Hctor Garca Salido

Editorial de la Edición  125

- Héctor García Salido / Periodista Deportivo

La gestión inteligente del error

"He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces han confiado en mí para lanzar el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito". Es la frase que colgó Thomas Tuchel en su paso por los vestuarios del Mainz y el Borussia de Dortmund. Para el alemán, el error no es algo malo, sino un medio para alcanzar el éxito.

Muchos entrenadores tienen miedo a asumir el error como propio, sobre todo porque es consecuencia de una mala decisión previa. Sin embargo, no todos los errores se pueden controlar en el fútbol, tal vez el deporte con mayor porcentaje de errores durante un partido. El objetivo, por lo tanto, es intentar reducir al máximo los errores o al menos aprender de ellos. Es lo que hizo Greg Vanney en 2016 con Toronto tras perder la final de la MLS. Estudió a su equipo de arriba abajo, analizando todos los detalles que habían provocado la derrota ante Seattle. De su laboratorio salió la modificación del esquema de juego, pasando a jugar con 1-5-3-2. Dibujo que se basó en el Chelsea de Antonio Conte, técnico al que estudió detenidamente, o la Holanda de Van Gaal en el Mundial de Brasil 2014. El resultado ha sido inmejorable: campeón de la Copa MLS, la liga y la liga canadiense.

Ernesto Valverde es otro de los entrenadores que han gestionado el error con inteligencia. En su caso el error estuvo en la Supercopa de España del mes de agosto. Decidió por no tocar nada del pasado, ya sin Neymar, y el FC Barcelona salió arrollado ante el Real Madrid.
Valverde descubrió en esos dos partidos las necesidades de su equipo: mayor consistencia en el medio del campo y más necesidad de sorpresa. La solución de Valverde fue dar entrada a Paulinho para proteger a Sergio Busquets en el medio del campo y abrir el carril izquierdo para Jordi Alba. Con estas dos ideas, entre otras muchas, por supuesto, el FC Barcelona ha recuperado su mejor nivel, peleando una vez más todos los títulos