laterales teniendo dentro del área despistes a la hora de fijar marcas o tener contacto corporal con los posibles rematadores, mirando sólo balón sin controlar los posibles rematadores.
  • El plan de partido inicial de Guardiola y su capacidad de lectura del juego para modificar según circunstancias. En cuanto al plan inicial del partido Guardiola dio entrada inteligentemente a Danilo como central derecho, seguramente proveyendo la verticalidad y peligrosidad de los atacantes del Liverpool. Respecto a sus decisiones tras la expulsión de Mané y marcador a favor en la segunda parte, cambió a línea defensiva a 4 jugadores, con Danilo pasando de central derecho a mediocentro acompañando a Fernandinho en el centro del campo. Otra de las claves la participación de Sané gracias a su movilidad y capacidad para manifestar conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque.
  • Las intervenciones del portero Mignolet evitaron una mayor goleada que hubiera sido escandalosa.
  • La actuación en la primera parte del extremo derecho Salah convirtiéndose en una total amenaza para la defensa del Manchester City, con su calidad en el regate y sus continuos desmarques de penetración buscando permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival. Destacar que atacó mucho el intervalo izquierdo entre el central Otamendi y el carrilero izquierdo Mendy.

En fase defensiva el Manchester City en la estructura 1-5-3-2. Su inicio de presión siempre fue comenzada por Gabriel Jesús y Agüero. La intención de la primera línea de presión del City era la de forzar a la primera línea de construcción del Liverpool a jugar directo.

Guardiola tras la expulsión de Mané en el minuto 37 y marcador a favor en la segunda parte, cambió a línea defensiva de 4 jugadores, con Danilo pasando de central derecho a mediocentro acompañando a Fernandinho en el centro del campo. En cuanto a nivel estructural decir que Guardiola en el inicio de la segunda parte utilizó un 1-4-4-2, introduciendo al ya mencionado Danilo como mediocentro junto a Fernandinho.

En zona de creación trataban de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Mientras los dos equipos estuvieron once contra once los pupilos Jürgen Klopp defendieron bien, evitando posibles recepciones en zonas intermedias por parte de sus interiores De Bruyne y David Silva. En la segunda parte con superioridad numérica les fue más fácil encontrar a la espalda de la línea de presión al “hombre libre”, normalmente eran sus interiores De Bruyne y David Silva los jugadores más buscados en esas zonas intermedias.

En zona de finalización llevaron mucho peligro en situaciones de centros laterales, sobre todo el carrilero izquierdo Mendy con continuos centros al área y sus peligroso rematadores (Gabriel Jesús, Agüero o Sané) llegando a zonas de remate. Fruto de ellos los goles de Gabriel Jesús en el minuto 51 o Sané en esta imagen.

En la transición ofensiva tras recuperación buscaban de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival (Gabriel Jesús, Agüero o Sané), mediante desmarques de ruptura buscando espacios entre últimos defensores y detrás de los mismos. Un claro ejemplo el gol de Gabriel Jesús.

Si el Manchester City trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Este inicio de presión lo comenzaba siempre Firmino mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central (Obligando a portero y centrales rivales a jugar por fuera). En esta imagen Ederson al jugar a hacia banda comete error en el pase hacia Walker.

Tras la expulsión de Mané en el minuto 37 y marcador en contra en la segunda parte, el técnico alemán decidió que el equipo replegara en campo propio y con una estructura 1-5-3-1. Destacar en este cambio de estructura la ubicación como central de Emre Can, a su derecha Matip y a su izquierda Klavan.

Debilidad defensiva por parte del Liverpool, sobre todo en su última línea defensiva. Evidenciando problemas para defender las peligrosas penetraciones de los jugadores del City entre intervalos de su última línea defensiva, en esta imagen podemos ver el desajuste defensivos entre centrales.

En zona de finalización destacar los errores en situaciones de centros laterales teniendo dentro del área despistes a la hora de fijar marcas o tener contacto corporal con los posibles rematadores, mirando sólo balón sin controlar los posibles rematadores. En esta imagen podemos ver el error que supone el 2 a 0 por mediación de Gabriel Jesús libre de marcaje.

Destacar la actuación en la primera parte del extremo derecho Salah convirtiéndose en una total amenaza para la defensa del Manchester City, con su calidad en el regate y sus continuos desmarques de penetración buscando permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival. Destacar que atacó mucho el intervalo izquierdo entre el central Otamendi y el carrilero izquierdo Mendy.

 

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO