Lingard, ejecutor del contraataque del Manchester United, dinamitó al Arsenal

ARSENAL 1 - 3 MANCHESTER UNITED Premier League 2017/18 (Jornada 15)

  07/12/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial en ataque de los jugadores de José Mourinho fue en 1-3-4-2-1 pasando al 1-5-2-2-1 en fase defensiva. El juego realizado en esta fase fue directo, siendo la fase que menos presencia tuvo en el juego del equipo de Manchester. En el inicio de juego De Gea buscaba la relación directa con Lukaku como medio para progresar en el ataque, a partir de ahí, Lukaku intentaba relacionarse con Lindelof y Martial en campo rival tras intentar ganar los duelos aéreos con los defensas rivales. En zona de creación Pogba y Matic pasaron desapercibidos debido a que no encontraban los engranajes suficientes para poder relacionarse con jugadores cercanos y poder realizar ataques posicionales. En todo momento la intención fue mostrar verticalidad en sus pases sobre esta zona, intentando encontrar a Martial, Lindelof y Lukaku lo más rápidamente posible. Los pases eran interceptados por los defensas del Arsenal bien por falta de precisión, bien por falta de cohesión con el compañero. En zona de finalización el equipo del entrenador portugués no tuvo presencia, volcando todas sus acciones en esta zona del campo sobre su transición ofensiva directa.

En transición defensiva evidenció una buena reorganización, realizando un primer acoso sobre el poseedor del balón, disuadiendo además las relaciones con los jugadores ubicados en posiciones intermedias y ralentizando las acciones verticales mediante la ocupación racional de los espacios a defender de manera escalonada. Debido a ello, los jugadores rivales se veían obligados a realizar pases horizontales como medio para progresar, lo que facilitaba la presión y el posterior robo de balón sobre campo rival, como se evidencia en sus dos primeros goles. Matic y Pogba fueron los encargados de fijar la marca de Özil a sabiendas de que es el jugador encargado de dirigir la primera oleada de los “Gunners”, intentado así con garantías pasar lo más rápidamente posible a fase ofensiva con el mayor número de jugadores.

En fase defensiva e inicio de juego rival no fue un equipo acosador, dando una prudente y estudiada distancia a los centrales rivales, dejando que Cesh pudiera tener relaciones cercanas con ellos para posteriormente realizar un primer acoso con orientación hacia la pierna menos hábil, y debilitando así la conexión con los jugadores encargados de dar continuidad a su juego combinativo. En zona de creación fue un equipo que concedió la posesión del balón al rival, viéndose sometido a ella en todo momento sobre este espacio. La última línea defensiva realizaba un temprano repliegue, destapando así intervalos significativos que fueron aprovechados por los atacantes del Arsenal para generar  posteriores desequilibrios defensivos. En zona de finalización orientó las penetraciones rivales sobre los carriles exteriores, agrupando jugadores sobre el eje longitudinal, siendo Matic el encargado de equilibrar la línea defensiva. En la segunda mitad concedió demasiados espacios evidentes de remate a los jugadores de segunda línea sobre el área de meta, siendo aprovechados por los jugadores locales. Justo aquí apareció la figura de De Egea, realizando intervenciones de merito y mostrándose así ante su público como el mejor portero de la Premier. Destacar la expulsión de Pogba por una entrada innecesaria y peligrosa sobre Bellerin en el minuto 75.

En transición ofensiva se mostró como un equipo efectivo y vertical en sus acciones, buscando con rapidez a sus jugadores más desequilibrantes (Martial, Ligartd y Lukaku). Estos lograban conquistar los espacios libres que ofrecía el equipo visitante en los pasillos laterales, para posteriormente realizar conducciones superiores y buscar relacionarse entre sí tras los desmarques de ruptura sobre el área rival, consiguiendo así sus tres goles del encuentro.

En acciones a balón parado defensivas mostró todas sus fortalezas, sintiéndose cómodo en la realización de estas acciones y dominándolas en todo momento.

El emplazamiento ofensivo inicial de los jugadores de Arsen Wenger fue 1-3-4-2-1 pasando en la fase defensiva a 1-5-4-1 y 1-4-2-3-1 tras el 0-2 y la lesión de Mustafi en el minuto quince del encuentro. El juego realizado por parte de los “Gunners”  en esta fase fue combinativo, dominando la posesión del balón en todas las zonas del campo, destacando en zona de finalización. En el inicio de juego su portero Cesh decidía relacionarse a través de pases cortos con su primera línea de construcción de juego. Sus centrales Mustafi y Koscinly tenían dificultades a la hora de intentar conectar con los medios centros debido al acoso al que eran sometidos por los delanteros visitantes, ocasionando errores impropios y facilitando así los dos primeros goles del encuentro. En zona de creación la tenencia del balón era fructífera, los pases cortos llegaban a los destinatarios tras las construcciones de superioridades numéricas sobre campo rival. Durante todo el encuentro el carril izquierdo fue el más utilizado para incidir en sus penetraciones, logrando gran efectividad y generando desequilibrios posteriores sobre la última línea defensiva rival. Además en sus procesos de creación de juego fueron capaces de encontrar a la espalda de la línea de presión al “hombre libre”, normalmente eran sus tres medias puntas Sánchez, Özil e Iwobi los jugadores más buscados en esas zonas intermedias. En zona de finalización sometió al rival a la realización de constantes basculaciones y ayudas defensivas sobre la zona activa, intentando generar incertidumbre sobre la zona no activa mediante los desmarque de ruptura de los jugadores de segunda línea, siendo Iwobi y Ramsey los jugadores que más y mejor los interpretaron. Destacar la falta de efectividad en los últimos metros del área de meta rival, debido a una errónea decisión a la hora de direccionar sus remates a puerta.

En transición defensiva evidenció una mala organización a la hora de realizar la presión tras pérdida sobre el campo contrario. Los jugadores que perdían la pelota sobre al campo rival no realizaban un cierre de líneas efectivo al poseedor del balón, exponiendo así a su última línea defensiva a situaciones desequilibrantes. Esto era debido a que sus dos laterales estaban situados con una excesiva profundidad en el momento de la pérdida de balón, lo que facilitaba la conquista de sus espacios a defender a Lingard y Martial.

En fase defensiva el entrenador francés reestructuró al equipo tras el 0-2 y posterior lesión de Mustafi, pasando del 1-5-4-1 al 1-4-2-3-1 posicionándolo en todo momento en bloque medio y realizando un marcaje zonal. En el  inicio de juego del rival, sus delanteros disuadían las relaciones entre cercanos  para obligar así a De Egea a buscar el juego directo como medio de progresión. En zona de creación trataban de orientar el juego rival hacia el eje longitudinal del campo, donde Ramsey y  Xhaka lograban interceptar los pases verticales del equipo del Manchester, desactivando así en todo momento los ataques del rival. En zona de finalización no fueron sometidos a dificultades, debido a la mínima presencia de juego de los de Manchester.

Sus transiciones ofensivas fueron combinadas, alternando las acciones verticales cuando el equipo rival quedaba expuesto entre líneas, con las horizontales cuando sus jugadores eran acosados y orientados hacia carriles exteriores. Nunca se sintió cómodo en esta fase del juego al no conseguir desequilibrar al rival durante todo el encuentro. No lograban penetrar la última línea defensiva debido a la rápida y ordenada reorganización defensiva rival.

En acciones a balón parado ofensivas no lograron ser efectivos a pesar de tener a su favor una gran número de ellas.

LAS CLAVES

  • La transición ofensiva del Manchester United. El equipo de Mourinho fue un equipo vertical y rápido a la hora de penetrar los espacios libres generados por el rival en su transición defensiva, mostrando su conducta ofensiva más relevante y efectiva.
  • La presión ejercida por Lindelof y Martial en fase defensiva sobre los dos centrales rivales en la primera mitad. Los dos atacantes del Manchester fueron capaces de encontrar las distancias precisas para ejercer un acoso y disuasión efectiva sobre los centrales rivales, consiguiendo así hacerse con el balón en una zona del campo definitiva.
  • De Egea jugador destacado en la fase defensiva del Manchester. El portero español fue determinante en sus acciones defensivas sobre el área de meta, realizando desvíos y anticipaciones de gran calidad, evitando así el gol merecido del Arsenal.
  • La falta de acierto en fase ofensiva y zona de finalización del Arsenal. El equipo de Wenger dominó la posesión en zona de finalización, logrando encontrar a los jugadores de segunda línea en sus conquistas de espacios significativos de remate, pero no eran capaces de decidir el golpeo correcto para superar a De Egea.
  • La desacertada reorganización defensiva del Arsenal. Los jugadores londinenses no encontraron una buena cohesión en la realización de la presión tras pérdida sobre el poseedor del balón en campo rival. Estos facilitaban intervalos definitivos entre los jugadores que realizaban el acercamiento sobre la zona activa lo que provocaba que fueran penetrados con facilidad mediante pases verticales y desajustando así a las posteriores líneas defensivas.

Sistemas defensivos empleados por el conjunto de Arsen Wenger durante el encuentro: 1-5-2-2-1 hasta la lesión de Mustafi tras el 0-2 y 1-4-2-3-1 después la entrada de Iwobi por el central alemán, conservando este último sistema defensivo hasta el final del encuentro.

En transición defensiva, el Arsenal se mostró como un equipo frágil a la hora de activar y realizar la presión tras pedida sobre la zona  activa en el campo rival. Vemos como Özil y Sánchez son fácilmente superados tras la perdida de balón, estando sus dos laterales en posiciones demasiados profundas. Estos facilitaban así al rival espacios libres defensivos  para ser penetrados fácilmente en su rápido y eficaz contraataque.

Tendencia dominante en fase de ataque y zona de finalización del Arsenal. El carril derecho rival fue el elegido par realizar penetraciones sobre la última línea defensiva del Manchester United. Vemos como tras generar una superioridad numérica, Özil logra penetrar  mediante un desmarque de ruptura sobre la espada de Valencia y ser encontrado libre para realizar un posterior centro sobre el área de meta.

Error en inicio de juego del Arsenal. Vemos como Koscielny es acosado por Lingard sobre su pierna hábil ayudado por Pogba en el cierre de líneas de pase, obligándole así a realizar un peligroso golpeo horizontal que es interceptado por Valencia tras realizar una flotación inteligentemente. El defensa colombiano lograría el 0-1 posteriormente tras ser habilitado por Lukaku al atraer este hasta cuatro defensas locales.

El Arsenal consiguió realizar penetraciones efectivas sobre la última línea defensiva del Manchester mediante sus jugadores de segunda línea. Vemos como Sánchez tras atraer a defensores rivales encuentra libre a Ramsey (jugador de segunda Línea) que realiza un desmarque de ruptura sobre el área de meta, cediendo posteriormente el balón a su compañero Lacazette para conseguir el 1-2 tras liberarse de su marca.

Emplazamiento defensivo utilizado por el Manchester United en este encuentro 1-4-2-3-1.  Vemos como todos sus jugadores se sitúan sobre el campo propio y orientan el juego rival hacia los carriles laterales, sobrecargando el eje longitudinal del campo propio.

En transición defensiva, los jugadores de Mourinho realizaron un eficaz acoso sobre el poseedor del balón y fijación de jugadores cercanos avanzados del Arsenal. Esto obligaba a los jugadores locales más desequilibrantes en transición ofensiva a realizar conducciones horizontales sobre su propio campo, ralentizando así su contraataque y reorganizándose eficazmente.

Los delanteros del United en fase defensiva realizaron una eficaz presión sobre los centrales del Arsenal en su zona de inicio de juego. Vemos como Lingard incide en la orientación sobre Mustafi hacia su pierna menos hábil, consiguiendo así robar el balón con la ayuda de Lukaku. Este posteriormente conecta con Martial que desequilibra a su marca y cede del balón con calidad a Lingard para que consiga el 1-3.

En la transición ofensiva directa el equipo de Mourinho interpretó a la perfección la creación, ocupación y aprovechamiento de espacios libres sobre la última línea defensiva rival. Vemos como Lukaku genera un espacio que posteriormente es ocupado y aprovechado por Lingard, siendo ayudado este por Pogba y Martial al penetrar estos sobre los espacios facilitados por Kolasinac y Bellerin, consiguiendo así el 1-3. 

El Manchester United se mostro como un equipo con solidas estructuras ante la defensa de acciones a balón parado. Vemos como realizan una defensa combinada dejando libre a Sánchez y Matic es el jugador encargado de fijar al jugador rival con más potencial ofensivo en este tipo de acciones, Kolasinac, saliendo ganador en todos los duelos.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO