El análisis táctico del Real Madrid-FC Barcelona. Messi desequilibrante

REAL MADRID CF 2-3 FC BARCELONA. La Liga Santander 2016/2017 (Jornada 33)

  24/04/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El equipo de Zinedine Zidane partía de inicio con una estructura inicial 1-4-3-3. Dándole continuidad y confianza a su tridente atacante Benzema, Cristiano Ronaldo y Bale. Al equipo blanco con balón le costó mucho tener continuidad en ataque organizado. Un aspecto que influyó y que le ha pasado factura en otros partidos, en el que sus tres centrocampistas (Casemiro, Kroos y Luka Modrić) no estructuraban las distancias de relación una vez se asentaban en campo rival. No se separaban para desproporcionar distancias entre los rivales e iniciar procesos de ataque según la organización defensiva adversaria. Por lo que en muchas fases del partido los tres centrocampistas madridistas (Casemiro, Kroos y Luka Modrić) se ubicaban en numerosas ocasiones a la misma altura. El equipo blanco buscaba finalizar lo más rápido posible buscando a sus tres atacantes, con un Luka Modrić que trataba sorprender desde segunda línea y gran Marcelo en fase ofensiva. Si eran capaces de robar salían al contraataque lo más rápido posible, tratando de conectar de manera inmediata con los atacantes, aprovechando el posible desequilibrio en la estructura defensiva del equipo catalán.

En fase defensiva el Real Madrid dio facilidades en el inicio de juego del FC Barcelona, en el que muchos momentos facilitaban las recepciones de Busquets. Sus tres jugadores atacantes Benzema, Cristiano Ronaldo y Bale en fase defensiva quedaban descolgados. En zona de creación trataron de impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad, acosando constantemente al rival. La no utilización de las temporizaciones y no cerrar líneas de pase interiores, posibilitaba recepciones de Messi entre líneas por dentro sobre todo a la espalda Casemiro. La tempranera tarjeta amarilla a Casemiro condicionaba mucho al centrocampista, dejándolo expuesto con espacios ante el jugador (Leo Messi) más desequilibrante en situaciones uno contra uno.

El emplazamiento inicial de los jugadores del Luis Enrique fue un 1-4-4-2. Con la intención de presionar en bloque alto y achicar espacios al equipo blanco. En zona de creación un buen Sergio Busquets con predisposición a interceptar y corrigiendo desajustes defensivos. En el que los centrocampistas del Barcelona fueron solidarios para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Destacar el papel de Rakitic en fase defensiva para realizar ayudas defensivas en la banda de Sergi Roberto.

En fase ofensiva mediante la posesión del balón trataban de imponer su ritmo de juego, un ritmo por momentos algo lento pero con clara intención de protegerse desde la posesión. En zonas intermedias encontraban a Messi normalmente a espaldas de Casemiro. A partir de las recepciones de Messi se activaba todo el ataque blaugrana, ya que el jugador argentino podía regatear y realizar conducciones para ir eliminando rivales, sin olvidar sus continuas relaciones con sus atacantes así como sus interacciones con Jordi Alba en el perfil izquierdo del ataque culé. 

Tras la expulsión de Ramos en el minuto 77 si cabe más aún se rompería el partido por momentos. Con la entrada de Asensio y James el Madrid a pesar de estar inferioridad, ganaba sobre todo tras la recuperación de la pelota en calidad, velocidad y conducciones que ponían en aprietos a la defensa adelantada del Barcelona. James en el minuto 86 -acababa de entrar- anotó 2-2 tirando de la histórica épica madridista. En el descuento con dos minutos de añadido, el empate era un hecho, pero Sergi Roberto decidió que aún quedaba tiempo para una última carrera. En esa carrera pudo conectar con André Gomes, que habilitó a Jordi Alba que a su vez asistió a un Messi que acabó por rubricar un gran gol, el 2-3, la victoria del Barça en el Clásico y certificando una gran actuación del astro argentino.

LAS CLAVES

  • Las grandes intervenciones tanto de Keylor Navas y Ter Stegen. Los dos porteros evitaron un resultado mayor.

  • Messi y sus recepciones a espaldas de los centrocampistas madridistas, sobre todo a espalda de Casemiro. Su actuación a nivel individual fue determinante.

  • La tempranera tarjeta amarilla de Casemiro condicionó al jugador y a su equipo en fase defensiva. Dejándolo expuesto con espacios ante el jugador (Leo Messi) más desequilibrante en situaciones uno contra uno.

  • En el Real Madrid la no utilización de las temporizaciones y no cerrar líneas de pase interiores, posibilitando recepciones de Messi entre líneas por dentro sobre todo a la espalda Casemiro.

  • La entrada de Asensio dada sus capacidades individuales y un contexto en el que se daban situaciones con espacios y poder contraatacar.  Destacar de este jugador sobre todo su capacidad en la conducción y regate.

En fase defensiva el Real Madrid dio facilidades en el inicio de juego del F.C Barcelona, en el que muchos momentos facilitaban las recepciones de Busquets.

En muchas fases del partido los tres centrocampistas madridistas (Casemiro, Kroos y Luka Modrić) se ubicaban en numerosas ocasiones a la misma altura. La imagen nos muestra como en el círculo sombreado no hay ningún jugador del Real Madrid, por lo que no estructuraban las distancias de relación una vez en posesión del balón.

Los centrocampistas blancos trataron de impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad, acosando constantemente al rival. La no utilización de las temporizaciones defensivas y no cerrar líneas de pase interiores, posibilitaba relaciones interiores por parte de los jugadores del F.C Barcelona.

El posicionamiento defensivo utilizado por el Real Madrid en 1-4-1-4-1, aunque en algunas fases del partido pasaban a 1-4-4-2.

Acción del gol de James en el empate (2-2). Buena asistencia de un gran Marcelo en fase ofensiva. ante el movimiento de desmarque del colombiano. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Luis Enrique fue un 1-4-4-2. Con la intención de presionar en bloque alto y achicar espacios al equipo blanco. 

Defensivamente la línea defensiva del F.C Barcelona mostró una gran coordinación. Si poseedor del balón se giraba hacia atrás, la línea avanzaba sacando al resto del equipo para achicar espacios al rival. En esta imagen además podemos apreciar la ayuda defensiva por parte de A. Gomes, metiéndose en la última línea defensiva para controlar al lateral del lado débil (en este caso Carvajal).

En fase ofensiva Jordi Alba destacó por sus continuas llegadas por banda izquierda blaugrana.

Messi ocupando zonas intermedias a la espalda de la línea de presión madridista. El jugador argentino tiene la capacidad de “reconocerse” como hombre libre para crear superioridad posicional a la espalda de la línea de presión.

En la acción de gol de la victoria del FC Barcelona que supone el 2-3, podemos apreciar como Messi en un principio alejado y fuera del campo de visión de sus rivales, cómo elige la zona y momento para llegar pudiendo finalizar a un sólo contacto.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO