La profundidad del equipo de Valverde en la segunda mitad rompió el bloque defensivo de Simeone

ATL. MADRID 1- 1 FC BARCELONA. Liga Santander. 2017/18 (Jornada 8)

  27/10/2017

 

ANÁLISIS TÁCTICO

En fase ofensiva Valverde inició con un 1-4-4-1-1 con la novedad de André Gómez en el once inicial como extremo derecho y Messi por detrás de Suárez. El juego empleado fue combinativo desde el comienzo del juego, con relaciones directas de Ter Stegen con Piqué y Umtití en amplitud, favoreciendo el apoyo de Busquets por el carril interior. En la primera mitad no encontraron una clara continuidad en esta zona debido al buen emplazamiento en la fase defensiva mostrada por el Atlético. Tras superar esta primera fase, la creación se efectuaba sobre campo rival apareciendo sus tendencias tácticas más características sobre las zonas cómodas que concedía el rival, con Iniesta como jugador versátil sobre la defensa implantada por el Cholo. La falta de profundidad por los carriles exteriores no facilitaban que Messi lograra generar desequilibrios interiores en zona de finalización. En la segunda mitad Valverde muy acertado en los cambios introdujo a Deulofeu y Sergi Roberto por Iniesta y Semedo, otorgándoles la función de generar desequilibrios en profundidad sobre el carril derecho, encontrando una mejor ubicación sobre el carril izquierdo Gómez, lo que generó continuas situaciones francas de cara a gol. Messi encontraba los intervalos para desequilibrar mediante cambios de ritmo en sus conducciones, estos eran parados con faltas tácticas sobre el carril central. Destacar el dominio absoluto del balón en esta fase por parte catalana.

La transición defensiva realizada de acoso tras perdida es una tendencia con grandes resultados obtenidos desde la llegada de Valverde. El achique de espacios ofrecido por todos los jugadores, además del acoso inmediato sobre el poseedor y los jugadores en relación cercana o lejana con él en todo el encuentro, les hace ser dominadores de esta fase, facilitándoles con rapidez la obtención del balón. La interpretación de la acción anterior a la perdida por parte de Busquets determina el acierto posterior en el robo. Tras recuperar se ofrecen líneas de pases cercanas y seguras para relacionarse y realizar cambios de orientación sobre zona no activa del balón.

En acciones a balón parado defensivas el tipo de defensa mostrado fue combinado, con la línea defensiva fuera del área en las faltas escoradas, concediendo un número mínimo a sabiendas del potencial de los del Cholo en este tipo de acciones.

En fase defensiva la estructura inicial cambiaba a 1-4-1-3-2 situándose Busquets como pivote defensivo, por delante Iniesta, Rakitic y Gómez y en primera línea defensiva Suárez con Messi sobre carril interior derecho gestionando su descanso. En el inicio de la presión orientaban la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia carril central, invitando los puntas y la línea de tres a la relación directa entre alejados. En zona de creación el trato a impedir relacionarse a los jugadores rivales no fue el correcto por parte de la línea de tres, generando intervalos significativos sobre la espalda de los interiores que facilitaban su aprovechamiento por parte de los atacantes. En zona de finalización Umtití destacó en la colaboración defensiva sobre su central colindante, Piqué que reincidía en un repliegue excesivo en situaciones cercanas al área lo que facilitaba espacio al poseedor del balón.

En transición ofensiva trataban de alternar el ser verticales de manera inmediata buscando las ubicaciones intermedias de Messi para romper líneas mediante sus conducciones superiores y a través de las relaciones potenciales entre los jugadores cercanos, realizar posteriormente cambios de orientación saneando los espacios. En esta fase solo apareció el peligro tras el 1-1, con Gómez, Suárez y Messi como jugadores que mejor interpretaron esta situación del juego.

En acciones a balón parado ofensivas Messi asumió la responsabilidad generando el mayor peligro en los libres directos rozando el gol en varias ocasiones.

La estructura defensiva empleada por parte del entrenador argentino fue 1-4-4-2 situando en la primera mitad sobre el círculo central a los dos delanteros mas avanzados, sus jugadores tenían como objetivo principal el rigor y orden defensivo sin generar desequilibrios en el pasillo central. Si el FC Barcelona trataba de iniciar el juego desde atrás la decisión de efectuar el acoso era de los delanteros, orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, provocando los errores en el adversario. Esto obligaba a Busquets a relacionarse con Messi e Iniesta sobre el carril central, lo que beneficiaba el acoso local y no otorgaba una clara continuidad ni un ritmo alto de juego visitante, debido a la estructura defensiva formada por Simeone sobre dicha zona en la primera mitad. Si el Barcelona lograba superar la primera zona aparecía el repliegue sobre campo propio, con los dos puntas ubicados en el círculo central. En zona de creación, la solidaridad defensiva era constante, generando situaciones de superioridad numérica y posicional respecto al poseedor y obligando a acciones individuales o ralentización del ataque con pases hacia atrás. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar para evitar posibles relaciones interiores en su dispositivo defensivo. En la segunda mitad el repliegue intensivo debido el desgaste efectuado por el FC Barcelona les hizo conceder desequilibrios espaciales entre centrales y laterales, siendo aprovechados por los jugadores de Valverde. Una mala defensa de centros laterales le hizo conceder el empate, debido a no fijar los centrales a su marca y sumado a la no realización de acoso al jugador que proporciona el centro.

