Arsenal y Liverpool empataron en un partido con demasiadas imprecisiones y errores defensivos

ARSENAL 3 - 3 LIVERPOOL Premier League 2017/18 (Jornada 19)

  28/12/2017

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsene Wenger fue 1-4-4-2, manteniendo la misma estructura en fase defensiva en 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Koscielny e izquierda Nacho Monreal, mientras Héctor Bellerín actuó como carrilero derecho y Maitland-Niles como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En campo propio, sus jugadores de banda Alexis Sánchez y Özil utilizaban de referencia a sus mediocentros Xhaka y Wilshere a la hora de defender. En el inicio de juego del Liverpool la primera línea de presión (Alexis Sánchez, y Lacazette. En ocasiones intercambiaban posiciones Alexis Sánchez y Özil) del Arsenal dificultó a la primera línea de construcción del equipo de Jürgen Klopp, aspecto que les obligaba a jugar directo y en algunos casos de manera precipitada. En zona de creación del Liverpool sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores siempre realizaban un ataque permanente al poseedor del balón, en el que sus mediocentros Xhaka y Wilshere interpretaban la realización de los acosos o cuando saltar sobre poseedor para robar. En zona de finalización su línea defensiva mostraba desajustes defensivos en los intervalos central - lateral, dejaban intervalos aprovechables a los atacantes rivales. Un claro ejemplo en el gol de Firmino en el minuto 70.

En transición defensiva evidenciaron una mala reorganización defensiva para la activación en el repliegue, produciéndose importantes desequilibrios entre líneas, las cuales permanecían muy distanciadas, con muchos jugadores por detrás del balón tras la pérdida, apareciendo numerosos pasillos interiores pero sobre todo exteriores a la espalda de su adelantada línea defensiva. Aspecto aprovechado por los veloces jugadores del Liverpool, claro ejemplo el gol recibido en el minuto 51:10 o las numerosas situaciones que los jugadores “reds” no materializaron por falta de acierto.

En fase ofensiva en el inicio de juego alternaron inicio de juego combinativo con juego directo. Si se daban condiciones para jugar desde atrás con centrales lo intentaban, aunque les costaba mucho debido a la buena presión de la primera línea de presión del equipo de Jürgen Klopp. Por lo que finalmente terminaban buscando relaciones directas sobre sus jugadores adelantados, como medio para progresar hacía el área contraria. Buscaban de forma permanente a Alexis Sánchez o Lacazette, aunque en esta faceta del juego no crearon mucho peligro debido a la poca capacidad de sus atacantes en los duelos ante los centrales del Liverpool. En zona de creación trataban de jugar en campo contrario, pero que no fueron capaces de someter mediante la posesión del balón. Su estructura en el campo era demasiada fija debido a la poca movilidad de sus jugadores respecto al poseedor del balón, por lo que no fueron capaces de generar superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Por lo que al final el ritmo y velocidad de su juego era lento, no desorganizaba al rival y terminaba siendo por momentos previsibles. No les ayudaba que sus jugadores no estuvieran dispuestos a diferentes alturas facilitando así la creación de líneas de pase, ni por los errores en pases seguros que favorecieran la progresión. En zona de finalización estuvieron imprecisos en ataque y no fueron capaces de generar situaciones favorables para sus jugadores más desequilibrantes. Tuvieron capacidad de reacción en la segunda parte, aprovechando los cinco minutos posteriores al gol de Salah para remontar el partido, gracias a los tantos de Alexis, Xhaka y Özil.

En transición ofensiva hicieron daño al equipo de Jürgen Klopp, sobre todo tras su reacción de en la segunda parte y su rival volcado en ataque. Este aspecto les favorecía para aprovechar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración de sus rápidos jugadores. Dándose algunas situaciones para ampliar el marcador. 

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1 o 1-4-4-2 si Coutinho como interior saltaba a la primera línea de presión con Firmino. Si el Arsenal trataba de iniciar el juego desde atrás, iban a presionar orientando la construcción de las acciones de ataque del equipo rival mediante conductas disuasorias hacia banda, tanto de forma directa como por provocación de errores en el adversario. Este inicio de presión lo comenzaba siempre Firmino mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central (obligando a centrales rivales a jugar por fuera). Para una vez el balón en banda el equipo bascular, presionar e intentar robar. En zona de creación fue un equipo solidario para generar situaciones de superioridad numérica respecto al poseedor y receptores potenciales próximos. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar (Henderson, Coutinho o Emre Can), para evitar posibles relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Ante todo querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón, condensando muchos jugadores en la zona activa del balón. En zona de finalización su línea defensiva evidenció desajustes defensivos, sobre todo en la segunda parte permitiendo la remontada. En finalización de centros laterales cometían errores, sus defensores tenían tendencia a sólo mirar el balón sin tener en cuenta fijar marca o tener contacto corporal con los posibles rematadores. Un claro ejemplo el gol de Alexis Sánchez que suponía el 2 a 2.

En transición defensiva no mostraron una buena predisposición inmediata al cambio de rol. El contratiempo por la baja por lesión de su mediocentro Henderson en el minuto 8, les restó las habituales compensaciones en los posibles desajustes y espacios que pudieran quedar detrás su última línea defensiva.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Mignolet y sus centrales (Lovren y Klavan). En este sentido su primera línea de construcción trataba de superar primeras líneas de presión lo más rápidamente posible. En zona de creación en varias fases del juego sometían a su rival, ya que fueron capaces de ir generando superioridades numéricas y posicionales a la espalda de la línea de que iba a presionar al poseedor del balón. Su buena ubicación dentro del campo les facilitó la creación de diferentes líneas de pase, al situarse sus jugadores a diferentes alturas y ejes. Destacar como aspecto importante el rol de Coutinho en el equipo de Jürgen Klopp. Teniendo total libertad para modificar su espacio de intervención constantemente, para de esta manera moverse por todo el frente de ataque y de ocupar zonas intermedias a la espalda de la línea de presión. En zona de finalización mostraron sentimiento de verticalidad, de peligrosidad respecto a la portería contraria, así como capacidad para reconocer espacios libres inmediatos y mediatos. Ante la profundidad defensiva del Arsenal, destacar la continua movilidad de sus interiores Coutinho o Emre Can que alternaron movimientos de apoyo con rupturas detrás de la última línea defensiva rival. Siendo muy peligrosos con sus entradas desde segunda línea. Coutinho y Salah llevaron mucho peligro en los metros finales, tanto en ataque organizado como en situaciones de transición ofensiva. El jugador brasileño llegando a zonas de remate y finalizando, mientras el jugador egipcio conduciendo los característicos y veloces contrataques del Liverpool.

Por último decir que en la transición ofensiva dada las características de sus jugadores de ataque, intentaron aprovechar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración. Nueva exhibición aprovechada en esta faceta del juego por los veloces jugadores del Liverpool, claros ejemplo el gol recibido en el minuto 51:10 o las numerosas situaciones que los jugadores “reds” no materializaron por falta de acierto. 

LAS CLAVES

  • Los errores defensivos de ambos equipos y los fallos en ambas porterías tanto de Peter Cech como Mignolet, posibilitaron un marcador con tantos goles.
  • La capacidad de reacción del Arsenal en la segunda parte, aprovechando los cinco minutos posteriores al gol de Salah para remontar el partido, gracias a los tantos de Alexis, Xhaka y Özil, pero un error de Cech, en un disparo de Firmino, supuso el empate final.
  • La debilidad mostrada por parte del Arsenal en defensa organizada, en zona de finalización su línea defensiva mostraba desajustes defensivos en los intervalos central - lateral, dejaban intervalos aprovechables a los atacantes rivales. Un claro ejemplo en el gol de Firmino.
  • Coutinho y Salah tanto en ataque organizado como en situaciones de transición ofensiva. El jugador brasileño llegando a zonas de remate y finalizando, mientras el jugador egipcio conduciendo los característicos y veloces contrataques del Liverpool.
  • La exhibición del Liverpool en la transición ofensiva, dada las características de sus jugadores de ataque, siempre aprovecharon el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva rival, valorando las posibilidades de penetración.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Arsene Wenger fue 1-4-4-2, manteniendo la misma estructura en fase defensiva en 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Koscielny e izquierda Nacho Monreal, mientras Héctor Bellerín actuó como carrilero derecho y Maitland-Niles como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En campo propio, sus jugadores de banda Alexis Sánchez y Özil utilizaban de referencia a sus mediocentros Xhaka y Wilshere a la hora de defender. 

Sus centrocampistas Xhaka y Wilshere en fase defensiva siempre realizaban un ataque permanente al poseedor del balón, interpretando la realización de los acosos o cuando saltar sobre poseedor para robar. En zona de creación del Liverpool sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo.

En zona de finalización su línea defensiva mostraba desajustes defensivos en los intervalos central - lateral, dejaban intervalos aprovechables a los atacantes rivales. Un claro ejemplo en el gol de Firmino.

Xhaka conseguía el empate a dos con un disparo desde fuera del área, en el que el portero rival Mignolet no estuvo nada acertado en la acción. 

En transición ofensiva hicieron daño al equipo de Jürgen Klopp, sobre todo en la segunda parte con el marcador empatado. Este aspecto les favorecía para aprovechar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración de sus rápidos jugadores.  

El emplazamiento inicial de los jugadores de Jürgen Klopp fue 1-4-3-3, pasando en fase defensiva a 1-4-1-4-1 o 1-4-4-2 si Coutinho como interior saltaba a la primera línea de presión con Firmino.

En finalización de centros laterales cometían errores, sus defensores tenían tendencia a sólo mirar el balón sin tener en cuenta fijar marca o tener contacto corporal con los posibles rematadores. Un claro ejemplo el gol de Alexis Sánchez que suponía el 2 a 2.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo, con la colaboración de su portero Mignolet y sus centrales (Lovren y Klavan). En este sentido su primera línea de construcción trataba de superar primeras líneas de presión lo más rápidamente posible. 

Coutinho llegando a zonas de remate, ya fuera en ataque organizado o en situaciones de transición ofensiva. En esta imagen vemos llegando así como finalizando a Coutinho, en uno de los característicos y veloces contrataques del Liverpool.  

En la transición ofensiva dada las características de sus jugadores de ataque, intentaron aprovechar el desequilibrio defensivo momentáneo explotando los espacios detrás de la última línea defensiva, valorando las posibilidades de penetración. 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO