Leyendas del Fútbol

KAZIMIERZ DEYNA: El gran genio del fútbol polaco.

Kazimierz Deyna fue el primer mito, la primera leyenda de un fútbol polaco sumido en las oscuras redes del comunismo. Una estatua de bronce en el exterior del estadio del Legia y una placa en su ciudad natal y en Varsovia, le recuerdan como el verdadero haz de luz que iluminó al fútbol de un Legia y una Selección Nacional Polaca que vivieron con este elegante centrocampista sus páginas doradas en la historia del fútbol mundial.

  12/11/2015

Legia de Varsovia

En 1947 llega al mundo en el norte de Polonia, Kazimierz Deyna, en el seno de una familia de nueve hermanos. Con tan solo 11 años comienza a jugar en las categorías inferiores del Włókniarz Starogard Gdański, club donde fue ascendiendo hasta llegar al primer equipo. Pronto empezó a destacar, siendo convocado por la selección junior polaca y despertando el interés de varios clubes, entre ellos el Arka Gydni, con el que llegó a firmar un preacuerdo. Esto le causó problemas al estar prohibida esta práctica, porlo que fue sancionado con nueve meses de inhabilitación, sin poder jugar al fútbol. Todo se resolvió con el paso del tiempo y de la mejor manera posible: fichó por el ŁKS Łódź su primer contrato como profesional. Así, debuta en la Primera División en 1966, aunque no pudo disputar más que un encuentro, ya que se tuvo que incorporar a filas. El Legia de Varsovia se nutría de jugadores provenientes del ejército, por lo que se incorporó en un breve lapsus de tiempo a uno de los hist´roricos clubes de la Polonia de aquel entonces. Tras una primera temporada más que discreta, Deyna se consolida en la segunda campaña, jugando 26 partidos y consiguiendo 12 goles. Ya en 1969 lográ proclamarse campeón de liga, repitiendo la temporada siguiente, alcanzando el título liguero y llegando a las semifinales de la Copa de Europa de 1970, cayendo ante el Feyernood.  Aún conseguiría con el Legia un tercer título doméstico allá por 1973, el que a la postre sería su último título en su carrera. Continuó jugando en las filas del "club del ejército polaco" hasta 1978, convirtiéndose en el futbolista franquicia de un Legia venido a menos, en un equipo que no volvió a dar la talla en la liga polaca.

Selección Nacional de Polonia

Si nos ceñimos a la realidad no fue el Legia de Varsovia el que le dio fama internacional a Deyna, fueron sus intervenciones, su peso específico y el juego que desplegó en la Selección Nacional. Su primer gran éxito con su selección llegó en 1972 en su participación en los Juegos Olímpicos de Munich, cuando Polonia se plantó en la final enfrentándose a la potente Hungría. Ante 80.000 gargantas, Deyna consiguió un doblete en la reanudacióndándole la vuelta a un marcador en el que se habían adelantado los húngaros. Se convirtió en el héroe de una final que les llevó hasta el oro olímpico. Tras este enorme éxito, Polonia, con Deyna a la cabeza, afrontó la fase de clasificación de cara al Mundial que se disputaría en la misma Alemania. Lograron dejar en la cuneta a selecciones tan potentes como Inglaterra y Gales, destacando el propio Deyna junto a su compañero de club, Robert Gadocha y al que sería otro ídolo del fútbol polaco: el guardameta Jan Tomaszewski. El punto de inflexión en la carrera futbolística del polaco llegó con la disputa del Mundial de Alemania de 1974, que fue trascendental en la historia del fútbol polaco. Deyna, con 26 "primaveras" y con 49 internacionalidades a su espalda, las mismas que Gadocha, capitanearon un combinado polaco que arrancó el Mundial de una manera increíble, quedando primeros de grupo en la primera fase por delante de Argentina, Italia y Haití, y una segunda fase  donde quedaron segundos por detrás del que sería el campeón del torneo, la selección de Alemania Federal. El combinado polaco quedó tercero tras una asombrosa victoria ante Brasil, que era el vigente campeón. De este modo, Polonia firmó su mejor actuación en un mundial, algo que repetirían en España 82 pero que hasta la fecha no han vuelto a lograr. Esos años dorados del fútbol polaco con estrellas como Deyna, Lato, Boniek, Smolarek, Gadocha… La relevancia de Deyna queda de manifiesto en le elección del Balón de Oro de 1974, Cruyff se lo llevó, siendo Beckenbauer segundo y Deyna tercero. El genio se había dado a conocer a nivel internacional como nunca antes lo había hecho. Su excelente control del balón, visión de juego y elegancia le avalaban. Maestro del pase, iniciaba una jugada, servía balones en bandeja a los extremos y llegaba en segunda línea para buscar el gol. Le pegaba bien con ambas piernas y sus disparos eran el terror de todo guardameta, era verticalidad y su llegada siempre con peligro al área rival, no pasó desapercibido para los grandes clubes europeos, despertando el interés de equipos como el Saint-Etienne, el AC Milan, el Inter, el Mónaco, el Bayern de Múnich y el Real Madrid, que se interesaron por sus servicios. La política que seguía una Polonia con un régimen comunista de no permitir la salida de talentos fuera del telón de acero hasta que no cumpliesen los 30 años, frenó todos los intentos de Deyna de firmar por cualquier club extranjero. En 1976, Deyna volvió a emfundarse la camiseta de Polonia para acudir a los JJOO de Montreal, en los que ganaron una medalla de plata. La última vez que representó a su país fue en el Mundial de Argentina 1978, habiendo disputado 97 partidos con la absoluta en los que marcó 41 goles. Tras el mundial, las autoridades polacas le permitieron, por fin, salir del país para firmar por otro club: el Manchester City.

Manchester City

Tras varios meses de negociaciones entre el City y el Ejército Polaco, el club inglés pagó 100,000 libras por el centrocampista, pactando dos amistosos entre ambos clubes. En 1979 se disputó el amistoso donde Deyna jugó una parte con el Legia y otra con el City, marcando un gol para cada equipo. Deyna estuvo jugando con el Legia durante el primer tramo de la temporada 1978/79, y el 5 de noviembre, Kazimierz disputó su último encuentro oficial como futbolista del Legia de Varsovia, club en el que había jugado 389 partidos y había marcado 141 a lo largo de 13 temporadas. En la 2006/07, el Legia retiró el dorsal 10 en su honor. Las lesiones y una lenta adaptación al fútbol inglés, hizo que el polaco disputara tan solo 16 partidos anotando 7 goles. En la temporada siguiente jugó  22 encuentros en los que perforó la meta rival en 6 ocasiones. En su último año tan sólo jugó 3 partidos, lo que confirmaba que la etapa de Deyna en Inglaterra llegaba a su fin.

San Diego Soccers

Loco por salir de las islas, a Deyna le surgió la posibilidad de fichar por el San Diego Soccers, recalando en los Estados Unidos en 1981, ya con 34 años y uniéndose a otras figuras del fútbol mundial que también decidieron probar suerte en norteamérica tales como Pelé, Eusébio, Bobby More, George Best, Beckenbauer, Cruyff y Müller. Ocho temporadas estuvo Deyna defendiendo los colores del San Diego, jugando 105 partidos y marcando 49 goles en las primeras cuatro campañas. A partir de 1982 jugó cuatro temporadas más con los Soccers, pero esta vez en la Major Indoor Soccer League, competición que se disputa en un terreno de juego de tamaño reducido.Aquí Deyna jugó 151 partidos y anotó 103 dianas. Su último encuentro como profesional fue el 31 de mayo de 1987. A partir de este momento, el genial centrocampista siempre tuvo en mente regresar a su país para montar una escuela de fútbol, pero se vio estafado por su representante lo que sumado a su divorcio, le lanzó al alcohol y al juego. Un 1 de septiembre, Kazimierz Deyna falleció al sufrir un accidente cuando volvía a casa conduciendo. La noticia fue un duro golpe para el fútbol polaco , su gran ídolo se iba a los 41 años de edad. Fue enterrado en San Diego pero en 2012 sus cenizas fueron trasladadas a Varsovia. Los aficionados del Legia financiaron una estatua suya que se encuentra en el exterior del Estadio del Ejército Polaco.