La asociación Lukaku-Rashford deja los tres puntos en Old Trafford

MANCHESTER UNITED 2 - 1 LIVERPOOL   Premier League 2017/18 (Jornada 30)

  13/03/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de José Mourinho fue un 1-4-3-3, pasando en fase defensiva del 1-4-4-2 al 1-6-3-1. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Eric Bailly e izquierda Smalling, mientras Valencia actuó como lateral derecho y Young como lateral izquierdo completando la última línea defensiva. A lo largo del encuentro y especialmente en la segunda parte con el marcador a favor, su estructura de cuatro defensores fue modificada estructura de seis defensores, donde Mata y Rashford se situaron como laterales derecho e izquierdo respectivamente para defender en la variante defensiva 1-6-3-1. Debido a esta nueva modificación su línea del centro del campo la formaban Matić, McTominay y Alexis Sánchez, hasta que fue sustituido por Fellaini, como mediocentros y Lukaku como referencia en ataque. Si el Liverpool trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Este inicio de presión lo comenzaba siempre su primera línea de presión formada por Lukaku con la ayuda de Alexis Sánchez, mediante disuasión de líneas de pase hacia banda. Su principal objetivo era obligar a centrales rivales a jugar por fuera, para una vez el balón en banda el equipo bascular, presionar e intentar robar. En zona de creación del Liverpool trataban de impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad, acosando constantemente al rival. Sus jugadores continuamente mostraban predisposición a interceptar, ya que querían evitar relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. En zona de finalización priorizaron la profundidad defensiva por lo que según circunstancias del juego podían llegar a replegarse, ya que no tenían inconveniente en defender cerca de su portero De Gea. Esto hizo que su línea defensiva no generara pasillos interiores, por lo que jugadores como Firmino, Salah o Mané se vieron altamente perjudicados en este aspecto obligando a que el equipo dirigido por Klopp tuviera que realizar tiros exteriores desde fuera del área sin peligro alguno para la portería defendida por De Gea. Durante todo el encuentro, en el único momento que la línea defensiva se vio amenazada en mínimas ocasiones, fue cuando el conjunto “red” tendían a buscar el juego dentro-fuera debido a su imposibilidad de progresar y superar a la línea defensiva por el carril central, pero estos se encontraron una y otra vez con un gran Young que minimizó en todo momento a Salah dejándole en una testimonial actuación. Sólo en un momento puntual del partido, los de Mourinho concedieron un error en el carril defendido por Valencia donde Mané pudo realizar un peligroso centro lateral con la mala fortuna de que Eric Bailly al despejar lo encajó en su propia portería poniendo el 2 a 1 al encuentro.

En transición defensiva mostraron una buena predisposición inmediata al cambio de rol (estar atacando y tras la pérdida rápidamente acosar a poseedor del balón). Sus mediocentros Matić y McTominay , como el central Eric Bailly, compensaban posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su última línea defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego supieron hacer un buen uso del juego directo, aspecto en el que destacan en su modelo de juego, debido a que Lukaku le ganó todos los duelos aéreos a Lovren, factor que le permitió buscar las prolongaciones hacia el carril izquierdo ocupado por Rashford para que este pudiese penetrar en velocidad a la espalda de Arnold y con ello poder materializar tanto el 1 a 0 como el 2 a 0 del mismo modo, gracias a la gran asociación surgida entre Lukaku-Rashford. En zona de creación una vez que se juntaban en campo rival, el criterio de verticalidad no lo perdían. Sus centrocampistas Matić-McTominay mostraron una gran capacidad para relacionarse mediante pases en esta zona del campo con los jugadores atacantes de más calidad haciéndoles llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival para que estos pudieran finalizar. El hecho de que Mourinho optara por jugar con Alexis Sánchez como mediapunta y Mata partiendo desde la banda derecha, hizo que esa fluidez en el juego interior del United se viera altamente beneficiada debido a que ambos jugadores estuvieron continuamente modificando sus espacios de intervención situándose de forma más centralizada en zonas intermedias para intentar facilitar esa progresión a su equipo que dio tan buen resultado. En el segundo tiempo con la entrada de Fellaini por Rashford y situándose el jugador belga como mediapunta, hizo que Alexis Sánchez tuviese que jugar partiendo desde la banda izquierda mostrando cierta decadencia en su rendimiento. En zona de finalización a sus atacantes Lukaku, Rashford o Alexis Sánchez fueron capaces de interpretar los espacios generados en algunas ocasiones entre intervalos en la última línea defensiva rival, para generar situaciones de peligro mediante desmarques de penetración. Destacar también por parte del equipo local tanto la amplitud como la profundidad de sus laterales, Valencia y Young, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. En este sentido cabe destacar la jugada del remate de chilena de Mata en el minuto 38 que proviene de un centro lateral.

Por último decir que en la transición ofensiva fue un equipo vertical, por lo que trataban de conectar de manera inmediata con sus rápidos atacantes como Lukaku, Rashford, Alexis Sánchez o Lingard, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo rival. A pesar de ello el Liverpool fue capaz de corregir esos desajustes en la reorganización defensiva.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Lovren e izquierda Van Dijk, mientras Alexander-Arnold actuó como lateral derecho y Robertson como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuesta por cuatro integrantes. En el segundo tiempo con el marcador 2 a 1 en contra y en un intento desesperado de buscar la remontada, decidió sustituir a los laterales Alexander-Arnold y Robertson para dar entrada a Wijnaldum, mediocentro, en el 80 y Solanke, delantero, en el 84, situando con ello a Wijnaldum como lateral derecho y a Milner como lateral izquierdo con el objetivo de tener más hombres de ataque renunciando con ello a un buen sistema defensivo. En el inicio de juego del Manchester United la primera línea de presión (Firmino principalmente junto con Mané y Salah) del Liverpool orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central, para una vez el balón en banda, el equipo bascular, presionar e intentar robar. En zona de creación fue un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar (Milner, Oxlade-Chamberlain o Emre Can), para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Ante todo querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón, condensando muchos jugadores en la zona activa del balón. En zona de finalización, a pesar de que su línea defensiva estuvo concentrada y bien posicionada la mayor parte del encuentro, tuvieron muchísimos problemas con las situaciones de juego directo realizadas por el United partiendo siempre desde De Gea y donde Lukaku siempre ganaba todos los duelos aéreos a Lovren, permitiendo con ello que a Rashford le llegaran las prolongaciones de Lukaku hacia el carril izquierdo para que este pudiese penetrar en velocidad a la espalda de Alexander-Arnold, encajando de este modo tanto el 1 a 0 como el 2 a 0. En dicho aspecto se vieron altamente perjudicados. En muchas situaciones generaban desajustes defensivos entre intervalos a su última línea defensiva, costándoles defender los demarques de penetración a su espalda realizado por los jugadores “Red Devils”. La línea defensiva también se vio amenazada cuando los de Mourinho tendían a buscar tanto la amplitud como la profundidad con sus laterales, Valencia y Young, por lo que estos sufrieron con el uso de los envíos/centros laterales. Una jugada de gran peligro que sufrieron mediante un centro lateral fue la del remate de chilena efectuado por Mata en el minuto 38.

En transición defensiva mostraron una buena predisposición inmediata al cambio de rol (Estar atacando y tras la pérdida rápidamente acosar a poseedor del balón). Su mediocentro Milner compensaba posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su última línea defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Kairus y sus centrales (Lovren y Van Dijk ). En este sentido su primera línea de construcción trataba de superar primeras líneas de presión lo más rápidamente posible. Su primera línea de construcción ante la presión alta por parte de los jugadores del Manchester obligaba tanto a su portero Kairus como a su primera línea de construcción a jugar directo, aunque sin mucho éxito debido a que los más alejados no ganaban las disputas aéreas. En zona de creación querían a someter a su rival, a través de ir generando superioridades numéricas y posicionales a la espalda del dispositivo defensivo rival asentado en propio campo. Pero a pesar de ello, tuvieron ciertas dificultades al no jugar Henderson como mediocentro, que da mayor equilibrio en este aspecto, teniendo que desempeñar dicho rol Emre Can ofreciéndose a los centrales como canalizador del juego y teniendo que progresar en conducción hasta campo contrario para de este modo buscar relaciones con sus compañeros en campo rival. En este aspecto salieron perjudicados, ya que ni Milner ni Oxlade-Chamberlain supieron modificar sus espacios de intervención para ocupar zonas intermedias a la espalda de la línea de presión. Mané y Salah tuvieron que desplazarse continuamente desde las bandas para aparecer en zona de creación y así suplir esos déficits en la progresión de balón. Más tarde con la incorporación de Lallana en sustitución de Oxlade-Chamberlain, mejoraron algo más en esta faceta del juego. En zona de finalización buscaban permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, pero nunca encontraron esos pasillos. Debido al planteamiento defensivo de su rival, los cuales llegaron a estar en fase defensiva con un 1-6-3-1 muy replegados, optaron por buscar continuamente el juego dentro-fuera para hacer uso de los envíos/centros laterales, pero Salah se encontró continuamente ante un gran Young al que no pudo superar en ningún momento al igual que le sucedió a Alexander-Arnold o Wijnaldum. Supieron aprovechar un error concedido en el carril defendido por Valencia donde Mané pudo realizar un peligroso centro lateral con la fortuna de que Eric Bailly al despejar lo marcó en su propia portería poniendo el 2 a 1 al encuentro. Otra de las formas de finalización por la que se decantaron debido a ese fuerte emplazamiento defensivo, fue realizar tiros exteriores desde fuera del área aunque sin peligro alguno para la portería del United.

Por último decir que en la transición ofensiva dada las características de sus jugadores de ataque, Firmino, Salah o Mané, intentaron aprovechar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración. A pesar de ello no manifestaron gran peligro.

LAS CLAVES

  • El plan de partido de Mourinho en fase defensiva, llegando a un utilizar un posicionamiento replegado. El técnico portugués optó en el segundo tiempo por pasar del 1-4-4-2 a utilizar la variante defensiva 1-6-3-1 en la que tanto Mata como Rashford bajaban a defender situándose estos como laterales derecho e izquierdo respectivamente impidiendo con ello las incorporaciones ofensivas de los laterales del Liverpool, Alexander-Arnold y Robertson, al igual que sucedía con Mané y Salah.
  • El gran partido realizado por Young en fase defensiva. Minimizó en todo momento el juego Salah, el cuál estaba permanentemente fijado y le era imposible ganar los duelos uno contra uno.
  • En fase ofensiva en el inicio de juego supieron hacer un buen uso del juego directo, aspecto en el que destacan en su modelo de juego, debido a que Lukaku le ganó todos los duelos aéreos a Lovren, factor que le permitió buscar las prolongaciones hacia el carril izquierdo ocupado por Rashford para que este pudiese penetrar en velocidad a la espalda de Arnold y con ello poder materializar tanto el 1 a 0 como el 2 a 0 del mismo modo, gracias a la gran asociación surgida entre Lukaku-Rashford.
  • Jürgen Klopp no supo leer cuando hacer los cambios. Decidió sustituir a los laterales Alexander-Arnold y Robertson para dar entrada a Wijnaldum, mediocentro, en el 80 y Solanke, delantero, en el 84, situando con ello a Wijnaldum como lateral derecho y a Milner como lateral izquierdo con el objetivo de tener más hombres de ataque renunciando con ello a un buen sistema defensivo. No les benefició en su juego para nada.
  • Destacar el papel de Mané y Salah desplazándose a zona de creación. Tuvieron que desplazarse continuamente desde las bandas para aparecer en zona de creación y así suplir esos déficits en la progresión de balón que proporcionaban Milner y Oxlade-Chamberlain en dicha zona. Con la entrada de Lallana por Oxlade-Chamberlain este aspecto mejoró.

El emplazamiento inicial de los jugadores de José Mourinho fue un 1-4-3-3, pasando en fase defensiva del 1-4-4-2.

A lo largo del encuentro y especialmente en la segunda parte con el marcador a favor, su estructura de cuatro defensores fue modificada estructura de seis defensores, donde Mata y Rashford se situaron como laterales derecho e izquierdo respectivamente para defender en la variante defensiva 1-6-3-1. Debido a esta nueva modificación su línea del centro del campo la formaban Matić, McTominay y Alexis Sánchez, hasta que fue sustituido por Fellaini, como mediocentros y Lukaku como referencia en ataque.

Gran partido realizado por Young en fase defensiva en zona de finalización. Minimizó en todo momento el juego Salah, el cuál estaba permanentemente fijado y le era imposible ganar los duelos uno contra uno.

En fase ofensiva en el inicio de juego supieron hacer un buen uso del juego directo, aspecto en el que destacan en su modelo de juego, debido a que Lukaku le ganó todos los duelos aéreos a Lovren, factor que le permitió buscar las prolongaciones hacia el carril izquierdo ocupado por Rashford para que este pudiese penetrar en velocidad a la espalda de Arnold y con ello poder materializar tanto el 1 a 0 como el 2 a 0 del mismo modo, gracias a la gran asociación surgida entre Lukaku-Rashford.

En zona de creación el hecho de que Mourinho optara por jugar con Alexis Sánchez como mediapunta y Mata partiendo desde la banda derecha, hizo que esa fluidez en el juego interior del United se viera altamente beneficiada debido a que ambos jugadores estuvieron continuamente modificando sus espacios de intervención situándose de forma más centralizada en zonas intermedias para intentar facilitar esa progresión a su equipo que dio tan buen resultado.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2.

En el inicio de juego del Manchester United la primera línea de presión (Firmino principalmente junto con Mané y Salah) del Liverpool orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central, para una vez el balón en banda, el equipo bascular, presionar e intentar robar.

Ni Milner ni Oxlade-Chamberlain supieron modificar sus espacios de intervención para ocupar zonas intermedias a la espalda de la línea de presión, por lo que Mané y Salah tuvieron que desplazarse continuamente desde las bandas para aparecer en zona de creación y así suplir esos déficits en la progresión de balón.

Debido al fuerte emplazamiento defensivo del Manchester United, se decantaron por realizar tiros exteriores desde fuera del área aunque sin peligro alguno para la portería defendida por De Gea.

Debido al planteamiento defensivo de su rival, optaron por buscar continuamente el juego dentro-fuera para hacer uso de los envíos/centros laterales Supieron aprovechar un error concedido en el carril defendido por Valencia donde Mané pudo realizar un peligroso centro lateral con la fortuna de que Eric Bailly al despejar lo marcó en su propia portería poniendo el 2 a 1 al encuentro.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO

 

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