Leyendas del Fútbol

TEÓFILO CUBILLAS: El "nene" peruano

El "Nene" Cubillas fue otro de los futbolistas diferentes, adelantados a su tiempo y con una calidad innata que le rebosaba por todos los poros de su piel. Nacido en un ambiente humilde, su amor por los colores de su Alianza de Lima y de la franja roja que luce la elástica de Perú, Teófilo Cubillas puede presumir de ser el centrocampista que más goles ha firmado a lo largo de los cuatro mundiales en los que participó, estando considerado como un icono del fútbol sudamericano y como el mejor futbolista peruano de todos los tiempos.

  08/03/2016

En el mundo del fútbol suele surgir , más o menos cada década, una estrella que brilla más que las demás, un fenómeno, un futbolista diferente y con características peculiares, únicas e irrepetibles. Antaño, en épocas anteriores a la actual, solía darse el caso de que estos jugadores únicos en su tiempo procedían de barrios humildes, donde la necesidad convertía a la práctica del fútbol en un medio de subsistencia. En uno de estos ambientes, en el Perú, se cría Teófilo Juan Cubillas Arizaga, el que será la estrella peruana más importante de la historia de su fútbol. De hecho, es considerado por la IFFHS como el mejor futbolista peruano del siglo XX, entró en la lista de los 50 mejores jugadores del siglo, y uno de los mejores jugadores sudamericanos. Teófilo aún hoy en día es el máximo goleador en la historia de la Selección Nacional Peruana, con un total de 26 goles celebrados. Cubillas fue galardonado como Futbolista sudamericano del año en 1972. En el 2014 fue elegido por el diario The Guardian entre los 100 mejores futbolistas de la historia de los mundiales, ya que el "Nene" Cubillas ocupa el noveno puesto en la lista de los goleadores de la historia de la Copa Mundial de Fútbol, siendo el máximo goleador de todos los centrocampistas de los mundiales superando en goles y en promedio de gol a genios como Maradona, Cruyff, Zico, etc... En febrero del 2008, en conmemoración de los 50 años de la primera conquista por Brasil de la Copa Mundial de Fútbol, y a manera de homenaje, la revista SI Latino publicó la Selección Ideal con los mejores jugadores sudamericanos que participaron en Mundiales en este medio siglo. Teófilo Cubillas fue nombrado en el equipo Ideal junto a Pelé, Maradona, Garrincha y otras grandes figuras del fútbol continental. El propio Pelé, contemporáneo de Cubillas, a una pregunta sobre su posible retirada afirmó: "No se preocupen, ya tengo un sucesor y es Teófilo Cubillas". El mejor jugador peruano de la historia, el 'Nene' de Alianza de Lima, había conseguido poner a Pelé a sus pies. Era la confirmación de que el mundo estaba ante una de las grandes leyendas sudamericanas de la historia del fútbol. Teófilo Cubillas fue el símbolo del gran Perú de los años 70, de un combinado capaz de plantar cara a la mismísima Brasil campeona del mundo.

El Futbolista

El "Nene" Cubillas fue el verdadero director de orquesta y goleador del Perú que ganó la Copa América en 1975 y que alcanzó los cuartos de final en los mundiales de México 70 y Argentina 78, fue el 10 por antonomasia y por jerarquía. Futbolísticamente este centrocampista de claro carácter ofensivo y creativo, poseía una exquisita técnica que le permitía jugar en corto y en largo con precisión, su talento y habilidad para el regate era asombroso, potente en la arrancada y elegante. Hoy diríamos que fue un "box to box", un medio con una capacidad de llegada y goleadora increíble, y por supuesto, con un golpeo de balón sublime. Sus tiros libres de media y larga distancia fueron famosos por la precisión con que los ejecutaba, como si fuera un auténtico francotirador. En el campo de juego, se destacó también por su deportividad: nunca fue expulsado porque su receta ante los golpes fue la de reaccionar con más futbol y ninguna palabra. Fue un símbolo del fútbol ofensivo, de ataque. En el campo, no solo su equipo jugaba al son que él impartía sino que en el partido se hacía lo que “el nene” quería. De físico delgado, paseó su habilidad y su liderazgo, su afable personalidad y su simpatía hasta llegar a convertirse en el símbolo de la Era de Oro del fútbol peruano. 

Sus inicios y el profesionalismo

Teófilo Cubillas no nació en un buen barrio, pero llegó con un talento natural que lo hizo perfectamente capaz de dominar en solo unos segundos un balón de fútbol. Comienza a jugar en las calles de su barrio, en el Club La Unión. Con 13 años ficha por el Huracán Boys, mostrando una afición tan grande que llegaba a jugar hasta tres partidos en un mismo día. El propio Cubillas cuenta que “Recuerdo que una vez después de jugarme tres partidos, yo y mis amigos teníamos la costumbre de ir al cine que administraba el papá de un amigo y muchas veces me tocaba ayudarlo recibiendo las entradas o transportando gasolina para que funcione el retro proyector y como tenía que estar de pie mucho rato me daban unos calambres horribles, pero no me arrepentía de haber jugado tanto ese día”. Los estudios nunca fueron dejados de lado y menciona que su padre era también muy exigente con las obligaciones: “Nunca descuide mis estudios. Mi materia favorita fue siempre las matemáticas y por eso estudie contabilidad en la Universidad Federico Villareal, si bien nunca pude ejercer por falta de tiempo”. Aunque comenzó jugando en el Huracán Boys, el Colegio donde estudiaba, estaba afiliado con la filial del Sporting Cristal, que estuvo interesado en contar con sus servicios, pero a Cubillas siempre le tiró el equipo del barrio de La Victoria, el Alianza de Lima. Con su inconfundible estilo futbolístico, Cubillas hizo unas pruebas en el Alianza a los 16 años, y entró..., y tanto que entró, bastándole solamente un año para debutar en Primera División. Sorprendentemente, en su primer año como profesional, el "Nene" se convertiría en el máximo anotador de la campaña de 1968 en el Torneo Descentralizado con un total de 19 dianas, azaña que repetiría en la temporada de 1971. El buen hacer en su primer año le valdría la convocatoria con la selección peruana para las eliminatorias de clasificación del Mundial de México, cita a la que acudiría seleccionado con tan solo 21 años. Es en esos primeros años cuando se gana el apelativo del "Nene": "En un viaje en avión con el equipo, una azafata me ofreció algo para beber y mis compañeros le pidieron que trajera leche, pues yo era el nene del plantel", cuenta el propio Teófilo. Ya asentado en el Alianza de Lima, en la temporada de 1972 es considerado como el mejor futbolista de Sudamérica a pesar de caer a las primeras de cambio en la Copa Libertadores, seis partidos le bastaron para marcar seis goles y convertirlse en el máximo goleador del torneo junto al también peruano Oswaldo Roja, jugador del Universitario, además de convertirse en el jugador peruano con más goles en su haber de la historia. Ese mismo año se organiza una gira por Europa donde conforman una selección del Alianza y el Deportivo Municipal cuya estrella era otro de los grandes, Hugo Sotil. En esa gira se enfrentaron al Benfica de Eusebio y al Bayern de Beckenbauer, conjuntos que sufrieron el delicioso juego desplegado por las estrellas peruanas. Nuestro protagonista jugó en el equipo blanquiazul hasta 1973 cuando, en contra de su voluntad, dió el salto al fútbol europeo fichando por el equipo suizo del Basilea, donde estuvo apenas seis meses por su inadaptación al frío clima de Suiza aunque conquistando el campeonato doméstico. Buscando un clima más benigno, Cubillas recala en el Porto, donde permanecería tres temporadas y disfrutando de sus mejores años como profesional. A pesar de no conseguir ganar la liga, sus genialidades quedaron patentes y se ganó el brazalete de capitán, siendo el auténtico ídolo de la afición de los "Dragones". Marcó 65 tantos en 108 partidos, y logró alzar los títulos de 1976 y 1977 de la Copa de Portugal. El mismo "Nene" recuerda que "Era el jugador mejor pagado del país, por delante incluso de Eusebio, una eminencia del Benfica y del fútbol mundial". Ya en 1977 Teófilo Cubillas vuelve a casa, vuelve a Alianza de Lima donde coincide con Hugo Sotil de nuevo, y con futbolistas de la clase de José Velásques o César Cueto, para conseguir las ligas peruanas de 1977 y 1978. A lo largo de las dos etapas en las que militó en Alianza, anotó la friolera de 295 goles. El final de la carrera de Cubillas se produjo fuera de Perú casi en su totalidad como más tarde veremos. En la temporada de 1979 comenzó su periplo por tierras estadounidenses, al ser contratado por los Strikers de Fort Lauderdale en la época en que se contrataron a los mejores jugadores del mundo, donde en cinco temporadas jugó 120 partidos y anotó 59 goles, convirtiéndose en el máximo artillero de toda la historia de ese club y donde fue compañero de Gerd Müller, George Best y Elías Figueroa. Su paso por los USA fue prolífico y duradero, ya que jugó hasta 1986, año de su retirada con 36 primaveras a su espalda y veinte años dedicado a la práctica del fútbol. En 1987 el "Nene" ya retirado, retornó a su amado Alianza Lima, ya que la plantilla sufrió un accidente aéreo por lo que hubo que conformar una nueva plantilla plagada de juveniles y otros jugadores prestados por Colo-Colo. Cubillas quiso poner su granito de arena y disputó con ellos, en el papel de jugador-entrenador, obteniendo el segundo lugar del campeonato inca. En su camino volvería a cruzarse el Fort Lauderdale Strikers para colgar, definitivamente, las botas en el Miami Sharks. Ahora sí, dijo adiós al fútbol.

La Selección Nacional Peruana

Tras destacar notablemente en el fútbol local fue convocado por Waldir Pereira Didí en 1968, participando en las eliminatorias que apeó a la Selección de fútbol de Argentina de la Copa Mundial de Fútbol de 1970. Precisamente en ese Mundial, Teófilo Cubillas se dio a conocer a nivel internacional marcando 5 goles y anotándole a todos los equipos que enfrentó: a Bulgaria, Marruecos, Alemania y Brasil, llevando en volandas a su equipo hacia los cuartos de final y convirtiéndose en el tercer goleador del campeonato, en el mejor jugador sudamericano y en el Mejor Jugador Joven del Torneo. Desde entonces se convertió en el referente del fútbol sudamericano y mundial de la época. Cuatro años después de este relativo éxito, llegó la gran decepción para la Selección Peruana cuando en fase de clasificación parala Copa del Mundo de 1974, Cubillas no jugó el partido decisivo contra Chile en Montevideo y Perú cayó eliminada. Un año después, en cambio, acudió y lideró a la Selección que se consagró campeona de la Copa América 1975, eliminando en Primera Fase a Chile y Bolivia, en Semifinales a Brasil y en la final a Colombia. El "Nene" fue el Mejor Jugador de aquel torneo. Posteriormente jugó la Copa Mundial de Fútbol de 1978 anotando 5 goles y ocupando con su selección el primer lugar de su grupo. En ese torneo el mediocampo peruano conformado por Velásquez, Cueto y Cubillas fue considerado como la mejor de la primera fase del mundial. Fue eliminado en cuartos por Argentina, aunque Cubillas obtuvo la Bota de Plata como segundo goleador del torneo y fue incluído en el equipo ideal del campeonato. Finalmente, disputó la Copa Mundial de Fútbol de 1982, con 33 años, sin que llegase a anotar ningún tanto. No consiguieron siquiera superar la primera fase, por lo que, tras un profundo ejercicio de autocrítica, Cubillas comprendió que no estaba al nivel exigido para defender los colores peruanos y decidió no enfundarse más la camiseta de la selección. A lo largo de los 81 encuentros oficiales en los que Teófilo Cubillas vistió la elástica franjirroja, el centrocampista logró firmar 26 tantos, y sumando los amistosos, disputó 117 partidos marcando 45 goles,10 de ellos en los diferentes mundiales en los que participó.

La retirada

En 1988 decide retirarse del fútbol profesional. desde entonces se dedica a impartir clases deportivas para niños en sus academias de Miami y Nueva York, además de ser consultor del Alianza de Lima y miembro como inspector-instructor de la FIFA. Mientras tanto, espera que la federación de su país decida integrarlo en el cuerpo técnico, pues su deseo y su objetivo es volver a clasificar a Perú para un Mundial después de más de 30 años ausente. Hoy en día, rondando los 60 años, afirma que si volviera a vivir le gustaría experimentar por segunda vez todo lo vivido: “Si volviera a nacer, escogería de nuevo el fútbol como mi profesión, a Perú como mi nación, a Puente Piedra como mi distrito y al Alianza como mi equipo”.