Merecida victoria del Manchester City en Stamford Bridge

CHELSEA 0-1 MANCHESTER CITY Premier League 2017/18 (Jornada 7)

  04/10/2017

 

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-5-3-2, pasando en fase defensiva en la segunda parte a 1-5-4-1. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Rüdiger, Christensen e izquierda Gary Cahill, mientras Azpilicueta actuó como carrilero derecho y Marcos Alonso como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la segunda parte con marcador en contra y las sustituciones de Hazard y Bakayoko por Pedro y Batshuayi, su estructura de tres centrales no fue modificada, por lo que pasaron a estructurarse en un 1-5-4-1. En la que su línea del centro del campo la formaban Fabregas y Kanté como mediocentros, teniendo en las bandas a Willian en la derecha y a Pedro en la izquierda. Su inicio de presión fue mediante presión alta comenzándola Morata y Hazard. La intención de la primera línea de presión del Chelsea era la de forzar a la primera línea de construcción del Manchester City a jugar directo, puesto que eran conocedores de que para el equipo de Pep Guardiola era fundamental que las superioridades se fueran construyendo desde el inicio del juego. En zona de creación del City los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté, Fabregas o Bakayoko en campo propio, en la que los extremos Pedro y Willian replegaban completando línea de medios, dejando recibir a los laterales contrarios, comenzando la presión en campo contrario. Por lo que su repliegue era siempre en un posicionamiento intermedio - replegado con la variante defensiva 1-5-4-1 en la segunda parte, querían tratar de impedir la progresión por el interior del bloque defensivo. En zonas de finalización se replegaban ya que se sentían cómodos defendiendo cerca de su portero, por lo que priorizaron la profundidad defensiva. Mantuvieron una línea compuesta por cinco integrantes en su última línea defensiva, incluso en los minutos jugados con marcador en contra, en la que sus tres centrales estuvieron a buen nivel hasta que De Bruyne rompió la igualdad en el marcador con un buen gol.

En transición defensiva si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante juego combinativo. Tuvieron muchas dificultades para salir jugando y generar ventajas desde su primera línea. La buena presión por parte de los jugadores de Pep Guardiola obligaba al equipo del técnico italiano a jugar directo sobre Morata o por fuera con Marcos Alonso. En zona de creación trataban de asociarse pero su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. En este partido les costó generar situaciones para que sus jugadores atacantes con más calidad pudieran finalizar. Otro aspecto en el que no pudieron destacar por parte del equipo londinense fue tanto la amplitud como la profundidad de sus carrileros, sin la aportación a las tan características llegadas de Azpilicueta y sobre todo Marcos Alonso por banda izquierda, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. En zona de finalización les costó encontrar pasillos interiores en la última línea defensiva rival. La lesión de Morata les condicionó más aún perdiendo presencia en ataque, unida a la actual baja forma y escaso ritmo de competición de Hazard tras su reciente recuperación de su lesión.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación no pudieron aprovechar los posibles desequilibrios en la línea defensiva del equipo rival. A este aspecto hay que unir el buen trabajo defensivo del Manchester City, pero sobre todo el dominio del partido desde la posesión del balón permitiéndole que no sufrieran tras pérdida de balón.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guardiola en fase defensiva fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1 o según circunstancias 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Stones e izquierda Otamendi, mientras Walker actuó como lateral derecho y Delph como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. Su inicio de presión siempre fue mediante presión alta, comenzándola Gabriel Jesús y alguno de los interiores (De Bruyne o David Silva) que saltaba a esa presión. La intención de la primera línea de presión del City era la de forzar a la primera línea de construcción del Chelsea a jugar directo. En la zona de creación del equipo de Antonio Conte los jugadores del Manchester City mostraron predisposición constante a acosar al poseedor y a interceptar. En zona de finalización su línea defensiva no se vio amenazada. Su última línea defensiva en situaciones de centros laterales tendían a ocupar dentro del área espacios significativos de remate con anterioridad a los atacantes.

En transición defensiva los “citizens” intentaban recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo, disuadiendo relaciones sobre espacios cercanos donde se perdió el balón. A penas quedaban expuestos ni sufrieron en transición defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Ederson y sus centrales (Stones y Otamendi). Para el equipo de Pep Guardiola era fundamental que las superioridades se fueran construyendo desde el inicio del juego. El Chelsea intentaba de dificultar su primera línea de construcción, aunque normalmente los “citizens” eran capaces de generar ventajas y salir con cierta facilidad de esa primera línea de presión. En zona de creación trataban de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. En la segunda parte con marcador a favor les fue más fácil encontrar a la espalda de la línea de presión al “hombre libre”, normalmente eran sus interiores De Bruyne y David Silva los jugadores más buscados en esas zonas intermedias. Destacar ante la baja del lateral izquierdo Mendy, la variante táctica por parte del equipo de Guardiola con el lateral izquierdo Delph. La variante táctica consistía en el movimiento del lateral hacia dentro, para ocupar la posición de mediocentro o posicionarse como otro mediocentro más en la construcción del juego, cuyo objetivo principal era generar incertidumbre y desajustes defensivos en la estructura defensiva rival, para ofrecer distintas líneas de progresión. En zona de finalización el Chelsea les puso las cosas difíciles, para que no pudieran facilitar las penetraciones entre intervalos de la última línea defensiva rival. A pesar de su dominio les costó encontrar a su delantero Gabriel Jesús, el brasileño si estuvo acertado cuando jugaba de cara con compañeros. En los veinte primeros minutos de la segunda parte buscaron como opción poner a los extremos (Sterling y Sané) a pierna cambiada, para buscar diagonales de sus extremos y poder encadenar con disparo. Una buena acción combinativa rompió la igualdad en el marcador, gracias al buen gol de De Bruyne en el minuto 66:14.

