La pegada del United no da opciones al Watford

WATFORD 2 - 4 MANCHESTER UNITED Premier League 2017/18 (Jornada 14)

  01/12/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Marco Silva fue un 1-3-4-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Mariappa, Prödl e izquierda Kabasele, mientras Femenía actuó como carrilero derecho y Zeegelaar como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la segunda parte con marcador en contra y la doble sustitución de Hughes lesionado por Carrillo y Prödl por Pereyra, su estructura de tres centrales fue modificada a línea defensiva de cuatro integrantes, por lo que pasaron a estructurarse en un 1-4-1-4-1. En la que su línea del centro del campo la formaban Doucouré como mediocentro, Cleverley y Pereyra como interiores, teniendo en las bandas a Carrillo en la derecha y a Richarlison en la izquierda. La intención de la primera línea de presión del Watford era la de forzar a la primera línea de construcción del Manchester United a jugar directo, en la que su línea defensiva de cinco integrantes estaba preparada para disputar balón ante envío directo. En zona de creación del United los centrocampistas del Watford en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Doucouré y Cleverley en campo propio, en la que los extremos Hughes y Richarlison replegaban completando línea de medios, dejando recibir a los carrileros contrarios. Destacar la densidad de defensores en las zonas activas, así como la energía con la que desarrollaban sus desplazamientos colectivos. Hay que tener en cuenta que además de la densidad en zona activa del balón, sus jugadores si eran superados realizaban faltas para cortar la progresión del rival. En zona de finalización en todo momento fueron superados y arrollados por su rival. Su línea defensiva sufría cuando no evitaba que le ganaran la espalda, teniendo desajustes defensivos entre intervalos. Unido a los graves errores de los jugadores de Marco Silva en defensa, sobre todo por parte de su línea defensiva. Claro ejemplo el error de Kabasele en el  0 a 3, que supuso el gol de Martial en el minuto 31:01.

En transición defensiva intentaban recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo, si en cualquier momento eran desbordados trataban detener el juego. En la recta final de partido al estar volcados en ataque, quedaban expuestos antes los veloces y habilidosos atacantes del Manchester. Un claro ejemplo el gol de Lingard en el minuto 85:54, que suponía el definitivo 2 a 4.

En fase ofensiva en el inicio de juego ante la buena presión por parte de los jugadores de José Mourinho, priorizaron relaciones sobre los adelantados como medio para progresar hacía el área contraria. Esas relaciones directas normalmente iban dirigidas hacia una banda, buscando al extremo izquierdo Richarlison que era el encargado de prologar para el delantero Gray. En zona de creación tuvieron más domino de la posesión del balón, por lo que  trataban de asociarse aunque su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. Destacar el buen criterio de sus centrocampistas titulares Doucouré y Cleverley en la creación interpretando que si no se daban las condiciones para jugar de manera vertical al espacio, daban continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado. Permitiendo las llegadas de un gran Femenía y Zeegelaar en dichas zonas, para buscar resolver situaciones que acabasen en centro al área. En zona de finalización a sus atacantes les costaba encontrar pasillos interiores en la última línea defensiva rival. El 1 a 3 llegó por mediación de Deeney, en un penalti transformado en el minuto 77. Llevaron mucho más peligro cuando buscaban crear situaciones propicias para posibilitar centros desde las bandas, para aprovechar sus virtudes ofensivas en centros laterales. Un claro ejemplo el cabezazo al larguero de Richarlison en el descuento de la primera parte a centro de Femenía. Fruto de ello llegaría el 2 a 3 por mediación de Doucouré en unas de sus llegadas a área, fue en el minuto 83:14 tras un gran centro de Carrillo.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación, su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados. En este sentido no llevaron mucho peligro, en algunas situaciones por falta de acierto en la toma de decisión y en otras por la buena reorganización defensiva mostrada por el United.

El emplazamiento inicial de los jugadores de José Mourinho fue un 1-3-5-2, pasando en fase defensiva a 1-5-3-2. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Lindelöf, Smalling e izquierda Rojo, mientras Valencia actuó como carrilero derecho y Young como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la que su línea del centro del campo la formaban Matić como mediocentro, Pogba - Lingard como interiores y Lukaku - Martial como delanteros. Si el Watford trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Este inicio de presión lo comenzaba siempre su primera línea de presión formada por Lukaku y Martial, más la incorporación a esa primera línea de Lingard, mediante disuasión de líneas de pase hacia banda. Su principal objetivo era obligar a centrales “hornets” a jugar por fuera, para una vez el balón en banda el equipo bascular, presionar e intentar robar. En zona de creación del Watford trataban de impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad, acosando constantemente al rival. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar, ya que querían evitar relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. En zona de finalización priorizaron la profundidad defensiva por lo que según circunstancias del juego podían llegar a replegarse, ya que no tenían inconveniente en defender cerca de su portero De Gea. En situaciones de centros laterales a pesar de ser un equipo poderoso, fueron sorprendidos por un peligroso llegador como Doucouré. El jugador francés conseguía el gol que suponía  el 2 a 3 en el minuto 83:14.

En transición defensiva trataban de recuperar su posición para poder pasar a defensa organizada inmediatamente a la pérdida del balón. Mostraron una buena predisposición al cambio de rol y perseverancia para recuperar espacio de intervención en campo propio.

En fase ofensiva en el inicio de juego priorizaron relaciones directas con sus jugadores atacantes en campo contrario, como medio para progresar hacía el área rival. En este sentido su primera línea de construcción buscaban relaciones que aseguraran continuidad en el juego. A partir de ahí Lukaku era el destinatario de esos posibles envíos directos. En zona de creación fueron verticales mediante pases directos o envíos a la espalda de la defensa rival, para las rupturas de sus atacantes entre intervalos de la última línea defensiva. Querían conectar rápidamente con sus jugadores atacantes con más calidad, para que pudieran finalizar. Sus centrocampistas hicieron daño con sus continuos cambios de orientación, buscando inmediatamente el lado contrario de donde venía el balón -lado débil- para jugar por espacios periféricos con sus carrileros. En zona de finalización sus atacantes Lukaku, Martial, Lingard o Rashford atacaban al espacio o, en su defecto, ocupaban zonas de finalización. La amenaza era constante, sobre todo cuando buscaban posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, mediante pases directo a la espalda y desmarques de ruptura de sus atacantes. En este sentido destacar un inspirado Young marcando 2 goles, uno de ellos de falta directa siendo de bella factura. Martial supo aprovechar un error defensivo para marcar el 0 a 3, en el minuto 31:01.

Por último decir que en la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con los atacantes, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A partir del 0 a 3 se fueron dando situaciones favorables, pero sobre todo en los minutos finales. Un claro ejemplo fue en la recta final de partido al estar volcados en ataque su rival, una bonita acción de Lingard en el minuto 85:54 que supondría el definitivo 2 a 4. 

LAS CLAVES

  • Los primeros 19 minutos de partido realizados por el equipo de Marco Silva. El Watford llevó la iniciativa del juego, el que más acercamientos tuvo en área rival y el que intentó por todos los medios adelantarse en el marcador. Los jugadores dirigidos por Marco Silva consiguieron poner en aprietos a los de Mourinho. Si bien es cierto que el gol Ashley Young en el minuto 19 les hizo mucho daño.
  • Los graves errores de los jugadores del Watford en defensa, sobre todo por parte de su línea defensiva. Claro ejemplo el error de Kabasele en el  0 a 3, o el error Mariappa que supuso una clara ocasión de Lukaku en el minuto 73:56.
  • Marco Silva en la segunda parte con marcador en contra y la doble sustitución de Hughes lesionado por Carrillo y Prödl por Pereyra, su estructura de tres centrales fue modificada a línea defensiva de cuatro integrantes, por lo que pasaron a estructurarse en un 1-4-1-4-1. En la que su línea del centro del campo la formaban Doucouré como mediocentro, Cleverley y Pereyra como interiores, teniendo en las bandas a Carrillo en la derecha y a Richarlison en la izquierda. El equipo reaccionó hasta llegar ponerse 2 a 3, aunque poco pudo hacer ante el gol definitivo de Lingard.
  • Los de José Mourinho hicieron gala de la pegada que tienen de cara a portería, siendo sus tres primeros tiros a puerta convertidos en un 0 a 3 provisional al término de una primera mitad, con Young como principal protagonista.
  • El Manchester United en la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con los atacantes, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A partir del 0 a 3 se fueron dando situaciones favorables, pero sobre todo en los minutos finales. Un claro ejemplo fue en la recta final de partido al estar volcados en ataque su rival, una bonita acción de Lingard en el minuto 85:54 que supondría el definitivo 2 a 4.

El Watford pasaba en fase defensiva a 1-5-4-1. En zona de creación del United los centrocampistas del Watford en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Doucouré y Cleverley en campo propio, en la que los extremos Hughes y Richarlison replegaban completando línea de medios, dejando recibir a los carrileros contrarios.

Los graves errores de los jugadores del Watford en defensa, sobre todo por parte de su línea defensiva. Claro ejemplo el error de Kabasele en el  0 a 3, que supuso el gol de Martial en el minuto 31:01.

Marco Silva en la segunda parte con marcador en contra y la doble sustitución de Hughes lesionado por Carrillo y Prödl por Pereyra, su estructura de tres centrales fue modificada a línea defensiva de cuatro integrantes, por lo que pasaron a estructurarse en un 1-4-1-4-1. En la que su línea del centro del campo la formaban Doucouré como mediocentro, Cleverley y Pereyra como interiores, teniendo en las bandas a Carrillo en la derecha y a Richarlison en la izquierda.

En zona de creación tuvieron más domino de la posesión del balón, por lo que  trataban de asociarse aunque su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. Destacar el buen criterio de sus centrocampistas en la creación interpretando que si no se daban las condiciones para jugar de manera vertical al espacio, daban continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado. Permitiendo las llegadas de un gran Femenía y Zeegelaar en dichas zonas, para buscar resolver situaciones que acabasen en centro al área.

En zona de finalización llevaron más peligro cuando buscaban crear situaciones propicias para posibilitar centros desde las bandas, para aprovechar sus virtudes ofensivas en centros laterales. Fruto de ello llegaría el 2 a 3 por mediación de Doucouré en unas de sus llegadas a área, fue en el minuto 83:14 tras un gran centro de Carrillo.

El emplazamiento inicial de los jugadores de José Mourinho fue un 1-3-5-2, pasando en fase defensiva a 1-5-3-2. En la que su línea del centro del campo la formaban Matić como mediocentro, Pogba - Lingard como interiores y Lukaku - Martial como delanteros. Si el Watford trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. 

En transición defensiva trataban de recuperar su posición para poder pasar a defensa organizada inmediatamente a la pérdida del balón. Mostraron una buena predisposición al cambio de rol y perseverancia para recuperar espacio de intervención en campo propio. 

Los de José Mourinho hicieron gala de la pegada que tienen de cara a portería, siendo sus tres primeros tiros a puerta convertidos en un 0 a 3 provisional al término de una primera mitad, con Young como principal protagonista. Ashley en una de sus características llegadas como carrilero, después de un gran movimiento de espaldas de Lukaku en el medio y una posterior buena asistencia de Lingard, conectaba un potentísimo disparo al lado derecho del meta Gomes. 

En zona de creación destacar como sus centrocampistas hicieron daño con sus continuos cambios de orientación, buscando inmediatamente el lado contrario de donde venía el balón -lado débil- para jugar por espacios periféricos con sus carrileros.

El Manchester United en la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con los atacantes, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A partir del 0 a 3 se fueron dando situaciones favorables, pero sobre todo en los minutos finales. Un claro ejemplo fue en la recta final de partido al estar volcados en ataque su rival, una bonita acción de Lingard que supondría el definitivo 2 a 4. an>

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO