Leyendas del Fútbol

Enzo FRANCESCOLI, El 'Príncipe' celeste.

Pura elegancia sobre el campo, Francescoli es considerado uno de los mejores jugadores que ha dado Uruguay. Así fue la carrera del 'Príncipe' del fútbol.

  19/07/2017

Siempre que le preguntan a Zidane por su ídolo, el actual entrenador del Real Madrid responde con el nombre de "Enzo Francescoli. Cuando era pequeño yo solamente quería jugar como él. No me refiero a parecerme a él. Me refiero a jugar, jugar…". Zidane aprendió de él ciertos movimientos que después repitió durante su etapa como jugador. Un elegane bailarín sobre el césped. Como Francescoli, el 'Príncipe uruguayo'. Francescoli descubrió la admiración de Zidane "poco antes de enfrentarnos en la final de la Copa Intercontinental de 1996, por eso le di mi camiseta después del partido. Un tiempo después me enteré que la usaba para dormir en la concentración del Mundial 1998 y con la Juve. Fuerte, ¿no?".

El nombre de Francescoli empezó a sonar en Uruguay a finales de la década de los setenta. En un país marcado por la garra charrúa, apareció un futbolista diferente, con un físico desdibujado, pero que hacía las delicias de todos con un balón en los pies. Empezó en Wanderers de Montevideo. Los ojeadores que lo descubrieron en esas campos de césped pelado y embarrado no se equivocaban: Francescoli, en 1981, ya destacaba en las filas del seleccionado nacional juvenil y se preparaba para fichar por el River Plate de Argentina. Casi nada, para alguien que había sido rechazado en las divisiones menores de Peñarol y River Plate de Uruguay "por ser muy flaquito".

Fue descartado en Peñarol y River Plate "por ser un jugador muy flaquito"

Primeros años en River

Francescolo tiene dos etapas muy diferencias en River Plate. "La primera etapa fue dura, el equipo no andaba bien y yo no encontraba el puesto en la cancha. Hasta que me pusieron de atacante y comencé a revertir la imagen", recuerda el uruguayo que, rápidamente, recibió el apodo de Príncipe. Se lo puso su compatriota Víctor Hugo Morales. "En esa época escuchaba mucho el tango Príncipe y lo cantaba a cada rato. Hizo un gol y repetí una parte: ‘Príncipe soy, tengo un amor y es el gol'. El apodo le cabía justo al hombre algo melancólico, tristón, con un andar verdaderamente principesco", explica el periodista.

En Europa pasó por Francia e Italia, dejando el sello de un futbolista de tremenda calidad. Ganó títulos con el O. Marsella

"Se entrena la defensa, la posesión y la definición. El que desequilibra lo sabe porque nació así". Francescoli asumía la necesidad de cierto rigor táctico para que un equipo funcione, pero siempre creyó en la improvisación del futbolista, en manifestar el talento personal para buscar esa marca que te distingue del resto. Así que decidió hacer las maletas y probar fortuna en Francia. La historia es conocida: Francescoli explotó en su mejor nivel y fue vendido a Europa donde pasó por distintos equipos. El primero fue un histórico de Francia venido a menos, Racing Club París. Después de tres años en la capital pasó una temporada en el Oympique de Marsella, para dar después el salto a Italia: Caglari y Torino. De su paso por Europa quedan los títulos de Liga y Copa conquistados con el Marsella. 

Volvió a River en una segunda etapa para ganar la Libertadores de 1996. "Siento que he saldado una deuda"

Vuelta a Argentina

Su regreso a Sudamérica se produjo en 1994. Francescoli regresaba a River. "Para mí, jugar bien es lo mismo que tenía que hacer cuando empecé a jugar en la calle. Luego incorporas cosas. Puedes aprender a colocarte, a perfilarte para golpear la pelota… Pero el pase, la gambeta, o el control, no son cosas que yo aprendí en un club". Y fue en ese club, en su amado River Plate, donde Francescoli destapó el tarro de las esencias. En su segunda etapa en el equipo Millonario, dominó el torneo argentino con cuatro títulos en tres años y levantó la deseada Copa Libertadores en un equipo donde empezaban a despuntar el 'Burrito' Ortega o Hernán Crespo, entre otros. "Saldé una deuda conmigo mismo", destacó el charrúa tras ganar la Libertadores. Solo le faltó la Copa Intercontinental, perdida ante la Juventus de Zidane. 

En el Monumental, Enzo 'El Príncipe' Francescoli decidió poner punto y final a su carrera. "Hay un momento, un segundo, donde se genera la posibilidad del gol. Es ese desborde, ese pase, ese regate, ese amague que posibilita el gol. Lo más importante del futbol no es el gol sino esa acción previa al gol". Ese mágico momento previo a un gol se fue con su retirada. Su talento era tan evidente que uno de sus técnicos en el club argentino, Héctor Veira, llegó a sentenciar en una ocasión: "Si Francescoli no triunfa en River, yo le prometo que no dirijo mas. Me retiro del futbol, lo juro". Por aquel entonces, Francescoli ya había conquistado una Copa América con Uruguay marcando uno de los tantos que decidió la final ante Brasil. 

"Haber jugado dos Mundiales forma parte de un recuerdo enorme. Es cierto que no pude ganar el título, que es una variable que escapa a uno"

Con Uruguay

A nivel de selecciones, Con la 'Celeste' siempre se esperó que ofreciese más, pero no acabó de ser ese líder que Uruguay deseaba y que era necesario para recuperar hazañas pasadas en un Mundial. Sus participaciones en México 86 e Italia 90, como capitán, decepcionaron en cierto modo a sus seguidores.  A pesar de eso, Francescoli destaca que "haber jugado dos Mundiales forma parte de un recuerdo enorme. Es cierto que no pude ganar el título, que es una variable que escapa a uno. Pero así y todo, aún disfruto de haber participado en dos eventos maravillosos, lo máximo para cualquier futbolista más allá del resultado", confesó a FIFA.com. ¿Sus recuerdos sobre el campeonato? "Era otro tipo de fútbol. En el 86' llegué con mucha expectativa porque mi carrera estaba en ascenso, por eso me dolió mucho la eliminación. "En 1990 llegamos con un equipo más fuerte, pero nos cruzamos con una Italia poderosa en octavos. En el Mundial no se trata sólo de ser un gran equipo, sino de encontrarte bien en el momento justo. Pero no puedo quejarme: logré más de lo que esperaba cuando empecé a perfilarme como profesional. Quizás no se me dio un paso por equipos como el Juventus o el FC Barcelona, aunque estuve cerca. Pero sería injusto si me quejara por algo que no me ha dado el fútbol". Sí tuvo más éxito a nivel local: 'Príncipe' levantaría otras dos Copa América más con su selección. ¿La clave? "Cuando llegaba un momento del partido en el que no nos daban más las piernas, se la tirábamos a él y descansábamos. El hacía el resto: aguantaba la pelota el tiempo necesario y nosotros no podíamos recuperar tranquilos". 

Sus 10 mejores goles

Redacción: Sergio Fernández