Ansu Fati deslumbra y se aprovecha de un Valencia desconcertado.

FC BARCELONA 5-2 VALENCIA CF. La Liga Santander 2019/20 (Jornada 4)

  16/09/2019

ANÁLISIS TÁCTICO

Albert Celades empleó un sistema 1-4-2-3-1 en fase de ataque, con Parejo y Coquelin como medios centros; Guedes, Rodrigo y Ferrán Torres como medias puntas; y Gameiro en punta. La falta de continuidad ofensiva les hizo tener poca presencia en zona de finalización, a pesar de generar peligro tras el robo de balón en campo propio. Su ritmo de juego moderado en esta fase no logró desordenar a las líneas defensivas rivales, mostrándose como un equipo vertical, pero sin la ubicación correcta por parte de los tres medias puntas, para que temporizaran el juego, y valoraran los ataques posicionales como solución. Rodrigo, que es el jugador encargado de acelerar o temporizar el juego de su equipo, no era encontrado con facilidad por los dos medios centros, los cuales, se veían obligados a realizar envíos directos hacia los desmarques de ruptura de Gameiro, para superar a la segunda línea defensiva rival. Posteriormente y ya en campo contrario, Gameiro debía escorarse hacia el sector izquierdo rival, para entrar en juego con opciones de generar ventajas ofensivas con espacios. Ya con un marcador muy en contra ganaron profundidad, facilitando la participación de Rodrigo entre líneas cerca del área rival. Fruto de ello llegó el 1-0 de Gameiro.

En transición defensiva y tras la pérdida del balón, optaron por ralentizar el primer pase del poseedor del balón, y replegar a campo propio. Su intención era reducir los espacios de participación de los tres atacantes rivales. Algo que lograron en esta fase del juego.

En fase defensiva mutaron su clásico 1-4-4-2, ubicándolo en bloque bajo, con una actitud conservadora y realizando un marcaje zonal. Su profundidad defensiva dejó mucho que desear, al desajustarse continuamente sobre sobre los espacios más aprovechados por los carriles interiores, por parte de los interiores y extremos rivales. De esta manera, no evitaron que De Jong y Arthur facilitaran situaciones ventajosas para Fati, Carles Pérez y Griezmann.

En transición ofensiva logró aprovechar los espacios generados a la espalda de Jordi Alba, para activar su 1º oleada del contraataque con Kevin Gameiro. Las verticalidad de sus acciones posteriores al robo del balón, no fueron lo suficientemente continuas como para ir desgastando a la última línea defensiva rival avanzada. Las imprecisiones o el acoso sobre Rodrigo, impedían en un gran número de ocasiones, hacer llegar el balón a Gameiro con garantías. Cuando conseguían llegar a campo rival en igualdad numérica, la velocidad empleada  por los jugadores de segunda línea no estaba ajustada a la del punta, facilitando así el retorno de los jugadores ya sobrepasados. De esta manera, Guedes y Ferrán Torres pasaron desapercibidos.

Ernesto Valverde se decidió por un sistema 1-4-3-3 en fase ofensiva, con tres jugadores nuevos  en punta de ataque: Carles Pérez, Griezmann y Ansu Fati. En la línea medular utilizó, el que está llamado a ser el eje ofensivo de posesión de este Barça 2019-20: Busquets, De Jong y Arthur. Su juego asociativo fue muy vistoso, con un alto grado de posesión de balón, que le sirvió para someter a un frágil rival. Su principal intención era asegurar la posesión del balón, y hacer llegar el balón a De Jonh y Arthur a la espalda de los interiores para que éstos, habilitaran las acciones explosivas de Fati, Griezman y Pérez. Busquets hacia saltar a parejo o Coquelin, para liberar a uno de los dos y encontrarle libre. Justo ahí, su ritmo de juego incrementaba de manera vertiginosa, con las apariciones de Fati y Pérez. El primero, muy selectivo en sus peligrosas acciones, consiguió batir a Cillessen de tiro raso, tras aprovechar el espacio generado por los medios centros sobre la frontal. Posteriormente, y tras superar a varios defensores, conectó con De Jonh sobre la misma zona de remate del primer tanto, para que consiguiera el segundo. A partir de ahí, el dominio ofensivo culé fue aumentando, manejando los tiempos, velocidades y espacios para tener el partido controlado. En zona de creación, sus tres componentes dieron un recital táctico en torno al balón, y sobre espacios de participación peligrosa. Su escalonamiento y visión de juego, les hacia encontrar siempre al mejor jugador libre ubicado a espalda de una línea defensiva. Y cuando no, realizaban circulaciones de lado a lado, hasta encontrar el intervalo relevante por donde incidir. Tras la entrada de Suárez por Fati, el equipo consiguió batir en tres ocasiones más la portería rival.

En transición defensiva realizó una presión total tras la pérdida del balón en campo rival, evitando de esta manera exponer a su última línea defensiva a situaciones comprometidas, con demasiados espacios a su espalda. Busquets y su línea medular, en vigilancia ofensiva sobre los espacios de posible pérdida, achicaban con inmediatez los espacios, y acosaban férreamente al poseedor, desactivando así  su 1º oleada del contraataque.

En fase defensiva se situaron en bloque medio durante todo el encuentro, realizando un marcaje combinado  y con una actitud de acoso sobre l poseedor del balón. Busquets fue el jugador referencia a la hora de construir una fiable profundidad defensiva sobre espacios, balón y jugador (Rodrigo sobre zonas intermedias). Solo desajustándose en la jugada del 2-1 de Gameiro. Su dispositivo defensivo tenia como objetivo neutralizar la participación de los tres medias puntas rivales. Para ello,  las ayudas entre interiores y pivotes estuvieron muy presentes, además de las vigilancias sobre Gameiro por parte de los centrales.

Tras la recuperación del balón, sus primeras acciones no eran lo suficientemente precisas como para llegar a zona de finalización con opciones. Su objetivo tras robo era asegurar la posesión y pasar a fase de ataque prioritariamente. Esto, en parte, fue debido al rápido repliegue organizado que realizaron los jugadores valencianistas en todo momento.

LAS CLAVES

  • La superioridad ofensiva mostrada por el F.C Barcelona durante el encuentro. Sus jugadores, interpretaron los espacios de intervención directa con balón a la perfección, tratando de asociarse desde ellos. Posteriormente, conseguían hacer llegar al jugador libre mejor situado ceca del área rival, para finalizar la jugada.
  • La perfecta interpretación de los posibles espacios de participación ofensiva del primer receptor rival, tras la pérdida del balón por parte de Busquets. El cual, los identificaban y de manera proactiva los ocupaba para impedir la evolución de la transición ofensiva directa del Valencia.
  • Las apariciones de Ansu Fati cerca del área rival en fase ofensiva. El joven atacante, se muestra como un jugador diferencial a la hora de aprovechar los espacios de participación propios con balón. Además, interpreta la asociación en zona de finalización de manera vertical, con sus depurada técnica individual.
  • La falta de presencia ofensiva en zona de finalización por parte de los jugadores del Valencia. Al conjunto de Celades, le faltó la continuidad en la creación de juego ofensivo.
  • La debilidad defensiva del Valencia C.F en zona de remate rival. Sus estructuras, a pesar de estar en superioridad numérica, no impedían al poseedor del balón contactar con el posible rematador. Además, este último se favorecía del espacio generado entre centrales y pivote, para liberarse y generar peligro.

El equipo de Ernesto Valverde en fase ofensiva trataba de desorganizar a su rival desde un 1-4-3-3. Ansu Fati y Carles Pérez trataban de estirar los intervalos de la última línea defensiva rival, desde los carriles exteriores. El tribote formado por Busquets, De Jong y Arthur, de manera escalonada, controlaban el juego interior, y eran los encargados de generar superioridades entorno al balón. En fase defensiva, se pasaban a un 1-4-1-4-1, en bloque medio y defensa zonal.

Los blaugranas en campo rival realizaron ataques posicionales, con la intención de desorganizar a la última línea medular rival cuando ésta, ampliaba su distancia con su última línea. De Jong y Arthur respectivamente, mediante su movilidad ofensiva sobre los carriles interiores, intentaban construir superioridades y a su vez, aprovechar los espacios interiores para atraer a los dos medios centros, y hacer llegar el balón sobre la espalda de éstos. Justo allí, apareció la figura de Ansu Fati para rematar el 1-0. El atacante sabe seleccionar sus apariciones para sorprender en zonas óptimas de remate.

En fase de ataque y zona de finalización, Ansu Fati brilló en sus acciones ofensivas tanto en conducción, regate, pase, y desmarque. Su desparpajo ofensivo consiguió desajustar constantemente a la última línea defensiva rival. Su verticalidad con balón, su detección de espacios libres de remate, y sus acciones sorpresivas, le facilitaron el poder superar a su oponente directo dentro de área. En esta ocasión superó a tres defensores y habilitó a De Jong para el 2-0.

En fase de transición defensiva y campo propio, Valverde organizó una presión tras pérdida sobre la zona activa, siendo Busquets el jugador proactivo que la iniciaba sobre el poseedor del balón, impidiéndole de manera clara progresar. En torno a él, se reducía el espacio escalonadamente para cerrar las posibles líneas de pases interiores. Posteriormente y tras recuperar, hacían llegar el balón a los laterales a zonas limpias para asegurar la posesión del balón.

En córners defensivos, el F.C Barcelona realizaba un marcaje combinado para neutralizar el peligro rival en este tipo de acciones a balón parado. Griezmann y Piqué realizaban marcaje zonal sobre el primer palo y frontal del área de meta respectivamente. Fati y Pérez en la frontal en vigilancia sobre espacio y jugadores, además de para activar la 1º oleada del contraataque. Los demás fijaban a sus par asignado hasta terminar la jugada. Ter Stegen mostró su fiabilidad en este tipo de acciones, incluso en las zonas mas pobladas.

Albert Celades en fase defensiva organizó a su equipo en 1-4-4-2, campo propio y con defensa zonal reactiva. Su profundidad defensiva sobre espacios y balón se desajustó. Esto fue debido, a la distancia que se le ofrecía al poseedor en su zona de participación directa, Además, sus compañeros no se escalonaban, de esta manera, el poseedor encontraba a jugadores como Arthur y De Jong sobre los carriles interiores. Sus dos medios centros, realizaba los desdoblamientos defensivos necesarios para evitar los remates de los delanteros rivales sobre la corona del área.

La transición ofensiva directa del Valencia C.F no fue aprovechada lo sufriente como para poner en apuros a la última línea defensiva rival, en posiciones adelantadas. Cuando Busquets no era ayudado por De Jong para cerrar las líneas de pase interiores, Coquelín y Rodrigo, lograban atravesar el intervalo mediante conducciones superiores. Posteriormente y tras verse obligados, intentan conectar sin mucha precisión con Gameiro. El delantero francés, aprovechaba los espacios generados por Jordi Alba, para llegar a zonas de remate sin ventaja posicional.

Los jugadores de Celades sólo fueron capaces de encontrar a Rodrigo Moreno en campo rival, realizando ataques posicionales (ocasión de 2-1). Garay, al sentirse sin acoso, irrumpe en los espacios de participación de los pivotes. Busquets se ve obligado a saltar a su acoso. En ese momento, se habilita un intervalo que aprovecha el central para conectar con Rodrigo entre líneas. El atacante valencianista, con gran visión de juego se relaciona con Gamerio a la espalda de Lenglet que es atraído por un compañero. El Francés no falla en el mano a mano con Ter Stegen.

En fase defensiva cerca del área de Cillessen, el Valencia se mostró como un equipo débil y sin las estructuras necesarias, que aporten seguridad en zona de remate. La fragilidad defensiva, individual y colectiva, le impedía neutralizar las continuas penetraciones que realizaron los atacantes rivales. La errónea interpretación de la superioridad numérica defensiva, les impidió estar en disputa del encuentro durante todo el partido.

 

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO