Leyendas del Fútbol

Daniel PASSARELLA, 'El Kaiser argentino'.

Símbolo de River Plate, donde ha sido jugador, entrenador y presidente, y del fútbol argentino. El zaguero albiceleste con más goles de la historia. "El mejor defensa de la historia", según Maradona.

  27/09/2017

“Fue el mejor defensa que haya visto en mi vida. Y el mejor cabeceador, tanto en defensa como en ataque”. No hay nadie mejor que Diego Armando Maradona para hablar de un zaguero. El ‘10’ se refiere con estas palabras a Daniel Passarella. Sin duda uno de los mejores defensas. Un zaguero capaz de defenderlo todo. “No quería darle la Copa a nadie. Ni yo la toqué. Con los codos arriba, la protegía contra todos. ¡Si hasta se negaba a dársela al encargado de seguridad que vino a buscarla al vestuario!”, cuenta Mario Kempes tras el triunfo en el Mundial de Argentina 78. Passarella forma parte de la lista de los 100 mejores jugadores de la historia que la FIFA elaboró hace un tiempo. Al margen de enorme defensor, su acierto de cabeza le valió para marcar 99 goles (el defensa argentino más goleador de la historia) y brillar en el país de los defensores, Italia. “Siempre sentí nervios, un cosquilleo antes de jugar. Pero cuando pisaba el césped con el pie derecho, como era mi costumbre, me transformaba. Me olvidaba de todo, sólo quería ganar”, recuerda el argentino sobre su época de jugador.

 

"Cuando pisaba el césped con el pie derecho, como era mi costumbre, me transformaba"

El comienzo 

Nació en Chacabuco, Argentina el 25 de mayo de 1953. Daniel Alberto Passarella es símbolo de River Plate, ocupando todos los puestos: fue jugador, entrenador y presidente. Solo cinco personalidades más lo han hecho. Su manera de jugar y liderar le valió el apodado como del Kaiser, ganador de dos Mundiales. Sus inicios en el fútbol fueron en el año 1973 en el equipo Sarmiento de Junín, el cual le ofreció un contrato para iniciar su carrera como futbolista profesional. Con el club de Junín disputó toda la temporada, jugando 39 partidos en los que marcó 9 goles. Su excelente desempeño fue observado por Néstor Rossi, técnico de River Plate en esa época, quien se interesó por contar con los servicios del jugador, negocio que posteriormente se cerró. Debutó con los millonarios en el año 1974, en un partido por el torneo de verano ante el Boca Juniors. Antes de ese partido, el técnico le preguntó a Daniel que, si se sentía animado para jugar ese partido. "Discúlpeme que le conteste, yo me animo a jugar, hay que ver si usted se anima a ponerme”, respondió Pasarrella.

Su debut en un partido oficial fue el 14 de abril de 1974, en un partido ante Rosario Central, en el cual River Plate cayó derrotado por 1-0. En ese mismo año, comenzó marcar goles importantes, por ejemplo, el que anotó ante Argentinos Juniors el 28 de julio. Pese a su total identificación con River Plate, Passarella confesó que de niño era hincha de Boca Juniors. El rechazo a una prueba de los Xeneizes en su etapa de jugador lo acercó al Millonario en 1973. En 1975 empezó también su presencia con la albiceleste. Fue convocado por primera vez a la selección juvenil de Argentina, para disputar el Torneo Esperanzas de Toulon. Fue capitán de la selección en ese torneo, donde además tuvo una excelente actuación y su selección se coronó campeona. Tras la participación en el torneo de Toulon, salió campeón con River del campeonato nacional y el campeonato metropolitano.

En el año 1976, disputó la Copa Libertadores, donde River Plate llegó hasta la final del campeonato, pero cayeron en la misma. Su presencia en la selección absoluta no podía esperar más, y ese momento debutando en un partido amistoso ante La Unión Soviética. Para entonces ya era un futbolista de tremendo liderazgo en River, algo que también traslado a la albiceleste. Llegó el primer título con River Plate en 1977.

Maradona: "Fue el mejor defensa que haya visto en mi vida. Y el mejor cabeceador, tanto en defensa como en ataque”.

 Con River continuó ganando títulos: el bicampeonato de 1979, el Metropolitano de 1980 y el Nacional de 1981. Se hizo grande en el Mundial de Argentina en 1978. A pesar de su juventud se ganó rápidamente la confianza de César Luis Menotti, encargado de construir una selección capaz de pelear por el título mundial en casa. “Nunca dudé en darle la capitanía, tenía un contagio y un profesionalismo notables. Era un verdadero líder”, reconoce 'El Profesor'. Y el jugador nacido en la ciudad de Chacabuco le respondió como mejor sabía: liderando a la selección durante los 7 partidos que duró el certamen hasta derrotar a Holanda 3-1 en la final.

 Rumbo a Italia y el Mundial de México

Su gran actuación en el Mundial le dio relevancia internacional. Fichó por la Fiorentina, donde jugó hasta 1986, cuando fue transferido al Inter de Milán, marcando 39 goles y convirtiéndose en uno de los mejores jugadores que hayan pasado por el club italiano. Hizo parte de la convocatoria para el Mundial de México 1986, sin embargo, en el transcurso de la competencia sufrió una infección intestinal. Estuvo ingresado durante ocho días en un hospital azteca, tiempo suficiente para decirle adiós al certamen… “Tenía un banquito pequeño en la habitación donde concentraba. Por las noches me lo llevaba a la cancha de entrenamiento, me sentaba solo y permanecía llorando durante horas”, reveló el Gran Capitán. Su reemplazante en la lista de buena fe no fue otro que José Luis Brown, quien anotaría justamente el primer gol de la final ante Alemania en el estadio Azteca. Así y todo, Passarella resultó clave en la clasificación argentina para México 1986. La historia cuenta que en el duelo decisivo ante Perú, el equipo de Carlos Bilardo necesitaba un punto en Buenos Aires para sellar su pasaje. En el entretiempo, los incaicos se imponían 2-1 y los fantasmas sobrevolaban el Monumental. “En el vestuario estábamos todos callados, y nosotros le habíamos sugerido previamente al preparador físico, el Profe Echeverría, que se comprara un departamento a cuenta con lo que ganaríamos por clasificar al Mundial”, recuerda Passarella. Como necesitábamos valor, me levanté, le palmeé la espalda al Profe y le dije que se quedara tranquilo. Íbamos a clasificar para que él pagara ese departamento”. Dicho y hecho: a pocos minutos para el final, el mismo Passarella encabezó una patriada personal en el área peruana y estrelló su tiro en el palo, para que Ricardo Gareca empujara el balón al arco vacío y le diera la clasificación a Argentina. 

Menotti en el Mundial de Argentina 78: “Nunca dudé en darle la capitanía, tenía un contagio y un profesionalismo notables. Era un verdadero líder”

“Si bien tengo la medalla de campeón y estuve con el equipo en la ceremonia de premiación en México, yo sólo me siento campeón cuando estoy en la cancha”, confesó el mismo Passarella años más tarde. Sin embargo, pese a aquella experiencia agridulce, sus números en la fase final de la Copa Mundial de la FIFA avalan su fama: disputó 12 partidos con un saldo de 7 triunfos, 4 derrotas y 1 empate. Marcó 3 goles, levantó el trofeo en una oportunidad y se llevó dos medallas doradas para su museo personal. Pero lo que es aún más importante que los números: forjó  una leyenda, la de aquel defensor temible al que respetaban atacantes y arqueros por igual. Tras su paso por el Inter, regresó a River Plate, donde jugó hasta el 27 de julio de 1989, día en que anuncio que dejaba las canchas. En su último partido como profesional, Passarella fue expulsado ante Boca Juniors por Juan Bava quien, meses antes, frente el mismo rival, le anuló un gol de tiro libre que hubiera significado su centésimo tanto en Primera División.

Después del fútbol

 

Hincha de Boca Juniors de niño, acabó siendo uno de los grandes símbolos de River: jugador, entrenador y presidente.

En diciembre de 1989 fue elegido como entrenador de River Plate tras el retiro de Reinaldo Merlo. Sin contar con experiencia dirigiendo equipos, en su primera temporada con el equipo logró salir campeón y recibir todos los elogios de la hinchada. Posteriormente ganó el Torneo Apertura de 1991 y el Apertura de 1993. Dirigió 215 partidos con River, hasta que en el año 1994 pasó a ser el seleccionador de Argentina. En el año 1995 ganó los Juegos Panamericanos de Mar del Plata. Un año después, logró ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta, además de conseguir la clasificación al mundial de Francia 1998, donde fue eliminado en cuartos de final ante Holanda, y tras el fracaso renunció a su cargo.

Entre los años 2000 y 2001, tuvo un corto paso como técnico de la Selección de Uruguay, pero renunció en medio de las eliminatorias del Mundial 2002. Dirigió en el 2011 al Parma de Italia, donde paso sin pena ni gloria. A mediados del año 2002, fue contratado Club de Fútbol Monterrey, con quien logró el tercer puesto a la Liguilla mexicana. El 14 de junio de 2003 salió campeón del Torneo Clausura 2003 tras vencer al Morelia por marcador global de 3-1. Para el año 2005, lo contrató el Sport Club Corinthians Paulista, donde no tuvo buenos resultados y fue despedido. 

Etapa como presidente

Después de 12 años, el 10 de enero de 2006 Daniel Pasarella volvió a la dirección técnica de River Plate, y esa vez su paso por el club fue algo amargo, ya que no logró ganar ningún título y la hinchada terminó pidiendo su renuncia. Sin embargo, continuó hasta el año 2007, donde un nuevo fracaso hizo que renunciara a su cargo. 2008 anunció su candidatura a la presidencia de River Plate. Hizo campaña formal como todos los aspirantes, y el 5 de diciembre del año 2009 fue escogido como el nuevo mandatario del club. Recibió el mando del club en una muy mala situación administrativa y futbolística, tras las malas gestiones del anterior presidente José María Aguilar; el mayor problema que encerraba al club era la situación del descenso.

En la primera mitad del año 2010, hizo inversión en contrataciones de jugadores, con miras a las mejoras futbolísticas del club, sin embargo, la mejora no se veía y River Plate continuó con problemas. Un año después, la mala campaña del equipo hizo que fuera a disputar la promoción, en la cual fue derrotado por Belgrano, por lo que firmó su descenso a segunda división. A pesar de esto, Pasarella continuó como presidente del club hasta el año 2013.

Redacción: Sergio Fernández