Ederson evita en Selhurst Park la primera derrota del City parando un penalti en el 91

CRYSTAL PALACE 0 - 0 MANCHESTER CITY Premier League 2017/18 (Jornada 21)

  05/01/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Roy Hodgson fue un 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-5-1. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Tomkins e izquierda Dann, mientras Fosu-Mensah actuó como lateral derecho y Van Aanholt como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. Cuando pasaban en fase defensiva a 1-4-5-1 la clave del plan de partido de Roy Hodgson fue en campo propio, evitando recepciones de los hombres más avanzados del Manchester City en zonas intermedias. En fase defensiva priorizaron medios más cerrados, sin arriesgar en la pérdida de posiciones. Siendo el objetivo principal, evitar la progresión del contrario y defender cerca de su portería. La intención de la primera línea de presión del Crystal Palace, era repliegue dejando circular a la primera línea de construcción del City. En este sentido su primera línea de presión compuesta por Benteke, permitía facilidades a la primera línea de construcción rival. En zona de creación del City los centrocampistas del Crystal Palace trataban de manifestar superioridad numérica y posicional en todo momento. Para ello realizaban acoso y entrada, con la clara intención de orientar a su rival a salir a posiciones no ventajosas. En este sentido priorizaron la reducción de distancias horizontales y verticales, unida a la solidaridad defensiva mostrada durante los 90 minutos. En zonas de finalización se replegaban ya que se sentían cómodos defendiendo cerca de su portero, por lo que priorizaron la profundidad defensiva. Tan sólo les generaron ciertos problemas cuando buscaban permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque. Sobre todo con la entrada de Agüero que estrellaría el balón en el palo un disparo en el minuto 27:53, en una buena acción individual. En situaciones de centros laterales sus defensores tuvieron algún despiste a la hora de fijar marcas o tener contacto corporal con los posibles rematadores, mirando sólo balón sin controlar los posibles rematadores.

En transición defensiva si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón. En caso de no poder retardar el contraataque detenían el juego realizando falta.

En fase ofensiva en el inicio de juego priorizaron el pase sobre los adelantados como medio para progresar hacía el área contraria, por lo que no existía gran complejidad ni variabilidad en la creación de situaciones de ataque. Buscando de forma permanente a su jugador referente Benteke cuya propensión era la de ser condicionador del ataque, dada su capacidad para liderar disputas y duelos. En zona de creación priorizaron a través de sus centrocampistas (Milivojević, Riedewald y Cabaye) o incluso desde primera línea de construcción las relaciones en profundidad buscando su delantero Benteke. Para ello, estructuraban una segunda oleada compuesta por los centrocampistas y los laterales. Los extremos reforzaban numéricamente los espacios de dentro, sobre todo Townsend, permitiendo la llegada de Fosu-Mensah y Van Aanholt. En zona de finalización buscaban permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque. En situaciones de uno contra uno tenían predisposición permanente a superar a oponente directo, sobre todo por parte de un peligroso Zaha. Dada la capacidad para encarar y driblar de jugadores como el citado Zaha o Townsend. Sus ocasiones de gol más claras fueron una acción de Townsend tras ganar juego directo Benteke en el minuto 71:10 y el penalti errado por Milivojević en el minuto 91.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación su proceso era fácil a partir de cada recuperación, pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que con rapidez hacerles llegar el balón al espacio. Fruto de ello tuvieron en el minuto 33:09 una de las pocas opciones de contraataque, tras recuperación mediante desmarque de ruptura del extremo Zaha a la espalda de la línea defensiva. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Pep Guardiola en fase defensiva fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Otamendi e izquierda Mangala, mientras Walker actuó como lateral derecho y Danilo como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. Su inicio de presión siempre fue mediante presión alta, comenzándola el lesionado Gabriel Jesús y posteriormente su sustituto Agüero, con sus dos extremos Sané y Bernardo Silva que saltaban a esa presión si era necesario. La intención de la primera línea de presión del City, era la de forzar a la primera línea de construcción del Crystal Palace a jugar directo. En la zona de creación del equipo de Roy Hodgson los jugadores del Manchester City mostraron predisposición constante a acosar al poseedor y a interceptar. Fernandinho fue fundamental para su equipo en fase defensiva, sobre todo en situaciones para evitar posibilidades de desequilibrio mediante ayuda defensiva a sus laterales. En zona de finalización su línea defensiva no se vio prácticamente amenazada, tan sólo en algún duelo así como disputa con Benteke o por el amenazante Zaha en situaciones de desequilibrio. Su última línea defensiva en situaciones de centros laterales normalmente ocupaban dentro del área espacios significativos de remate con anterioridad a los atacantes.

En transición defensiva los “citizens” intentaban recuperar el balón inmediatamente a la pérdida del mismo, disuadiendo relaciones sobre espacios cercanos donde se perdió el balón. Fernandinho fue fundamental para su equipo tanto en fase defensiva como en transición defensiva, sobre todo en situaciones de pérdida de balón de su equipo, cambiando de rol inmediatamente para acosar tras la pérdida de balón. A penas quedaban expuestos ni sufrieron en transición defensiva, tan sólo en una acción puntual en el minuto 33:09.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Ederson y sus centrales (Otamendi y Mangala). Llamó la atención en la primera línea de construcción del equipo de Pep Guardiola como sus dos laterales no ganaban altura ni profundidad, construían desde una línea de cuatro muy plana. Seguramente condicionados por tener preparada la posible pérdida y evitar los contraataques de los extremos del Crystal Palace. Por lo que perdían superioridad por dentro y no conseguían girar a su rival. El Palace priorizaba la profundidad defensiva renunciando ir a buscarlos mediante presión alta, por lo que los “citizens” llegaban con facilidad a zonas de creación. En zona de creación rival fue donde les costaba generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Dada la solidaridad defensiva y reducción de distancias horizontales y verticales por parte del Crystal Palace, tuvieron dificultades para encontrar a sus interiores De Bruyne y Bernardo Silva. Con el paso de los minutos se fueron haciendo dueños de la posesión del balón, apareciendo de manera más constante dentro de su juego de posición las triangulaciones, las paredes así como el concepto jugar de cara. En zona de finalización el Crystal Palace les puso las cosas difíciles, para que no pudieran facilitar las penetraciones entre intervalos de la última línea defensiva rival. Los jugadores de Pep Guardiola buscaban con insistencia permanentemente a los jugadores que manifestaban conductas relacionadas con la finalización de las acciones de ataque. En el minuto 27:53 en una buena acción individual de Agüero estrellaría el balón en el palo. Los jugadores del City ocupaban bien las zonas de remate, sobre todo el siempre peligroso delantero Agüero. El Kun llevó peligro en situaciones de centros laterales con su característico desmarque a zona remate de primer palo. Claro ejemplo la ocasión en el minuto 45:37 de la primera parte. Otra clara ocasión en centro lateral fue la de Sané que el segundo palo, rematando a bocajarro al cuerpo del portero rival en el minuto 62:00.

Por último decir que en la transición ofensiva se dieron algunas situaciones para tras recuperación buscar de manera rápida el contraataque aprovechando los posibles desequilibrios en la estructura defensiva del equipo rival (Sterling, Gabriel Jesús o Sané), mediante desmarques de ruptura buscando espacios entre últimos defensores y detrás de los mismos. En algunas situaciones la falta de precisión en el pase o toma de decisión les privó de sacar ventaja en dichas acciones.

LAS CLAVES

  • En el plan de partido de Roy Hodgson era importante cuando pasaban en fase defensiva a 1-4-5-1 en campo propio, evitando recepciones de los hombres más avanzados del Manchester City en zonas intermedias.
  • En zona de creación del City los centrocampistas del Crystal Palace trataban de manifestar superioridad numérica y posicional en todo momento. Para ello realizaban acoso y entrada, con la clara intención de orientar a su rival a salir a posiciones no ventajosas. En este sentido priorizaron la reducción de distancias horizontales y verticales, unida a la solidaridad defensiva mostrada durante los 90 minutos.
  • Los porteros Hennessey y Ederson fueron protagonistas en el partido. El portero local con paradas providenciales que evitaron la derrota. Mientras el portero visitante lo fue parando un penalti con un pie en el minuto 91, evitando la primera derrota del City en la temporada.
  • En fase ofensiva en el inicio de juego llamó la atención en la primera línea de construcción del equipo de Pep Guardiola como sus dos laterales no ganaban altura ni profundidad, construían desde una línea de cuatro muy plana. Seguramente condicionados por tener preparada la posible pérdida y evitar los contraataques de los extremos del Crystal Palace. Por lo que perdían superioridad por dentro y en muchas fases del partido no conseguían girar a su rival.
  • Los jugadores del Manchester City a pesar de la posesión de balón para dominar el partido, tuvieron errores así como imprecisiones en los pases sobre todo en la primera parte. Aspecto que les repercutió dentro de su juego de posición, aunque en la segunda parte mejoraron en dicha faceta del juego. 

La intención de la primera línea de presión del Crystal Palace, era repliegue dejando circular a la primera línea de construcción del City. En este sentido su primera línea de presión compuesta por Benteke, permitía facilidades a la primera línea de construcción rival. 

En zona de creación del City los centrocampistas del Crystal Palace trataban de manifestar superioridad numérica y posicional en todo momento. Para ello realizaban acoso y entrada, con la clara intención de orientar a su rival a salir a posiciones no ventajosas. En este sentido priorizaron la reducción de distancias horizontales y verticales, unida a la solidaridad defensiva mostrada durante los 90 minutos.

Cuando el Crystal Palace pasaba en fase defensiva a 1-4-5-1 la clave del plan de partido de Roy Hodgson fue en campo propio, evitando recepciones de los hombres más avanzados del Manchester City en zonas intermedias. 

En fase ofensiva en el inicio de juego priorizaron el pase sobre los adelantados como medio para progresar hacía el área contraria, por lo que no existía gran complejidad ni variabilidad en la creación de situaciones de ataque. Buscando de forma permanente a su jugador referente Benteke cuya propensión era la de ser condicionador del ataque, dada su capacidad para liderar disputas y duelos. Una de sus ocasiones de gol más claras fue una acción de Townsend, tras ganar juego directo Benteke en el minuto 71:10.  

El Crystal Palace en la transición ofensiva tras recuperación su proceso era fácil a partir de cada recuperación, pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que con rapidez hacerles llegar el balón al espacio. Fruto de ello tuvieron en el minuto 33:09 una de las pocas opciones de contraataque, tras recuperación mediante desmarque de ruptura del extremo Zaha a la espalda de la línea defensiva. 

El inicio de presión del equipo de Pep Guardiola siempre fue mediante presión alta, comenzándola el lesionado Gabriel Jesús y posteriormente su sustituto Agüero. La intención de la primera línea de presión del City, era la de forzar a la primera línea de construcción del Crystal Palace a jugar directo. 

Fernandinho fue fundamental para su equipo tanto en fase defensiva como en transición defensiva, sobre todo en situaciones de pérdida de balón de su equipo, cambiando de rol inmediatamente para acosar tras la pérdida de balón.

En fase ofensiva en el inicio de juego llamó la atención en la primera línea de construcción del equipo de Pep Guardiola como sus dos laterales no ganaban altura ni profundidad, construían desde una línea de cuatro muy plana. Seguramente condicionados por tener preparada la posible pérdida y evitar los contraataques de los extremos del Crystal Palace. Por lo que perdían superioridad por dentro y en muchas fases del partido no conseguían girar a su rival. 

Los jugadores del Manchester City a pesar de la posesión de balón para dominar el partido, tuvieron errores así como imprecisiones en los pases sobre todo en la primera parte. Aspecto que les repercutió dentro de su juego de posición, aunque en la segunda parte mejoraron en dicha faceta del juego. 

En zona de finalización los jugadores del City ocupaban bien las zonas de remate, sobre todo el siempre peligroso delantero Agüero. El Kun llevó peligro en situaciones de centros laterales con su característico desmarque a zona remate de primer palo. Claro ejemplo la ocasión en el minuto 45:37 de la primera parte.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO