Leyendas del Fútbol

El Rey Denis LAW.

Denis Law es leyenda del fútbol de las islas, protagonizando el fichaje más caro de un futbolista hasta ese momento. Fue el Torino, con 110.000 libras. Un jugador de época que decidió poner punto y final tras vivir el momento más amargo de su carrera.

  04/09/2017

La Premier League ha vuelto a batir records en el pasado mercado de verano superando una vez más los 1.000 millones de euros en fichajes. Los más caros han sido Álvaro Morata (al Chelsea por 80 millones) y Lukaku (al Manchester United por 84). Pero el primero de todos fue Denis Law, apodado "El Rey", quien se convirtió en protagonista del traspaso más caro de la historia de un futbolista inglés cuando firmó por el Torino. Los italianos pagaron por él de 110.000 libras, la más alta de la historia hasta ese momento. Denis Law reinó en el Manchester United durante 13 años entre dos conjuros con sus rivales locales, el Manchester City. aw es considerado como uno de los delanteros más letales de su generación, anotando innumerables goles con sus técnicas ágiles y excelentes jugadas aéreas. Su estatura, 1.75, lo hacía especialmente ágil. Un futbolista genial e icónico, agarrándose de las mangas cuando llevaba el balón en sus pies. Tenía reflejos extremadamente agudos, y esto, junto con su magnífica conciencia de su entorno y su anticipación, lo convirtieron en uno de los jugadores más inteligentes jamás vistos. Sus habilidades pasajeras mostraron una previsión sorprendente y creó innumerables goles desde el centro del campo donde se veía regularmente apoyando a sus compañeros de equipo. También fue especialmente útil más atrás en el campo, debido a sus habilidades de tackleado fuerte. Su capacidad para predecir los movimientos de su oponente lo convirtió en un mediocampista aún más desafiante. Ahora una estatua de Denis Law está en el extremo de Stretford, testimonio al Scotsman que combinó velocidad, habilidad, valor y agresión.

El Huddersfield recibió por su traspaso 55.000 libras que utilizó para instalar nuevos focos en el estadio. Se cayeron a los pocos días debido a una tormenta

El origen

Denis Law nació el 24 de febrero de 1940 en Aberdeen, Escocia. Era el hijo de un pescador y el más joven de siete hermanos. La familia era tan pobre que todos sus zapatos habían sido entregados y su primer par de botas eran un regalo de segunda mano de un vecino. Desde muy joven estaba obsesionado con el fútbol, ​​gastando todo su dinero en ver a Aberdeen o a los equipos locales. Decepcionó a sus padres cuando, en la escuela en sencundario, rechazó jugar al rugby, el deporte que les gustaba a sus progenitores. Lo suyo era el fútbol, jugando para su escuela, donde empezó a demostrar que iba a ser un futbolista reconocido en las islas y a nivel internacional.

En 1956 se convirtió en el jugador más joven en debutar con el primer equipo del Huddersfield Town. Tenía solo 16 años y 10 meses. Con Huddersfield jugó junto al futbolista de la Copa del Mundo de 1966, Ray Wilson, y bajo el futuro gerente del Liverpool, Bill Shankly. En 1961 fichó por Manchester City por 55.000 libras. Un dinero que el Huddersfield utilizó para instalar dos focos en el estadio. Apenas unas semanas después, una tormeta los derribó. Así que ni dinero, no Denis Law. El escocés debutó marcando ante el West Bromwich Albion. 

Después de protagonizar el fichaje más caro de un futbolista inglés firmando por el Torino, acabó haciendo historia en el United

Law, sin embargo, solo estuvo un año con la camiseta citizen. En este momento había una restricción de salario máximo para los jugadores en la liga inglesa y una oferta del Torino se antojó como irresistible. Pero su estancia en Turín no fue como esperaba y un año después, tras la llamada de su compañero en la selección de Escocia, Matt Busby, le llevó al Manchester United. Fue esta transferencia la que encendió la carrera del joven escocés. Ley ayudó a transformar al Manchester United en el exitoso equipo de los años 1960 junto a los gustos de Bobby Charlton y George Best. Ganaron la FA Cup en su primera temporada y fueron subcampeones de la Liga con la Ley anotando 46 goles - más que cualquier jugador de United antes o desde entonces. La próxima temporada, Law ganó el título de futbolista europeo del año, y el Manchester United ganó la Liga con la ley como United y el mejor goleador de la Primera División. Law fue el capitán del club para las próximas tres temporadas y en 1968 coronó una brillante carrera doméstica cuando United ganó la Copa de Europa. Jugó en Old Trafford por otras cinco temporadas, pero sin el éxito de sus primeros años. Golpeado por una lesión en la rodilla, Law recibió una oferta para volver al City. Una decisión de la que se arrepentió el resto de su vida marcando el gol más amargo de su carrera deportiva. El destino, caprichoso, hizo que el United se jugara la categoría en el último partido de la temporada ante sus vecinos y grandes enemigos.

Su último partido fue en el Mundial de Alemania, ante Zaire. No volvió a jugar más

El gol que puso punto y final a su carrera

El United necesita ganar para eludir el descenso; empatando, dependerá de otros resultados; perdiendo no tendrá salvación posible. En el minuto 82, Doyle corta cerca del área del City e inicia una jugaba que pasa sucesivamente por Summerbee, Bell y Lee (el trío mágico del City, que los hinchas de este club contraponían en los años anteriores al trío mágico del United) y finalmente llega a Law, situado al borde del área chica, que de espaldas y de tacón marca. Law se quedó clavado en el césped, como si un tremendo peso hubiera caído sobre él. Ni siquiera los hinchas del City sabían como reaccionar al tanto. Con ese gol de Law, el United está irremisiblemente en Segunda. De repente se produce una invasión de campo, más bien pacífica, de hinchas del propio United, quizá en la esperanza (así se entendió después) de que el partido no concluyera y hubiera de repetirse íntegro, según las disposiciones que regían en la época para partidos no acabados. El árbitro hace algunos intentos para reanudar el partido, hasta que lo da por finalizado. Antes de eso, Law marchó hacia los vestuarios. Poco le consolará saber que la victoria del Birmingham esa tarde habría condenado al United aun empatando. Estaba hundido. Decidió dejar el fútbol en ese momento. Sólo jugó un partido más, a instancias de su Federación, con la selección escocesa. En el Mundial de Alemania. Fue en Dortmund, 2-0 sobre Zaire, pero ya no se sentía futbolista. No volvió a jugar ningún partido más. Así se puso punto y final a la carrera del Rey escocés, un delantero de época que batió records. Uno elige cómo quiere que sea su carrera, pero no el final de la misma. 

Redacción: Héctor García