España gana la Eurocopa 2008 siendo fiel a un modelo de juego.
Exitosa Eurocopa 2008 para la selección española de Luis Aragonés.
Después de cuarenta y cuatro años España tras una tentativa fallida en
1984, volvía a proclamarse Campeón de Europa de selecciones. Además
lograba el triunfo en la que por juego, goles y espectáculo podríamos
calificar como el mejor torneo en los cuarenta y ocho años que ya tiene
el trofeo que invento allá por el año 1960 un tal Henry Delaunay. España
incluso supero a sus compañeros de la gran final, que en el año 1996 en
Inglaterra habían establecido la difícil marca de ganar el campeonato
con cuatro victorias y dos empates. El equipo español establece después
de este campeonato el record difícil de superar de cinco victorias y un
empate, este producido ante Italia y que en los penaltis los clasifico
para disputar la semifinal. Por títulos los alemanes eran los claros
favoritos a ganar el torneo. Tres mundiales y tres eurocopas eran aval
suficiente para tal consideración. Enfrente España oponía la Eurocopa
del 64 y el mejor estilo y modelo de juego de todo el campeonato. Tanto
en la fase previa como en su estancia en Austria-Suiza, la selección
española ha defendido el gusto por un ataque combinativo, preciosista,
con buena utilización del balón tanto para atacar como para
contraatacar. Además ha demostrado que la mejor defensa posible en un
equipo es defender con intensidad y manteniendo la posesión del balón.
En la gran final una generación de jóvenes jugadores mostro estar en
plena madurez, una madurez que solo se vio presionada en los primeros
compases del partido. Alemania arranco con fuerza. Su 1-4-2-3-1,
desajusto a España en los primeros minutos, el 1-4-1-4-1 habitual de
Luis Aragonés tardo veinte minutos en encontrar su ajuste posicional. El
movimiento de Schweinsteiger partiendo desde la banda derecha hacia
dentro, más las incorporaciones de Philipp Lahm por la banda izquierda
creó unos desajustes que pronto se resolverían. La seguridad en los
pases dentro del juego combinativo español comenzó su labor de desgaste
en el cuadro alemán. Todo era cuestión de paciencia. Tocar y tocar,
manejo de la amplitud para a la menor ocasión de poder rebasar el medio
campo alemán encontrar la conexión con Fernando Torres o la llegada de
los jugadores de una segunda línea con buena pegada. Tras el 1-0 y
después del descanso, tocaba a los entrenadores mover sus piezas como si
tal tablero de ajedrez se tratase. Löw, técnico alemán, se la jugó
introduciendo un delantero mas y colocando a Ballack por delante de
Frings. El seleccionador español lo neutralizo introduciendo un
centrocampista de corte más defensivo (Xabi Alonso) por un Cesc no tan
brillante como en otros partidos. De ahí hasta el final los alemanes lo
intentaron con un futbol excesivamente directo que la zaga española
contenía con facilidad. Los segundos balones de este tipo de ataques
eran recuperados por los medios centros españoles (Senna-Xabi Alonso) lo
que otorgaban constantemente la salida en contraataque. Solo la falta
de acierto en este tipo de acciones ofensivas privo a los de “La Roja”
de una victoria más amplia y merecida. Triunfo por tanto del buen
fútbol, un futbol vistoso y atractivo para los aficionados y técnicos,
en el que un factor tan importante y maltratado como la defensa se
demostró que se puede realizar con y sin balón. Estilo que puede parecer
difícil de poner en práctica o de poder ser imitado. Siempre se ha
acusado a España de no tener un modelo de juego, esta vez se encontró un
seleccionador que ha sido fiel porque también disponía de los
jugadores adecuados para plasmarlo.
Luis Aragonés, seleccionador de España, manifestó:
“En los primeros diez minutos ha sido mejor Alemania, nosotros hemos
pagado nuestros nervios. A partir del 15’, con el balón al palo, me he
dado cuenta de que podíamos ganar. Cuando hemos hecho el gol todo iba
más de cara, y nos hemos sabido replegar cuando era necesario y saber
juntar las líneas. Después, hemos tenido ocasiones para marcar más de un
gol, pero con 1-0 sabes que en cualquier momento te pueden empatar”.
“Es un premio para todos, desde el cuerpo técnico hasta los
periodistas. Ahora ya podemos decir que somos capaces de ganar un
título. Me siento encantado. No suelo reflejar lo que siento, estoy
lleno por dentro y por eso no soy capaz de expresarlo, pero estoy muy
contento. Es fundamental defender bien y saber atacar como lo hace
España. Es difícil ver a una selección que lo haga así, ya que tenemos a
jugadores que te ponen el balón donde muy pocos saben”.
En el habitual 1-4-1-4-1 de la selección española, Cesc y Xavi se
emparejaron a la hora de acosar y presionar sobre Frings y Hitzlsperger
respectivamente. Senna equilibraba por detrás el medio campo español
vigilando el espacio de intervención de Ballack ubicado en la media
punta del equipo de Löw. Los recorridos de Schweinsteiger crearon
desajustes defensivos al abandonar la banda y ocupar espacios por dentro
en ataque.
La paciencia a la hora de elaborar el ataque combinativo sin tener
en cuenta el tiempo, tuvo su premio para España en el 1-0. Ninguno de
los dos medios centros neutralizo el movimiento de Xavi a sus espaldas.
La conexión de Senna hacia delante permitió superar la línea adversaria.
La mala orientación en el marcaje sobre Torres de la defensa alemana y
su velocidad ayudaron a consumar el error defensivo germano.
Al cambio de formación de Alemania en busca del empate (2ªparte).
Luis Aragonés introdujo cambios variando la disposición táctica de
España. Xavi se encargaba de presionar al único mediocentro alemán
(Frings), los medios españoles (Xabi Alonso y Senna) se ocupaban de
Ballack y su espacio de actuación, emparejados ambos laterales por
Iniesta y Santi Cazorla, la salida del balón se le otorgaba a los
centrales rivales. Llegado a una zona con el balón, un mediocentro salía
a presionarle.
ESTADÍSTICAS
| España | | Alemania |
| 1 | Goles | 0 |
| 7 | Remates a puerta | 1 |
| 5 | Tiros Fuera | 2 |
| 19 | Faltas cometidas | 22 |
| 7 | Córners | 4 |
| 4 | Fueras de juego | 5 |
| 49 % | Pos. Balón | 51 % |
Los primeros veinte minutos pudieron haber sido vitales para los alemanes, España tardo en ajustar su posicionamiento.
Los alemanes encontraron antes su posicionamiento sobre el
campo. Los ajustes en mediocampo sobre los centrocampistas españoles,
maniato la fase de elaboración del equipo español. España incluso estuvo
imprecisa en los pases en esta zona del campo, jugando demasiado
horizontal. Con incluso algún error que Klose estuvo a punto de
aprovechar para poner por delante a su selección. Las subidas de Lahm y
las incorporaciones de Schweinsteiger de fuera hacia dentro,
desorientaron a los defensores españoles.
España manejo la posesión del balón en la medida que la necesito para ejecutar su planteamiento de partido.
Contrariamente a la mayoría de los partidos anteriores
disputados, España (49%) no gano a su rival Alemania (51%) en la lucha
por la posesión del balón. Sin embargo la administro mejor. En la parte
inicial del partido le sirvió para buscar la jugada que le permitiese
ponerse por delante, realizando un ataque más combinativo. Y en gran
parte de la segunda parte para mantener el balón ante la desajustada
presión de los alemanes, y convertir dicha posesión en la mejor arma
defensiva.
Ambos entrenadores utilizaron varias formaciones. Uno (Löw)
porque buscaba el empate y el otro para neutralizar a su oponente y que
le propiciase la búsqueda del contraataque (Aragonés).
Con su planteamiento inicial Joachim Löw no consiguió el
resultado que deseaba. El ir por detrás en el marcador le obligo a
modificar su estrategia. Se decanto por el 1-4-1-3-2, en el que Tomas
Frings quedaba como único mediocentro mientras Michael Ballack
adelantaba su posición acercándose a los delanteros Mario Gómez y
Kuranyi. Luis Aragonés reacciono inmediatamente, su equipo había perdido
el mediocampo ante el empuje alemán. La entrada de Xabi Alonso reforzó
la línea de medios (1-4-2-3-1) en el conjunto español. El abuso de los
ataques directos en el combinado nacional alemán favorecía la línea de
rechace que ocupaban Senna y Xabi Alonso lo que propiciaba las continuas
salidas en contraataque del equipo español.
La selección española incluso supero a la alemana en la condición física en la parte final del encuentro.
Los teutones incluso no pudieron superar a España en un
apartado futbolístico tan suyo como la preparación física. Se les temía
por su poderío físico, aspecto tan vital en el desenlace de un
campeonato corto pero intenso. La mejor utilización de la posesión del
balón por parte de España produjo el desgaste adecuado hacia un rival
que en la parte final del encuentro se mostro claramente agotado. El
tener que correr constantemente en busca de la recuperación del balón
fue un gasto considerable que redujo las fuerzas físicas en pos de la
búsqueda por igualar el partido. Los de Aragonés manejaron bien la
amplitud ofensiva provocando un gran derroche físico del adversario.