Cuartos final Mundial España 1982: Brasil 2-3 Italia

El mejor Brasil de la historia cae ante la Italia de Paolo Rossi

  17/09/2019

Estadio de la Carretera de Sarriá, Barcelona. 5 junio de 1982. 44.000 espectadores.

ALINEACIONES:

ITALIA: Zoff, Gentile, Collovati, (Bergomi,35’), Scirea, Cabrini, Oriali, Tardelli, (Marini 75’), Antognoni, Conti, Rossi, Graziani. Entrenador: Enzo Bearzot.

BRASIL: Valdir Peres, Leandro, Junior, Luisinho, Oscar, Toninho Cerezo, Falcao, Sócrates, Serginho, Zico, Eder. Entrenador: Telé Santana.

ARBITROS: Abraham Klein, (Israel), Sun Cham, (Hong Kong), Bogdan Dotchev, (Bulgaria).

 

CRÓNICA:

1º TIEMPO.

4’. Combinación en el flanco izquierdo entre Cabrini y Tardelli, pase desde la banda para que Rossi no logre rematar con pierna izquierda en el área grande.

5’. Conti evoluciona por la banda derecha cambiando de orientación hacia el flanco izquierdo, Cabrini penetra y centra al segundo palo, Rossi remata de cabeza al palo más alejado de Valdir Peres. GOL DE ROSSI.

9’. Conti pasa en profundidad a Paolo Rossi que cede de tacón a Graziani y este tira por encima de la portería de Brasil.

11’. Serginho interrumpe la acción de finalización de Zico, tirando cruzado al lado derecho de la portería de Zoff.

12’. GOL DE SÓCRATES. Penetración de Sócrates que bate a Zoff con un tiro raso.

25’. Libre directo que lanza Antognoni sin consecuencias.

26’. GOL DE ROSSI. Error en la iniciación de Toninho Cerezo quien pierde el balón ante Rossi y este tomando ventaja, bate en acción de uno contra uno a Valdir Peres.

34’. Sócrates remata a placer de cabeza a centro de Cerezo desde el flanco derecho, sin consecuencias.

41’. Evolución de Junior, acción individual de Serginho para finalizar con tiro raso de Falcao desde la frontal del área.

2º TIEMPO

46’. Combinación entre Junior y Falcao que termina con tiro desviado de este último.

47’. Penetración por el flanco izquierdo de Bruno Conti que rompe la defensa brasileña y termina con tiro con el exterior del pie izquierdo en semifallo que acaba saliendo mansamente por el lado derecho de la portería de Valdir Peres.

51’. Posible penalti de Lusinho a Paolo Rossi.

53’. Tiro lejano de Leandro que bloca Zoff sin problemas, bien colocado.

54’. Pase en profundidad de Zico a Toninho Cerezo que ante la salida de Dino Zoff, tira desde la frontal para que desvíe el meta juventino con el tren inferior.

57’. Centro al área que remata en primera instancia Cerezo hacia Serginho que no acierta a culminar.

58’. Graziani rompe la defensa brasileña, dejando solo a Rossi frente a Valdir Peres, e incomprensiblemente manda el balón fuera.

68’. GOL DE FALCAO. Diagonal de Junior desde la izquierda que conecta con Falcao en la frontal y este, sin oposición, acomoda la pelota en la pierna izquierda para lanzar un tiro contundente desde la frontal del área que bate a Zoff.

71’. Combinación entre Cerezo y Leandro que deja para que Zico, entrando desde atrás, remate alto por encima del marco de Zoff.

74’. GOL DE ROSSI. Saque de esquina que ejecuta Bruno Conti, remata desde la frontal Graziani y oportunista, Rossi empuja el balón para conseguir su tercer gol de la tarde.

80’. Libre indirecto lanzado por Antognoni desde el flanco derecho que remata sin consecuencias Paolo Rossi.

83’. Penetración por banda derecha de Paulo Isidoro que pasa a Sócrates quien desde el área grande no logra acertar en una situación de ventaja.

87’. Contragolpe con ventaja de Italia que culmina en gol Antognoni pero no sube al marcador por ser anulado al considerar el árbitro que estaba en posición de fuera de juego.

88’. Remate de cabeza del líbero Oscar a bocajarro que detiene Zoff sobre la línea de gol.

 

 

Uno de los mayores espectáculos futbolísticos que se hayan visto nunca

Italia sorprende a Brasil con una acción fulgurante de Conti que remata Paolo Rossi en gol al inicio del primer tiempo, rompiendo las premisas de partida de un Brasil favorita que solo necesitaba un empate para pasar a semifinales. A partir del gol, el juego se dinamiza, con un control aparente de Brasil pero con acciones de contragolpe de Italia que poco a poco impone un control del juego que provoca que Brasil juegue incómodo durante todo el primer tiempo.

La disposición espacial de Brasil muestra un lado débil en el flanco izquierdo con dos jugadores con tendencia al ataque, como son Junior y Eder, obligando a Cerezo y principalmente a Luisinho a vigilar los espacios que dejan libres. Italia aprovecha los espacios con desmarques de Conti y aportes de Oriali, que se completan con movimientos de Rossi entre líneas, desordenando la defensa brasileña y generando ocasiones de peligro en el marco de un dubitativo Valdir Peres. El juego combinativo de Brasil, de relaciones cortas y dinamización en campo contrario da sus frutos con una combinación entre Zico y Sócrates para alcanzar el empate y poner un poco de tranquilidad y orden en las filas brasileñas pero un error posterior de Cerezo en la iniciación del juego provoca que Rossi vuelva a poner a Italia en ventaja. A partir de este momento, Brasil domina el juego pero no logra desbloquear la defensa hombre a hombre de Italia que se hace fuerte en su propio campo. Brasil busca con insistencia el empate pero su juego muere en la frontal del área italiana fruto de un dominio en los marcajes.

La lesión de Collovati no trastoca los planes de Bearzot, al contrario, los consolida con la entrada de un jovencísimo de 18 años Giusseppe Bergomi que anula por completo las acciones de un desacertado Serginho. Italia crea juego a través de las evoluciones de Conti, el control de Tardelli y Antognoni y los aportes entre líneas de Rossi. Brasil busca asociarse a través de los impactos de Zico que vive bajo la sombra de Gentile, los aportes en el flanco derecho de Sócrates y la búsqueda de ritmo de Falcao y Cerezo que tratan de explotar las evoluciones de un Junior que quebranta la organización defensiva de su equipo al salirse de su zona constantemente en busca de protagonismo ofensivo junto a Eder en el sector izquierdo del ataque canarinho.

Brasil sale con la seria intención de dominar el partido. Italia se atrinchera en su propio campo y cierra los espacios que podrían ser aprovechados por los atacantes brasileños. Brasil aporta muchos efectivos en ataque, con combinaciones interiores de Zico, Cerezo y Falcao y aportes exteriores y en diagonal de Sócrates y Eder. Los laterales Junior y Leandro se incrustan en campo rival y buscan generar amplitud, principalmente en la banda derecha. Italia se centra en los marcajes particulares y Scirea hace las labores correctoras sobre cada situación específica de riesgo de desborde de un compañero.

Italia contragolpea, principalmente aprovechando las bandas y genera gran controversia en la defensa canarinha al tener esta problemas con los repliegues. Solo Luisinho y Oscar, posicionados en el eje central y basculando a la zona específica del balón y Cerezo como centrocampista más contemporizador, logran sostener un sistema defensivo que podría desvanecerse ante los contragolpes de unos insistentes italianos.

 El empate a dos goles de Falcao abre nuevamente las posibilidades brasileñas y dota al partido de más ritmo. Brasil tiene el balón pero no logra imponerse en las acciones individuales. Gentile seca literalmente a Zico, Cabrini no permite que Sócrates juegue en diagonales desde la derecha y Bergomi persigue a Serginho entre líneas, impidiendo las combinaciones en triangulación. Italia tapa cada posible hueco gracias a un ejercicio de marcaje hombre a hombre que ejerce desde el momento que el balón entra en su propio campo, persiguiendo al jugador brasileño hasta el final de la jugada. Scirea logra imponer superioridad posicional en la frontal al garantizar cobertura al jugador que interviene sobre el poseedor del balón, Antognoni, cuando no marca a Cerezo, hace una labor similar al líbero pero en el medio del campo.

Rossi logra romper el entusiasmo brasileño al anotar el tercer gol de la tarde en una acción de delantero oportunista que termina por declinar el partido y bajar las motivaciones brasileñas. Brasil insiste en el dominio pero es Italia quien controla el juego desde su posición defensiva. Antognoni culmina un contragolpe sintomático, dada la ventaja en el desarrollo en el mismo, con un gol que es anulado por el colegiado israelí, en la repetición se constata la legalidad del mismo.

Italia necesitaba ganar para clasificarse para semifinales, donde la esperaba Polonia. Una tarde de epifanía de Rossi y un juego colectivo bien interrelacionado pudo con un Brasil creativo, dominador desde la ofensividad pero con carencias en la organización defensiva producto de la inmensa movilidad de sus piezas fundamentales, tal fue el caso de Junior, determinante para provocar arreglos alternativos a un sistema defensivo que fue atacado y contraatacado con mucha inteligencia y técnica depurada por los jugadores italianos.

ANÁLISIS

ESTRUCTURA DEFENSIVA.

FORMACIÓN: 1-5-4-1

TIPO DE DEFENSA: Hombre a hombre.

POSICIONAMIENTO: Replegado.

OBJETIVO DEFENSIVO: Recuperar el balón en el campo propio para posteriormente sacar partido de los contraataques. Se busca imponer en las acciones individuales de marcaje, dominando cada duelo en litigio.

DESARROLLO:

Enzo Bearzot determina los emparejamientos con los jugadores brasileños en función de los espacios naturales a ocupar. Solo Gentile, habitual lateral derecho, abandonará su espacio natural para perseguir por todo el campo a Zico, obligando a un centrocampista, en este caso Oriali, a asumir responsabilidades en el sector derecho de la defensa. Los emparejamientos son los siguientes en función de los sectores espaciales de trabajo:

Sector derecho de la defensa italiana: Oriali marca a Eder y Bruno Conti marca a Junior.

Sector central de la defensa italiana: Colovatti/Bergomi marca a Serginho, Gentile persigue sin ambages a Zico, Tardelli marca a Falcao, Antognoni marca a Cerezo. Sciera ejerce de hombre libre. Rossi persigue en propio campo a Oscar o Luisinho en sus esporádicas aportaciones ofensivas.

Sector izquierdo de la defensa italiana: Cabrini marca a Sócrates y Graziani sigue a Leandro.

El posicionamiento defensivo replegado permite al equipo refugiarse en un espacio de seguridad cuando termina sus procesos ofensivos o cuando pierde el balón en zonas intermedias. Es a partir de que el balón entra en campo propio cuando se activan los marcajes, más rígidos en función de la cercanía del balón y más elásticos cuando el balón está alejado.

Las superioridades posicionales las manifiesta generalmente Scirea como hombre libre, bien ejerciendo como último hombre o bien adelantándose a la línea de mediocampo a realizar la correspondiente cobertura cuando lo estime oportuno.

Italia manifiesta una ventaja cualitativa en las situaciones en las que Gentile marca a Zico, Bergomi a Serginho y Oriali a Eder, dado que la rentabilidad defensiva obtenida en estos tres emparejamientos condiciona la dinámica ofensiva del rival en grado sumo. Gentile elimina literalmente a Zico del juego ofensivo de Brasil, teniendo en cuenta que es su jugador estrella y la influencia máxima en los momentos culminantes del juego ofensivo.

ESTRUCTURA OFENSIVA.

DISTRIBUCIÓN ESPACIAL: Formación asimétrica con reparto por sectores definidos, 1-5-4-1.

ESTILO: Prevalece el contraataque sobre el ataque, prevalece el juego de iniciación directo sobre el control de la iniciación con juego corto.

DESARROLLO:

La distribución espacial está condicionada por las misiones tácticas defensivas y por los espacios en los que deben desarrollarse las mismas. El sector derecho dominado por Bruno Conti a pierna cambiada y el aporte de sostén de Orialli, el sector central con las salidas de Scirea en conducción o los envíos en saque de meta a la posición centrada para buscar las segundas jugadas con Rossi entre líneas y Antognoni como metrónomo del equipo, siendo Tardelli quien se acomode a la gestión del juego combinado y a la gestión del control del ritmo. Finalmente Cabrini y Graziani se manifestarán en el flanco izquierdo aprovechando la tendencia del lateral de la Juventus a aventurarse al ataque y a que Graziani busca alternar las acciones de uno contra uno con acciones diagonales de relación con Paolo Rossi.

Prevalece el juego directo desde la INICIACIÓN, donde Sciera suele hacer el saque de meta centrado para que el balón se dispute y posteriormente tratar de ganarlo para evolucionar un contragolpe o un ataque más controlado.

Prevalece el juego largo, en profundidad, especialmente hacia las bandas para aprovechar los espacios a las espaldas de los laterales, principalmente el lado en el que Eder y Junior ejercen una defensa testimonial, obligando a Luisinho a hacer coberturas sobre espacios generalmente vacíos o a Cerezo a estar pendiente de cuidar su posición. El lado de Junior es el más trabajado por Italia, con Conti percutiendo constantemente.

Especial relevancia el papel de Rossi entre líneas, buscando conectarse con Tardelli y Antognoni para dinamizar el juego de combinación y provocar la salida de un central a espacios intermedios, lo que lleva a Antognoni a procurar desmarques de ruptura desde segunda línea.

Los tres goles vienen por acciones por los flancos, con Rossi activo dentro del área.

La ELABORACIÓN de las jugadas están condicionadas a la implementación del contragolpe.

La FINALIZACIÓN se manifiesta generalmente en oleadas que se culminan por los flancos para terminar la definición y término de la acción por dentro.

Determinantes las acciones individuales de Conti, Tardelli, Antognoni y las salidas en conducción de Caetano Scirea.

UNO POR UNO:

ZOFF (1) 40 años. Juventus de Turín. Sobrio, bien colocado y activado en las acciones en las que se le exigieron reflejos. Líder de la defensa, dominó las facetas técnicas de su cometido y supo ordenar a sus compañeros.

ORIALI (13) 29 años. Inter de Milán. Gestionó el lado derecho de la defensa con diligencia imponiéndose en el marcaje a Eder, tuvo capacidad para acompañar a Conti en las evoluciones ofensivas. No cometió errores ofensivos y fue  contundente y riguroso en su trabajo defensivo.

CABRINI (4) 24 años. Juventus de Turín. Dinámico desde la perspectiva ofensiva, evolucionando hacia el ataque con criterio. Defendió con ciertas licencias a Sócrates, quien por momentos lo obligó a jugar en zonas no habituales. Su aporte ofensivo complementa las licencias defensivas bien cubiertas por Scirea.

COLLOVATI (5) 25 años. AC Milan. El tiempo que estuvo en el campo supo contener a Serginho y se impuso en un porcentaje elevado de duelos. BERGOMI (3), 18 años, Inter de Milán. Contundente y dominante en los duelos con su par, supo estar a la altura del evento.

SCIREA (7) 29 años. Juventus de Turín. Líbero dominante de toda la línea defensiva. Acciones correctoras oportunas y líder espiritual del equipo. Iniciador de los ataques en sus múltiples formas, se supo acomodar a las exigencias del rival, incorporándose a la línea de medios cuando fue requerido y ofreciendo sostén ofensivo en todo momento. Su mayor cualidad es saber colocarse para la acción posterior.

ANTOGNONI (9) 28 años. Fiorentina. Supo marcar los ritmos y compensar envíos con conducción. Defensivamente sostuvo un duelo interesante con Cerezo y se aprovechó de las limitaciones en términos tácticos a las que se vio abocado el jugador brasileño. Supo elegir los momentos adecuados para incorporarse al ataque y realizó labores correctoras eficientes.

TARDELLI (14) 27 años. Juventus de Turín. Trabajo poco lucido el del Juventino, ejerciendo la marca sobre Falcao, por momentos se vio en situaciones no habituales, supo dar continuidad al juego pero no se sumó como en él es habitual a la finalización de los ataques. Compensó con esfuerzo la ausencia de incidencia en el juego de conjunto.

CONTI (16) 27 años. Dinamizador ofensivo del flanco derecho a pierna cambiada. Aprovechó los espacios a la espalda de Junior, se impuso en el regate y entendió a la perfección la esencia del contragolpe. Destacar sus cambios de orientación y su capacidad para entenderse con los jugadores cercanos.

GRAZIANI (19) 29 años. Fiorentina. Buscó su suerte en el flanco izquierdo sin mucha fortuna. Voluntarioso y bregador, le costó superar a su par, Leandro, pero se mostró activo y capaz de disociar sus labores ofensivas y defensivas. Sus diagonales y su conexión con Rossi provocó problemas en los centrales brasileños.

ROSSI (20) 25 años. Juventus de Turín. Goleador en su tarde de gloria. Oportuno, eficaz y solidario. Supo aparecer en los momentos culminantes y estuvo atento a todo lo que acontecía en el área. Fue el jugador determinante del partido.

ANÁLISIS

ESTRUCTURA DEFENSIVA.

FORMACIÓN: 1-4-4-2.

TIPO DE DEFENSA: Zona.

POSICIONAMIENTO: Plegado.

OBJETIVO DEFENSIVO. Robar el balón.

DESARROLLO:

Brasil ejerce una defensa en zona en posición plegada (medio campo) con una descompensación en su flanco izquierdo, dada la tendencia de Junior a proyectarse ofensivamente y no replegar posteriormente y a que Eder no tenía costumbre de replegar a posiciones más retrasadas lo que obliga a Luisinho a hacer labores correctoras en ese espacio, estando además pendiente de las evoluciones de Rossi y a Cerezo a vigilar y ejercer de cobertor de ese espacio cuando fuese pertinente.

El objetivo defensivo era claramente robar el balón para tratar de controlar el juego desde postulados ofensivos, para ello buscaban intervenir sobre el poseedor con inmediatez y temporizar el juego rival para posteriormente reducir los espacios cercanos al poseedor del balón y achicar hacia adelante en la medida de los posible. Italia, consciente del trabajo defensivo rival optó por un juego más directo, con iniciación en saques largos y con juego a los espacios débiles del rival lo que multiplicó el esfuerzo defensivo de Leandro, Oscar y Luisinho en la última línea y de Falcao y Cerezo en medio del campo.

Muchas dificultades con la defensa a lo ancho del campo, llegando tarde en muchas ocasiones a las basculaciones y enormes problemas en los repliegues individuales lo que multiplicó la incidencia posicional de Oscar y Luisinho, bien en los cortes y en las ayudas defensivas, pero jugando en ocasiones en inferioridad con respecto al adversario.

Problemas en las disputas de los balones largos y en contrarrestar las segundas jugadas en las que los italianos, por momentos, obtuvieron ventajas. El despliegue defensivo del medio del campo obligó a grandes esfuerzos a dos jugadores específicos, Falcao y Cerezo. Sócrates sufrió cuando tuvo que perseguir a Cabrini y Leandro por momentos se vio en situaciones de inferioridad dos contra uno. El sector izquierdo de la defensa fue el lado débil por el que Italia trató de hacer más daño.

ESTRUCTURA OFENSIVA:

DISTRIBUCIÓN ESPACIAL: 1-4-4-2.

ESTILO: Prevalece el juego combinado al juego directo. Alternancia del juego individualizado con el colectivo.

DESARROLLO:

Brasil ataca con muchos efectivos, por momentos, incluso con los dos laterales a la vez y con muchos jugadores en campo rival. El juego combinativo y de evolución característico se combina con la búsqueda de la pared y el desequilibrio de dos contra dos. La calidad individual de todos los jugadores les permite afrontar las acciones individuales en cada zona del terreno de juego y sus habituales cambios de ritmo vienen acompañados con movimientos de apoyo y desmarques de los jugadores que están por delante del balón.

Serginho buscó crear superioridades saliendo a espacios intermedios y aprovechando que Zico trataba de alejarse para que Gentile no tuviese opciones de interceptarlo. Sócrates y Junior buscaron continuamente diagonales desde sus flancos hacia el interior y Eder no logró imponerse a Oriali, lo que provocó que el sector izquierdo no fuese productivo.

El juego de tiros lejanos compensó la imposibilidad de combinar con velocidad en lo últimos estadios del ataque, debido a la férrea defensa italiana. No lograron obtener ventajas al enfrentar a su par y buscar acciones de dos contra uno.

A pesar del trabajo defensivo rival, Brasil controló el balón, no así el juego, dado que tuvo que circular por espacios incómodos y no logró romper colectivamente la línea defensiva rival, salvo en acciones puntuales de dos contra dos, generalmente las combinaciones entre Sócrates y Zico o las evoluciones de Falcao buscando un soporte para dar continuidad al juego.

Brasil tuvo que jugar a expensas de lo que le marcó Italia en muchos momentos del partido y pendiente de replegarse ante el juego vertical de su rival, lo que condicionó sus evoluciones ofensivas.

La INICIACIÓN de los ataques no tuvieron oposición pero el tránsito hacia la CREACIÓN y FINALIZACIÓN supusieron, por momentos, situaciones incómodas de poco control en las zonas de influencia, principalmente en el último cuarto del campo.

UNO POR UNO:

VALDIR PERES (1) 31 años. Sao Paulo. Portero dubitativo y poco fiable. Fue el baluarte más débil del combinado brasileño y se vio, además, condicionado por la manera de defender colectivamente de su equipo, sufriendo finalizaciones con ventaja para sus adversarios.

LEANDRO (2) 23 años. Flamengo. Supo imponerse defensivamente a Graziani pero no dominó su flanco debido a las constantes incursiones de Cabrini. En el segundo tiempo tuvo mucho protagonismo ofensivo.

OSCAR (3) 28 años. Sao Paulo. Hombre libre que hizo un trabajo oscuro, sobre todo a nivel posicional. Supo ir al corte y jugar en situaciones de riesgo con inferioridad de efectivos a su alrededor. No tuvo presencia ofensiva, salvo en momentos puntuales pero sí fue capaz de organizar a sus compañeros en situaciones de riesgo defensivo.

LUISINHO (4) 24 años. At. Mineiro. Pendiente de marcar a Rossi  y además de vigilar el flanco izquierdo. Sufrió con el delantero italiano pero supo corregir defensivamente todas las osadías de sus compañeros de flanco. Un trabajo muy incómodo. El los duelos aéreos trató de imponer su envergadura, no siempre con eficacia.

JUNIOR (6) 28 años. Flamengo. El eslavón díscolo de la línea defensiva, asumiendo mínimas obligaciones que habitualmente compensaba con sus aportes ofensivos, no fue el caso de este partido. A su espalda se manifestaba el lado débil de la defensa brasileña y fue aprovechado por Bruno Conti principalmente.

CEREZO (5) 27 AÑOS. At. Mineiro. Asumió labores de contención en este mundial debido a las características de sus compañeros de línea y de la defensa. Cometió el error en el pase lateral que dio origen al segundo gol y se vio desbordado defensivamente por momentos. Sus labores correctoras  en el sector izquierdo trataron de paliar el déficit defensivo de sus compañeros.

SÓCRATES (8) 28 años. Corinthians. Trabajó desde la derecha hacia el centro. Supo entenderse con sus compañeros, sobre todo en el primer tiempo y en las acciones de dos contra dos, junto a Zico, demostró su potencial e incidencia en el juego ofensivo de la selección brasileña. Escaso aporte defensivo, supo tener activado a un Cabrini incomodo en todo momento.

FALCAO (15) 28 años. AS Roma. Por momentos marcó el ritmo ofensivo de su equipo. Mucho recorrido, gran capacidad para sumarse al ataque y criterio para el repliegue. Supo entender la dificultad de la defensa italiana e interpretó perfectamente su papel de centrocampista llegador. Un gran gol.

ZICO (10) 29 años. Flamengo. Anulado por momentos por Gentile, no pudo zafarse de su sombra, a veces dura en su intervención. Tuvo poca incidencia al ser marcado tan rígidamente pero trató de servir de apoyo ofensivo jugando al primer toque y llevando a su par a zonas incómodas que pudiesen ser aprovechadas por otros compañeros. No tuvo su día.

SERGINHO (9) 28 años. Sao Paulo. El eslabón débil del ataque canarinho. Trató de jugar entre líneas sin éxito y en el área no estuvo afortunado. Su capacidad asociativa ralentizaba el juego de conjunto pero trató en todo momento de realizar movimientos que fuesen útiles al equipo. Su cambio por Paulo Isidoro no provocó un cambio sustancial en el rendimiento global del equipo.

VIDEO DEL PARTIDO

Sócrates bate a Zoff ante Scirea. Brasil, con una de las mejores selecciones de su historia, caería eliminada en cuartos en el Mundial España 1982 ante Italia.