28 años después los Spurs ganan en Stamford Bridge

CHELSEA 1 - 3 TOTTENHAM Premier League 2017/2018 (Jornada 29)

  03/04/2018

ANÁLISIS TÁCTICO

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-4-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. El entrenador italiano los últimos 10 minutos pasó a jugar con un 1-4-4-2 al ir perdiendo 1 a 3, sustituyendo a Moses y por Giroud. Los tres centrales de inicio fueron en la derecha Azpilicueta, Christensen e izquierda Rüdiger, mientras Moses actuó como carrilero derecho y Marcos Alonso como carrilero izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cinco integrantes. Al pasar a defender con cuatro jugadores Azpilicueta actuaría como lateral derecho, Christensen y Rüdiger como centrales, y Emerson como lateral izquierdo en sustitución de Marcos Alonso. La línea de centrocampistas la formaban Kanté y Fábregas posicionándose más centrados, teniendo a ambos lados a Willian y Hazard mientras que como atacantes se ubicarían Giruod y el joven Hudson-Odoi que entró por Morata en los instantes finales. Su primera línea de presión la formaba Morata, y en ocasiones con la ayuda de Willian y Hazard, permitían en muchas fases del partido facilidades a la primera línea de construcción rival. En zona de creación del Tottenham los centrocampistas del Chelsea en campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, donde hay que destacar la buena interpretación de los acosos por parte de Kanté con su solidaridad defensiva para tratar de reducir distancias horizontales y verticales. Decir que, a pesar del posicionamiento defensivo del equipo de Antonio Conte, los de Pochettino pudieron encontrar espacios para poder progresar debido a que jugadores como Dele Alli, Son y Eriksen fueron capaces de modificar sus espacios de intervención en beneficio de su equipo para situarse en zonas intermedias. En zonas de finalización su línea defensiva evidenció concentración, coordinación y comunicación entre los integrantes de la última línea limitando espacios interiores y poniendo difícil tanto la progresión como la profundidad ofensiva interior al Tottenham. En este aspecto hay que destacar el grandísimo partido realizado por los centrales Azpilicueta, Christensen y Rüdiger, los cuales mostraron en todo momento predisposición para acosar sabiendo cuando saltar de su zona al poseedor del balón haciendo un gran uso de las interceptaciones y entradas así como de las ayudas defensivas. No obstante, con el paso de los minutos y en especial en el segundo tiempo, empezaron a generar espacios entre intervalos que fueron aprovechados por los jugadores “Spurs” para generar situaciones de peligro mediante desmarques de penetración como se vio en el 1 a 2 encajado por Dele Alli. Sufrieron especialmente con los tiros exteriores a lo largo del partido debido a las malas vigilancias defensivas realizadas en zonas cercanas al área, permitiendo que los jugadores rivales pudiesen encontrar espacios al borde del área y sacar peligrosos disparos exteriores como se pudo comprobar en el 1 a 1 marcado por Eriksen. En situaciones de centros laterales, sus defensores tuvieron problemas con las continuas incorporaciones ofensivas de los laterales Davies y Trippier, por la izquierda y derecha respectivamente.

En transición defensiva para el equipo de Antonio Conte fue fundamental el mediocentro Kanté, tanto para equilibrar como para corregir esos desajustes en la reorganización defensiva provocados por los rápidos jugadores rivales como Dele Alli, Eriksen, Lamela o Son. Como premisa tenían que si su primer grupo de presión no era capaz de recuperar balón o cortar contrataque, trataban de retardar el contraataque favoreciendo la acumulación de efectivos tras el balón.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante juego combinativo con el objetivo de salir jugando y generar ventajas desde su primera línea. Tuvieron muchas dificultades para jugar directo, aspecto en el que destacan siempre, pero que en este caso, pese a contar con Morata como referencia y más tarde con la entrada de Giroud, no supieron hacerlo efectivo. En zona de creación trataban de asociarse pero su fin era hacer llegar el balón lo más rápido posible a las inmediaciones del área rival. Para que sus jugadores atacantes con más calidad pudieran finalizar. En líneas generales buen criterio de sus centrocampistas en la creación, especialmente Kanté, que proporcionaba esa continuidad y sentido al juego que precisaba su equipo mediante relaciones directas con sus compañeros así como con sus continuas progresiones en conducción. Por el contrario, Fábregas en fase ofensiva estuvo algo gris e impreciso en comparación con su compañero. También fueron claves las apariciones de Hazard y Willian en esta zona modificando sus espacios de intervención para ofrecerse como apoyos e intentar facilitar la progresión hacía la portería rival. En zona de finalización destacar por parte del equipo londinense tanto la amplitud como la profundidad de sus carrileros, siendo de vital importancia las llegadas por dichas zonas de Moses y Marcos Alonso durante todo el encuentro, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. El 1 a 0 de Morata proviene de un centro lateral de Moses. También supieron encontrar pasillos interiores en la última línea defensiva rival gracias a los desajustes defensivos de los “Spurs”. En este sentido los atacantes del Chelsea más beneficiados fueron Hazard, Willian y un sorprendente Marcos Alonso con sus incorporaciones ofensivas, mientras que Morata, a pesar del gol, estuvo impreciso en los metros finales en situaciones favorables de gol. Pese a la inclusión de Giroud en los minutos finales del partido para jugar con dos referencias junto con el jovencísimo Hudson-Odoi, no sirvió a los de Conte los cambios realizados, un tanto tardíos y con el 1 a 3 en contra, para revertir dicha situación.

Por último decir que en la transición ofensiva tras recuperación su proceso era fácil a partir de cada recuperación pases directos sobre los alejados o apoyo rápido con algún cercano para que de manera inmediata les hicieran llegar el balón al espacio, donde Willian, Hazard, Marcos Alonso o Moses y Morata como se pudo comprobar de todo el encuentro.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pochettino fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. Los dos centrales de inicio fueron en la derecha Davinson Sánchez e izquierda Vertonghen, mientras Trippier actuó como lateral derecho y Davies como lateral izquierdo completando la última línea defensiva compuestas por cuatro integrantes. En el inicio de juego de la Chelsea la primera línea de presión (Son y Dele Alli, en algunas ocasiones alternaban Eriksen y Lamela) del Tottenham orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores. En zona de creación rival sus jugadores mostraron predisposición a interceptar, ya que querían evitar que se produjeran relaciones por el interior de su dispositivo defensivo. Sus jugadores querían asegurar la creación de superioridad numérica alrededor del poseedor del balón. Dier y Dembélé que actuaron de mediocentros, estuvieron muy activos en fase defensiva realizando ambos ayudas a la línea defensiva impidiendo las rápidas progresiones por el carril central del conjunto de Conte. En zona de finalización su línea defensiva estuvo concentrada, siendo consciente del peligro de los atacantes “Blues”, donde hay que destacar el papel defensivo de sus defensores, entre ellos Vertonghen y Davinson Sánchez, con su capacidad para interceptar y anticiparse a los rivales así como a la hora de ganar todas las disputas aéreas. No obstante, con el paso de los minutos, empezaron a generar espacios entre intervalos que fueron aprovechados por los jugadores rivales para generar situaciones de peligro mediante desmarques de penetración. También tuvieron muchos problemas con la amplitud y la profundidad de los carrileros del Chelsea, con las llegadas de Moses y especialmente con las de Marcos Alonso en dichas zonas, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área, donde a pesar de ser un equipo poderoso en este aspecto, fueron sorprendidos continuamente. El 1 a 0 marcado por Morata de cabeza proviene de un centro lateral realizado por Moses desde el carril derecho.

En transición defensiva en algunas fases del partido tuvieron dificultades debido a la rapidez de los jugadores dirigidos por Antonio Conte como Hazard, Willian, Morata, Marcos Alonso o Moses. En este aspecto sufrieron en varias fases del partido, pero con el paso de los minutos que supieron solventar con éxito este tipo de situaciones.

En fase ofensiva en el inicio de juego su primera opción era iniciar mediante ataque combinativo desde atrás con la colaboración de su portero Lloris y sus centrales Davinson Sánchez y Vertonghen. Ante la presión alta por parte de los jugadores rivales, para progresar se apoyaron constantemente con Dier y especialmente con Dembélé, que fue el jugador encargado de canalizar y dar continuidad al juego para asociarse con sus compañeros. En ocasiones se les podía ver a ambos ubicarse entre diferentes intervalos para facilitar los procesos de construcción, en el caso de Dier en el intervalo entre centrales y en el caso de Dembélé en el intervalo entre central y lateral para tratar de dar continuidad a dichos procesos. En caso de que su primera línea de construcción no pudiera construir con facilidad ante la presión alta por parte de los jugadores rivales, optaban tanto a su portero Lloris como a su primera línea de construcción a jugar directo, aunque sin mucho éxito debido a que continuamente Azpilicueta, Christensen, Rüdiger e incluso Kanté ganaban todas las disputas aéreas. En zona de creación trataban de favorecer superioridades numéricas y posicionales en campo contrario. Esto es debido a que jugadores como Dele Alli, Dembele y Eriksen, fueron capaces de modificar sus espacios de intervención. El más activo de los tres fue Eriksen, que tendía a desplazarse continuamente desde la izquierda hacia dentro para situarse en intermedias y así mejorar esa progresión del balón hacia la portería defendida por Willy Caballero. A pesar de la movilidad de sus atacantes y la capacidad de modificar sus espacios de intervención continuamente para reconocer y ocupar las zonas intermedias acumulando mucho jugadores por delante del balón y entre líneas, una vez recibido el balón en esta zona, les costaba superar la última línea defensiva del Chelsea. En zona de finalización, con la suplencia de Kane tras volver de su lesión, Pochettino optó por situar a Son como delantero, a Dele Alli como mediapunta, a Eriksen como extremo izquierdo, zona en la que no suele desempeñar su rol, y a Lamela como extremo derecho. En segundo tiempo optó por situar a Lamela de delantero y Son en la derecha, coincidiendo con ello que llegaran los dos goles de Dele Alli al tener mayor incidencia en zonas cercas al área e incluso dentro de la misma. En los últimos 10 minutos del partido jugaron en ataque con 1-4-3-3 con Kane de delantero, Eriksen y Dele Alli como extremos derecho e izquierdo respectivamente, Dembélé y Sissoko como interiores y Wanyama como mediocentro. Debido a la disposición defensiva del Chelsea, encontrándose replegado y priorizando la profundidad defensiva, optaron por buscaron otras alternativas de ataque, al detectar las malas vigilancias defensivas rivales realizadas en zonas cercanas al área, donde encontraron espacios al borde del área para sacar peligrosos disparos exteriores como se pudo comprobar en el 1 a 1 marcado por Eriksen. Con el paso del tiempo, especialmente en el segundo tiempo, fueron capaces de interpretar los espacios generados entre intervalos y a la espalda de la última línea defensiva, para generar situaciones de peligro mediante desmarques de penetración. Esto se pudo comprobar en el 1 a 2 marcado por Dele Alli. También buscaron continuamente el juego dentro-fuera para hacer uso de los envíos/centros laterales con los que les hicieron daño y supieron sacarle continuo partido, especialmente los laterales Davies y Trippier con sus continuas incorporaciones ofensivas, ya que Marcos Alonso y Moses, generaron en algunas ocasiones espacios en sus carriles y a sus espaldas.

En transición ofensiva trataron de buscar de manera rápida y segura a aquellos compañeros más capacitados o mejor emplazados para asegurar o dirigir el contraataque. Para ello buscaron las relaciones con jugadores que dominan este aspecto como Dele Alli, Eriksen, Lamela o Son.

LAS CLAVES

  • Antonio Conte en la segunda parte con marcador en contra, optó por sustituir a Moses y dar entrada a Giroud junto a Morata con la clara intención de jugar con dos referencias arriba y cambiar su estructura de tres centrales a defensa de cuatro. En la que su línea del centro del campo la formaban Fábregas y Kanté como mediocentros, teniendo en las bandas a Willian en la derecha y a Hazard en la izquierda. A pesar de ello, el cambio de sistema y jugadores se produjo entre los minutos 82 y 88 con el 1 a 3 en contra. De nada sirvió la tardía reacción para mejorar el juego de su equipo.
  • Destacar a un gran partido de los defensores Azpilicueta, Christensen y Rüdiger así como del mediocentro Kanté en fase defensiva . En campo propio realizaban acoso al poseedor del balón, donde hay que destacar la buena interpretación de los acosos así como su solidaridad defensiva para tratar de reducir distancias horizontales y verticales.
  • En fase ofensiva los laterales del Chelsea hicieron daño al equipo de Mauricio Pochettino, sobre todo en por los carriles exteriores, donde sus laterales Davies y Trippier, generaron multitud de espacios en sus carriles y a sus espaldas facilitando ser superados mediante desdoblamientos tras las incorporaciones ofensivas de los laterales Moses y Marcos Alonso.
  • El plan de partido de Mauricio Pochettino permitió desde el trabajo defensivo dificultar el juego de ataque del Chelsea. Les impidió una correcta progresión por dentro obligándoles a elaborar más las jugadas y de forma pausada. En este sentido destacar la gran actuación en fase defensiva de jugadores como Vertonghen y Davinson Sánchez, manifestando conductas de acoso e interceptación.
  • En zona de finalización del Tottenham destacar el grandísimo partido jugado por Dele Alli donde fue muy determinante en ataque. Marcó dos de los tres goles de su equipo supliendo así muy bien en este aspecto la suplencia de Kane.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Antonio Conte fue un 1-3-4-3, pasando en fase defensiva a 1-5-4-1. El entrenador italiano los últimos 10 minutos pasó a jugar con un 1-4-4-2 al ir perdiendo 1 a 3, sustituyendo a Moses y por Giroud. En esta imagen podemos apreciar al Chelsea en fase defensiva en 1-5-4-1.

En zona de creación del Tottenham trataban de impedir al poseedor de balón relacionarse con comodidad, acosando constantemente al rival. Sus jugadores constantemente mostraban predisposición a interceptar, ya que querían evitar relaciones por el interior de su dispositivo defensivo.

En fase ofensiva en zona de creación sus centrocampistas tuvieron buen criterio para dar continuidad y sentido al juego que precisaba su equipo mediante relaciones directas con sus compañeros así como con sus continuas progresiones en conducción. Hay que destacar el gran papel de Kanté en este sentido.

A pesar de que les costó superar al Tottenham mediante juego interior, pudieron encontrar espacios en zona de finalización para superar al sistema defensivo del equipo londinense.

En zona de finalización destacar por parte del equipo londinense tanto la amplitud como la profundidad de sus carrileros, siendo de vital importancia las llegadas por dichas zonas de Moses y Marcos Alonso, para buscar resolver situaciones que acabaran en centros al área. Aquí podemos ver el gol de Morata que adelantaba a su equipo 1 a 0 tras un centro lateral de Moses.

El emplazamiento inicial de los jugadores de Mauricio Pochettino fue 1-4-2-3-1, pasando en fase defensiva a 1-4-4-2. El entrenador argentino en los últimos 10 minutos pasó a jugar con un 1-4-3-3. En esta imagen podemos apreciar al Tottenham en fase defensiva en 1-4-4-2.

En el inicio de juego de la Chelsea la primera línea de presión (Son y Dele Alli, en algunas ocasiones alternaban Eriksen y Lamela) del Tottenham orientaba mediante disuasión de líneas de pase sobre jugadores cercanos al pasillo central para intentar presionar o robar mediante la provocación de errores.

En fase ofensiva en zona de creación, a pesar de la movilidad de sus atacantes y la capacidad de modificar sus espacios de intervención continuamente para reconocer y ocupar las zonas intermedias acumulando mucho jugadores por delante del balón y entre líneas, una vez recibido el balón en esta zona, les costaba superar la última línea defensiva del Chelsea.

En zona de finalización, debido a la disposición defensiva del Chelsea, encontrándose replegado y priorizando la profundidad defensiva, optaron por buscar otras alternativas de ataque, al detectar las malas vigilancias defensivas rivales realizadas en zonas cercanas al área, donde encontraron espacios al borde del área para sacar peligrosos disparos exteriores como se pudo comprobar en el 1 a 1 marcado por Eriksen.

En zona de finalización, con el paso del tiempo, especialmente en el segundo tiempo, fueron capaces de interpretar los espacios generados entre intervalos y a la espalda de la última línea defensiva, para generar situaciones de peligro mediante desmarques de penetración. Esto se pudo comprobar en el 1 a 2 marcado por Dele Alli.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO