Leyendas del Fútbol

GERD MÜLLER: El "Torpedo" de los récords

Sería muy complicado el señalar a lo largo de la historia del deporte rey a un goleador que estuviese un peldaño por encima del resto. En todo caso, si hubiese uno, sin duda alguna sería el "Torpedo" Müller por la pervivencia hasta nuestros días de algunos de los récords que consiguió con sus goles. De hecho, aún nadie ha conseguido superar el promedio de goles por partido que instauró este "killer" a lo largo de su corta, pero prolífica, carrera.

  03/12/2015

Gerd Müller o el "Torpedo" Müller. Así era conocido este delantero centro puro que pasó a los anales de la historia por haber sido uno de los cinco grandes goleadores del fútbol mundial, consiguiendo anotar en la totalidad de su carrera 680 tantos oficiales. Müller, incluso en la actualidad, es el máximo goleador histórico en la Bundesliga, tras haber marcado 365 goles en 427 partidos, y hasta el pasado año era el máximo artillero en la historia de la Selección Alemana con 68 goles en 62 encuentros. En el ámbito internacional figura como uno de los máximos goleadores europeos con una marca de 70 goles en un total de 79 partidos disputados. La leyenda se acrecentó al ser galardonado con la "Bota de Oro" en dos ocasiones, en el año 1970 al conseguir 38 goles y en 1972 con un total de 40 goles; el "Botín de Oro" logrado tras marcar 10 goles en la Copa Mundial de 1970; el "Balón de Oro" al mejor jugador europeo en el mismo 1970, y además siendo el máximo goleador de la Europcopa de 1972 con 4 goles y ostentando el "pichichi" de la Bundesliga en siete ocasiones. En cuatro ocasiones fue el máximo goleador de la entonces llamada "Copa de Europa". Dejando de lado los títulos a nivel individual, y con la Selección de la Alemania Federal, se alzó con la Eurocopa de 1972 y con la Copa del Mundo de 1974. Leo Messi, en 2012, fue, tras 40 años, el que destronó a Müller en otro de los muchos récords de los que presume: el alemán marcó en un año natural la friolera de 85 goles, cifra que Messi superó al lograr 91.

El futbolista

"Torpedo" Müller fue un delantero inteligente, oportunista y devastador dentro del área rival. Se manejaba en la zona de castigo con una soltura increible, con un impecable sentido de la colocación. Siempre ofrecía la mejor solución a sus compañeros, siempre encontraba el remate. Müller no destacaba por su altura ni era especialmente rápido, todo lo basaba en su instinto para el gol. Poseía un tren inferior muy potente, lo que le permitía mostrarse demoledor en el juego aéreo por su potencia de salto y tener una tremenda aceleración en las distancias cortas. Si a esto le sumamos que era tremendamente eficaz con los dos pies, que su bajo centro de gravedad le permitía darse la vuelta rápidamente y con perfecto equilibrio en espacios pequeños a una velocidad que causaba estragos en sus marcadores, su velocidad de rección, y que tenía el don de marcar en situaciones de poca probabilidad de finalización, nos encontramos con la descripción del juego de uno de los mayores y más completos goleadores que se haya visto. En su pleno apogeo, el propio Müller se difinía de la siguiente manera: "Para un centrodelantero, lo esencial es juzgar en una fracción de segundo la situación y reaccionar debidamente en la siguiente fracción. La acción del adversario, su colocación, todo ha de ser 'fotografiado'. Además, no hay que pensar más que en el gol, evitar las dudas, avanzar, seguir avanzando. Créame, eso es lo más importante. Hay que tener también una moral a prueba de todo: el mínimo error, el menor titubeo, puede tener sus consecuencias, provocar una catástrofe. Un delantero centro, a los ojos del público y de sus compañeros, no tiene derecho a fallar". Así, el alemán, inapelable, aprovechaba siempre la mínima ocasión, un fallo, un rebote, un segundo de descuido, para cazar todo lo que pasaba por delante.Tenia la virtud de armar el disparo antes que nadie, hizo de la anticipacion y el desmarque su mayor baza para anotar, y su golpeo fue implacable, su picardia incuestionable y su olfato innato inigualable. Presionaba con una constancia que llegaba a desesperar, siempre en movimiento dentro del área, e incansable en el desmarque. Un hombre gol.

 

FC Bayern de Munich

La leyenda de Gerd Müller comienza en un club juvenil de su ciudad natal, el TSV 1861 Nördlingen disputando el campeonato regional de la provincia de Baviera. En cuanto vieron sus características físicas, los técnicos, desde un principio, siempre dudaron de su capacidad para jugar al fútbol a nivel profesional. El entrenador del Nördlinger le recomendó que abandonara la práctica del fútbol, por lo que en 1964 firma por el FC Bayern de Munich, un club que militaba en la Reginalliga Sud. Pronto, muy pronto, su carácter inconformista y ofensivo, junto a su descomunal fuerza y facilidad para hacer gol, le dieron la oportunidad de comenzar a escribir su leyenda y la del club que le debe gran parte de su historia: El Bayern de Munich. En sus comienzos coincide con otros dos de los que serían "grandes" del fútbol teutón, Franz Beckembauer y Sepp Maier. Una temporada más tarde, el Bayern ascendía a la Bundesliga comenzando una historia de grandeza y títulos que se mantiene hasta hoy en día. Según se cuenta, el entonces Director Deportivo del club de Munich, Zlatklo Cajkovski, se burló del físico del futuro "Torpedo", preguntándose qué haría con un delantero con pinta de "levantador de pesas", ya que la baja estatura, y las piernas cortas y de anchos muslos del ariete, le daban un aspecto atípico, que el mismo Müller atribuía a las ensaladas de patatas que le preparaba su madre. En dos años, Muller era la rutilante estrella del más prestigioso equipo alemán y luego de la selección alemana. "Torpedo" Müller tuvo que esperar diez partidos hasta que Cajkovski, lo hizo debutar en un partido de liga contra FC Freiburg. Müller anotó dos goles y nunca más abandonó la alineación titular. A `partir de este momento, el ariete junto a Beckembauer y Maier firmarían una de las páginas de oro del club muniqués, ganando la liga por primera vez en 1969 y consiguiendo entre 1972 y 1974 tres títulos ligueros más consecutivos. Se proclamaron, también, tricampeones de la Copa de Europa entre las temporadas 1974 y 1976. El delantero fue básico en la consecución de todos esos títulos, al convertirse en el máximo goleador del equipo entre 1964 y 1978, siendo el máximo artillero de la Bundesliga en un total de siete temporadas. Durante los 15 años que vistió la camiseta del equipo de Munich convirtió 582 goles, obteniendo cuatro Bundesligas y cuatro Copas de Alemania. A nivel internacional, lograron una Recopa Europea y las susodichas tres Copas de Campeones consecutivas entre 1974 y 1976. Convirtieron al Bayern de Munich en una máquina que lo ganó todo. La contribución de Müller cambió la historia del fútbol de su país, potenciando la confianza en las categorías las inferiores del Bayern para, posteriormente y con el paso de los años, "criar una verdadera camada" de futuros campeones mundiales. "El nos proporcionó jugadores como Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger y Thomas Müller, y le estamos muy agradecidos" recordó Karl-Heinz Rummenigge, directivo del club bávaro.

 

Fort Lauderdale Strikers 

En 1979, el "Torpedo" Müller salió por primera y única vez de su Alemania natal para disoputar la NASL de los Estados Unidos. Aceptó la oferta del Fort  Lauderdale Strikers en una época en la que los estadounidenses recibían, en una especie de retiro dorado, a viejas glorias en el cenit de sus carreras tales como Pelé, Beckembauer o Cruyff. En la liga americana jugó tres temporadas firmando unos números espectaculares: consiguió 40 goles en 80 partidos, pero no pudo alzarse con ningún título. En 1982 dijo adiós al fútbol aunque el Bayern le contrató para hacerse cargo de las divisiones inferiores y poder transmitir su sabiduría futbolística.

Selección Alemania Federal

Müller fue 62 veces internacional con la Mannschaft. Müller disputó dos campeonatos mundiales, el de México en 1970 y el que jugaron en casa, en la propia Alemania en 1974. En su primera Copa del Mundo se alzó con el trofeo al máximo goleador, consiguiendo una cifra estratosférica de goles, 10 en seis partidos. Entre ambos mundiales, disputó la Eurocopa de 1972, donde salió proclamado campeón y, de nuevo, el trofeo "pichichi" con sus cuatro dianas firmadas. Ya en 1974, en su país, volvió a marcar en cuatro ocasiones, una de ellas en la final ante Holanda y que, a la postre, le significó el proclamarse como campeón del mundo ante su público. En la actualidad es el tercer máximo anotador de las Copas del Mundo con 14 goles tan sólo por detrás de Ronaldo con 15 goles y Klose con 16. Müller ostenta el mejor promedio de gol a nivel internacional en el mundo, al haber anotado 68 goles en 62 partidos, y alcanzando un promedio de 1,09 gol por partido. Tras ganar el Mundial, Müller anunció su retirada de la selección a los 28 años, afirmando que  "Ahora se juega distinto y cada vez se marcarán menos goles" . Cinco años después también puso fin a su ciclo en el Bayern al no figurar en los planes del técnico. Como curiosidad, es bueno saber que Müller eligió para jugar en la Mannschaft el dorsal número 13 con la intención de homenajear y emular al mítico Just Fontaine, que fue autor de 13 tantos en la Copa del Mundo de 1958 disputada en Suecia.

Si su gol más importante le valió una Copa del Mundo a Alemania, sus cientos de goles para el Bayern Múnich permitieron al club bávaro ascender a la primera división alemana y dominar la Bundesliga hasta convertirse en potencia europea. Según la IFFHS, Gerd Müller es el 10º goleador en la historia de los torneos oficiales de las primeras divisiones, ya que anotó 405 goles en 507 partidos. También ocupa un lugar destacado entre los máximos goleadores en Copas Internaciones a nivel de club, al anotar 66 goles en 74 partidos, el mejor promedio de gol por partido de la historia.