El derbi londinense termina en empate en un partido con muchas alternativas

ARSENAL 2 - 2 CHELSEA Premier League 2017/18 (Jornada 22)

  11/01/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsene Wenger fue 1-3-5-2 pasando en fase defensiva a 1-5-3-2. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Chambers, Mustafi e izquierda Holding, mientras Héctor Bellerín actuó como carrilero derecho y Maitland-Niles como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En el inicio de juego del Chelsea la primera línea de presión (Alexis - Lacazette ) del Arsenal dificultó a la primera línea de construcción del equipo de Antonio Conte, aspecto que les obligaba a jugar directo sobre Morata donde los centrales “gunners” le ganaban los duelos aéreos. En zona de creación sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores realizaban un ataque permanente al poseedor del balón, en el que su centrocampistas Xhaka, Wilshere y Ozil interpretaban la realización de los acosos o cuando saltar sobre poseedor para robar. En zona de finalización destacar la debilidad mostrada por parte del Arsenal en defensa organizada, debido a graves errores de los jugadores de la última línea defensiva. Unido a que su línea defensiva sufría cuando no evitaba que le ganaran la espalda, teniendo desajustes defensivos entre intervalos. Respecto sus centrales decir que “saltaban” para realizar acoso en circulación “rompiendo” alineación tratando de evitar que oponente directo recibiera cómodamente o se girara. Saliendo sin valorar que si “saltaban” a zonas de medio campo dejaban mucho espacio a su espalda, sin que sus compañeros equilibraran su salida. Por ultimo decir que en concreto el central Chambers tuvo varios errores defensivos individuales en cuanto a vigilancias o la toma de decisiones.

En transición defensiva evidenciaron una mala reorganización defensiva para la activación en el repliegue, produciéndose importantes desequilibrios entre líneas, las cuales permanecían muy distanciadas, con muchos jugadores por detrás del balón tras la pérdida, apareciendo numerosos pasillos interiores pero sobre todo exteriores a la espalda de su adelantada línea defensiva. Aspecto aprovechado por los veloces jugadores del Chelsea.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera línea de construcción quería iniciar mediante juego combinativo. En este sentido decir que eran capaces de superar a la primera línea de presión formada por Morata y Hazard. En zona de creación trataban de jugar en campo contrario, sometiendo a su rival en muchas fases del partido mediante la posesión del balón. Un aspecto que les ayudaba era que sus jugadores estuvieran dispuestos a diferentes alturas, facilitando así la creación de líneas de pase como la realización de pases seguros que favorecían la progresión. Un aspecto importante fue el gran partido jugado por sus dos interiores Wilshere y Ozil, teniendo totalmente libertad para modificar sus espacios de intervención. Por lo que les generaban desajustes a su rival a partir de sus recepciones en zonas intermedias, unida a la calidad de ambos jugadores. En zona de finalización llevaron mucho peligro buscando permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque. El uno a cero llegó en una acción a balón parado, en un córner que sorprende al Chelsea en el que Wilshere conecta un gran remate en el minuto 62:15. Los jugadores de Arsene Wenger hacían mucho daño buscando continuamente los desmarques de ruptura entre intervalos de la última línea defensiva. El empate definitivo llegaría por parte del Arsenal en los minutos finales al volcarse en ataque, por mediación de Bellerín tras un buen gol de volea.

En transición ofensiva hicieron daño al equipo de Antonio Conte, sobre todo en la segunda parte con marcador empatado y su rival volcado en ataque. Este aspecto les favorecía para aprovechar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración de sus rápidos jugadores. Dándose varias situaciones para adelantarse en el marcador en los minutos 50:30 y 61:30. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-5-2 pasando en fase defensiva a 1-5-3-2. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Azpilicueta, Christensen e izquierda Gary Cahill, mientras Moses actuó como carrilero derecho y Marcos Alonso como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. En la que su línea de tres centrocampistas la formaban Kanté posicionándose más centrado, teniendo a ambos lados a Fabregas y Bakayoko. Su primera línea de presión la formaban Morata y Hazard, en  muchas fases del partido permitían facilidades a la primera línea de construcción rival. En zona de creación del Arsenal los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones. En este sentido destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté y su solidaridad defensiva para tratar de reducir distancias horizontales y verticales. En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea. Respecto a situaciones de centros laterales dentro del área ocupaban bien los espacios significativos de remate con anterioridad a los atacantes, su orientación espacial les permitía el contacto visual con oponente directo en todo momento. Tan sólo no controlaron en este tipo de situaciones  la segunda acción o rechace tras centro lateral, como en la acción del empate a dos en el minuto 91:40.

En transición defensiva para el equipo de Antonio Conte fue fundamental el mediocentro Kanté, tanto para equilibrar como para corregir esos desajustes en la reorganización defensiva. Como premisa tenían que si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante juego combinativo. Tuvieron muchas dificultades para salir jugando y generar ventajas desde su primera línea. La buena presión por parte de los jugadores de Wenger obligaba al equipo del técnico italiano a jugar directo sobre Morata, que no ganaba duelos a los centrales rivales. En zona de creación trataban de asociarse pero su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. Para que sus jugadores atacantes con más calidad pudieran finalizar. En líneas generales buen criterio de sus centrocampistas Kanté, Fabregas Bakayokoo Willian en la creación interpretando que si no se daban las condiciones para jugar de manera vertical al espacio, darían continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado. Otro aspecto a destacar por parte del equipo londinense fue tanto la amplitud como la profundidad de sus carrileros, siendo de vital importancia las llegadas de Moses, Zappacosta o Marcos Alonso en dichas zonas, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. Claro ejemplo gol de Marcos Alonso a centro de Zappacosta en el minuto 83. En zona de finalización encontraron pasillos interiores en la última línea defensiva rival. En algunas situaciones gracias a los desajustes defensivos del Arsenal. En este sentido los atacantes del Chelsea y más concretamente Morata, estuvieron imprecisos en los metros finales en situaciones favorables de gol. Un claro ejemplo la doble ocasión de Morata y Zappacosta los minutos finales.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación cuando más peligro llevaron fue con marcador a favor y los últimos minutos con los “gunners” volcados al ataque. Su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que de manera inmediata les hicieran llegar el balón al espacio, claro ejemplo la ocasión de Morata en el minuto 69:25 o 75:30.

LAS CLAVES

  • Petr Cech y Courtois fueron protagonistas en el partido, ambos porteros con paradas providenciales evitaron la derrota de sus respectivos equipos.
  • La debilidad mostrada por parte del Arsenal en defensa organizada, debido a graves errores de los jugadores de la última línea defensiva del Arsenal. 
  • Destacar el gran partido jugado por los dos interiores del Arsenal Wilshere y Ozil, teniendo totalmente libertad para modificar sus espacios de intervención. Por lo que les generaban desajustes a su rival a partir de sus recepciones en zonas intermedias, unida a la calidad de ambos jugadores.
  • Kanté y Hazard tuvieron una gran actuación para el equipo de Antonio Conte. El mediocentro en fase defensiva gracias a su buena interpretación de los acosos, mientras el atacante en fase ofensiva generaba desequilibrios gracias a su calidad en la conducción y regate. 
  • La falta de acierto en zona de finalización de los atacantes del Chelsea y más concretamente de Morata, estuvieron imprecisos en los metros finales en situaciones claramente favorables de gol. 

En el inicio de juego del Chelsea la primera línea de presión (Alexis - Lacazette) del Arsenal dificultó a la primera línea de construcción del equipo de Antonio Conte, aspecto que les obligaba a jugar directo sobre Morata donde los centrales “gunners” le ganaban los duelos aéreos.  

En zona de finalización destacar la debilidad mostrada por parte del Arsenal en defensa organizada, debido a graves errores de los jugadores de la última línea defensiva del Arsenal. Unido a que su línea defensiva sufría cuando no evitaba que le ganaran la espalda, teniendo desajustes defensivos entre intervalos. 

Respecto a los centrales del Arsenal decir que “saltaban” para realizar acoso en circulación “rompiendo” alineación tratando de evitar que oponente directo recibiera cómodamente o se girara. Saliendo sin valorar que si “saltaban” a zonas de medio campo dejaban mucho espacio a su espalda, sin que sus compañeros equilibraran su salida. 

El uno a cero llegó en una acción a balón parado, en un córner que sorprende al Chelsea en el que Wilshere conecta un gran remate.

En zona de finalización el empate definitivo llegaría por parte del Arsenal en los minutos finales al volcarse en ataque, por mediación de Bellerín tras un buen gol de volea. 

En zona de creación del Arsenal los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, comenzando escalonamiento defensivo y basculaciones.

Destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté y su solidaridad defensiva para tratar de reducir distancias horizontales y verticales. 

Buen criterio de los jugadores de Antonio Conte en la creación interpretando que si no se daban las condiciones para jugar de manera vertical al espacio, darían continuidad a la posesión llevando el balón de lado a lado. Otro aspecto a destacar por parte del equipo londinense fue tanto la amplitud como la profundidad de sus carrileros, siendo de vital importancia las llegadas de Moses, Zappacosta o Marcos Alonso en dichas zonas, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. Claro ejemplo gol de Marcos Alonso a centro de Zappacosta. 

En zona de finalización encontraron pasillos interiores en la última línea defensiva rival. En algunas situaciones gracias a los desajustes defensivos del Arsenal.  

Fue clave en el partido la falta de acierto en zona de finalización de los atacantes del Chelsea y más concretamente de Morata, estuvieron imprecisos en los metros finales en situaciones claramente favorables de gol. Un claro ejemplo la doble ocasión de Morata y Zappacosta los minutos finales.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO