Hector Garca Salido

Editorial de la Edición  39

- Hector García Salido / Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Curso Deporte y Comunicación. Facultad Ciencias de la Información, Universidad Complutense, Madrid. Redactor de Deportes en el Diario Qué!

España es campeona, ¡viva el fútbol!

Sí, España es campeona del mundo. ‘La Roja’ domina el fútbol con el balón como mejor arma. Ningún equipo de los otros treinta y uno que han participado en Sudáfrica se ha acercado al juego desarrollado por los de Vicente Del Bosque. Y todo a pesar de que España comenzó el campeonato con un duro traspié. La derrota ante Suiza cambió algo el guión, pero no la filosofía. Aunque entró Navas por Silva, España seguía siendo fiel a sí misma a pesar de no desplegar su mejor juego.

Fue en la segunda fase cuando se vio a la mejor España. Liberados del susto de la fase de grupos (en la que la Selección pasó más apuros de los esperados), España desplegó todo su buen juego ante Portugal y Alemania. Contra Paraguay y Holanda, dos duros rivales, España, además del buen juego a ratos, demostró algo que en los anteriores mundiales nunca había tenido: oficio. Supo sufrir en los dos encuentros para acabar ganando. Y siempre con Xavi e Iniesta mandando. No empezó bien ninguno de los dos el Mundial, pero ambos terminaron de la mejor manera. Ellos, más allá de los goles de Villa, las paradas de Casillas o la garra de Puyol, han sido la clave para que España grite al mundo que es campeona. Ninguna selección del mundo tiene en el centro del campo a dos jugadores capaces de dominar la pelota como lo hacen Xavi e Iniesta. Uno es el ‘cerebro’; el otro es pura magia. En una final tan agónica como la de Holanda, ambos se permitieron un nuevo concierto de pases, regates, giros, taconazos y demás delicias.

A lo largo del Mundial, los centrocampistas de los equipos rivales de España se han dedicado a perseguir sombras. En la final, Van Bommel y De Jong no fueron menos. Los tulipanes creían que podrían ser capaces de parar a Xavi e Iniesta a base de patadas. Nada más lejos de la realidad. Los dos magos del balón no se arrugan. Tampoco lo hace Cesc, un jugador criado en La Masía, como Xavi e Iniesta. No había sido su Mundial, pero en la final brilló a la altura de sus dos compañeros. Su pase a Iniesta será recordado para siempre. Cualquier otro jugador hubiera tirado a portería. Cesc no. El del Arsenal paró el balón y el mundo. Solo él vio el pase entre líneas a Iniesta. Vicente del Bosque sabe que tiene un medio del campo de leyenda. Las mejores selecciones de la historia nunca llegaron a juntar a tres centrocampistas de tanta calidad como Xavi, Iniesta y Cesc en un mismo equipos.

Ni la Brasil del 70, ni la ‘Naranja mécanica’ ni la Argentina de Maradona. La España de 2010 está liderada por grandes peloteros, capaces de sobreponerse a sus limitaciones físicas con el balón como arma. Pero en esta Selección también cabe destacar la aportación de jugadores como Villa, un matador, Piqué, el futuro Beckenbauer, Puyol, todo raza, Sergio Ramos, un trabajador a destajo, Capdevila, un profesional del fútbol o Sergio Busquets. El del Barcelona ha sido el pegamento del medio del campo de España. Del Bosque dijo que le gustaría reencarnarse en él. El desde ya ‘Sabio de Salamanca’ sabe lo que se dice. Busquets lo tiene todo para la posición que ocupa en el campo. Ayuda abajo y libera a los solistas de España. Su trabajo es anónimo, pero su aportación es de oro. España tiene en Sergio a un clásico cinco argentino para mucho tiempo. También tiene seleccionador para rato.

Las respuestas de Vicente Del Bosque en cada partido han resultado vitales para que España esté en lo más alto. A pesar de las críticas tras la derrota ante Suiza, se enrocó en jugar con Xabi Alonso y Busquets en el doble pivote. Aunque nunca fue un doble pivote al uso, y es que Alonso siempre estaba más para crear que para destruir. Vicente Del Bosque sabía que en un Mundial tan físico como el de Sudádrica la clave pasaba por tener un medio del campo poderoso. Que le digan si no a Maradona. Todos los rivales de España mordían en esa zona. Después del triunfo de Italia en Alemania 2006, la gran noticia del primer Mundial africano es el triunfo de España. En definitiva, del fútbol.