Leyendas del Fútbol

LUIS SUÁREZ, el gallego de oro.

Hablamos del único Balón de Oro español. Luis Suárez es uno de los grandes mitos del Inter de Milán, club con el que ganó dos Copa de Europa. Analizamos la figura de uno de los más grandes del fútbol español y mundial.

  09/10/2014

FICHA:

  • Luis Suárez Miramontes (A Coruña, 2 de mayo de 1936

EQUIPOS: 

Deportivo de la Coruña, FC Barcelona, Inter de Milán y Sampodoria

PALMARÉS:

  • Campeón de la Liga española con el FC Barcelona (1959 y 1960)
  • Campeón de la Copa con el FC Barcelona (1957 y 1959)
  • Campeón de la Copa de Ferias con el FC Barcelona (1958 y 1960)
  • Campeón de la Liga Italiana con el Inter (1963, 1965 y 1966)
  • Campeón de la Copa de la Copa de Europa con el Inter (1964 y 1965)
  • Campeón de la Copa Intercontinental con el Inter (1965)
  • Campeón de la Copa de Europa de Naciones de 1964 con la Selección Española

Son y han sido muchos los jugadores españoles que han estado entre los mejores del mundo, pero solo uno ha ganado el Balón de Oro: Luis Suárez Miramontes. Lo consiguió en 1960, aunque él, como dijo en la entrevista a Magazine Fútbol-Táctico, tiene otra opinión: “Probablemente lo merecí más en 1964 que en el 60”. ¿Qué ocurrió ese año? Sencillamente que Luis Suárez lo ganó todo: la Copa de Europa, derrotando al Benfica en la final (1-0), la Intercontinental ante Independiente y la Copa de Europa de Naciones, un título ganado en suelo español y ante la URSS. “La ganamos con justicia”, reclama el brillante jugador español sobre este título que ha quedado en un segundo plano con el paso de los años y los éxitos recientes de la Selección española.

A pesar de conquistar los tres títulos más importantes del año y de ser jugador capital en el Inter de Helenio Herrera, Luis Suárez acabó segundo en la votación del Balón de Oro de 1964, por detrás de Denis Law, del Manchester United. “Es lo que tienen las votaciones…” Cuarenta años después de aquella injusticia futbolística, el genio español recela de este título. “En los últimos años se le ha dado tanta publicidad al Balón de Oro que parece que si no lo ganas no sabes jugar al fútbol, y han sido muchos los jugadorazos que no lo han ganando”, sentenció en la entrevista en Magazine. Luis Suárez tampoco entiende que desde 1960 no lo haya ganando ningún jugador español: “Han hecho cosas importantísimas con la selección y sus clubes y creo que alguno debería haberlo ganado”.

Del equipo de la parroquia al Deportivo

Nacido en La Coruña un año antes de comenzar la Guerra Civil, Luis Suárez tuvo la suerte de no pasar hambre en los años de la postguerra. Ayudó en gran parte el pequeño negocio de sus padres, una carnicería. Como cualquier niño de la ciudad, Luis Suárez comenzó a jugar al fútbol en las calles, con dos botes como portería. Su primer equipo fue el Perseverancia, de la parroquia Santo Domingo. Un club que era el refugio de todos los niños del barrio, sin dinero para poder comprarse un balón o una camiseta. Tras brillar en este modesto equipo, Luis Suárez dio el salto al Deportivo de la Coruña. Allí empezó a darse cuenta de que el fútbol que se jugaba en la calle era muy distinto a los de los pesados campos de fútbol, donde el césped apenas se dejaba ver y todo estaba dominado por el barro. “Lo que no tenía en cuenta es que cuando contaba con 13 años jugaba contra rivales de 16, que cuando tuve esa edad lo hacía contra los que tenían 22 y que con 17 ya jugaba con gente que pasaba de los 30. Sufría por la inferioridad física, pero tenía mucha más capacidad técnica. Si ve las fotos, verá que siempre era el más canijo y en algunas situaciones del juego tenía algo de temor. Seguramente alguno se engañó por ahí”, explicó Luis Suárez en una entrevista a El País en 2010. La misma en la que afirmó sentirse “poco valorado” por España.

En 1953 dio el salto al primer equipo, donde solo jugó 17 partidos. Fueron los suficientes para que el FC Barcelona lo fichara. El gallego deslumbró por su tremenda calidad técnica, mostrando su espectacular juego como volante en el centro del campo. Sin embargo, antes tuvo que pasar un año en el España Industrial, de la Segunda División, donde el gallego fortaleció su juego para adaptarse a un fútbol más físico. Tras el ‘máster’ en Segunda, Luis Suárez volvió al Barcelona, mucho más formado y con un único objetivo: quedarse. Y lo consiguió. Estuvo hasta 1961, brillando junto a futbolistas como Kubala, Czibor, Ramallets… En la banda había un entrenador distinto, Helenio Herrera. Un técnico que marcó su carrera: “Fue la persona que más influyó en mi carrera, siempre creyó en mi juego”, recuerda en esa entrevista en Magazine. Jugó un total de 112 partidos de azulgrana, mostrando también una gran facilidad goleadora: 61 tantos. Números a los que añadió títulos: 2 Ligas, dos Copas de Ferias y dos Copas del Rey.

Sin embargo, el gallego no pudo ganar la Copa de Europa con el Barcelona. Precisamente su último partido con la camiseta azulgrana fue la final de 1960 ante el Benfica, de infausto recuerdo para él y el Barcelona. Fue la final de los palos, que acabó 3-2 para los lusos. Días antes de ese partido, Luis Suárez ya había cerrado su fichaje por el Inter de Milán. "Me apetecía el reto de probar que podía hacer algo importante fuera de casa. Dejé un equipo importante como el Barça para ir a un Inter que en aquel momento no era muy conocido a nivel europeo. Fue una satisfacción muy grande porque en esos años ganamos muchos títulos hicimos grande al Inter", comenta el gallego sobre ese pasaje de su carrera. Luis Suárez se convirtió en el fichaje más caro del momento, 25 millones de pesetas. Un precio en el que tuvo mucho que ver Helenio Herrera, quien días después de llegar al Inter convenció a Angelo Moratti, patrón del club interista, de que Suárez estaba a la altura de Pelé. “Al principio tuve la presión de ser el jugador más caro de la historia, pero no era exagerada. Ya era un jugador más hechito, con 26 años”.

Y ni Moratti, ni Helenio Herrera se equivocaron. A pesar de ser un futbolista de apariencia frágil, Luis Suárez se adaptó a la perfección al calcio. “La liga italiana tenía más fama de defensiva de lo que en realidad era. Se jugaba primero a no encajar goles y yo venía de otra mentalidad. En el Barcelona jugaba de centrocampista que hacía muchos goles. Me tuve que adaptar a la nueva situación por el bien del equipo y para conseguir títulos", recuerda el gallego de oro, quien lo ganó todo con el Inter en nueve años mágicos. Tres Ligas italianas, dos Copas Intercontinentales y dos Copas de Europa. Hace algo más de un año se abrió en San Siro (estadio que comparten Milan e Inter) un museo, donde se recuerda la historia de los grandes de la ciudad. Luis Suárez copa gran parte de la zona dedicada al Inter. Su camiseta, varios fotos e incluso una figura suya a la entrada, junto a otras grandes estrellas que el club interista ha tenido a lo largo de su carrera. Es imposible olvidarlo, como también los son sus 256 partidos y 42 goles con la camiseta del club italiano, donde, sin embargo, no terminó su carrera. Para sorpresa de todos, en 1970 decidió irse a la Sampdoria, en los tres últimos años de su carrera.

Entre sus grandes méritos también se encuentran su papel con la Selección española: 32 partidos internacionales y estrella en el gran logro de 1964. "Hicimos un gran campeonato y ganamos muy merecidamente. Éramos una selección joven pero con muchas ganas e ilusión. Yo era el que tenía más experiencia pero el resto tenían gran proyección como luego se confirmó: Amancio, Pereda, Lapetra,Marcelino, Fusté, Rivilla, Olivella, Zoco, Calleja, Iríbar, un grandísimo portero...", rememora citando de carrerilla la alineación titular de aquella final ante la URSS. "Fue una selección que tenía menos dones que otras selecciones españolas de la historia pero que jugó más como equipo".

Paso al banquillo

Tras una brillante etapa como jugador, Luis Suárez comenzó en 1975 su carrera en los banquillos. El Inter fue su primer equipo, pero la historia duró solo apenas unos meses. Luego pasó por la Sampdoria, SPAL, Como y Cagliari, hasta que en 1978 volvió a casa, a entrenar al Deportivo de la Coruña. No obstante, donde más cómodo se encontró fue dirigiendo a la Selección española Sub 21. Fue subcampeón de Europa en 1984 y campeón en 1986. Unos éxitos que le llevaron a la absoluta. También fue el seleccionador español en Italia 90, en el que Yugoslavia eliminó a una gran España en los octavos de final. Después de aquello no quiso saber mucho más de los banquillos, dando por finalizada su etapa en el Inter en 1995. A partir de ahí comenzó un nuevo camino, en la Secretaría Técnica del club, viajando por toda Europa para descubrir nuevos talentos. Un papel con menos presión “porque en el de entrenador aunque trabajes tú, son los jugadores los que hacen que tu trabajo sea bueno o malo”.

Aunque lo ha ganado todo y ha conseguido el hito de ser el primer y el único español hasta la fecha en ganar un Balón de Oro, el gallego echó en falta dos cosas durante su carrera, tal y como afirma en el perfil que la FIFA ha elaborado sobre él. “Como futbolista, me hubiera gustado ganar un Mundial (aunque participó en Chile 1962 e Inglaterra 1966) y como entrenador, haber entrenado al Barcelona". No obstante, eso no le resta ningún mérito."Creo que todo lo que he ganado, lo he merecido porque me he sacrificado mucho por un deporte que me apasionaba".

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Héctor García/@Hektor83GS