La transición ofensiva empleada fue directa, mediante la relación de jugadores de las dos principales líneas defensivas con Griezman y Correa, que realizaban desmarques de ruptura sobre los intervalos generados a espalda de los centrales catalanes. En la primera mitad los espacios de ubicación interiores donde se encontraban Correa y Griezman fueron encontrados con facilidad por sus compañeros, lo que otorgaba situaciones francas ante Ter Stegen. 

En acciones a balón parado defensivas el marcaje realizado fue combinado, con Godín y Savic como jugadores potenciales en la defensa de estas acciones.

En fase ofensiva la estructura no se modificaba realizando un juego directo como primera opción para poder llevar el balón con garantías sobre campo contrario y buscando las temporizaciones de Griezman con posteriores asociaciones. En la primera mitad, en zona de creación trataban de ganar la segunda jugada para intervenir sobre los espacios interiores entre líneas a la espalda de Rakitic. En la segunda mitad una mala gestión del tiempo y espacio le hizo desaparecer esta fase del juego, debido a su repliegue intensivo y a su rapidez en la relación directa entre el poseedor el balón y el jugador alejado, concediendo facilidades en la recuperación al rival.

La transición defensiva mostrada fue de acoso en un primer momento para evitar las relaciones entre jugadores mediante pases verticales y posterior con una reorganización defensiva mediante los repliegues si eran sobrepasados. Esta actitud les funciono durante toda la primera mitad, ralentizando los posibles ataques visitantes en todo momento. En la segunda mitad el repliegue fue realizado cerca del área propia pero sin un acoso eficiente sobre el poseedor debido a una mala gestión en la velocidad de actuación, lo que generaba desequilibrios detrás de su línea de medios y habilitando las apariciones de Suárez y Messi.

En acciones a balón parado ofensivas no ofrecieron peligro a su rival, a pesar de ser un recurso muy empleado por Simeone.

LAS CLAVES

  • Rigor y orden defensivo sobre campo propio por parte de los jugadores del Cholo Simeone, generando superioridades defensivas por el carril central y neutralizando las posibles relaciones entre jugadores del FC Barcelona.
  • Conquista de los intervalos ofrecidos por el FC Barcelona sobre carril interior derecho de campo propio por parte del los jugadores de ataque de Simeone.
  • Acoso tras perdida sobre campo rival por parte del FC Barcelona, con Busquets como jugador potencial en la interpretación de la acción previa a la perdida.
  • Doble cambio realizado por Valverde en la segunda mitad: Deulofeu y Roberto por Iniesta y Semedo. Ocasionó la conquista de espacios profundos de la defensa atlética, generando desequilibrios que en la primera mitad no se consiguieron.
  • La aparición de Suárez para generar desequilibrios defensivos ante una defensa replegada, ayudado por el recurso de envíos de centros laterales tras la entrada de Paulinho.

Sistema defensivo utilizado por Simeone en el encuentro: 1-4-4-2 ubicado en bloque medio. Vemos la ubicación de los dos delanteros el circulo central. En la segunda mitad, el repliegue fue intensivo.

Juego directo realizado por parte del Atlético de Madrid. La relación directa empleada desde Oblak no les garantizó poder conquistar el balón y lograr una continuidad en el juego en campo contrario.

Ocupación de los espacios intermedios que concedía el equipo de Valverde a la espalda de Rakitic en la primera mitad . Vemos como Saúl se asocia desde el carril interior con Felipe Luis en amplitud, para atacar el espacio libre interior y realizar un gran tiro cruzado desde la frontal.

Estructura defensiva construida sobre carril central para desconectar las penetraciones de Messi. Vemos la participación de hasta nueve jugadores en el achique de espacios sobre Messi y sobre su jugador más cercano sobre las inmediaciones del área.

Emplazamiento defensivo mostrado por los jugadores de Simeone en la segunda mitad. El desgaste defensivo genero intervalos significativos que eran conquistados por los jugadores visitantes.

Sistema defensivo plasmado por Valverde: 1-4-1-3-2 en bloque intermedio con marcaje zonal, Messi gestionaba su descanso en esta fase. Las dos primeras líneas de presión invitaban a los centrales a una relación directa sobre sus jugadores más alejados, cerrando el pase interior.

Transición ofensiva mostrada por el FC Barcelona desde la llegada de Valverde. Acoso tras perdida inmediato en zona de perdida, con Busquets como jugador que la inicia sobre el posible receptor de espalda y ayudado por los dos jugadores más cercanos que acosan al poseedor.

Deulofeu fue el jugador con mejor interpretación del desequilibrio en acciones individuales sobre el carril derecho, generándolos mediante conducciones superiores que atraían rivales sobre los espacios a la espalda de los centrales, espacios que aprovechó Luis Suárez.

Messi atrae a dos rivales, habilitando una situación de superioridad numérica sobre el carril derecho. Sergi Roberto recibe y busca el desmarque de Suárez, finalizar de remate de cabeza. El centro lateral apareció tras la entrada de Paulinho.

En la primera mitad el equipo de Valverde no logro ser un equipo profundo, André Gómez penetraba en los espacios de actuación de Messi y Semedo no se posicionaba amplio y profundo, lo que beneficiaba a ralentizar el ritmo de juego y no lograr generar desequilibrios defensivos

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO