La apisonadora del City sigue en marcha pasando por encima del Chelsea

MANCHESTER CITY 1-0 CHELSEA Premier League 2017/18 (Jornada 32)

  13/03/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guadiola fue un 1-4-3-3, sin variar en fase defensiva. El entrenador español ubicó a Gündogan como mediocentro posicional debido a la baja por lesión de Fernandinho, dando entrada en el once inicial a Laporte como central izquierdo y a Bernardo Silva como extremo derecha. En el inicio de juego del Chelsea, dificultó en todo momento las primeras relaciones entre jugadores visitantes en campo propio, obligándoles a realizar un juego directo sin opciones para su jugador más adelantado, Hazard. El objetivo principal era forzar a Rüdiguer y Azpilicueta a realizar golpeos en largo sin demasiada precisión sobre Hazard, a sabiendas de que Otamendi y Laporte dominaban este tipo de acciones directas. En zona de creación rival, orientaban las acciones de ataque del rival hacia los carrieles laterales, donde formaban superioridades numéricas alrededor de él, redirigiéndole hacia líneas anteriores donde Agüero en espera, se anticipaba y recuperaba el balón para el equipo local. Cuando el Chelsea jugaba directo, Gündogan era el encargado de ubicarse cerca de la zona de disputa para conseguir ganar el posible rechace. Su dispositivo defensivo en esta zona evitaba cualquier evolución del Chelsea, recuperando con prontitud el balón. En zona de finalización, su última línea defensiva dominó el juego directo rival. Laporte y Otamendi se conjuntaban para desactivar a Hazard tanto en desmarques de apoyo como de ruptura de éste. Su última línea defensiva no se vio expuesta a situaciones de peligro.

La transición ofensiva que empleó el equipo de Guardiola fue combinativa, debido al repliegue en campo propio empleado por Conte tras la pérdida del balón. Esta fase del juego fue la que menos dominaron, al no poder encontrar los espacios significativos para superar el dispositivo defensivo del Chelsea. De esta manera, priorizaban la posesión del balón y realizaban pases seguros hacia los jugadores cercanos mejor posicionados, pasando de esta manera a fase de ataque.

En fase ofensiva, los de Guardiola sometieron al equipo de Conte a posesiones largas pero sin la profundidad necesaria como para desajustar al entramado defensivo dispuesto por el entrenador italiano cerca del área de Coutois. En el inicio de juego, Ederson no encontró dificultades para contactar con su primera línea de construcción, pudiendo llevar ésta el balón hasta la mitad del campo sin problemas. A partir de ahí, trataban de asociarse con Gündogan para que intentara filtrar pases dentro del dispositivo defensivo rival. En zona de creación rival generaba superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Dada la disposición defensiva del Chelsea, tuvieron dificultades para encontrar a sus interiores De Bruyne y David Silva a espalda de la línea medular de acoso. El atacante belga, pasó desapercibido a no encontrar intervalos relevantes, no aportando soluciones diferenciadoras en campo rival. Síntoma de ello, eran los numerosos pases hacia la primera línea de construcción que les obligaban a hacer los defensores del Chelsea. En zona de finalización, logró penetrar a la última línea defensiva a través de desmarques de ruptura sobre la espalda de Moses y Alonso, ya que por el eje central los tres centrales rivales impedían las penetraciones. Destacar la acción del gol de la victoria, Gündogan en posesión de balón y libre de acoso, encontró el desmarque de ruptura de Agüero para que éste conectara de la misma manera con Silva en su llegada de segunda línea, centrando sobre la zona débil del Chelsea donde apareció por sorpresa Bernardo Silva para rematar a gol. De esta manera, y en los primeros minutos de la segunda mitad, abrieron un partido destinado al 0-0. en el minuto 84, Gabriel Jesús entro por Agüero y en el 86, Danilo por Zinchenko.

En transición defensiva los “citizens” intentaban recuperar el balón inmediatamente después a la pérdida del mismo, disuadiendo relaciones sobre espacios cercanos donde se perdió el balón. El cambio de mentalidad era inmediato tras la pérdida de balón, facilitándole de esta manera una pronta recuperación del balón en campo rival. El objetivo era no quedar expuestos en el posible contraataque rival.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue 1-5-4-1, pasando a 1-3-5-2 en fase ofensiva. El entrenador italiano ubicó a Hazard de delantero centro, dejando en el banquillo a sus dos principales jugadores para este puesto, Giroud y Morata. El objetivo de Chelsea era llegar a los minutos finales con opciones claras de sacar algo positivo del Etihad Stadium. En el inicio de juego del City, su primera línea de acoso, no ponía en apuros al la primera línea de construcción del City, priorizando un posicionamiento en campo propio. El objetivo era intentar forzar a errores a la línea defensiva rival cuando ésta estuviera en posiciones avanzadas y con la posesión del balón. Durante todo el encuentro, los jugadores de Conte, se enfocaban más en la efectividad defensiva que la ofensiva, mostrando una magnifica solidaridad. En zona de creación, los jugadores que formaban la línea medular de acoso, saltaban de línea para acosar al poseedor del balón, obligándole en gran medida a redireccionar el pase hacia la primera línea de creación. En todo momento, el Chelsea fue un equipo compacto, equilibrado y formando un dispositivo que evitaba mediante acosos al poseedor y orientaciones defensivas ser penetrado. En esta zona del campo, evitaban ser superados, realizando faltas tácticas si fuera necesario a sabiendas del peligro de los jugadores atacantes cerca del área de Courtois. La profundidad defensiva en campo propio fue positiva, lo que provocó que su ultima línea defensiva no se sintiera expuesta a situaciones de incertidumbre como norma general. En zona de finalización, su última línea defensiva se desajustaba cuando adelantaba su posición, concediendo demasiados espacios a su espalda sin estar en disposición de ofrecer ayudas defensivas, como se puede observar en el gol del Bernardo Silva. Esto fue debido a la distancia entre el jugador con balón en zona de creación ( Gündogan ) y su defensor más cercano. Su estructura defensiva de tres centrales fue inquebrantable por el eje central, reduciendo de esta manera los espacios de intervención de Agüero. Los desajustes defensivos se generaban a la espalda de Moses y Alonso, los cuales, no regulaban la distancia con su oponente evidenciando síntomas de fragilidad defensiva. La orientación defensiva de los dos laterales no fue la adecuada, ocasionándoles situaciones de peligro a su portero.

En transición defensiva, el Chelsea priorizó el repliegue rápido y ordenado sobre campo propio tras la pérdida del balón. En todo momento, su principal objetivo era evitar generar espacios significativos en campo propio que pudieran ser aprovechables por los peligrosos atacantes rivales. Además, trataban de retardar el contraataque rival favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón. En caso de no poder retardar el contraataque detenían el juego realizando faltas tácticas.

En fase ofensiva, el juego empleado por el Chelsea fue directo, un juego poco efectivo teniendo en cuenta los jugadores que posee el equipo londinense. En el inicio de juego Courtois trataba de evitar un juego directo desde las primeras combinaciones, para ello, buscaba relacionarse con los centrales o medios centros. El objetivo era atraer al rival mediante relaciones en campo propio, con la intención de generar espacios detrás de la última línea defensiva del City. Pero los receptores se veían obligados a devolver el balón al portero o lanzar ellos directamente sin garantías. Esta intención no logró sorprender al City, que cerraba toda conexión al poseedor y fijaba a los tres medios centros. En zona de creación, trató de ganar el balón directo sobre Hazard para buscar la posteriores acciones verticales, sin conseguirlo. En esta zona del campo, jugadores como Fábregas y Pedro, pasaron desapercibidos, minimizando las opciones de ataques exitosos de sus equipo. El Chelsea fue un equipo sin una clara proyección ofensiva. En zona de finalización, el equipo londinense no dio sensación de peligrosidad en las inmediaciones de área de Ederson, tan solo en una ocasión tras la llegada en profundidad de Moses que debido a la fatiga, no dirigió oportunamente su disparo a puerta. En el minuto 78, Giroud entro por Willian, pasando a 1-5-3-2 con Hazard y el francés en punta. En el 82, Emerson entró por Pedro y sorprendentemente en el 90, Morata por Hazard. 

En la transición ofensiva directa empleada, no generó inquietud al dispositivo defensivo avanzado del City. Tras el robo de balón, los comportamientos eran: balón directo sobre Hazard sin garantías o acción individual del jugador que se hacia con el balón que no fructificaba.

LAS CLAVES

  • El absoluto control del encuentro por parte del Manchester City en fase de ataque. Los jugadores locales están totalmente convencidos de que a través del dominio del balón en campo rival, juego de posición y la paciencia necesaria, encontrarían los desequilibrios defensivos del rival para conseguir el gol de la victoria.
  • El City, neutralizó al Chelsea en su fase de ataque y transición defensiva. Esto fue debido a su posicionamiento en inicio de juego rival y a su efectivo acoso tras pérdida en campo rival efectuado.
  • La pronta recuperación del balón por parte del City en fase defensiva e inicio de juego rival. El posicionamiento avanzado con el que afrontaba esta fase, obligaba a los visitantes a realizar un juego directo sin opciones y en transición defensiva, realizando un inmediato y efectivo acoso tras la pérdida de balón.
  • El repliegue intensivo empleado por el Chelsea para evitar generar espacios libres detrás de su última línea defensiva. Conte plasmó un sistema conservador, centrado en las acciones técnico-tácticas defensivas para llegar a los minutos finales del encuentro con opciones de conseguir un gol.
  • Conte planteó un partido sin un delantero centro referencia. Hazard fue el jugador más adelantado. El jugador belga, estuvo desactivado durante todo el encuentro debido a al juego directo empleado por su equipo en fase ofensiva, restándole cualquier opción de participación decisiva en campo rival.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guardiola fue en 1-4-3-3 tanto en ataque como en defensa. El entrenador español, dio una importancia relevante a los jugadores alejados de la zona activa, tanto por su amplitud, como por su equilibrio ofensivo. Los extremos y laterales realizaban movimientos contrarios con el objetivo de desajustar al rival y evitar desequilibrarse ante un posible robo de balón.

En fase defensiva y zona de inicio rival, el City dificultó la evolución del ataque del Chelsea mediante su posicionamiento avanzado, un acoso sobre el primer receptor y fijación de posibles receptores cercanos a la zona activa. Esta disposición, les garantizaba una pronta recuperación de balón. Rüdiger, tras ser orientado hacia su pierna hábil y no encontrar pase seguro, se veía obligado a jugar directo sobre el campo rival. 

En fase de ataque y campo rival, Zinchenko y Walter mostraron una tendencia contraria en sus movimientos de ataque. Mientras Zinchenko se ubicaba amplio y profundo, Walker se posicionaba en zonas centrales e intermedias. Guardiola trataba de esta manera sorprender a su rival por la zona débil sin desajustarse en una posible pérdida de balón cerca del área de Courtois.

En fase ofensiva y zona de finalización, el Manchester City sorprendió por los carriles exteriores a la última línea defensiva rival. Los atacantes locales aprovecharon los espacios libres sobre la espalda de los laterales del Chelsea para conseguir el gol de la victoria a través de desmarques de ruptura, y aparición en zona de remate del jugador alejado. Ratificando de esta manera la importancia de éstos para su entrenador.

En fase defensiva y zona de finalización, el Manchester City recuperaba con prontitud la posesión del balón. Los jugadores locales orientaba hacia los carriles exteriores las primeras relaciones entre los jugadores rivales. Justo ahí, cercaban al poseedor del balón direccionándole hacia el eje central, donde su primer defensor (el punta) se anticipaba al receptor del balón y recuperaba el balón.

El emplazamiento defensivo de Antonio Conte en este encuentro fue 1-5 4-1, pasando a 1-5-3-2 en la segunda mitad tras la entrada de Giroud. Su buena profundidad defensiva en campo propio les hizo no generar espacios significativos dentro del dispositivo, no exponiendo de esta manera a los jugadores de líneas posteriores a situaciones de incertidumbre cerca del área de Courtois.

En fase defensiva y zona de creación del City, los jugadores de la línea medular del Chelsea realizaban acoso sobre el poseedor del balón cuando éste recibía la pelota de espalda a la portería de Coutois, obligándole de esta manera a realizar pases hacia los jugadores de líneas anteriores. Debido a ello, el ritmo de juego empleado por los de Guardiola no fue elevado.

En fase defensiva y zona de creación, el Chelsea tuvo una profundidad defensiva positiva, achicando el campo de juego del City. Esto lo consiguió al comprimir jugadores de distintas líneas a la vez sobre la zona activa, cerrando de esta manera los espacios por donde los jugadores locales pretendían desarrollar su juego ofensivo. Además, fijaban a Gündogan y los jugadores más alejados estaban en disposición de ayudar .

En fase ofensiva y zona de finalización el Chelsea solo consiguió penetrar a la última línea defensiva del Manchester City en la segunda mitad y tras realizar varias combinaciones en campo propio. Vemos como Fábregas logra llegar a las inmediaciones del área de Ederson, conectando con Moses, que aprovecha el espacio libre generado por su compañero Willian, para finalizar la jugada de una manera imprecisa y precipitada. 

En fase defensiva y zona de finalización rival, el Chelsea dificultó las posibles penetraciones en el dispositivo formado sobre el eje central. Se observa como Christensen realizaba ayudas defensivas a sus dos centrales colindantes, cuando éstos fijaban a los posibles receptores. Además, los laterales al encontrase en disposición de realizar coberturas, o flotaciones defensivas en el caso del alejado reforzaban el dispositivo.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO