El City continua líder sin conocer la derrota ganando 3-1 al Arsenal

MANCHESTER CITY 3 - 1 ARSENAL Premier League 2017/18 (Jornada 11)

  10/11/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsene Wenger fue 1-3-5-2-1, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. En la segunda mitad tras la entrada de Lacazette por Coquelin se pasó a un 1-4-1-4-1. En el inicio de juego del City, la primera línea de presión formada por Sánchez, Iwobi y Özil intentó dificultar a la primera línea de construcción del City. La baja predisposición de sus jugadores a la hora de realizar los acosos permitió facilidades a los locales, debido a una distancia ineficaz en su realización. En zona de creación los centrocampistas del Arsenal en campo propio temporizaban sobre el poseedor del balón, agrupando jugadores sobre zona activa, facilitando así los cambios de orientación a los jugadores visitantes. En esta zona en todo momento fueron superados y arrollados por su rival. Su bloque defensivo sufría penetraciones sobre los intervalos por parte de Fernandinho mediante pases, Silva y De Bruyne mediante conducciones, desajustando así a la siguiente línea defensiva. En zona de finalización su línea defensiva formada por tres centrales facilitó las situaciones de tiro, debido a replegar sobre su área de meta. Los carrileros fueron superados mediante la amplitud y superioridad numérica de de los “citizens”, debido a no tener una correcta ayuda por los interiores, siendo las zonas defensivas con más intervalos penetrados por Silva-Sané y De Bruyne - Sterling. Destacar su mala defensa de la pared, siendo desbordado en numerosas situaciones mediante esta acción táctica.

En transición defensiva mostraron una mala predisposición a ejercer un buen acoso sobre el poseedor del balón, debido a una mala gestión de la velocidad de aproximamiento y orientación corporal sobre el poseedor. Debido a esto, posteriormente se veían obligados a realizar un repliegue sobre campo propio al ser superados mediante paredes. Wenger buscaba así con el repliegue sobre campo propio que no produjeran apenas desequilibrios entre líneas, para minimizar así la transición ofensiva rival y pasar a fase defensiva lo más rápidamente posible.

En fase ofensiva en el inicio de juego alternaron las combinaciones con el juego directo. El entrenador francés buscaba atraer la presión rival sobre su línea de centrales, para que estos posteriormente encontraran a Iwobi y Özil detrás de la línea de medios visitante. Pero el acoso recibido por parte de los de Guardiola, evidenció la mala lectura de las relaciones directas de los defensas locales como medio de progreso hacia el área contraria. El juego directo empleado facilitó en la primera mitad una pronta recuperación de la posesión de balón a los de Manchester. En zona de creación el trato de jugar en campo contrario fue inadecuado, sin lograr a someter a su rival mediante una buena gestión de la posesión del balón. En la segunda mitad tras el cambio de sistema, Lacazette facilitó la recepción del balón a sus compañeros a diferentes alturas, ubicados estos sobre las zonas intermedias rivales (Özil, Iwoy y Xhaka), pudiendo mostrar una mejor progresión en el juego y debido a la profundidad generada sobre la última línea defensiva rival. En zona de finalización no lograron encontrar pasillos de penetración que desequilibraran a los defensas visitantes, siendo un equipo sin creatividad para generar dificultades sobre el área de Ederson. Solo destacar en los minutos antes del descanso un disparo de Ransey que atajó el Ederson.

En transición ofensiva no fueron capaces de generar situaciones favorables para iniciarla. En todo momento la transición defensiva del City les paso por encima. Los jugadores de Wenger no consiguieron encadenar secuencias de pases profundos con peligro, debido a la recuperación del balón en situaciones de repliegue, lo que facilitaba un acoso fructuoso a los de Guardiola.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Guardiola fue en 1-4-4-3, pasando en la fase defensiva a un 1-4-1-4-1, situándose en bloque medio-alto, ubicando a Fernandinho entre líneas para equilibrar. Su inicio de acoso siempre fue mediante presión alta iniciada por Agüero, él cual era ayudado por los interiores De Bruyne y David Silva que saltaban a esa presión. Esta primera línea de presión orientaba hacia los carriles exteriores, forzando de esta manera al rival a no realizar una buena construcción del juego. La posterior recuperación del balón era debido a un buen posicionamiento en bloque alto, con los centrales situados en superioridad sobre Alexis en las cercanías del círculo central. En la zona de creación del equipo de Wenger, los jugadores del Manchester City mostraron predisposición constante a acosar al poseedor y a interceptar, obteniendo numerosos robos de balón debido a su buena ocupación racional del terreno. Destacar el gran interés mostrado por parte de Fernandinho a interceptar y construir superioridades numéricas y posicionales sobre zona activa de juego. En zona de finalización su línea defensiva no se vio amenazada en la primera mitad. En la segunda mitad tras la entrada de Lacazette, la línea defensiva sufrió algún desajuste, debido a la ubicación en profundidad del delantero francés entre Otamendi y Stones.

La transición ofensiva que llevo a cabo los jugadores de Guardiola fue combinada, alternando la combinativa en situaciones del encuentro donde el repliegue del equipo de Wenger era efectuado de manera rápida, con la transición directa cuando las situaciones eran favorables tras recuperación. De esta manera buscaba rápidamente el contraataque, aprovechando así los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival mediante desmarques de ruptura de sus atacantes, averiguando los intervalos de penetración entre los últimos defensores y detrás de los mismos.

En fase ofensiva el juego mostrado fue asociativo, basado en el juego de posición. En su inicio de juego su primera opción fue iniciar mediante pases de Ederson con sus centrales, para que estos buscaran posteriormente la progresión mediante la asociación con los medios o interiores ubicados sobre la espalda de la primera línea de presión rival. En zona de creación para el equipo de Guardiola fue fundamental la creación de superioridades, con David Silva como jugador distintivo para ello. Sterling y Sané buscaban la amplitud para facilitar limpieza a los espacios de intervención de sus interiores. El Arsenal era forzado a replegar sobre campo propio donde intentaban dificultar la construcción del juego. Destacar en esta zona el trato de generar superioridades numéricas y posicionales sobre el campo contrario por parte De Bruyne y David Silva, además de realizar numerosas paredes como medio de penetración sobre los espacios interlineales. En zona de finalización la movilidad de Agüero (62’ Jesús) facilitaba la conquista de los espacios sobre la espalda de la última línea defensiva. Los interiores encontraban pasillos interiores de penetración para realizar posteriores remates o centros sobre el área de meta.

En transición defensiva la intención de recuperar el balón lo más rápidamente sobre campo rival estuvo presente en los de Manchester, siendo la fase del juego más destacada. Esta recuperación era provocada por el aprovechamiento de la superioridad numérica y posicional realizada en la fase anterior. La disuasión de las relaciones sobre los espacios donde se perdió el balón fue la manera de recuperarle, sumado a las buenas ayudas frente al oponente directo por parte de los compañeros cercanos.

LAS CLAVES

  • El Manchester City supo interpretar la ocupación de espacios significativos intermedios con anterioridad a los atacantes sobre campo rival. Silva, De Bruyne y Agüero los ocupaban y aprovechaban mediante paredes. En zona de finalización, los atacantes “Blues” aprovechaban los espacios interlineales que desocupaban los defensas ingleses para generar desequilibrios posteriores sobre el área de Cech.
  • Destacar el bloque defensivo de los de Guardiola. Los defensores fueron capaces de impedir la creación de situaciones ofensivas del equipo rival mediante la perfecta ubicación escalonada de jugadores, acotando así los espacios de aprovechamiento de los posibles receptores potenciales rivales.
  • En transición defensiva los “citizens” destacaron en su inmediato cambio de mentalidad. La activación de la transición mediante un reparto proporcional de los espacios sobre zona activa, le facilitaron una pronta recuperación de balón sobre campo rival. Mostrando así una perfecta reorganización defensiva.
  • El Arsenal en la segunda mitad modificó su sistema ofensivo tras la entrada de Lacazette a un 1-4-1-4-1. El delantero francés facilitó la creación de espacios intermedios a Iwobi, Özil, Sánchez y Ransey mediante sus conductas disuasorias en profundidad.
  • La debilidad mostrada por parte del Arsenal en defensa organizada, en todo momento fueron superados por los jugadores del City a través de penetraciones de líneas.

Emplazamiento defensivo en 1-4-1-4-1 utilizado por Guardiola. Fernandinho equilibraba los posibles espacios intermedios generados entre líneas. En zona activa, el interior de ese carril realizaba un acoso sobre el poseedor del balón con la ayuda del extremo en cobertura.

Los jugadores de segunda línea conquistaban con facilidad los espacios intermedios que ofrecía el Arsenal. De Bruyne provechaba las ubicaciones de sus compañeros para posteriormente encontrar situaciones favorables sobre un jugador rival y rebasarle mediante una pared. En la situación del 1-0 podemos ver cómo puede realizar el tiro al encontrar facilidades entre centrales, debido a la pasividad defensiva inglesa.

La activación de la transición fue ejecutada a la perfección por el City. Los jugadores construían engranajes defensivos sobre los jugadores que recibían de espalda, facilitándole así una pronta recuperación de balón sobre campo rival.

Correcta interpretación por parte de Silva del aprovechamiento de los espacios libres a espalda de la última línea defensiva. El atacante español penetraba la línea defensiva mediante desmarque de ruptura, para posteriormente buscar un centro lateral sobre el punta. Gabriel Jesús está ubicando a la espera sobre el intervalo defensivo entre el central y el lateral, generaba dudas quedando libre para realizar el remate.

En zona de inicio del Arsenal los jugadores de Guardiola estuvieron siempre predispuestos a realizar acosos sobre los centrales rivales. Los interiores locales mediante sus acosos ponían a los centrales en dificultades sobre las cercanías del área de Cech. Las líneas de pases con los cercanos eran bloqueadas, obligando de esta manera a quitarse en balón de encima a los defensas visitantes.

Emplazamiento defensivo en 1-5-4-1 utilizado por Wenger en el encuentro. Su situación fue en bloque intermedio, realizando basculaciones sobre la zona activa, liberando así la zona no activa de juego. De esta manera facilitaban los cambios de orientación al rival.

La primera línea de presión formada por Iwobi, Özil y Xhaka fue fácilmente superada. Los jugadores encargados de realizarla no gestionaron correctamente la velocidad de aproximación sobre el poseedor, facilitándole de esta manera la posterior relación con un jugador cercano y para que este desarticulara la estructura mediante un pase sobre un jugador que avanza su línea de intervención.

Los errores defensivos mostrados por los “Gunners” fueron aprovechados por los atacantes locales. Vemos como De Bruyne no es acosado debidamente, facilitándole encontrar el desmarque de ruptura de Sterling. Su última línea defensiva a pesar de estar en superioridad numérica es rebasada fácilmente debido a su pasividad. La defensa de la pared fue una lacra que no supieron neutralizar los jugadores de Wenger.

Los jugadores de Arsene Wenger no encontraron la fórmula de neutralizar las penetraciones de David Silva sobre su última línea defensiva. La mala interpretación de la superioridad posicional les generaba continuos desequilibrios por los carriles exteriores.

En la segunda mitad la entrada de Lacazette y el cambio de sistema provocó que los jugadores ingleses lograran encontrar espacios libres sobre campo rival. El delantero francés les hizo obtener profundidad defensiva, encontrando así los intervalos ventajosos interlineales necesarios para generar posteriores desequilibrios sobre la última línea defensiva local.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO