Oscar Cano

Editorial de la Edición  111

- Oscar Cano / Entrenador Nacional Nivel III R.F.E.F

El Barça que viene

La forma tan concreta de ver el juego instalada en el Barça desde hace años evidencia la dificultad de encontrar piezas cada vez que se abre el mercado de incorporaciones.

El jugador universal no tiene cabida en un modelo único que tiene la excelsa utilización del balón como punto cardinal.

Al portero se le exige comenzar las jugadas, participar activamente en los procedimientos relacionados con progresar eficazmente desde la propia línea de fondo.

A los centrales se les cambia su histórico rol, convenciéndoles de que son los atacantes del equipo adversario los que deben preocuparse por ellos.

Los centrocampistas deben jugar perfilados siempre, constituyendo estructuras variables en las que existan diferentes ejes y alturas cada vez que decidan ubicarse en cualquiera de los puntos estratégicos que las acciones vayan sugiriendo, mientras que a los atacantes se les limita el movimiento para que aprendan a jugar para los demás precisamente para que los demás les vayan creando las mejores condiciones a sus extraordinarias capacidades de desequilibrio.

Teniendo todo esto en consideración, no son muchos los jugadores de primerísimo nivel que cumplan con los requisitos reclamados.

Se buscan cualidades especificas, esenciales para la conquista de campeonatos y trofeos desde la dinámica del denominado juego de posición.
Bajo mi entender, en este mercado veraniego, el club ha acertado de lleno en la contratación de los futbolistas que deben dar continuidad a la propuesta de juego.

A saber. Un central como Samuel Umtiti, capaz de pasar eliminando adversarios, además de veloz cuando el equipo pueda quedar expuesto, y dos jóvenes, como son André Gomes y Denis Suárez, capaces de interaccionar fluidamente con aquellos jugadores que marcan las tendencias conceptuales, parecen la muestra irrefutable de que la elección trata de conservar los patrones de organización establecidos durante años.

Esperemos por el bien del fútbol que sigan peleando contra los demás clubes poderosos por todas y cada una de las competiciones que disputan