Juanjo Vila

Editorial de la Edición  120

- Juanjo Vila / Director de FÚTBOL TÁCTICO Group

La Reconquista de la Alemania de Löw

Joachim Löw, seleccionador alemán, asumió el cargo en el 2006, durante los once últimos años ha apostado por la filosofía del futbol combinativo para asentar a la selección alemana en el pódium de los vencedores.

Sus jugadores influenciados por sus preferencias futbolísticas, el gusto por el juego de pase, iniciativa en la ofensiva y el fútbol de presión, les ha permitido recuperar el trono del fútbol mundial. El último Mundial FIFA disputado en Brasil y la Copa Confederaciones recién terminada son sus logros recientes, que le permiten recuperar un dominio que durante muchos años les había pertenecido.

Löw “el imitador”, siempre ha mostrado su admiración por el juego que ha desplegado la selección española y esta ha sido su espejo para su gran reconquista. A su poderío físico que durante años permitió a los alemanes dominar el fútbol de los años setenta y ochenta, ha aunado el gusto por un fútbol más combinativo, cargado de verticalidad y constantes variaciones tácticas en lo que se refiere a la utilización de sistemas de juego, sin olvidar su poderío en las acciones a balón parado. Un coctel perfecto que hace que su juego no sea tan previsible y dificulte la neutralización por parte de sus oponentes.

Un modelo que los alemanes han implantado en todas sus categorías de las selecciones inferiores nacionales. El triunfo de la sub-21 alemana en este mes de junio ante España en el Europeo disputado en Polonia, certifica que el modelo implantado por Löw ha sido el adecuado para recuperar dicha hegemonía no solo en la selección absoluta sino también en las categorías menores, lo que a priori les asegura un adecuado relevo generacional para extender en el tiempo su dominio futbolístico mundial.
Pero en todo este proceso, llama poderosamente la atención en esta “nueva” Alemania, la combinación de la conservación de su espíritu competitivo, su poderío físico, más el gusto por el fútbol de toque. Una combinación perfecta. Es decir, conservar lo que tenían y aprender de lo que sus mejores oponentes hacían mejor.

Teniendo el próximo Mundial de Rusia 2018 tan cerca, toca a los demás seleccionadores empezar a pensar y reflexionar cómo combatir y neutralizar el juego del equipo de un Löw que hasta se permite llevar a la Confederaciones un equipo B, y salir nuevamente campeón.