Por último decir que en la transición ofensiva con marcador a favor si se dieron algunas situaciones para tras recuperación buscar de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival (Sterling, Gabriel Jesús o Sané), mediante desmarques de ruptura buscando espacios entre últimos defensores y detrás de los mismos.

LAS CLAVES

  • La lesión de Morata que estaba atravesando un gran estado de forma tanto en Premier League como en Champions League. Hasta la fecha sumaba siete goles en siete partidos.
  • Las bajas en ambos equipos, en el Chelsea no podían contar con David Luiz al estar cumpliendo sanción. Tampoco estaba Daniel Drinkwater, que se espera que consiga recuperarse de su lesión a mediados de octubre. Mientras en el Manchester City eran baja Vicent Kompany (vuelve a entrenarse tras su lesión), Mendy y Sergio Agüero, al que esperan recuperar antes de noviembre.
  • En zona de finalización les costó encontrar pasillos interiores en la última línea defensiva rival. La lesión de Morata les condicionó perdiendo presencia en ataque, unida a la actual baja forma y escaso ritmo de competición de Hazard tras su reciente recuperación de su lesión.
  • Antonio Conte en la segunda parte con marcador en contra y las sustituciones de Hazard y Bakayoko por Pedro y Batshuayi, su estructura de tres centrales no fue modificada, por lo que pasaron a estructurarse en un 1-5-4-1.
  • Destacar ante la baja del lateral izquierdo Mendy, la variante táctica por parte del equipo de Guardiola con el lateral izquierdo Delph. El movimiento del lateral hacia dentro, para ocupar la posición de mediocentro o posicionarse como otro mediocentro más en la construcción del juego, cuyo objetivo principal era generar incertidumbre y desajustes defensivos en la estructura defensiva rival, para ofrecer distintas líneas de progresión.
  • La paciencia del Manchester City para mediante la posesión de balón dominar el partido, esperando que llegara esa ocasión de gol para llevarse el partido.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-5-3-2. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Rüdiger, Christensen e izquierda Gary Cahill, mientras Azpilicueta actuó como carrilero derecho y Marcos Alonso como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes.

En zona de creación del City los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté, Fabregas o Bakayoko.

En transición defensiva si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón.

En la segunda parte con marcador en contra y las sustituciones de Hazard y Bakayoko por Pedro y Batshuayi, su estructura de tres centrales no fue modificada, por lo que pasaron a estructurarse en un 1-5-4-1. En la que su línea del centro del campo la formaban Fabregas y Kanté como mediocentros, teniendo en las bandas a Willian en la derecha y a Pedro en la izquierda.

En zona de creación trataban de asociarse pero su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. En esta imagen podemos apreciar una de las pocas llegadas de Azpilicueta y sobre todo de Marcos Alonso por banda izquierda, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. El equipo londinense con marcador en contra fue cuando más dio amplitud y profundidad a sus carrileros.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guardiola en fase defensiva fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1 o según circunstancias 1-4-4-2. La primera línea de presión del City la comenzaba Gabriel Jesús y alguno de los interiores (De Bruyne o David Silva como en esta imagen) que saltaba a esa presión.

En el inicio de presión la intención de la primera línea de presión del City era la de forzar a la primera línea de construcción del Chelsea a jugar directo. En esta imagen vemos como fuerzan el error en el portero del Chelsea, al obligarle a jugar directo reduciéndole el tiempo y el espacio.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Ederson y sus centrales (Stones y Otamendi). Para el equipo de Pep Guardiola era fundamental que las superioridades se fueran construyendo desde el inicio del juego. El Chelsea intentaba de dificultar su primera línea de construcción, aunque normalmente los “citizens” eran capaces de generar ventajas y salir con cierta facilidad de esa primera línea de presión.

Destacar ante la baja del lateral izquierdo Mendy, la variante táctica por parte del equipo de Guardiola con el lateral izquierdo Delph. El movimiento del lateral hacia dentro, para ocupar la posición de mediocentro o posicionarse como otro mediocentro más en la construcción del juego, cuyo objetivo principal era generar incertidumbre y desajustes defensivos en la estructura defensiva rival, para ofrecer distintas líneas de progresión.

En esta imagen vemos como Otamendi encuentra a la espalda de la línea de presión al “hombre libre”, el interior De Bruyne fue uno de los jugadores más buscados en zonas intermedias. Podemos apreciar en la imagen la acción previa que rompió la igualdad en el marcador, gracias al buen gol de De Bruyne.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO