El Liverpool arrolla a un inoperante Arsenal

LIVEPOOL 4-0 ARSENAL Premier League 2017/18 (Jornada 3)

  01/09/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1. Si el Arsenal trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Este inicio de presión lo comenzaba siempre Firmino mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central (Obligando a centrales rivales a jugar por fuera). Para una vez el balón en  banda el equipo bascular, presionar e intentar robar. En zona de creación fue un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar (Henderson, Wijnaldum o Emre Can), para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Ante todo querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón, condensando muchos jugadores en la zona activa del balón. En zona de finalización su línea defensiva no se vio amenazada durante todo el partido, en el que el equipo de Arsene Wenger no realizó ni un sólo disparo en todo el partido.

En transición defensiva mostraron una buena predisposición inmediata al cambio de rol (Estar atacando y tras la pérdida rápidamente acosar a poseedor del balón). Su mediocentro Henderson compensaba posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su última línea defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Karius y sus centrales (Matip y Lovren). En este sentido su primera línea de construcción trataba de superar primeras líneas de presión lo más rápidamente posible, a veces con cierta facilidad por la poca oposición de la primera línea de presión formada por Özil, Welbeck y Alexis Sánchez. En zona de creación comenzaban a someter a su rival, ya que fueron capaces de ir generando superioridades numéricas y posicionales a la espalda de la línea de que iba a presionar al poseedor del balón. Su buena ubicación dentro del campo les facilitó la creación de diferentes líneas de pase, al situarse sus jugadores a diferentes alturas y ejes. Es por ello que jugadores como Emre Can y Wijnaldum recibían continuamente a la espalda de la línea de los oponentes que realizaban los acosos o en lado débil de la misma. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, así como capacidad para reconocer espacios libres inmediatos y mediatos. Buscando permanentemente los posibles pasillos interiores en la última línea defensiva rival, tienen jugadores con capacidad para interpretar y ver tanto esos desmarques como pases. Manifestando continuamente predisposición permanente a superar a oponente directo, buscando situaciones de uno contra uno cercanas al área. Fue fundamental Firmino moviéndose con total libertad por todo el frente de ataque, creando superioridades en zonas del campo donde interesase, para aprovechar la calidad y velocidad al espacio tanto de Salah como de Mané.

Por último decir que en la transición ofensiva dada las características de sus jugadores de ataque y el contexto del partido con marcador a favor, aprovecharon el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración. Fruto de ello el 2 a 0 de Mané en un espectacular contraataque, el 3 a 0 obra de Salah tras un robo por su parte y una rápida transición o el 4 a 0 de Sturridge.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsene Wenger fue 1-5-2-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. Situación que se daba sobre todo en campo propio, sus jugadores de banda (Özil y Alexis Sánchez) utilizaban de referencia a sus mediocentros (Xhaka y Ramsey) a la hora de defender. En el inicio de juego del rival la primera línea de presión (Özil, Welbeck y Alexis Sánchez) del Arsenal permitió facilidades a la primera línea de construcción del Liverpool. Debido a la baja predisposición de sus jugadores que realizaban los acosos tarde y sin una distancia eficaz. En zona de creación rival sus jugadores siempre realizaban un ataque permanente al poseedor del balón, pero en muchas situaciones no interpretaban la realización de los acosos. Este aspecto en la realización de los acosos provocaba que no cerraran bien las líneas de pase, sobre todo por parte de sus mediocentros (Xhaka y Ramsey) quedando mucho espacio a su espalda. En la segunda parte Wenger decidió pasar de línea defensiva de cinco a línea defensiva de cuatro jugadores. Por lo que su estructura inicial fue modificada a 1-4-2-3-1, mostrando los mismos problemas y desajustes defensivos. En zona de finalización en todo momento fueron superados y arrollados por su rival. Su línea defensiva sufría cuando no evitaba que le ganaran la espalda, teniendo desajustes defensivos entre intervalos. Unido a los graves errores de los jugadores del Arsenal en defensa, sobre todo por parte de su línea defensiva.

En transición defensiva evidenciaron una mala reorganización defensiva para la activación en el repliegue, produciéndose importantes desequilibrios entre líneas, las cuales permanecían muy distanciadas, con muchos jugadores por detrás del balón tras la pérdida, apareciendo numerosos pasillos interiores pero sobre todo exteriores a la espalda de su adelantada línea defensiva. Aspecto aprovechado por los veloces jugadores del Liverpool.

En fase ofensiva en el inicio de juego alternaron inicio de juego combinativo con juego directo. Si se daban condiciones para jugar desde atrás con centrales lo intentaban, aunque les costaba mucho debido a la buena presión de la primera línea de presión del equipo de Jürgen Klopp. Por lo que finalmente terminaban buscando relaciones directas sobre sus jugadores adelantados, como medio para progresar hacía el área contraria. Buscaban de forma permanente a su jugador referente Welbeck (En la segunda parte con Giroud), aunque en esta faceta del juego no crearon mucho peligro debido al poderío aéreo de los centrales del Liverpool. En zona de creación es un equipo que trataba de jugar en campo contrario pero que no fue capaz de someter mediante la posesión del balón. Su estructura en el campo era demasiada fija debido a la poca movilidad de sus jugadores respecto al poseedor del balón, por lo que no fueron capaces de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Por lo que al final el ritmo y velocidad de su juego era lento, no desorganizaba al rival y terminaba siendo por momentos previsible. No les ayudaba que sus jugadores no estuvieran dispuestos a diferentes alturas facilitando así la creación de líneas de pase, ni por los errores en pases seguros que favorecieran la progresión. En zona de finalización el equipo de Arsene Wenger no realizó ni un sólo disparo en todo el partido. Estuvieron inoperantes en ataque y no fueron capaces de generar situaciones favorables para sus jugadores más desequilibrantes.

En transición ofensiva no se dieron condiciones favorables para aprovechar posibles desequilibrios defensivos momentáneos detrás de la última línea defensiva del Liverpool. Este aspecto hacia que ralentizaran sus ataques al no poder aprovechar desequilibrios inmediatos, para poder ampliar las posibilidades de los apoyos potenciales que se incorporan en segunda y tercera oleada (En especial: Bellerín, Oxlade-Chamberlain o Monreal cuando pasó a jugar como lateral izquierdo).

LAS CLAVES

  • Los graves errores de los jugadores del Arsenal en defensa, sobre todo por parte de su línea defensiva. Claro ejemplo el error de Holding en el  1 a 0 o el error Bellerín en el 3 a 0 de Salah.
  • En zona de creación jugadores como Emre Can y Wijnaldum recibían continuamente a la espalda de las líneas de presión o en lado débil de la misma. Reconociéndose ambos como “hombre libre” en el proceso de creación de situaciones de ataque.
  • La gran actuación de su tridente atacante Salah, Firmino y Mané. Firmino moviéndose con total libertad por todo el frente de ataque, creando superioridades en zonas del campo donde interesase, para aprovechar la calidad y velocidad al espacio tanto de Salah como de Mané.
  • La debilidad mostrada por parte del Arsenal en defensa organizada, en todo momento fueron superados y arrollados por su rival.
  • El Arsenal en ataque organizado nunca fue capaz de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Por lo que al final el ritmo y velocidad de su juego era lento, no desorganizaba al rival y terminaba siendo por momentos previsible. No les ayudaba que sus jugadores no estuvieran dispuestos a diferentes alturas facilitando así la creación de líneas de pase, ni por los errores en pases seguros que favorecieran la progresión.

 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1. Si Arsenal trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar, orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario.

En transición defensiva mostraron una buena predisposición inmediata al cambio de rol (estar atacando y tras la pérdida rápidamente acosar a poseedor del balón). Su mediocentro Henderson además de su capacidad para robar en campo contrario, compensaba posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su última línea defensiva.

En zona de creación jugadores como Emre Can y Wijnaldum recibían continuamente a la espalda de las líneas de presión o en lado débil de la misma. Reconociéndose ambos como “hombre libre” en el proceso de creación de situaciones de ataque.

En la transición ofensiva dada las características de sus jugadores de ataque y el contexto del partido con marcador a favor, aprovecharon el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración. Fruto de ello el 2-0 de Mané en un espectacular contraataque.

La gran actuación de su tridente atacante Salah, Firmino y Mané. Firmino moviéndose con total libertad por todo el frente de ataque, creando superioridades en zonas del campo donde interesase, para aprovechar la calidad y velocidad al espacio tanto de Salah, Mané o el propio Sturridge.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsene Wenger fue 1-5-2-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. Situación que se daba sobre todo en campo propio, sus jugadores de banda (Özil y Alexis Sánchez) utilizaban de referencia a sus mediocentros (Xhaka y Ramsey) a la hora de defender.

En el inicio de juego del rival la primera línea de presión (Özil, Welbeck y Alexis Sánchez) del Arsenal permitió facilidades a la primera línea de construcción del Liverpool. Debido a la baja predisposición de sus jugadores que realizaban los acosos tarde y sin una distancia eficaz.

Como podemos observar en esta imagen Ramsey no realiza bien la defensa de la pared al no mantener en campo visual a su par y sólo mira balón. Lo que genera la acción previa a una clara ocasión de gol por parte de Salah.

El Arsenal en ataque organizado nunca fue capaz de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Por lo que al final el ritmo y velocidad de su juego era lento, no desorganizaba al rival y terminaba siendo por momentos previsible. No les ayudaba que sus jugadores no estuvieran dispuestos a diferentes alturas facilitando así la creación de líneas de pase.

Al Arsenal le penalizaron los graves errores de sus jugadores en defensa, sobre todo por parte de su línea defensiva. En esta imagen vemos un claro ejemplo en el error de Bellerín en el 3 a 0 de Salah, en un mal control de balón. A lo largo del partido se dieron errores en acciones de pases cercanos a su propia área, originando claras ocasiones para el Liverpool.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO