La columna vertebral del City, le da a Guardiola su primer título en Inglaterra

ARSENAL 0 - 3 MANCHESTER CITY. Final EFL-CUP

  28/02/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsen Wenger fue 1-5-4-1, pasando a 1-3-4-2-1 en fase ofensiva. El entrenador francés optó por dar entrada a Chambers para compactar el eje central con tres centrales y dar libertad en fase de ataque en campo rival a Özil y Wilshere. En el inicio de juego del City, su línea medular avanzaba para igualar el posicionamiento de los “gunners”, ayudando así a Aubameyang a dificultar el posible inicio en corto. Durante la primera parte, Bellerín y Monreal (Kolasinac) saltaban de línea para fijar a los laterales rivales, dejado de esta manera a sus centrales en situación de igualdad en posiciones avanzadas y distanciados. Esto les ocasionó el 0-1. En zona de creación, Xhaka y Ramsey equilibraban a su equipo formando una línea sólida, que evitaba mediante acosos al poseedor y orientaciones defensivas ser penetrados dentro del dispositivo. En la segunda mitad y tras la el 0-2, Wenger varió el sistema quitando un central Chambers y dando entrada a Welbeck para forma de esta manera un 1-4-5-1 en fase defensiva y 1-4-4-2 en fase ofensiva. La profundidad defensiva en campo propio mejoró, lo que provocó que su ultima línea defensiva no se sintiera expuesta a situaciones de incertidumbre durante esta fase. Destacar que el Arsenal en esta zona de juego se mostró como un equipo comprometido, dando su mejor versión. En zona de finalización, su última línea defensiva se desequilibraba cuando adelantaba su posición, concediendo demasiados espacios a su espalda sin estar en disposición de ofrecer ayudas defensivas. Su estructura defensiva de tres centrales, se desajustaba debido a la movilidad ofensiva con que Agüero, Sané y Silva les sometían. La sensación de fragilidad era evidente al no sentirse cómodos sin una marca fija. Los intervalos entre laterales y centrales colindantes eran penetrados por los atacantes “citizens”, llegando a exponer a situaciones de peligro a Ospina. En la segunda mitad y con marcador en contra la falta de velocidad defensiva les ocasionó encajar el 0-3.

En transición defensiva trataban de recuperar el balón sobre la zona de creación del equipo de Guardiola, acosando férreamente a sus centrocampistas para evitar no ser superados en las primeras relaciones verticales rivales. Su reorganización defensiva fue correcta, debido a la estructura defensiva formada por los cuatro medios y el punta, que acosaba al poseedor del balón en campo rival para ralentizar el posible contraataque, con la idea clara de realizar faltas tácticas para evitar ser superado.

El inicio de juego del Arsenal fue combinado. Su primera opción fue atraer al rival mediante relaciones en campo propio, con la intención de generar espacios detrás de la última líneas defensiva del City y atacarles por los carriles exteriores. Por ello buscaban al hombre libre sobre el eje central, para un posterior cambio de orientación hacia el espacio generado por el lateral contrario avanzado. Esta intención, no logró sorprender al City. En zona de creación, fue un equipo que priorizó la verticalidad en sus acciones de ataque, siendo los principales protagonistas Özil y Wilshere. Xhaka y Ramsey intentaban hacerles llegar el balón sobre los carriles interiores para que intentaran desequilibrar a la última línea defensiva rival tras asociaciones con sus laterales cercanos. Pero a partir de ahí, los jugadores de Wenger no encontraban soluciones para penetrar a la última línea defensiva rival estando esta replegada. Su intento de desordenarles a través de la amplitud no fructificó y Aubamenyang pasó desapercibido en esta fase del juego. En todo momento no dio sensación de peligrosidad en las inmediaciones de área de Bravo. Los cambios fueron: Kolasinac por Monreal (lesión) en el minuto 26, Welbeck por Chambers en el 65 y Iwobi por Ramsey en el 73.

En la transición ofensiva directa empleada, trataban de aprovechar los desequilibrios defensivos que generaba el City al estar su última línea defensiva en posiciones avanzadas. Sus acciones tras el robo del balón en zona de creación, iban dirigidas a los desmarques de ruptura de Aubameyang sobre la espalda de su marcador. Posteriormente, se precipitaban en la toma de decisión a la hora de  finalizar la jugada con rapidez.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guadiola fue un 1-4-3-3, pasando a 1-4-4-2 en fase defensiva. El entrenador español siguió apostando por Bravo en la portería y dio entrada a Kompany en el eje de la zaga junto a Otamendi en detrimento de Laporte y Stone. En el inicio de juego del Arsenal, dificultaban el avance combinativo rival cada vez que Ospina se relacionaba con Koscielny. Sané fijaba a Mustafi; De Bruyne, que saltaba de línea, a Chambers y Agüero, tras dejarle recibir a Koscienly. El delantero argentino, orientaba al central sobre su pierna hábil, cerrándole así la línea de pase exterior, obligándole de esta manera a jugar directo. El objetivo principal era evitar que las evoluciones de la primera línea de construcción rival fueron dirigidas hacia la zona de creación. En zona de creación rival, evitaban ser superados para no exponer a su última línea defensiva. Fernandinho, que fue sustituido en el minuto 52 por lesión, trataba de impedir que Wilshere y Özil se relacionasen con comodidad de manera vertical.  No se sintió cómodo, ya que tenia que realizar faltas tácticas para evitar ser superado. Su dispositivo defensivo en esta zona evitaba que las evoluciones del Arsenal fueran fluidas, para ello De Bruyne y Silva se ubicaban en cercanía a los dos medios centros para realizar continuas ayudas defensivas a éstos. La profundidad defensiva del equipo de Guardiola fue la adecuada, evitando generar intervalos relevantes sobre el campo propio, equilibrando las distancias entre líneas y replegando si era necesario. En zona de finalización, su última línea defensiva dominó los aspectos defensivos individuales y colectivos. Walker realizaba continuas ayudas defensiva a Kompany, evitando así exponer a su compañero  a situaciones de 1x1 con espacios a su espalda. Otamendi, que se siente incómodo al tener que defender en posiciones avanzadas, fue ayudado por Bravo en acciones donde Aubameyang le ganaba la espalda. Su estructura defensiva, en fases donde replegó, no generó espacios interiores, evitando de esta manera intervalos relevantes de remate.

La transición ofensiva que llevaron a cabo los jugadores de Guardiola fue combinada, alternando la combinativa en situaciones del encuentro donde el repliegue del equipo de Wenger era efectuado de manera rápida, con la transición directa cuando conseguía interceptar el balón sobre la zona de creación y finalización. De esta manera buscaba rápidamente el contraataque, aprovechando así los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival mediante desmarques de ruptura de sus jugadores de Agüero o Sané. Destacar la buena toma de decisión de los defensores citizens.

En fase ofensiva, los de Guardiola no desplegaron su juego dinámico de combinaciones con una alta posesión de balón, al encontrarse dificultades defensivas en su zona más relevante de juego, la de creación. En el inicio de juego, Bravo trataba de evitar con pases medios sobre Walker y Danilo al dispositivo defensivo rival. Además, detectaba las situaciones ideales para jugar directo con Agüero (como queda claro en el 0-1), sorprendiendo de esta manera al Arsenal. En zona de creación rival trataban de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Dada la solidaridad defensiva y reducción de distancias horizontales y verticales por parte del Arsenal, tuvieron dificultades para encontrar a sus interiores De Bruyne y David Silva. Síntoma de ello, fueron las escasas aportaciones ofensivas de Fernandinho en esta zona del campo, un jugador clave para generar superioridades numéricas y coberturas ofensivas en torno al balón. En zona de finalización, logró penetrar entre intervalos de la última línea defensiva rival el dispositivo de Wenger. Los atacantes del City fueron capaces de generar desequilibrios a partir de su movilidad ofensiva cerca del área de Ospina. El objetivo era que los tres centrales rivales se incomodaran al tener que moverse sobre espacios no gratos para ellos. Los peligrosos desmarques de penetración y apoyo sumados al continuo cambio de posiciones de los tres jugadores de ataque, les garantizaban esas situaciones. Los atacantes buscaban con insistencia a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización en los metros finales.

En transición ofensiva, no consiguió generar desequilibrios a la última línea defensiva rival. Tras el robo del balón, valoraban las posibilidades de las acciones verticales a espalda de la línea medular de acoso, pero optaban mayoritariamente por un primer pase de seguridad que no les penalizara en campo propio.

LAS CLAVES

  • El Manchester City utilizó un amplio y sorprendente abanico de acciones ofensivas para desajustar al Arsenal en defensa. En el primer gol mediante juego directo y mínimos toques; en el segundo gol de córner a zona raso más anticipación ofensiva; y en el tercer gol conducción interior del lateral y desmarque de ruptura de un jugador de segunda línea.
  • El City, en zona de inicio de juego rival, trataban de manifestar igualdad numérica en todo momento para obligar al Arsenal a jugar directo. Para ello, De Bruyne o Silva saltaban de línea para ayudar a los dos puntas, realizando acoso y orientación defensiva con la intención de redirigir a su rival hacia situaciones no ventajosas en campo del contrario.
  • Ninguno de los dos equipos en fase ofensiva y zona de creación dominó, a pesar de ser dos conjuntos con un alto porcentaje de posesión de la pelota en esta zona del campo. Esto fue debido a los sólidos comportamientos tácticos defensivos empleados por la línea medular y los puntas.
  • La fragilidad defensiva mostrada por el Arsenal en la zona de finalización del Manchester City. El conjunto de Wenger volvió a dar síntomas, por enésima vez, de equipo débil en fase defensiva, no logrando solventar los errores defensivos individuales con acciones defensivas colectivas.
  • El Arsenal no encontró respuestas en la fase de ataque y zona de finalización rival. El equipo de Wenger pasó desapercibido durante todo el encuentro, no encontrando los espacios necesarios para penetrar a la última línea defensiva rival.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsen Wenger fue en 1-5-4-1, pasando a 1-3-5-1 en fase ofensiva. El entrenador francés partió con tres centrales y dos carrileros en su última línea defensiva y ubicando a Wilshere y Özil en los extremos, con la intención de generar superioridades ofensivas sobre el eje central. En la segunda mitad, el emplazamiento fue modificado a 1-4-5-1 debido al resultado.   

El Arsenal, en la primera mitad, construyó una estructura defensiva formada por los cuatro centrocampistas y el punta, que dificultó el inicio y la creación del juego al Manchester City. La línea medular de acoso en zona de creación se agrupaba sobre el eje central, cerrando de esta manera las líneas de pase a los jugadores encargados de evolucionar en el ataque rival. En el inicio de juego, obligaba a jugar en largo a Bravo.

La transición ofensiva directa del Arsenal puso en dificultades a la defensa del City durante la primera mitad del encuentro. Si la última línea defensiva rival estaba en situación avanzada, el jugador que se hacia con el balón trataba de hacer llegar el balón al espacio relevante generado. Éste era atacado por Aubameyang y el interior del lado débil para finalizar la jugada lo más rápido posible. pan> 

En fase ofensiva, la primera línea de construcción del Arsenal aceleraba su proceso de evolución en ataque para hacer llegar el balón a sus jugadores más relevantes en campo rival. Özil por derecha y Wilshere por izquierda, aparecían a la espalda de los medios rivales para generar incertidumbre a la última línea defensiva rival con la ayuda de su lateral colindante.

En fase de ataque e inicio de juego el Arsenal realizó combinaciones en campo propio, con la intención de atraer a las líneas defensivas del City. Su intención era generar espacios libres a la espalda del lateral contrario, donde Kolasinac, que entró por Monreal lesionado, llegaba en profundidad para sorprender tras un cambio de orientación.

El emplazamiento defensivo de Pep Guardiola fue 1-4 4-2, pasando a 1-4-3-3 en fase ofensiva. Su buena profundidad defensiva en campo propio les hizo no generar espacios significativos dentro del dispositivo, no exponiendo de esta manera a los jugadores de líneas posteriores a situaciones de incertidumbre cerca del área de Bravo. 

En fase ofensiva el City sorprendió al Arsenal en su inicio de juego al modificar su tendencia de juego combinativo sobre el campo propio. Guardiola, previsor, solventaba la presión alta del rival haciendo discernir a Bravo las situaciones de igualdad numérica cerca de la medular del campo. Agüero, astuto, supo aprovechar la fragilidad defensiva rival para conseguir el 0-1 tras un pase directo de su compañero.

En Córner a favor el City aprovechó la fragilidad defensiva que el Arsenal mostró para aumentar el marcador. Gündogan ataca el espacio libre que el Arsenal genera en la frontal del área, rematando a puerta el pase raso preciso de su compañero De Bruyne. Kompany, que se anticipa a su marca para cambiar la trayectoria del tiro de su compañero, consigue el 2-0 para su equipo.  

En fase ofensiva y zona de finalización el City penetró a la líneas defensivas del Arsenal a través de conducciones diagonales (fuera-dentro ), y desmarques de ruptura hacia el área de Ospina. Observamos como Danilo, partiendo desde su carril exterior, supera la línea medular de acoso y percibe el desmarque de ruptura de Silva para contactar con él. El español, posteriormente de tiro cruzado, bate a Ospina logrando así el 3-0.  

En fase defensiva y zona de inicio rival, el City dificultaba el avance combinativo rival cada vez que Ospina se relacionaba con Koscielny. Sané fijaba a Mustafi; De Bruyne, que saltaba de línea, a Chambers; y Agüero, tras dejarle recibir a Koscienly. El delantero argentino, orientaba al central sobre su pierna hábil, cerrándole la línea de pase exterior, obligándole de esta manera a jugar directo sobre el campo rival.   

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO