Jess Suarez Lourido

Editorial de la Edición  25

- Jesús Suarez Lourido / Licenciado en Periodismo y Ciencias de la Información. Master en Comunicación Empresarial. Corresponsal en España de la revista World Soccer Digest (Japón).

Raul y Guardiola

La última vez que Guardiola jugó en el Bernabeu fue en la temporada 2000-01. Pueden que no lo recuerden pero el hoy entrenador del Barca se fue muy cabreado de la casa blanca. El resultado fue de 2-2. Aquella noche Rivaldo marcó tres goles en el Bernabeu contra el Madrid y le anularon a cinco minutos del final el que significaría la victoria del Barca por 2-3. De ahí el cabreo de Pep Guardiola en ese partido.

Recuerdo perfectamente a Guardiola saliendo del banquillo con el anorak ropa de abrigo a protestarle al arbitro, preguntándole a gritos: ¿pero tu sabes lo que has pitado?.

Pep tenía razón, una vez más. El árbitro no sabia lo que había pitado. No sabía lo que había hecho.
Se lo indicó el juez de línea que señaló fuera de juego posicional de Kluivert porque creyó que el balón disparado por Rivaldo fue desviado por el jugador holandés. Lo cierto es que quien desvió fue Helguera que intentó a la desesperada cortar la trayectoria del disparo de Rivaldo.

La que se armó con el gol anulado!. Las protestas de Guardiola fueron mucho más exageradas que las que hizo contra el Bayern de Munich que le valieron la expulsión.

Sergi y Hierro entre otros, recordaban, en la prensa aquel final de partido antes del ultimo clásico entre el Real Madrid y el Barça.

Hierro. Fernando Hierro relataba que Guardiola se pasaba el partido radiándolo. Dando instrucciones a sus compañeros. Los quería muy ordenados como ahora, declaró Hierro, a la prensa deportiva esta semana.
Sergi Barjuan, Sergi el lateral izquierdo no olvidara nunca aquel domingo 3 abril de 2001, señalando que a
Guardiola siempre le cabrearon las injusticias.

Y Serra Ferrer, entrenador del barca esa temporada recordaba perfectamente lo bien que jugó Guardiola esa partido y lo mucho que lo ayudo durante toda la temporada porque decía que Pep vivía los partidos al límite y siempre estaba corrigiendo a sus compañeros y haciendo los cambios que fueran necesarios.

Aquel domingo de abril del 2001 fue, efectivamente, la última vez que Guardiola piso el Bernabeu. Pero antes de irse, cabreado y gritando, le dio al árbitro la respuesta a la pregunta que no sabía contestarle, con una frase que se comenta sola. Sabes lo que has hecho, gritaba Guardiola.

Has jugado con el sentimiento de un país, le siguió gritando al arbitro para acabar.

Al final de esa temporada Pep se fue del Barca. Italia. Dubai. México y de vuelta a casa. Ese fue su periplo.
Ocho años después desde aquel empate, Guardiola ha vuelto al Bernabeu para dirigir al Barça. Hace ochos años, allí, también estaba y jugó Raúl. Y créanme tampoco lo hizo mal. Al contrario. Raúl para que lo sepan, marco un gol menos que Rivaldo. Raúl marco los dos goles de su equipo, el Real Madrid.

Los dos Raul y Guardiola, Guardiola y Raul, se quieren, se respetan, se valoran y se estiman. Ambos lo han contado los días antes del partido. Pep dijo que Raul era el mejor jugador de la historia del futbol español.
En este caso no le voy a llevar la contraria a Guardiola. Estoy de acuerdo.

Solo me voy a quedar con la palabra historia.
Raúl, efectivamente, sigue haciendo historia. La ultima vez fue en Sevilla. Un hat trick al Sevilla 3 goles. Y seguir con las esperanzas e ilusiones intactas para el clásico y para la liga entre el Madrid y el Barca.

Raúl es fiel a si mismo y a lo que cree. Es fiel a si mismo porque sigue siendo aquel crío de la colonia Pilar de Madrid que creció en la calle entre pelea y pelea y entre lío, travesura y problemas a diario. Un chaval al que su instinto e inteligencia le hizo crecer viendo la escuela más sobresaliente que existe. La calle. Para lo bueno y para lo malo.

Para lo bueno porque te hace imponer un código que nunca se puede traicionar, sino estas perdido. Muerto. La calle te hace duro. Listo. Astuto. Fajador. Hace que si te caes te levantes buscando a quien te tiro y dándole su merecido. Es ley de vida. Es un ejemplo más. Nada despreciable. Al contrario. Nadie puede explicar el Madrid de esta temporada sino se fija en Raúl y en su 18 goles, hasta hoy.

Y la calle es mala porque te hace egoísta. Individualista. Porque la generosidad solo es interesada. No diré yo que esto que les cuento sea del todo malo, sino que ninguna manera para jugar al fútbol es lo mejor.

Guardiola, es ese hombre, honesto con unos ideales futbolísticos que mamó de Cruyff. Que discutió hasta aburrirse con Van Gaal y que anduvo por el mundo –Italia- aprendiendo y preguntándole hasta a Bielsa para saber más si esto fuera posible. Es un crío de escuela. De Academia. Se crió en la Masia, bajo la supervisión física de Paco Seiru-lo y dentro de los esquemas mentales y tácticos del 4 3 3. A los que no va a va a renunciar jamás.

Somos claros como el agua. Todo el mundo sabe como jugamos, dijo antes del partido contra el Chelsea.
Su trabajo es, también lo dijo, hacerles ver que si no jugamos como grupo, como equipo, sino somos generosos los unos para con los otros, somos vulnerables. Perdemos los partidos.

Pep no se crió en la calle, se crió en un pueblo. Y luego en la Masia. Es más solidario. Tiene el equipo, el juego en la cabeza.
Raúl, se crió en la calle y la calle lo hizo más individualista. Más especialista. Mas líder por las acciones y la osadía que por la palabra y las convicciones. Raúl tiene cómplices.

Guardiola tiene extensiones de su pensamiento en el campo.
Son dos mundos. Diferentes. Pero ambos, sin duda alguna, muy atractivos.

Ambos tienen mi respeto y admiración porque tienen lo que tiene que tener este juego: PASION.
El futbol es una emoción, fue lo primero que me dijo Rijkaard cuando lo entreviste.

En el ultimo clásico el mejor y más espectacular de la historia de los enfrentamientos entre los blancos y blaugranas, no solo la emoción y la pasión fueron los ingredientes. Lo fueron sobre todo las ideas, los principios éticos y tácticos. Es decir, las cualidades y el temperamento de sus lideres. Raúl y Guardiola.